(Nuestras cámaras espían la reunión donde se propuso la idea para la propaganda del alimento para perros .Pedigree., esa donde hay una nenita con un perro)
EL HIJO DE ARGULLA: .Y la idea es que la .locu. del comercial la diga la nena que lo protagoniza. Es una nenita muy linda, que juega con un perrito muy lindo.
EL CLIENTE: (Interpretado por el actor que hace de dueÑo d e casa en .La Fiesta Inolvidable.. Está entusiasmadísimo.) ¡Bravo! ¡Genial! ¡Es pregnante, inolvidable, pegadora, con mucho .punch., mucho .esmowing. y mucho .bongabongabonga.! ¡Es exactamente lo que necesita mi producto! Bravo. SeÑorita, déle a los muchachos los dos millones de dólares prometidos, más un milloncito más, como de propina.
EL HIJO DE ARGULLA: ¡Espere! No terminé con la idea.
EL CLIENTE: ¡Ah, perdón.
EL HIJO DE ARGULLA: Falta.
EL CLIENTE: Perdón, perdón. Igual quiero decir que estoy de acuerdo en todo lo que plantearon. La nenita, el perro. Queda claro en el guión que tanto la nenita como el perro son lindos, ¿no?
EL HIJO DE ARGULLA: Sí, sí, los dos son muy lindos.
EL CLIENTE: Bien pensado, bien pensado, bueno estaría que pusieran una nenita fea y un perro feo (Se ríe) ¡Claro! Entonces sigan, sigan pero me parece que está todo bastante bien pensado. No creo que haya problema con el resto de la propaganda.
EL HIJO DE ARGULLA: La nenita juega con el perrito en un prado, en un día de sol.
EL CLIENTE: (Levantando la mano) Una pregunta, el día también es lindo, ¿no?
EL HIJO DE ARGULLA: Sí, es un día radiante de sol, también muy muy lindo, el prado también es muy lindo. Todo, en general, es muy lindo.
EL CLIENTE: ¡Perfecto! Sigan, sigan, escucho (Se cruza los brazos y mira al resto de los concurrentes. Está contentísimo).
EL HIJO DE ARGULLA: la nenita acaricia el pelo del perro-un pelo muy brillante y muy lindo- y habla de las bondades del producto y de lo bien que le hace al pelo del perro.
EL CLIENTE: ¡Perfecto, perfecto!
EL HIJO DE ARGULLA: .y acontinuación dice .Y también le hace bien al popó., y muestra, en primer plano, una bandeja donde se ven claramente dos enormes y sólidos CHORONGOS DE PERRO.
(Se produce un incomodísimo silencio. Al Cliente se le congela la sonriusa y luego mira a cámara con el celo fruncido, imitando el .gesto pepe Biondi.)
EL HIJO DE ARGULLA: Bueno, tenemos hasta ahí. Una idea es que, por animación en computadora, los chorongos formen el logo del alimento y. ¿Qué pasa, Sr. Clutterbuck?
EL CLIENTE: No, es que. No sé.
PUBLICITARIO JOVEN 1: ¿Qué es lo que no le gustó? ¿El perrito?
PUBLICITARIO JOVEN 2: Pero no, si un perro tiene que haber. Debe ser la nenita. ¿O será el prado?
EL HIJO DE ARGULLA: No, pero eso nos dijo que íbamos bien. ¿Es el pelo? A lo mejor no le interesa resaltar el tema del brillo del pelo del perro.
EL HIJO DE BACCELI: (Sin el menor interés, mientras ojea un suplemento deportivo) Son los chorongos.
EL HIJO DE ARGULLA: ¿Qué? Ah, ¿puede ser? ¿Es eso, Sr. Clutterbuck?
EL CLIENTE: (Está rojo de vergü Asiente con la cabeza) Sí, es eso. Son. Eso, los chorongos.
EL HIJO DE ARGULLA: Lo que pasa es que había que equilibrar un poco lo de la nenita y el perrito tan lindos. Para que no quede demasiado edulcorado, ¿entiende, Sr. Clutterbuck?
EL CLIENTE: No me parece.
LA ASISTENTE DEL CLIENTE: A mí también me resultó un poco fuerte lo de los chorongos así, en primer plano.
