martes, 12 de diciembre de 2006

¡PRIMICIA EXCLUSIVA: PINOCHET NOT DEAD!





(Otra entrega de .Las Dos Caras de la Verdad., programa político conducido por Salazar, periodista combativo, y Marini, periodista .de centro..)


SALAZAR (Cubierto de serpentinas, papel picado y un gorro de cumpleaÑos): Buenas tardes. Hoy tenemos una emisión muy especial; Con la muerte del Dictador Pinochet, se cierra una etapa siniestra en la Historia de Latinoamérica! (A Marini) Che, Marini, ¿cuántas cajas de carilina te gastaste? (Sopla una cornetita).

MARINI: Por favor, Salazar, dejemos este triunfalismo infantil. Un PEDAZO DE NUESTRA HISTORIA no se derriba tan fácilmente.

SALAZAR: ¿Lo decís por los cuatro pinochetistas trasnochados que están de luto?

MARINI: No, lo digo porque los RUMORES de la muerte del General están a unto de ser desmentidos en forma exclusiva y en este programa. ¡Adelante, mi general!


(Entra un tipo empujando a Pinochet en silla de ruedas. Pinochet está muy quietito.)


MARINI: Mi querido amigo Christian Barros Jarpa, presidente de la Asociación de Pinochetismo Recalcitrante, ha tenido la gentileza de traer al General.

BARROS JARPA: Hola, poh, hueón.

SALAZAR: (Está completamente anonadado) No puedo creer esto, Marini. Has descendido otro peldaÑo en tu ética profesional.

MARINI: ¿Por qué me atrevo a gritarle al mundo al verdad que otros prefieren callar? ¿Qué el General está MáS VIVO QUE NUNCA? Listo, Christian, se lo puede llevar.

SALAZAR: ¡Pará! Pará, Marini. Ya que el General se costeó hasta acá, me parece que tenemos que hacerle una entrevista.

MARINI: ¿Cómo?

SALAZAR: General, se lo ve MUY DESMEJORADO. ¿Se siente bien?


(PequeÑo silencio. Entonces, disimuladamente, Barros Jarpa mete la mano por detrás del respaldo de la silla de ruedas y mueve la cabeza de Pinochet en seÑal de asentimiento)


SALAZAR: ¡Cuánto me alegro! Me imagino que es bueno para a salud tener un MONTóN DE PLATA EN SUIZA, ¿no?

MARINI: ¡Salazar, sos un desubicado! General, no es necesario que conteste esto.

BARROS JARPA: Pero hueón, si el General no tiene problema en contestar está cuestión, poh.


(Barros Jarpa mueve la cabeza de Pinochet en seÑal de .no.. Salazar y Marini miran el espectáculo azorados. Marini está muy nervioso)


BARROS JARPA: Ahora, General, salude a este comunista, para demostrar que sigue siendo el mismo de siempre, poh! (Mueve la mano de Pinochet y lo hace hacer la venia, con tanta fuerza que la gorra se le cae al piso. Barros Jarpa la recoge y se la vuelve a poner.)

SALAZAR: La verdad es que me están convenciendo. A ver, General, déjeme ayudarlo a pararse, yo creo que caminando un poquito se va a terminar de reestablecer. (Se para y alza a Pinochet)

MARINI: (Completamente rojo) ¡Qué hacés, Salazar! ¡No seas desubicado! ¡Es un hombre mayor!

SALAZAR: ¡Camine, general, que es bueno para el corazón! (Empuja a Pinochet. Los pies de éste, completamente rígidos, dan unos rebotes contra el piso y el General cae sobre Marini, que lo ataja)

MARINI: ¡Esta la vas a pagar caro, Salazar! ¡Devolvelo a su silla! (Empuja a Pinochet, que cae en brazos de Salazar)

SALAZAR: ¡Por favor, Marini, lo estoy curando! (Arroja a Pinochet contra Marini)

MARINI: ¡Cortala o te denuncio por ejercicio ilegal de la medicina!


(Empuja una vez más a Pinochet. Salazar se corre y el General pasa de largo, como salpicando. Barros Jarpa, rápido como el rayo, corre tras él y logra atajarlo con la silla de ruedas)


MARINI (Completamente sudado): ¡Sos un desubicado, Salazar, cómo vas a tratar así a nuestro invitado! ¡No ves que está muer. eeeeeh, muerto de cansancio, por el .jet lag.?

SALAZAR: Tenés razón, voy a traer a un médico. (Se va)

MARINI: (Entra en pánico) ¡Pero qué hizo, Barros Jarpa! ¡La idea era entrar y salir! ¡Ahors Salazar nos va a hacer caer la estantería!

BARROS JARPA: Chuuuuuta, poh, mi compadre, fue lo primero que se me ocurrió, poh, hueón, io tampoco vi que usté aportara algo, poh.

PINOCHET: ¡Y además cada vez que me atajabay me manoseabay todo, hueón!

MARINI: (Aterrorizado) ¡Aaaaaaahhhhhh!


(Barros Jarpa agarra una jarra de vidrio y se la parte por la cabeza. Pinochet se desmaya)


MARINI: ¡Por qué hizo eso!

BARROS JARPA: ¡Porque si se despertaba iba a deschavar que estaba muerto, hueón!

MARINI: ¡Pero no ve que no está muerto!

PINOCHET: (Despertando) Quién fue el hueón que me partió la cabeza, poh!!!

MARINI: Ah, menos mal, mi General, la verdad es que esto es una.


(Barros Jarpa le parte una silla en la cabeza al General)


MARINI: ¡Y ahora qué hizo!!!

BARROS JARPA: No, quería hablar con usted a solas, ¿cómo vendría a ser eso de que el General no está muerto?


(Vuelve Salazar)


SALAZAR: ¿Qué pasa, Marini? Estás más histérico que de costumbre.

MARINI: (Triunfal) Hola, Salazar. Te tengo una sorpresita. ¡El General está vivo!

SALAZAR: Otra vez con eso.

MARINI: ¡Despierte, General! (El General no reacciona) Pará, Salazar, es cosa de un minuto. (Marini le tira un vaso de agua en la cara, y luego lo abofetea una y otra vez)

PINOCHET: (Despierta) Ia basta, hueón!!!

MARINI: ¡Ahí está! ¡Dígaselo al mundo, General! ¡Pinochet está vivo!

PINOCHET: (Furioso) ¡Y claro que estoy vivo, hueón! ¡Estaba siguiendo el último consejo de mi abogado para zafar de los juicios! ¡Y tú me teníay que botonear en televisión, en frente de todo el mundo!!!


(Pinochet se tira encima de Marini y lo acogota. Entran unos guardias de seguridad y se lo llevan. Barros Jarpa los sigue, preocupadísimo)


SALAZAR: Tenías razón, Marini, Pinochet está más vivo que nunca. Lo que no sabía era que eras anti-pinochet.

MARINI: ¿Por qué?

SALAZAR: ¡Porque vos estás MáS NABO que nunca!


(Marini amaga una bofetada, congela la cámara y suena la música de .No Toca Botón.)


Post Data: MUCHAS GRACIAS al lector Metaemigrante por la idea! Por favor pase a retirar su premio, consistente en nada, con incrustaciones de nada, baÑado en nada. Y un reproductor de Mpnada, a pilas.


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