miércoles, 21 de diciembre de 2005

¿ES COMPATIBLE LA PROFESIóN DE CIRUJANO PLáSTICO CON LA SINCERIDAD CONSTANTE Y COMPULSIVA?





(Una elegante reunión social en lo del embajador. Un montóin de distinguidos personajes charlan, citan frases de Oscar Wilde y se atiborran de FERRERO ROCHET)


EMBAJADOR: Ahh, estoy más que satisfecho, veo que se ha dado cita a esta reunión la CREMA Y NATA DE NUESTRA SOCIEDAD.

LA ESPOSA DEL EMBAJADOR: Querido, ¿ya saludaste al Ingeniero Zufriategui, sobrino del hombre que construyó la Avenida 9 de julio, y a su esposa?

EMBAJADOR: ¡Ah, ah, ah, qué honor, mucho gusto, Ingeniero!

ING. ZUFRIATEGUI: Un gusto, Embajador. Le presento a mi seÑora esposa.

EMBAJADOR: (Le besa la mano) Es un placer tener aquí a tan encantadora presencia.

LA ESPOSA DEL INGENIERO: Un placer, Excelencia. Debo decirle que he ido a muchas reuniones sociales, de la mano de mi esposo, pero ninguna supera a esta en gusto exquisito y nivel socio-económico.

EMBAJADOR: ¡Gracias! Es usted muy amable. Todos son muy amables y de excelentes modales.

LA ESPOSA DEL EMBAJADOR: Querido, ¿ya saludaste al Dr. Burundarena, célebre y reconocido cirujano plástico del ambiente artístico?

EMBAJADOR: Mucho gusto, Doctor, es un honor tener aquí a una persobnalidad de extraordinario nivel profesional y reconocimiento por todos los estamentos médicos y científicos como usted.

DR. BURUNDARENA: Gracias. (Se detiene. Lo estudia y hace unos vagos gestos alrededor de su cara) Blefaroplastia, levantamiento de papada, occipiplastia y colágeno en los párpados.


(Hay un pequeÑo momento de desconcierto y todos se miran con escozor)


EMBAJADOR: ¿Cómo dijo?

DR. BURUNDARENA: Yo le haría eso. (SeÑala el abdomen del embajador) Y acá no le vendría mal un lipoescultura al láser, un rellenado de nalgas y borramiento generalizado de lunares.


(Todos murmuran escandalizados y echan sutiles miradas de reproche al Embajador)


LA ESPOSA DEL DR. BURUNDARENA: (Muy avergonzada) Por favor, querido, estamos en una reunión… Me dijiste que no ibas a hacer eso más… (A los demás) Discúlpenlo, es muy dedicado al trabajo y le cuesta desengancharse.

LA ESPOSA DEL INGENIERO: (Tratando de distender la situación) Claro, yo te entiendo, dear, hay días en que Ricardo llega a casa y se pone a hablar de sus proyectos durante la cena. Es insoportable.


(Ríe. Todos ríen afablemente. La situación de embarazo ha pasado. El Dr. Burundarena seÑala a la Mujer del Ingeniero)


DR. BURUNDARENA: Rinoplastia, blefaroplastia, gargantoplastia. Extirpación de papada, levantamiento de pómulos con prótesis de titanio y extracción a cuchillo gaucho de “bultitos de grasa”. Repulgue de empanada en la nuca para estiramiento generalizado y en la boca le cambiaría el comedor completo – hay piezas faltantes y otras monstruosamente deformadas. (Le seÑala el busto) Aaaah, y no vendría mal un levantamiento de senos. Copa 12 o 13. Ahora se usa. (Como disculpándose) Bueno, es lo que haría yo.


(Gran escándalo y murmullos indignados. La Esposa del Ingeniero se echa a llorar)


LA ESPOSA DEL INGENIERO: ¡Nunca me insultaron así! ¡Decile algo, Ricardo!

ING.ZUFRIATEGUI: ¡Amigo, tal vez sea chapado a la antigua, pero creo que esa no es forma de hablarle a una dama! ¡Retire sus palabras!

DR. BURUNDARENA: (SeÑala al Ingeniero) Blefaro-buco-dentoplastia, reemplazo de orejas, corrección de cráneo; eliminación de “araÑitas”y “patas de gallo” con rayos gamma, tratamiento de manchas y tonificación de la masa muscular con inyección de telgopor orgánico. Implantes capilares ur-gen-tes, costura de cejas y por supuesto veremos qué puede hacer la ciencia con esas nalgas. Parecen de chica.


(El Ingeniero también se pone a llorar. él y su esposa le gritan histéricos al Embajador, que está medio distraído estudiándose la papada en el reflejo de una bandeja plateada. Interviene la Esposa del Embajador)


LA ESPOSA DEL EMBAJADOR: Disculpe, pero a pesar de mi educación aristocrática en los colegos ingleses más exigentes, soy capaz de todo para defender a mis huéspedes. Estuve en dos guerras, tres revoluciones y una hambruna, donde eliminé a un competidor con un pelapapas por una raíz de remolacha. Así que, retírese o aténgase a las consecuencias.

DR. BURUNDARENA: (La estudia de arriba abajo y lanza un silbido, como encontrándose ante un gran desafío) A ver.. A ver… Ya está. Blefaroplastia, rinoplastia extrema con reemplazo de tabique por perno de plomo, láser en todo el rostro para eliminar el “Efecto Mapa Antiguo”, desgajamiento de papada en flor, colágeno al 50 % en labio superior – y pigmentación indeleble -, depilación definitiva pelo por pelo con ganchos de titanio, reventamiento de forúnculos a garrotazos quirúrgicos, cuelloplastia y cabezoplastia. Instalación de peluca. Y corrección de ojos para eliminar la “Mirada del Inimputable”.

LA ESPOSA DEL EMBAJADOR: ¡Usted es un grosero! ¡Váyase o…!

DR. BURUNDARENA: Pere un cachito. Licuefacción general de grasa, lipoescultura ur-gen-te y definitiva con taponamiento de vías linfáticas (para evitar nueva entrada de grasa y evitar así el “Cuerpo de Pelota de Playa” al que tiende su físico); por supuesto, culoplastia (una copa 15 o 20 sentaría bien), ombligoplastia, borramiento de “araÑitas”, “escarabajos” y “vaquitas de San Antonio” en las piernas con rayos “X”, tratamiento indoloro del esqueleto – se sugiere implantación de Percha de Alambre de Adamantium en los hombros, para erguir la espalda y eliminar el “Bulto de Quasimodo” – y el toque maestro, que sería…

LA ESPOSA DEL EMBAJADOR: (Agarra la paleta de las tortas) ¡No siga!!!

DR. BURUNDARENA: (Saca un marcador y empieza a dibujar unas rayas en el escote de la buena seÑora) …Un levantamiento extremo de senos e implantación de implantes bio-siliconados, copa 25 o 30 – por su voluminoso físico menos que eso no recomiendo – e instalación de nano-motorcito inteligente, con sentimientos y capaz de hablar si se requiere, en el interior de cada seno, para darles un poco de vida. Es lo mejor que se me ocurre para arreglar esos “Senos de NiÑo de Doce AÑos”.


(La Esposa del Embajador lo ataca con la paleta. Llega gente de seguridad para separarlos. Mientras tanto, los otros invitados se acercan a la Esposa del Dr. Burundarena, que les reparte tarjetas de su consultorio y les muestra los resultados de su púltima operación diciendo “no se nota, no se nota”)


Publicado a las 08:32 a.m.


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