Lección 8: La Autodegradación Total
Ocurre que, a veces, el humorista profesional tiene mucco trabajo, más problemas que Charles Ingalls y una murria de los mil demonios, y más que deseos de hacer reír tiene ganas de tirarle un bidón de nafta a su público y prenderlos fuego mientras grita .a ver, reíte ahora..
Es entonces cuando entra en juego lo que podemos llamar .ética Humorística.. Un corpus de principios y reglas morales que enuncian básicamente que ….a pesar de nuestros Deseos Primarios (tirar un bidón de nafta, etc.), no debemos olvidar nuestra obligación: producir esa serie movimientos espasmódicos y antiestéticos conocidos como ‘risa’.. Y en esos momentos, el humorista se devana los sesos, torturándose: .Pero no se me ocurre nada y aparte esto lo tendría que haber pensado antes, ahora el jefe me está corriendo con un trinchante de pollo para que le termine no sé qué cosa de unos guiones para no sé qué mierda y no puedo hacer esta pelotudez de hacer reir a unos borrachos desconocidos. ¿Qué hago?.
Es entonces cuando el Humorista debe recurrir al recurso de la Autodegradación Total. Independientemente del origen, raza, sexo o religión del riente, a éste siempre le causa gracia que una persona se embadurne en lodo o la vistan de aldeana holandesa o se le prenda fuego el culo. La visión de un Ser Humano habitualmente Magnífico y Poderoso (Moe, ponele. O yo.) descendiendo a los subsuelos más bajos de la abyección humana produce .muchas veces escondidos tras gestos de indignación u horror de la gente con estudios universitarios- el efecto hilarante deseado. El Humorista debe recordar entonces que la .Dignidad Superficial. de la cual le gusta investirse .para la cual se pone ropa limpia, se lava los dientes o hace ejercicios físicos- está en un rango más bajo que la .Dignidad Humorística., y debe siempre someterse a los dictados de esta última.
Así que discúlpenme que acuda a este recurso desesperado pero en fin, acá está la foto de cuando hice de Karadagián en una cto de fin de aÑo del jardín de mi hijo el mayor, hace un par de aÑos. O sea, disfrútenla porque es la única que tengo. No, no, la Momia no es Oscar Demelli sino un compaÑero de elenco (Segundos después yo entraba en acción y le pegaba en el punto débil para salvar a Mr. Moto).
Miren, en el Verano del AMor .y esta vez es en serio-, la espectacular página de las bandas de sonido de películas porno (enviado por Fender).
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