¿CóMO ES? PIDO UNA MILANESA CON PAPAS FRITAS Y A Mí, que peso mis ochenta kilos, me traen la misma cantidad que a la flacucha de cincuenta kilos de la mesa de al lado.
Los dos pagamos lo mismo, pero a ella, proporcionalmente, le traen más. Yo pago lo mismo, pero ella se va satisfecha, qué digo satisfecha, ahíta, y yo me cago de hambre. En este sistema hay algo perversamente injusto.
¿Por qué no le sacan a ella un puÑadito y me lo dan a mí, teniendo en cuenta peso y necesidad de energía? ¿O por qué no le cobran a ella un poco más, que es como si se hubiera pedido un plato y medio y eso me lo descuentan a mí? O en todo caso, ¿por qué no le incorporan .por ley -una persona de otra mesa .otro flacucho .para que se alimenten los dos con esa cantidad, o mejor todavía, que se use ese excedente para alimentar a un carenciado?
Te das cuenta cómo es, a la hora de cobrarme un timbal de arroz como si me hubiera llevado la plantación entera, los empresarios gastronómicos son capitalistas; pero a la hora de repartir la comida, son socialistas. Lo peor de ambos mundos.
Miren, Jerry Lewis vs. .El SeÑor de los Anillos., unas lindas fotos de un bosque y una nueva entrega de .Confieso que he bebido., esta vez en Alemania (y ya que está pueden rememorar la de USA y la de Francia)
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