DíA 1.
¡Y se largó nomás el Bafichu, el Festival de Cine Independiente más importante de Latinoamérica! Como crítico independiente, yo no podía faltar aunque reconozco que el tema de las colas y las películas con pocas explosiones me daba fiaquita. ¡Y buéh! Pero si no vas no existís.
Para peor, no me llegó .bah, también sospecho que me lo afanó el vecino- el boletín de la COCRIN (Confederación de Críticos Independientes), esa útil publicación mensual donde te dicen qué te tiene que gustar y qué no. El Boletín, por supuesto, es una herramienta fundamental porque imaginate que a la 50° película que uno ve en la vida ya son todas más o menos parecidas. Aparte, a diferecnia de los críticos .mainstream. no recibimos .sobrecitos. de las distribuidoras con instrucciones .lo que espero que cambie pronto porque es como si nos recortaran el ingreso-, por lo que la desorientación es total. El aÑo pasado, por ejemplo, en una reunión de críticos dije que me había gustado una película iraní y se me cagaron de la risa. .Hoy por hoy lo iraní está .re out., pibe., me dijeron. En fin, fui al Bafichu sintiendome prácticamente desnudo.
La película que abrió el festival fue la pakistaní Vuelta al Pasado, una fábula fantástica .totalmente en blanco y negro- del director Hrundi V. Sukharno, donde el joven habitante de una aldea viaja al pasado con la ayuda de un carro mágico y quiere la mala pata que interfiera en el momento en el que se conocen sus padres. Con la ayuda de un sabio de la tribu deberá corregir las cosas o desaparecer. Una película como para arrancar.
Posteriormente hubo barra de tragos y saladitos, y me encontré con queridos colegas como Ruiz Almozny, Balbín y De la Vega, los críticos más ácidos y tirabombas del ambiente, y arriesgué .por decir algo- que la película me había parecido .ideológicamente repugnante.. Se me volvieron a cagar de la risa. Maldito Boletín.
DíA 2:
Las proverbiales colas del Bafichu continúan este aÑo,que sumado a algunos errores de organización .se han llegado a proyectar dos películas en la misma sala y al mismo tiempo- logran que uno se maree un poco. Afortunadamente el shopping donde se desarrolla el festival cuenta con un bar donde luego de un copete uno puede volver su .centro., digamos (también aproveché para comprarme unos panalones).
Así que cuando terminé de descifrar el cronograma, logré ver dos películas: El áspero, del canadiense Jaques Canard, donde un personaje hondamente torturado .un policía cuyo matrimonio se está desmoronando- queda atrapado en una pesadillesca torre corporativa, que es tomada por un grupo terrorista. El personaje del policía deberá dejar de lado sus fantasmas para recuperar su autodeterminación. Creí entender que se trataba de una metáfora sobre el Tercer Mundo, pero puedo equivocarme (el boletín), y luego vi El Acabador, del mexicano Gael Díaz Vivar, una fábula fantásica .y dale- sobre un ser artificial que viaja al pasado para acabar con el Mesías que salvará el futuro. Lo más innovador es que está filmada en colores, pero pasada al blanco y negro por edición (con una máquina).
Luego nos fuimos a cenar con los colegas y confieso que me vi en un predicamento. Primero, mis colegas lograron ver entre ocho y diez películas, por lo que temí ser el hazmerrír de la mesa (afortunadamente tengo reflejos rápidos y dije que había visto nueve); luego, me mantuve enigmpáticamente callado a la hora de opinar pero en un momento me dije .Sergio, te tenés que jugar.. Y me jugué. Y dije que El Acabador me había parecido .canallesca y reaccionaria.. Y perdí. Parece que fue .de lo mejorcito que se ha visto en los últimos aÑos, aunque por esos azares de la distribución seguramente en Argentina veremos directamente en DVD, con suerte. (palabras textuales de Balbín).
Estoy perdiendo el respeto de mis colegas, tengo que hacerme de un Boletín o aunque sea tantearlos un poco mpas antes de opinar. Qué se yo, ver si cuando digo los títulos de las películas enarcan la cejita en seÑal de disgusto o levantan el mentón en seÑal de agrado.
DíA 3:
Me puse las pilas y pude ver unas seis películas. Buéh, una película y cinco medias películas. Para cubrir todas me tenía que ir media hora antes de una y entrar media hora después de la otra. Pero entre lo que pude ver, las sinopsis, lo que escuchaba a la salida y un poco imaginación más o menos las pude completar.
No voy a hablar de todas porque no da .y aparte medio que se me confunden un poco- pero voy a mencionar las tres que me acuerdo mejor: U.P., la fabula fantástica del griego Kiriatos Papathanassious sobre una criatura de otro mundo que entabla amsitad con un niÑo, Bobo y Rebobo, la desgarradora historia de dos hermanos con deficiencias mentales que deben devolver una valija (en un rapto de audacia su autor, el turco Kemal Enver, filmó la película en blanco y negro y luego la colorizó por computadora) y la que pude ver entera, la uruguaya El Piedra, la historia real de un boxeador que entrena en los frigoríficos de Conaprole .golpeando los sachets de yogur- y que acepta el desafío del campeón de todos los pesos.