ROLANDO: (El posible director del comercial) Sí, yo no me quiero meter en cómo laburan ustedes, pero ¿no hay como una especie de CóDIGO éTICO PUBLICITARIO que dice que no se deben mostrar en cámara los chorongos de perro?
EL HIJO DE ARGULLA: Bueno, bueno, no esperaba otra cosa de vos, Rolando. Justamente,en la publicidad hay que tomar riesgos, entendés. Quebrar barreras. ¡Si no, no despegás!
ROLANDO: Buenísimo, total la guita no es de ustedes. A ver, ¿qué a barrera podemos quebra?. ¡Ah, ya sé! ¿Por qué no ponemos unos cadáveres de caballos pudriéndose al sol, o un borracho vomitando a cámara? O un documental sobre la Represión militar en América Latina. ¡Con eso te llevás diez Clíos!
EL HIJO DE ARGULLA: Comprendo tu ironía.
ROLANDO: ¡Pará, otra idea! ¿Por qué no hacés una propaganda con la guita del Sr. Clutterbuck, pero terminás promocionando otra cosa? Por ejemplo, un jabón de lavar. ¡Uyuyuy, qué loooooocooo! ¡Chucu chucu chucu chucu!
EL HIJO DE ARGULLA: (Completamente impasible) Mirá, Rolando, por esta vez no me voy a calentar. ¿Y sabés por qué? Por el mismo motivo por el que tengo muy clara la LóGICA PERFECTA de la inclusión de los chorongos en la pieza: estoy medicado. Por un psiquiatra pro-fe-sio-nal, que es más que lo que se puede decir de muchos que están acá. Escúcheme, Sr. Clutterbuck, ¿usted tiene perro?
EL CLIENTE: (Pone cara de asco) ¡No, por favor! No, no, yo la empresa la heredé, pero soy más bien una .cat-person..
EL HIJO DE ARGULLA: Bueno. ¿Sabe cuál es la PEOR PESADILLA de un dueÑo de perro?
ROLANDO: Yo sé cuál es. Que el perro se lo coma cuando está durmiendo. A mí me pasa a veces, con mi Shetland, que no sé si voy a ver la luz del día.
EL HIJO DE ARGULLA: Por favor, Rolando, dejá de llamar la atención (Rolando se ruboriza)., No la peor pesadilla del dueÑo de perro es que su perro tenga DIARREA. No sabe lo que es, Sr. Clutterbuck.
LA ASISTENTE DEL CLIENTE: Ah, sí, es lo peor. Con mi Benji me pasaba.
EL HIJO DE BACCELI: Ahí estuviste bien. Es una cosa dantesca.
EL HIJO DE ARGULLA: A los dueÑos de perros, Sr. Clutterbuck, les CHUPA UN HUEVO que el pelo de los canes esté lustroso o brillante. Es un perro, no un 0 kilómetro. ¡Ni siquiera les importa que el bicho esté sano! Si el perro es un animal prácticamente indestructible. No, lo que más angustia al dueÑo de perro promedio es levantarse en medio de la noche y resbalar con los barros primigenios del Nilo, porque al animalito no le cayeron bien los restos del guiso de hace tres días con que lo alimentan. Entonces, ¿qué quiere tener asegurado el dueÑo de perro? Que los chorongos del Boby sean sólidos y compactos. Antisísmicos. Que puedan permanecer en su lugar durante horas y de ser posible que se desintegren a los pocos minutos sin dejar rastros. Pero como esto último no es posible, la visión de unos chorongos de consistencia importante los tranquiliza. ¿Entiende por dónde viene, Sr. Clutterbuck?
(Se hace un silencio. El Cliente está con la cabeza levemente torcida, los ojos muy abiertos, mirando a un costado, meditando. De pronto empieza a asentir lentamente)
EL CLIENTE: Puede ser. Puede ser.
LA ASISTENTE DEL CLIENTE: ¡No, viéndolo por ese lado es completamente distinto!
PUBLICITARIO JOVEN 1: Claro, el propósito de los chorongos queda completamente establecido.
PUBLICITARIO JOVEN 2: Impecable, el argumento es impecable.
EL HIJO DE BACCELI: ¿Nos pueden ir dando la plata?
