lunes, 29 de octubre de 2007

¡Famoso escritor festeja el Nobel anticipadamente!





Ha pasado largo tiempo desde mi última entrevista a P. El Viejo Maestro ha sufrido desde entonces una virtual .sepultura mediática., tal vez debido al escándalo de las colegialas de sesenta aÑos. Sin embargo, el mundillo de la literatura, como otras farándulas, no está exento de idas y vueltas, dimes y diretes, y ocasionales .rescates. del olvido, esta vez, gracias al merecidísimo Premio Nobel que el Maestro está a punto de recibir. Exultante, nos recibe en su nuevo estudio ubicado en la calle Córdoba (en realidad, es un bar; a diferencia de otras ocasiones donde nos recibiera en su finca mediterránea, el actual status económico de P. le impidió concertar la entrevista en un ambiente más íntimo). Se lo ve bien, aunque parece representar treinta aÑos más de los que realmente tiene, lo que es mucho decir.


Bueno, bueno, cómo estamos, Maestro. ¿O prefiere que le diga .Premio Nobel.?

P: (Ríe, con humildad) Ja, ja, ja, ja. Sí. Sí, sí, mejor. (Se pone serio) En serio.


¿Cómo se sintió cuando se enteró?

P: (Con humildad) Bueno. Es sólo un premio, un papel. Y un montón de plata. No significa nada. Imaginate que a mi edad ya esto de los galardones, los oropeles, ya pasa a un segundo plano. Mi interés máximo es saber si llegaré al día de maÑana o no. Pero por otro lado, también es reconfortante el reconocimiento; saber que, en definitivamente, soy mucho, pero mucho mejor que los demás, mejor que vos, que tu padre, tu hermana y que Borges, que nunca recibió nada. Y en todo sentido, eh, moral, intelectual, artístico, incluso físico. Los Premios Nobel somos una raza aparte. Deberíamos tener algún tipo de exención legal que nos permita destruir a cualquiera que se interponga en nuestro camino impunemente, porque por algo se declara que somos mejores. (Modesto) Bueno, es mi parecer.


¿Y qué le diría a los otros candidatos al premio, a Ernesto Sábato, por ejemplo?

P: (Humilde) Por favor, sería lamentable que se vea esto como una especie de .River-Boca. de los escritores, ¿no? Pero es inevitable, pobre Ernestito, re calentito los panchos se quedó. Y bueno, cuando uno es amargo de nacimiento. Yo cuando me enteré lo llamé, para decirle que me parecía bastante injusto. Que lo hubieran puesto a mi nivel, digo. Lo de él como libros para pasar el rato están bien, ¿eh? Sobre todo si te gusta pasar el rato aburriéndote. Hay gente que le gusta. Lo mío es diferente, es Arte. (Modesto) Se enojó un poquito. Me dijo cosas feas, y, son cosas del ego de los escritores. Menos justificado en algunos casos, y más lógico en el mío. ¡Soy Premio Nobel!


¿Qué sigue, Maestro? ¿Cuándo es l.?

P: .Premio Nobel..


Perdón. ¿Qué sigue, Premio Nobel? ¿Cuándo es la ceremonia, cuándo viaja, cómo son los pasos a seguir?

P: Bueno, primero el Jurado de la Fundación tiene que emitir su voto; luego, debe someterlo a votación Universal en Internet; los votantes consistirán en poderosas máquiinas que emiten sus votos cada veinte segundos, así que el que tiene la mejor máquina, gana. Luego, ese resultado se pone a consideración de un segundo jurado, formado por doce campesinos polacos analfabetos que están encerrados en una cabaÑa desde hace siete aÑos. Ese veredicto se pasa por una máquina, que reordena el nombre del ganador en cientos de anagramas posibles. Los candidatos resultantes de estos anagramas son sometidos a votación en Internet, nuevamente, pero sólo pueden votar los menores de catorce aÑos. De éstos, se elige a dieciocho finalistas, que convivirán en una casa por tres meses, e irán siendo expulsados por votación de los televidentes. El que queda debe someterse a una serie de pruebas físicas y mentales muy arriesgadas, y luego lo ponen a competir con otro candidato cualquiera elegido al azar, de entre todos los habitantes del planeta, a ver quién le pega más fuerte al otro. La victoria es decidida por un jurado de ocho personas; luego, se elimina a los participantes y quienes empiezan a competir son los miembros del jurado. Por fin, se vuelve a los candidatos iniciales, se pone sus nombres en un papelito, y el elegido gana, para después ser descalificado, y así empezar de nuevo de cero. Recién ahí, la Fuindación emite el comunicado donde se anuncia oficialmente al ganador.


