El reciente redescubrimiento de la obra del Maestro P. por parte de las nuevas generaciones de escritores, críticos y estudiantes de Filosofía y Letras, gracias al cual no hay suplemento cultural o revista literaria que no haya dedicado una tapa a su figura, hace necesario volver a encontrarnos con él para mantener una de esas jugosas charlas, donde como de habitual hablamos de libros, de ficción, del Cosmos y especialmente de este .reverdecer. que está viviendo como creador, como artista y como hombre.
Nos recibe el Maestro en su coqueto monoambiente de Villa Urquiza, el último reducto al que fueron a dar sus huesos luego de un arduo vía crucis entre escándalos, divorcios, frustrados premios Nobel, juicios ganados y perdidos y, por fin, el pago de sus abultados honorarios al Dr. Rapigna. Pero por suerte ha logrado conservar algunos de los objetos queridos que lo acompaÑaron toda su vida, como el majestuoso piano de cola blanco que perteneció a Liberace, el dodo embalsamado y una auténtica Cariátides de un viejo templo de Tesalia (que, a decir verdad, la compró días atrás en el Mercado de Dorrego). Lo cierto es que la presencia de estos inmensos objetos hacen un poco difícil trasladarse del departamento y, especialmente encontrar al Maestro, a quien por fin descubrimos arrinconado y de pie, entre el piano, la Cariátides y la puerta que da al baÑo, y que nos saluda con su eterna bonhomía.
Maestro, ¡qué momento extraordinario que está viviendo su obra!
P: Y, sí, sí. Parece que he sido .redescubierto. (risas). Viste cómo es este país, uno puede tener setenta y pico de aÑos de trayectoria y sin embargo, parece que cada tanto desaparece del mapa, y aparecen estos lectores jóvenes, cual si de Alvares NúÑez Cabezas de Vacas de la literatura se trataran, y te sacan de una especie de .arcón de los recuerdos…. En fin, cosas de vivir en este paisucho subdesarrollado de mierda lleno de boludos. Todavía no empezó el reportaje, ¿no?
No, todavía no. Y dígame, ¿cómo está viviendo este redescubrimiento en lo personal?
P: No puedo decir que no deje de no ser emocionante. Me refiero a que soy entrevistado por muchos estudiantes de la Facultad, por periodistas jóvenes, salgo en revistas que están .en la onda., como dicen los chicos de ahora… Tiene lo suyo, tiene lo suyo. Tal vez prefería otras épocas, cuando me condecoraban los Reyes de EspaÑa o me invitaban a Embajadas, que se comía re bien. Iban seÑoras de buen ver, un poco grandes pero bastante ligeras de cascos, qué se yo. A veces me daban premios en metálico. Pero esto está muy bien, está muy bien, vienen chicas jóvenes, algunas incluso con una facha de putarracas que no puede ser. Lo que pasa es que después a la hora de los bifes me dicen que les doy un poco de asco. Una pregunta, todavía no empezaste a grabar, ¿no?
No, no.
P: ¿Por qué está prendida la lucecita?
Debe andar mal. Cuéntenos, Maestro, ¿cuáles fueron las primeras noticias que tuvo de este redescubrimiento de su obra?
P: Bueno, la primera noticia la tuve cuando llamé a mi hermano en Editorial Galaxia para preguntarle cómo tenía que hacer para que me redescubran, porque estoy con algunos pagos atrasados de la tarjeta y me dijeron que era una buena forma de ganarse unos mangos. Primero me preocupé, porque me dijo que en general para que pase eso te tenés que morir. Pero entonces me dijo que hable con la gente que saca el .Boletín..
¿Qué .Boletín., Maestro?
P: El .Boletín. ese que se reparte en Palermo, donde te dicen de qué hay que hablar y de qué no, qué película es buena y cuál no, etc. Ese que compran los boludos (¿Todavía no graba, no?). Bueno, tiene una sección de .Redescubrimientos.. El aÑo pasado salió Osvaldo Lamborghini en la tapa, que, pobre, no pudo disfrutar mucho del redescubrimiento. El anterior había salido Roberto BolaÑo, que también, pobre. Yo quería un plan como el que salió hace unos aÑos que tuvo Bukowsky, donde te redescubren pero también estas vivo. Hablé con esta gente, me pareció bastante seria, muy profesional, que esto, que el otro, me pasaron el resupuesto y ahí… Bueno, ahí me preocupé porque no me alcanzaba la plata. Lo que merecían era que si me moría me podía salir la mitad. Entonces les dije .pero miren que yo tengo como cien aÑos, crepo de un momento a otro, eh.. Y ahí me dijeron .Ah, ahí puede ser. y me hicieron una sustanciosa rebaja.
¡Maestro, esta historia es apasionante!