ROLANDO: (Incrédulo) Pero, ¿estamos todos locos??? ¡El tipo puso unos chorongos en la propaganda! ¡Cho-ron-gos!!! ¡No estamos hablando de .pecadillos publicitarios., como la propaganda esa de mierda de la gente que tiene colas de perro o de poner la misma musiquita .alternativa. con acordeón en todas las propagandas de telefonía! ¡Puso chorongos! ¡Y además el tipo confesó que armó la campaÑa medicado!
EL HIJO DE ARGULLA: (Completamente relajado) ¿Qué pasa, Rolando, te molesta que no apoyen tu moción?
LA ASISTENTE DEL CLIENTE: ¡Ja, ja, ja! Este Rolando, no le gusta perder ni a la bolita!
PUBLICITARIO JOVEN 1: ¡Ja, ja, ja! Re resentido el chabón.
ROLANDO: (Sorprendido) No, ¿Qué? No, pará. ¿Qué? (Se calienta) No, ¿qué tiene que ver? ¡Esto no es un Boca-River! Pará. ¡Loco, esto lo va a ver gente a la hora de la cena! ¿Sabés cómo nos vana putear??? Salvo que pretendan captar al .target. coprófilo. (Se enfurece) ¡Y este hijo de puta está en tratamiento psiquiátrico!
EL HIJO DE ARGULLA: No tiene nada de malo. A lo mejor a vos te haría bien.
ROLANDO: (Fuera de sí) Para, ¿qué? ¡No! ¡Yo no estoy loco de la cabeza!
EL HIJO DE ARGULLA: Capaz te ayudaría con el temita ese que tenés con las chicas en enteritos plateados.
ROLANDO: (Se pone pálido y se sonroja simultáneamente , se para violentamente y después se sienta) ¡Eso por lo menos es una sana fantasía! ¡No ando escribiendo propagandas con mierda de perro!
EL HIJO DE BACCELI: Cortala, Rolando. Aceptá que esta vez quedaste como un desubicado. Mi socio está perfectamente, y por algo logró encajet. comunicar esta idea (le da unas palmadas a su socio). Yo te felicito, Argulla. (Al cliente) Ahora, ¿podemos ver el tema de los dos millones de dólares?
EL HIJO DE ARGULLA: (Sonríe) Gracias, Bacceli. Qyuiero agregar algo para la tranquilidad de todos. Me siento bien. Me siento muy bien. Por eso, esta campaÑa va por cuenta mía.
EL HIJO DE BACCELI: ¿Cómo?
EL HIJO DE ARGULLA: Considérenlo un regalo mío a la Humanidad.
EL HIJO DE BACCELI: (Furioso) ¡Estás loco! ¡Maldito loco! ¡Loco!!! (Se va, indignado)
EL HIJO DE ARGULLA: ¿Saben lo que deberíamos hacer? Juntarnos todos y hacer una campaÑa donde publicitemos el Amor.
(Gran silencio. Todos contemplan al Hijo de Argulla con una extensa gama de expresiones que van desde la curiosidad al terror pánico)
EL HIJO DE ARGULLA: El Amor como fuerza de conexión energética universal. Yo creo que esa es la solución, una campaÑa a nivel Planetario donde el .target. sea el Humano, y el Cliente Dios. (Se incorpora, con los ojos llenos de lágrimas) Una campaÑa que totalice el resto de las campaÑas publicitarias de la Historia.
ROLANDO: ¿Con sorullos de perro en primer plano?
EL HIJO DE ARGULLA: Sí, ¿por qué no? También son parte del Universo. Y gente con cola de perro, y musiquitas, y boludos diciendo .póker de pechochas., y.
(Entra el Hijo de Bacceli y le parte un matafuegos en la cabeza)
EL HIJO DE BACCELI: ¡Tuve que hacerlo! Estaba a punto de atacarlos.
(La asistente del Cliente grita. Se arma un gran revuelo. El Hijo de Bacceli empieza a arrojar espuma del matafuegos y se genera una gran confusión, que aprovecha para llevarse los dos maletines con los millones de dólares, luego mientras el Hijo de Argulla está en el Hospital Rolando se siente culpable y lleva adelante la propaganda de los chorongos de perro, se produce una epidemia de asco en todo el país, la gente deja de comer y se debilita y como consecuencia los perros atacan por las noches a sus dueÑos y los devoran y el Comité Internacional de Publicidad excomulga a Rolando, al Hijo de Argulla y al Cliente por faltas a al Código de ética Publicitaria)
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