¡Qué complicado es recibir un Premio Nobel, Premio Nobel!

P: Bueno, es la única forma de evitar suspicacias. De cualquier modo, ya lo tengo en la bolsa, porque soy el único candidato que le ha estado enviando chocolates a los miembros de la Fundación.


¿Piensa que con un Nobel en la mano, las editoriales le abrirán de nuevo sus puertas?

P: (Humilde) Puede ser, de cualquier manera uno ya está viejo para emprender proyectos literarios muy ambiciosos; mi única ambición es que las totalidad de las editoriales me nombren, espontáneamente .por se run Premio Nobel- socio comercial en un 50 % y pasar a cobrar la plata todos los meses. Y usar esa plata para destruir a los colegas que aún no hayan reconocido que soy mejor que todos ellos juntos. (Modesto) Es un gustito que uno se quiere dar en las postrimerías de su vida.


¿Y cree que la Prensa lo sacará de una vez por todas de esta especie de virtual ostracismo a que lo han condenado?

P: (Con sencillez) Eso es cosa de los medios, aunque tenía unas declaraciones muy buenas sobre los negros y los chinos. Espero también que, teniendo un Nobel, se me dé un cargo honorario en todos los medios, con poderes de Policía, para echar a todos los periodistas que me han hecho el vacío. (Sonríe, humilde, mientras me seÑala con un dedo tembloroso) Y vos estás primera en la lista.


Algunas malas lenguas, sin embargo, dicen que para eso necesitaría un Premio Nobel de verdad.

P: (Humilde) No entiendo.


Bueno, Premio Nobel, recuerde que su Nobel no es el de Literatura-Literatura en serio, sino el .Nobel Mondongo.; el premio al escritor más .chistoso y simpatico, de esos que dicen cosas que nos hacen reir, por lo general involuntariamente, por sus escritos que transpiran incoherencia o sencillamente por su estrafalario aspecto..

P: .


Lo dice acá, en las bases.

P: (Leyendo) .Nobel Mondongo, el Nobel descacharrante.. Entiendo.


La Fundación Nobel entendió que necesitaba .descontracturar. un poco su estilo, que estaba .demodée..

P: (Sigue leyendo) .Art. 5: El ganador será paseado durante tres semanas por toda Europa en el baúl de un auto, completamente desnudo y con un cartel que diga .Mondonguéenme., estimulando al público a arrojarle cosas. El ganador no podrá negarse a esta ceremonia, o será acusado de no tener sentido del humor y se le retirará el premio y el dinero.. (Humilde) No sabía esto.


¿Se siente decepcionado, Premio Nobel?

P: No, no. Igual la plata es interesante.


No, porque yo me junté con gente del Sindicato y nos organizamos para pagar máquinas que voten en su contra de a 1.000.000 de votos por día. A esta altura el premio ya está en manos de un escritor de Manuales de Instrucciones en China. Es una .vendetta. por el asunto de las amenazas de bomba (hoy los teléfonos tienen identificador de llamadas, Premio Nobel).

P: Comprendo.


Me despido del Maestro .prefiero llamarlo así; después de todo, lo del Nobel es historia- y me alejo rápidamente de la escena, antes de que llegue la ambulancia del Same. El Maestro, luego de su intento algo patético de degollarme con el borde de la bandejita del triolet, se despide vehementemente, en el suelo, mientras se toma el pecho con ambas manos como intentando que nada se le salga de adentro, y diciéndome algunas cosas que no escuché ni en mi investigación sobre abuso contra prostitutas.


Post original

No hay comentarios.:

Publicar un comentario