P: Pará. Pará que todavía no terminé. La cosa es que a mí igual no me alcanzaba, por lo de los juicios que tuve. Así que pedí un Crédito en el Banco Provincial de Olavarría pero no me lo querían dar, porque e decían que no iba a llegar a pagar ni la cuota tres, fijate qué irrespetuosos. Igual no me quejo porque por el mismo motivo los del .Boletín. me hicieron la rebaja. Pero moví un par de palancas, el Subsecretario de Cultura de la Intendencia de Olavarría es amigo mío, me metieron en un .Registro Especial de Docentes. -tengo que dar unos talleres literarios allá en Olavarría, después veo cómo lo doy de baja- y ahí me pudieron dar la plata. Y con eso pagué la primera cuota del contrato con los del .Boletín.; bueno, me sobró un poquito, con lo que me compré a esta muchacha (le da unas cariÑosas nalgadas a la Cariátides). En fin, a partir de ahí, los boludos que van a Festivales, lo digo con todo cariÑo porque son los verdaderos responsables del redescubrimiento, empezaron a hablar de mí y a decirse unos a otros: .Vos tenés que leer a P., vos tenés que leer a P. Es un viejo como de 90 aÑos re groso, que le rompe el culo a todos los escritores de hoy, tiene una obra así de grande, perdida, la mitad de las cosas están inéditas, pero los medios no le dan bola..
Bueno, Maestro, pero eso o es del todo cierto…
P: Bueno… Es verdad que escribo semanalmente unas doce columnas en diferentes medios gráficos, que me hacen reportajes en Canal (a) todas las semanas y que este aÑo ya fui cinco veces a lo de Mirtha Legrand .aunque convengamos que Mirtha no es lo que era; por eso, es aún más valioso este redescubrimiento. La verdad es que los muchachos del .Boletín. se pasaron. Hubo algunas situaciones un poco comprometidas, por ejemplo me estaban haciendo una entrevista en FM La Tribu, de lo que se sentía volver del ostracismo y un pibe del público saltó y dijo .¡Pero si ese es el viejo ese que tiene un programa todos los días en CN5! ¡Y aparte es un facho que mete miedo!.. Lo decía por mi programa sobre literatura .El Libro Fugitivo.. Por suerte los editores del .Boletín. pusieron unos infiltrados en el público que saltaron a decir .no, nada que ver, es otro., .no, no, es parecido, nada más., .no, cómo va a ser ese, es otro P., se llama parecido, nada más. y zafamos un poco.
¿Y de aquí en más, Maestro, qué sigue? ¿Se le abrió alguna puerta?
P: Bastantes, bastantes. Lo que pasa es que como ya tenía bastante trabajo de antes, las cosas que me salen las tengo que derivar. Me ayudan algunos estudiantes que están orgullosos de trabajar con una Leyenda Viviente como yo, de alguien que creían muerto hace aÑos, y eso que veían mi programa todas las noches. Te confieso algo, soy un poco escéptico respecto de estos .redescubrimientos.. Creo que duran un suspiro, especialmente porque no sé si les voy a poder pagar la segunda cuota a los del .Boletín.. Se me fue la mano con lo de la Cariátides (nalgadas). Aparte tengo trabajo en serio, tengo que escribir para la semana que viene dos institucionales para Unilever y una campaÑa en favor del uso de la Burka que me encargaron unos países árabes. Así que vovleré a mi ostracismo y me refugiaré en mis doce columnas periodísitcas, mi programa de CN5, mis cuatro programas radiales, mis seis agencias publicitarias y mi changa ocasional de .presencia. en boliches y casamientos. Pero fue lindo mientras duró.
¿Le queda algún buen recuerdo?
P: Sí, montones (se le llenan de lágrimas los ojos) Después se le evaporan y se le resecan). Pará, no. Me estaba acordando de otra cosa. ¿A ver? Bueno, fue muy linda la charla que di en el Centro Cultural Sarlanga, aunque de la charla en sí no me acuerdo sino de que había muchas minitas sin corpiÑo y que me invitaron con un Vitel Thoné de excelente calidad. Tenía alcaparras y todo. Después, el resto, unos ratones, Como mucho un clericó en un Festival de ex-punks que fue uno de los eventos más lamentables que me tocó presenciar. No, recuerdos no. En realidad con el Dr. Rapigna estanos pensando en hacerle juicio a los del Boletín, que de paso me serviría para terminar de pagarle los honorarios que le debo.
Pero, ¿y no teme alguna represalia?
P: Y, como mucho se priducirá un .recubrimiento. de mi obra. Pero como la mayoría de las regalías le llegan a mi ex, por algunos lamentables errores cometidos por el Dr. Rapigna, mucho mucho no me importa.
¡Bueno, Maestro, no me queda sino felicitarlo por el buen momento que está pasando!
P: Pero, ¿y el reportaje no me lo vas a hacer? Acá tengo anotadas las preguntas que sugieren los del .Boletín. Aunque sea quiero amortizar lo que ya les pagué.
Claro, el problema es que justamente yo estoy trabajando para el .Boletín.. La nota era para la segunda etapa de su .redescubrimiento., esa donde aparecen algunos enteradillos que dicen que ud. está sobrevalorado por el paso del tiempo.
P: ¿Y ahora me avisás? ¡Qué pérdida de tiempo! ¡Qué bronca! Por lo menos te hubieras venido sin corpiÑo, aunque en tu caso no es que haya mucha diferencia.
Permiso, Maestro.
P: ¿A dónde vas? ¿Qué hacés con eso?
Nos alejamos de la casa del Maestro, que nos despide muy vehementemente mientras intenta salir de su rincón .alcanzo a ver cómo la Cariátides medio que se le viene encima, y se ve obligado a atajarla-, mientras pienso en este país tan despiadado, que deja olvidados, como despojos de una herencia inmerecida a sus hombres más valiosos. Y también, por supuesto, en qué rincón de mi departamento quedará mejor el dodo embalsamado. Pero sobre todo, pienso en a qué oscuro pasquín le venderé este frustrado reportaje.
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