viernes, 9 de diciembre de 2005

¡AH, ME ESTáN CARGANDO, O SEA QUE TANTO EMBROMAR CON LA EXTINCIóN DE LAS ESPECIES Y VAN Y ENCUENTRAN UN ANIMAL NUEVO!





chachalupio.jpgEl descubrimiento de un nuevo animal en la isla de Borneo no puede ser, de ninguna manera, una buena noticia PARA NADIE.


No lo es, desde luego, para los ecologistas, que vienen amenazando con agoreras predicciones sobre la desaparición de especies, con la pronta extinción del simpático aunque algo degenerado panda, el prepotente tigre de Bengala o el sabio gorila de las montaÑas. Este extraÑo avistamiento hace tambalear por completo su credibilidad: Porque cómo es, ¿me vienen diciendo que hay cada vez menos especies y aparece una nueva? A mí no me cierra. Acá hay algo turbio. Imagino gran revuelo en las reuniones de estos hippies viejos y vegetarianos extremos, acusaciones veladas, gritos de “quién es el responsable de haber permitido esto” y alguna que otra sandalia hecha en fibras naturales volando agresivamente contra una taza de té de hierbas orgánicas.


No lo es tampoco contra las especies amenazadas: es como si en una empresa donde acaban de echar cuarenta empleados, por acomodo o reestructuración desde la casa matriz en Boston, de golpe ponen a un pibe nuevo. Como mínimo, incómodo. Más de un rinoceronte negro de la sabana africana debe estar mirando la efigie de esta bestia inmunda y ensayando embestidas con su cuerno en forma de mira.


Tampoco lo es para la zoología, ciencia que ya estaba disfrutando de una merecida jubilación, pensando, “aaah, qué bueno, ya clasifiqué a todos los animalitos y ahora me puedo echar una siestaza de treinta aÑos, total para tachar los que se van extinguiendo lo tengo a mi asistente”, y aparece este convidado de piedra y hay que esperar a que el seÑorito se digne a ser atrapado para clasificarlo. Ni siquiera resulta un desafío revitalizador, uno de esos casos perdidos que hacen volver a su profesión a los abogados alcohólicos de las películas porque se trata de una misión que parece inalcanzable, llena de aristas oscuras y apasionantes noches de desvelo estudiando estructuras óseas o analisis de ADN. No, es “un animal que parece un gato pero con las patas largas”. Aaaah, che, qué apasionante. Nada de un hipopótamo que vuela o un murciélago con cabeza de calamar. “SeÑor zoólogo, seÑor zoólogo, disculpe que lo llame a esta hora de la madrugada, le traigo el perro de mi tía Carlota que tiene la cabeza grande y le gusta la cáscara de papa así que me parece que es un nuevo animal, ¿me lo clasifica?”. Patético.


De ninguna manera es una buena noticia para el negocio de los zoológicos, que ahora van a tener que salir a decir “bueno, tan tan completos no estábamos, nos falta este, así que nos vemos obligados a bajar un 10 % el precio de las entradas (por lo bajo)”. Ni para los fabricantes de chicles con animalitos en su envoltorio, que van a tener que llamar al ilustrador que les hizo toda la serie hace veinte aÑos y hacerle un contrato nuevo, con todos los gastos administrativos que eso representa, y eso si tienen la suerte de que esté vivo, sólo para incluir a este inoportuno animal. Ni tampoco para la “gente de la zona conocedora de la vida salvaje de los alrededores (sic)”, que no lo habían visto nunca y ahora quedaron como unos improvisados. Y tampoco lo es para Borneo, que ahora se les va a llenar del peor turismo, el de los científicos, con lo poco que gastan cuando salen a la noche.


Por eso, propongo la contratación de un equipo de siete sujetos hábiles, compuesto por un experto en explosivos, un francotirador de puntería perfecta, un recio líder, un guía alcohólico, una chica (la hija del que financia la expedición), un temerario hombre de acción que no se sabe muy bien qué hace pero termina con la chica y uno más para que se muera, y no descansen hasta borrar del mapa al animalito, así podemos descansar tranquilos.


Pero antes, pidámosle a niÑos de todo el mundo que ENVíEN SUS CARTITAS para ponerle un nombre (por ejemplo, “chachalupio”), así la película que se haga se puede llamar, por ejemplo, “Tras la pista del Chachalupio”.


Publicado a las 01:23 a.m.


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