martes, 8 de abril de 2008

¡Reglas para acordarse de una parva de nombres!





Todos, alguna vez, a pesar de nuestros esfuerzos para evitarlo, hemos llegado a un lugar donde había gente (reuniones, lugares de trabajo, prostíbulos, etc.). Suele ocurrir en estos casos, a menos que se haya reunido con personas previamente conocidas -lo cual es absurdo, porque si las conocés para qué las vas a ver de nuevo; pero hay gente que practica ese tipo de gaffes imperdonables- que usted se vea obligado a .conocer gente..


Así, tal vez usted escuche algo como .Que bueno que llegaste, Juan Manuel, te presento a Esther, Roberto, Charly, Raúl, María Eugenia, Tomás, Nahuel, Lihuén, Washington, Winston, Wilbur, Winston Washington Wilbur, la otra Esther, Pachu, Maru, Chechu, Chachu, Chuchu, Pichu, Chichu, Puchichuchi, Chuchichuchuchichichuchi, los mellizos, Renata, el .MuÑones., López, el Dr. Spizzicuzzi, una tercera Esther, la Condesa Ninfómana, Rasputín el Monje Maldito, Gordalf el Mariscal de la Suprema Perversidad, Jack Palance, Ashtar Sheran, Ray A. Krok, una cuarta Esther, y otra Esther, y otra, y otra, y otra, y otra, y otra, (que además es muy muy parecida a la primera de todas), y diez más, mi abuela Delia y por fin, el Gordo., a lo que usted contestará .ante cada nombre y su correspondiente nombre con las palabras .Un Gusto, Juan Manuel. o .Juan Manuel, encantado. o tal vez un lacónico .qué tal.. Luego, si confunde algún nombre o lo olvida, será apaleado y echado del recinto con la máxima de las violencias.


Para saber cómo manejarse en estas situaciones, ofrecemos una nueva entrega del Manual de Urbanidad, dedicado a .qué hacer cuando te presentan una parva de gente.:


¿EXISTE ALGúN MéTODO MNEMOTéCNICO PARA FIJAR LOS NOMBRES?


La Etiqueta tradicional quiere que uno repita el nombre de la persona presnetada inmediatamente luego de la presentación, tipo .Te presento a Roberto., .Ah, un gusto, Roberto. Me alegro de conocerlo Roberto. ¿Cómo dice que le va, Roberto?., pero esto presenta el problema de que parecés un estúpido.


¿ENTONCES QUé ME RECOMIENDA?


Lo mejor es apelar a trucos mentales. El primero de ellos es adjudicarle alguna característica aparente a cada persona. Por ejemplo, .Uuuh, este José María tiene cara de cornudo. o .Upa, upa, upa, Sofi tiene cara de rápida para los mandados. o .Uyuyuy, qué cara de que le gusta recibir carne por popa que tiene Martincho. o tal vez .Aaaah, pero qué cara de joven hitleriano pederasta y chupacirios que tieneel tal Federico.. Esto contribuirá a .fijar. mentalmente a la persona presentada en cuestión y también a mirarla con una sonrisita durante toda la noche.


El riesgo que se corre es que después compruebe que la personalidad asignada no coincida con la realidad, y que .la que parece que está medio mal atendida. resulta ser .la que cómo se ve que le gusta la trapisonda., con lo que puede confundirse algún nombre. Pero esto ocurrirá ya avanzada la reunión y puede atribuirle la confusión al alcohol.


¿ALGúN MéTODO DE MENOR FALIBILIDAD?


La otra es a través de versitos: El más tradicional es, por ejemplo, .Mariano, agarrámelo con la mano.. Pero todo nombre puede volcarse a la poesía: .María Eugenia, haceme la venia., .Dr. Rocatagliata, agárreme la batata., .Ing. Díaz del real, te lo rompo igual., etc. Se aconseja, eso sí, no decir estos versitos en voz alta.


¿HAY ALGúN MéTODO QUE CONSISTA EN NO INSULTAR MENTALMENTE A LAS PERSONAS CON QUIENES VAMOS A COMPARTIR LA VELADA?


No. ¡Ah, no, pará! Existe un método consistente en asignarle a cada persona un número primo al azar, multiplicarlo por el número de letras que tiene el nombre de la persona, dividirlo por el número Pi y visualizar la cifra resultante sobre el rostro del .presentado. en forma de llamas danzantes. Desglosando esta cifra cada vez que nos topamos con la persona lograremos reconstruir el nombre (puede haber alguna inexactitud, como en el caso de .René/Renée., pepro podemos echarle la culpa al alcohol).


