jueves, 22 de febrero de 2007

.¡Ahhhh, sí, sí, eso del weblog! ¿Cómo era? (Sic).





Kiriatos.gifEscribe Kiriatos

Fiel Asistente griego

elouzorulea@ubbi.com



La cada vez más agitada agenda laboral del Patrón .lamentablemente no reflejada en el bienestar salarial de sus empleados -le ha jugado recientemente una mala pasada. Luego del accidente de la Srta. Castrelli, el Patrón me encargó que le busque un suplente momentáneo (.algún pibe joven que se desespere por figurar en los medios y no se ponga muy loco con el temita de la plata., según palabras del siempre práctico Patrón).


Realicé algunas entrevistas entre los vecinos del barrio (no sé de dónde más esperaba el Patrón que este pobre viejo ignorante conozca gente), en donde la mayoría de los muchachos que paran en la plaza para intoxicarse con hierbas de oriente se mostraron algo estupefactos por la propuesta (alguno se puso un poco violento, insinuando que le estaba pidiendo favores sexuales), pero nada más.


Así que este diligente servidor debió volver con su SeÑor con el rabo entre las patas, para comentarle sobre su fracaso en la tarea luego de un par de días.


El rostro del patrón no pudo ser más elocuente. Durante unos segundos pareció no entender a qué me refería con la palabra .weblog.. Luego, abrió la boca desmesuradamente y susurró con bastante desazón las palabras .Ah, sí. Eso…


Así, pues, me explicó que se había .olvidado completamente que hacía eso. debido a lo que él llama .unos proyectos re grosos., y me pidió que intente prepararle el camino para reintegrarse a la brevedad (.no hoy., me rogó encarecidamente), y de ser posible, ya que no logré cumplirle el encarguito (.una cosa que te pido y me fallás así. me reprochó, siempre tan sensible y alentador y amable el Patrón), que cubra el puestito de Castrelli (que se encuentra en tratamiento kinesiológico) por los siguientes días.


Estuve a punto de contarle una de las historias del Viejo karayannis, la Parábola del Rascapapeles Miserable que Explotaba a Su Sirviente y le Pedía Cosas no especificadas en el Contrato, y que narra la historia de un hombre que escribía tonterías en el periódico semanal de la aldea, y que, teniendo a un jovencísimo Viejo Karayannis como empleado (esta historia aparece en .La Juventud del Viejo Karayannis., vol. 1), le pidió que por unos días, además de limpiarle la casa, prepararle la comida y sacarle punta a sus lápices, se ocupara de atender a los iracundos lectores del pueblo que todos los días se apersonaban para insultar al escritor.


Siendo ésta la gota que rebalsó el vaso, el joven Viejo Karayannis no sólo arrasó con el hogar del escritor, mató a todos sus animales, quemó sus escritos y mutiló a su ex patrón hasta hacerlo desear la muerte, sino que además le inicó jucio por acoso laboral, además de exigirle el pago de los salartios atrasados, aguinaldo, vacaciones y un plus por presentismo.


Desgraciadamente, me había tomado un par de ouzos luego del almuerzo y me encontraba de excesivo buen humor, así que me límite a decirle .¡Dale!..


Y acá estoy. El Patrón manda decir que maÑana se reintegra, y este viejo griego se dispone a apretar todos los botoncitos necesarios para que sus opiniones aparezcan lo más rápidamente posible. ¡Kalimera!


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