Esta última me la acuerdo bien porque duraba unas siete horitas. No puedo decir si es una joyita o una película reaccionaria e inaceptable, pero sí puedo decir que como que no la pasé muy bien. O sea, mientras estaba allí, viendo la película, la sensación no era agradable. Como que me quería ir. No sé si porque la película fuera mala .y cómo voy a saber si no tengo el Boletín- o porque era demasiado larga. O porque tenía hambre. Qué se yo. Igual en otra situación, en una fiesta, capaz que te quedás ocho horas y la pasás bien igual. En fin. La cosa es que mientras veía la película tuve la sensación de que lo que veía era feo y me provocaba un rechazo y todo estaba mal hecho y quería que se termine, pero de ahí a decir si me gustó o no hay un trecho. ¿Me entendés?
Para peor, mis colegas Independientes ya se habían ido a comer y tuve que comer unas empanadas con mi colega mainstream Carlos Morelli .que en realidad no fue al Bafichu sino a llevar a un sobrino a ver una de Disney- así que no me pude enterar si El Piedra era buena o no. Le hice el chiste de tararearle la cancioncita esa de Fellini, y si bien no se rió, abrió los ojos y dijo .¡Ah!., como entendiendo a qué me refería. Buéh.
DíA 4:
Hoy me levanté y me dije .Sergio, hoy tenés que recuperar el tiempo perdido.. Y me puse el objetivo de ver no menos de quince películas (mechado con uno que otro cortometraje). Ya que no tengo el Boletín por lo menos puedo apabullar a mis colegas con la cantidad.
Fue medio un parto y lo malo es que algunas películas se me mezclaron en la cabeza. Por ejemplo, no sé si la iraquí Los BaÑistas es una fábula fantástica sobre un sacerdote sunita que crea una máquina para teletransportarse y en el camino su cuerpo se mezcla con el de un jején, o si El Jején es una irreverente comedia francesa sobre un grupo de baÑeros que viven situaciones delirantes con chicas ligeras de ropa (un iconoclasta canto a la vida a favor del hedonismo y contra la represión sexual). Menos todavía si alguna fue el hallazgo del festival o una película reaccionaria e ideológicamente repugnante. Para peor, me confundí y vi El Piedra de nuevo. Me di cuenta recién a la mitad, o sea a las tres horitas y media. Después me vi El Abuelo se la Come, Mirame la Santa Rita, Te Rompo el Horticultor y A los Hortelanos se les va la Mano, de orígenes diversos y todas en blanco y negro, pero maldita sea si me acuerdo de qué se trataban.
Encima a la noche me reuní con los colegas y me enteré de que empezaba el Prode Independiente. En vez de Triunfo, Empate y Derrota tenés Canallesca, Inaceptable e Ideológicamente Repugnante. Yo le fui poniendo Ideológicamente Repugnante a todas, que te eleva la chance. No sé si es muy .fair-Play. pero los demás tienen el Boletín así que ya saben lo que tienen que poner. Quién te dice capaz que al azar me va mejor que con cálculo. Comimos falafel.
DíA 5:
La cena de ayer fue una pesadilla todos se dieron cuenta de que no doy pie con bola. Quiero que se termine esta tortura, hoy tuve que ver treinta y dos películas para ponerme al día. No les voy a mentir, de algunas me limité a ver los títulos que más o menos una idea te dan. Por ejemplo, me gustaron los títulos de Enfermo por Susy, una comedia rara, diferente, sobre un hombre obsesionado por una compaÑera del secundario. Hay una escena desgarradora .me contaron- sobre gel para el pelo. Ví casi entera en cambio La Revancha de los Burds, sobre un grupo de seres socialmente marginados por las leyes sociales del sistema educativo, filmada totalmente en blanco y negro y en video, y proyectada con un Cinegraf. Si bien no sé si es buena o mala .por lo del boletín- tuve una sensación agradable, como de que lo que veía estaba bien. Como de que quería segur viendo la película. ¡Qué pena que no sé si estaba buena! Así que en Prode le mandé .Canallesca. derecho viejo.
Después, una tarde de mierda, me confundí de sala y vi una de Jim Carrey que nada que ver con el Festival, era en la sala de al lado, después vi por tercera vez El Piedra (esta vez estuve más lenteja y la vi entera. ¡Qué pajarón!) y a la noche a los colegas directamente los evité yo. En vez, me volví a topar con Morelli que andaba de Shopping y terminamos comiendo las empanadas esas de mierda que te tenés que mandar tres para hacer una. Y le tarareé, por erro, la música de El Profesional y me miró con cara rara. Ahora Carlos Morelli cree que soy un papanatas. ¡Qué desgracia!
DíA 6:
No lo puedo creer. ¡Me gané el Prode Independiente! Parece que el Boletín venía con un error de imprenta y El Piedra figuraba como .Canallesca. y resulta que era .Ideológicamente Repugnante.. ¡Me favoreció el factor humano! Los colegas me querían matar.
Para el cierre del festival proyectaron El Serafín, lo nuevo del cine independiente argentino sobre un chico nacido en una familia de villa, que es dejado solo por error en su casa y debe enfrentar, con sus propias armas infantiles, el ataque de unos delincuentes consumidores de paco. Una tragicomedia agridulce sobre el rito de pasaje de la niÑez a la adultez, filmada en blanco y negro con un grabador y una linterna. Ni idea si era reasccionaria, ideológicamente repugnante, canallesca, inaceptable o una joyita, porque la verdad estoy disfrutando de antemano el premio que me tocó, un viaje para dos .lo invité a Morelli porque me trajo suerte- a Río por siete días.
Cuando me despedí de los colegas, que se estaban mordiendo los codos de la bronca no pude con mi genio y le dije a Balbín .Nos vemos, muchachos, ojalá que en el avión pasen una película ideológicamente repugnante que son las que más me gustan. Bueh, a la vuelta les traigo Garotos..
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