¿QUé PASA SI AúN TOMANDO ESTAS PRECAUCIONES NO LOGRAMOS RETENER EL NOMBRE DE NADIE?


Entonces podremos intentar excusarnos diciendo .lo que pasa es que para los nombres soy muy malo, yo retengo las caras.?


¿Y QUé PASA SI NO RETENEMOS LAS CARAS Y NOS PRESENTAMOS, PONELE, CINCO (5) VECES A LA MISMA PERSONA?


En ese caso deberemos decir .lo que pasa es que soy muy malo para las caras, lo mío son los nombres. Yo tengo una mentalidad literaria.. O echarle la culpa al alcohol.


¿Y QUé PASA SI NO NOS ACORDAMOS DE NINGúN NOMBRE NI NINGUNA CARA NI NADA DE NADA?


En ese caso, debemos encarar a estos semi-desconocidos al grito, por ejemplo de .¿y vos, Romualdo, todo bien?.. Cuando la persona nos diga, por ejemplo .me llamo Bernadette y aparte soy mujer., uno debe hacer un movimiento de cabeza mientras chasquea la lengua y decir .Sí, sí, claro Bernadette, ya sé. Sí, sos mujer, claro., como dando a entender que no es que uno no sepa el nombre, sino que ha tenido un breve lapsus. Puede reforzarlo diciendo .es que justo justo estaba pensando en Romualdo Quiroga.. Puede ocurrir, además, que esta chica justo se llame Romualdo y entonces quedás como un duque.


¿ES RECOMENDABLE EL USO DE CARTELITOS CON EL NOMBRE, COMO OCURRE EN LAS CONVENCIONES LABORALES?


Es tan recomendable como una patada en el occipucio .que por cierto, es la única salida en ciertos casos. Lo último que uno quiere hacer en una fiesta es leer cartelitos. Para eso me voy a la biblioteca, o al cine a ver una película extranjera. Imagínense que uno quiere entablar una conversación, y en vez de mirar a los ojos de la persona, o al entrecejo (como recomiendan los manuales de suyugación mental del prójimo) o por poner por caso .hay gente para todo- al lóbulo de la oreja, uno mira a la solapa, donde está el cartelito. Es inaceptable; al bajar la vista, uno ya está colocándose en inferioridad de condiciones; entregando al contrincante un mayor rango social en la relación. De ahí a estar toda la noche recibiendo órdenes (.Tráigame hielo, Juan Manuel., .¿Habrá quedado un saladito de palta, Juan Manuel? Sea bueno y tráigame uno.) hay apenas un paso. Tampoco es bueno que todo el mundo conozca el nombre de uno .es bueno mantenerse rodeado por una neblina de misterio-, por lo que recomiendo tirar el cartelito propio por ahí (puede echársele la culpa al alcohol).


SI ANTES DE IR A UNA FIESTA DONDE NADIE SE CONOCE MATO A UNO DE LOS INVITADOS Y ME HAGO PASAR POR éL, ¿CóMO HAGO PARA RECORDAR PRESENTARME BAJO EL NOMBRE DE LA VíCTIMA Y NO BAJO MI VERDADERO NOMBRE?



ES UNA PREGUNTA HIPOTéTICA.


¡Ah! Menos mal. Esto no presenta ningún problema, ya que si comete algún error puede echarle la culpa al alcohol.


¿Y SI MATO AL DUEÑO DE CASA, ME HAGO PASAR POR éL Y PONGO EN LAS BEBIDAS DE TODOS UN VENENO QUE ACTUARá A LOS CUATRO DíAS?


No entiendo qué tiene que ver esto con lo de los nombres. Aparte .en general- no es bueno que haga tantas preguntas relacionadas con muertes y asesinatos.


OTRA PREGUNTA: ¿QUé DEBO HACER SI SUFRO DE DOBLE PERSONALIDAD, LA CUAL SE DESDOBLA EN DOS BAJO EL FORMATO DE UN MANUAL DE URBANIDAD CON PREGUNTAS Y RESPUESTAS, Y LAS DOS PERSONALIDADES PUGNAN POR TOMAR EL MISMO CUERPO, Y LA MALA .LA QUE PREGUNTA- ESTá POR TOMAR EL COMPLETO CONTROL, LO QUE SUELE SER EL PREáMBULO DE UNA ORGíA DE SANGRE Y HORROR Y MUERTES ESPANTOSAS SEGUIDAS DE TORTURAS Y CANIBALISMO? Y DE GOLPE NO ME ACUERDO DE UN NOMBRE.



¿HOLA? ¿HOLA?



UUUH, SE CORTó. OTRA VEZ, QUé SERVICIO DE MEIRDA. BUENO, ME VOY A HACER UNAS COSAS.


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