DIGAMOS QUE MIRADO OBJETIVAMENTE, A NIVEL MORAL NO ES COMO PARA QUE ANDE vanagloriándome de nada. O sea, tengo algunos preceptos morales bastante obvios y primitivos, como por ejemplo, no pegarle a las viejecitas* ni a los niÑos; no quedarme con el vuelto de más. Ese tipo de cosas. No cagar a los amigos y ayudarlos cuando pueda. Y esto último siempre dependiendo de mis posibilidades coyunturales o de variables más discutibles como el .tiempo. o la .fiaca.. O sea, tampoco soy el Capitán Haddock.
Esta es la PARTE POSITIVA. Como ciudadano soy un COMPLETO DESASTRE. Voy a votar, porque es más o menos fácil, pero si no voy tampoco me parece que esté haciendo un gran daÑo; de ir a una manifestación ni hablar, yo ya me manifesté a los 15 y recibí el amargo beso de los gases lacrimógenos, entendés, yo luché. ¡Luché! Ya no me dedico a eso, diría Clint Eastwood en .Los Imperdonables.. En el colectivo, no soy el primero que se levanta para ofrecer el asiento. Ni el segundo, vamos a ser francos. A menos que nadie más lo haga; pero pasan sus buenos veinte segundos (¡Veinte! Cuéntenlos en silencio. Son interminables) hasta que me decido, siempre acompaÑado por un resoplido bastante desagradable.
Si puedo diferir el pago de un impuesto, lo hago, y si puede ser indefinidamente, mejor. Si me veo obligado a algún tipo de pago ilegal para salir de problemas en los que yo mismo me meto por indolencia o descuido, no lo pienso dos veces (y a la noche no tengo ningún tipo de pesadilla ni conflicto ético). En resumen, sin ser Jack el Destripador, soy una catástrofe civil. Soy ese tipo de gente a la que uno puede referirse cuando dice .por ese tipo de gente el país anda como anda..
Así y todo, y esto es lo que resulta sorprendente, si me preguntan qué opino de mí, mi primera reacción es considerarme una BELLíSIMA PERSONA, un hombre honrado y trabajador. Una persona irreprochable (no le pego a las viejecitas, etc.); y a la noche duermo como un bendito y sin ningún tipo de sobresalto.
Por eso, cuando pensamos en los malvados del mundo, en los ejecutivos de las grandes corporaciones, los funcionarios de los gobiernos corruptos, los despedidores de personas y cerradores de proyectos culturales, y los imaginamos riendose cínicamente de los pobres diablos a los que explotan y engaÑan, vamos mal. La mayoría de ellos está convencida de que son RE MACANUDOS. De que .por lo menos crean fuentes de trabajo., de que .se ensucian las manos, pero alguien tiene que hacerlo., de que .los estudios no han determinado que la contaminación vaya a alcanzar esos niveles.. Y con eso, y enseguida distraerse pensando en otra cosa .no sé, en mover un mueble-, ya alcanzan cierta tranquilidad.
Por eso es todo tan complicado. Primero, habría que convencer a estos tipos de que son EXCREMENTO HUMANO, y recién ahí decirles que dejen de hacer lo que están haciendo. Son dos barreras. La primera diría que es todavía más difícil que la segunda. Y suponiendo que superemos la segunda, tal vez digan .y ya que soy TAN SORETE, ¿por qué te voy a dar pelota?.
Y buéh, no fue gracioso pero lo escribí mientras al mismo tiempo leía lo que iba tipeando, con una voz muy muy aguda y medio cascada (pueden releer el texto utilizando este método). Miren, la campaÑa .Adopte un Bloggero. y feliz navidaaaaaaaaaaaaaaa
*Aunque una vez le pateé el bastón a una vieja, pero fue un accidente
No hay comentarios.:
Publicar un comentario