Una vez mas me hallo en el grato desafío de ocupar los zapatos -a un nivel literario hablando, se entiende- de vuestro .nuestro- anfitrión habitual. A partir de ahora y por estos días el .Yo. de .Yo contra el mundo. debería ser redefinido semánticamente, ya que no estaría representando acá al objeto-Podeti, ni a mí, el objeto-Zurita, ya que no tengo la personería jurídica para encarnar su figura y enarbolar su bandera. En todo caso es una situación interina a medias, no se sabe, andá a saber. ¿lo dije yo pero lo pensó Podeti? No sé, no sé. Acá nadie se hace responsable, principalmente a nivel legal. Sé que es una situación incómoda, y que quieren el servicio de siempre, pero ustedes sean un poco más tolerantes, che. Uno no es una máquina para satisfacer sin solución de continuidad las necesidades humorísticas de tanta gente con tantas pretensiones.
Que hay que ser ingenioso, que hay que ser mordaz, incisivo, contundente, astringente, abrasivo, vasodilatador y punzo-cortante, que hay que ser inteligente, que hay que tener altura para responder a las agresiones, que hay que respetar a las minorías, que hay que ser re-zarpado pero que te deja pensando, que hay que ser insolente, que hay que ser desfachatado, que hay que ser despiadado, que hay que tener .salidas. que sorprendan pero que no sean ofensivas al buen gusto, que no hay que tener miedo de meterse con temas .difíciles., que tiene que haber un .ida y vuelta. con los lectores, que hay que hacer alusiones y referencias a los Grandes Maestros del Humor y los capocómicos, pero en forma velada, como un guiÑo para los entendidos y que la gilada se quede afuera, pero que no se sientan mal, porque igual ellos no tienen la culpa, que hay que tener estilo, que hay que ser original, que hay que ser digno en la derrota, que hay que hacerse el tonto pero de tonto no tener nada, que hay que ser gracioso, eh! Paren un poco! Ya sé que a ustedes no les pagan por hacer esto pero los quisiera ver después de casi un aÑo de hacer el bufón para que los seÑores, sin ningún tipo de compromiso y cuando se les ocurre se dignen a posar sus miradas en este lugar y demanden a los propietarios si a los 5 segundos no se están desternillando, pero sin perder el contacto con lo que pasa y sin dejar de pensar, pero con una cuota de ternura que te hace lagrimear un poquito.
Bueno, sirvan estas reflexiones a modo de saludo inicial y demos por inauguradas estas sesiones, y que Fortuna nos sea benévola, brindándonos un generoso impulso ascendente.
Breve reflexión sobre la llamada .Space-age Bachelor Pad Music.
¿Quién entre la teleplatea masculina no agradeció alguna vez para sus adentros la convincente asistencia de un Fausto Papetti a la hora de cosechar los resultados de un trabajo fino, persuasivo, que tal vez había demandado varias horas de negociaciones, renunciamientos filosóficos y no poco efectivo? En esa precisa fracción de segundo en la que todo corría el riesgo de fracasar, un Fa sostenido untuoso y curvilíneo venía en auxilio para convertir las dudas en convicciones y favorecer el deslizamiento de cierres, hebillas, botones y demás indeseados.
Los aÑos pasaron, los bulines de soltero con dispositivos ocultos, luces atenuadas, sonido hi-fi y sofás modernistas fueron alquilados a empresas fantasma que ofertan baratijas electrónicas en la Internet, sus propietarios irremisiblemente deportados a la vida conyugal, sus luces atenuadas definitivamente, su sonido hi-fi arrumbado o degradado a ornamento y el sofá hallado en un volquete, cumpliendo actualmente una decorosa función social de cama bajo alguna autopista.
La ingeniería de convencer y dejarse convencer desapareció paulatinamente y su maquinaria, accesorios y repuestos quedaron obsoletos como la regla de cálculo. Nos queda entonces, a los nostálgicos de aquella época que nunca vivimos, la música que ambientaba esas duras faenas, que por cierto no carece de encantos.
Grandes orquestas se movilizaban para aportar indispensable lubricante social: Stan Kenton, Percy Faith, Ray Conniff, Perez Prado, Xavier Cugat, Enoch Light, Mantovani, Franck Pourcel, Paul Mauriat, Bert Kaempfert componían un efectivo cocktail, letal para el .no. mas obstinado.
A todo romántico le fascina el exotismo, que lo transporta a culturas remotas, lo aleja del suburbio prosaico. Así lo entendió Les Baxter y desarrolló una extensa serie de escenografías sonoras ideales para el sacrificio de vírgenes o el momento intimista en la órbita lunar.
Tampoco faltó el lugar para los virtuosos como Yma Sumac o el propio Juan García Esquivel.
El repertorio abarcaba la cultura musical de todos los tiempos y lugares, ficticios o reales; es decir TODO, desde Rachmaninoff hasta Matos Rodríguez. Desde un Xanadú a una calle de Asunción. Desde el neolítico hasta la era espacial.
Lo mismo se puede decir de la realización; se utilizaron todos los instrumentos orquestales, antiguos y modernos, todos los instrumentos étnicos, todos los instrumentos electrónicos, todos los efectos sonoros, Todos los recursos gráficos, todas las innovadoras técnicas de grabación.
No es exagerado afirmar que para satisfacer la demanda de este mercado se pusieron en juego todas las capacidades artísticas, técnicas y financieras de la humanidad, en un frenesí creativo, liberadas del juicio crítico de las elites intelectuales.
Dentro del marco de este productivo fervor no es ridículo pensar que mas de un cristiano deba tal vez su existencia a la fecundante generatriz sonora de .la cucaracha. en estilo “Madison” o a la fértil insistencia de bongós y timbales en .el cumbanchero. versionado por Xavier Cugat. No sería alocado imaginar a toda una generación concebida en medio de un sobreagudo de trompeta de Herb Alpert y los Tijuana Brass.
P.D.: Podeti me prometió que Kiriatos se haría cargo de administrar y responder los comentarios. Hasta ahora el hombre no me dirigió una palabra, imagino que por alguna particularidad de su idiosincracia. Por momentos se ausenta, pero siento la sensación de ser observado. La mansión es enorme y llena de recovecos. Veremos qué pasa
Por Fabio Zurita, reservista y suplente interino
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