Escribe la Dra. Raquel F. Mastronardi
Experta en Pasterismo Médico
piricucu@ubbi.com
Hace tiempo llegaron a mi consultorio dos angustiadísimos padres por la inquietante conducta de su pequeÑo de seis aÑos: el niÑo no se quedaba quieto, no prestaba atención, le desagradaba ir a la escuela y hacer los deberes, se subía a la escalera del tobogán y luego se deslizaba por la rampa del mismo usando la Ley de Gravedad, en fin: un caso .de escopeta., como decimos en la jerga psiquiátrica (En lo personal el pequeÑo me causó muy mala impresión por su voz chillona y elevada, especialmente luego de la media dosis de Xerox oral que necesito para funcionar bien a la maÑana y que me pone un poco sensible).
Ambos padres sentían que vivían un verdadero infierno por culpa de su .monstruito. (como decimos en la jerga psiquiátrica; bah, yo.), hasta que los tranquilicé explicándoles que lo que sufría el pequeÑo enfermo era nada menos que Síndrome de Falta de Atención; una anormalidad que sufre el 100 % por ciento de los niÑos y que provoca que no paren de molestar y gritar y romper nuestras cosas (Se calcula que muchos niÑos a lo largo de la historia, por no decir todos, han sufrido de esta anomalía que sólo la psiquiatría de hoy ha logrado diagnosticar).
Sin pensarlo dos veces y aprovechando que los padres se dieron vuelta para mirar un cuadro (una espléndida pieza del Movimiento Neopornografista que me obsequió un paciente, días antes de su suicidio) mediqué al pequeÑo con Chapulin pediátrico, no sin antes tomarme uno yo, porque como siempre digo, un médico serio debe probar lo que receta a sus pacientes. Si no no es serio.
Y aparte el Chapulin pediátrico -especialmente en combinación con el medio Soros que me tomo siempre con el café y el cuarto de Melkar de 2 Ml que contrarresta los efectos indeseables del Chapulin .te relaja, te tensa, después te relaja de nuevo y al final pone bastante piricucú, que después de la entrevista con los padres angustiados y su bestia primigenia me vino bastante bien; Por fin, como aparte me agarró un ataque de afecto, les regalé un par de cápsulas de Isildur inyectable por si a la tarde querían pasar un rato agradable, y yo me tomé un poquito brindando a su salud (porque aunque es inyectavle lo tomo oral, porque las inyecciones me dan impresión). Se fueron muy contentos, me parece a mí, aunque medio rapidito.
La psiquiatría moderna, junto con la industria farmacológica, siguen descubriendo este tipo de síndromes e investigando en sus paliativos. Ya se habla de males cada vez más extendidos, como:
-El Síndrome de no Querer ir a Trabajar
-El Trastorno de no Entender lo que quiere el Jefe (Por lo general se presenta junto con el Mal de no Tener Especialmente Ganas de Hacerlo)
-El Síndrome de Aburrirse cuando Hacés una Planilla de Excel
-El Síndrome de no Importarte cómo se Llama el Tipo del Banco que ya te Llamó Diez veces para Venderte un Seguro de Vida, a Pesar de lo Cual Insiste en Decirte .Hola, mi nombre es Enrique.
-El Trastorno de Dilatar una Llamada Telefónica para Hablar con un Tipo para Avisarle que por Ahora no le Vas a poder Devolver la Guita
-El Síndrome de no Tener Guita
-El Mal del No Reconocimiento de un Tipo que se Encontró con Vos en la Calle y al que Viste un Par de Veces en lo del Novio de una Amiga de tu Novia, pero Igual se Ofende
-El Trastorno de no Reírte con un Programa que Todo el Mundo dice que es Buenísimo
-El Síndrome de Ver Mucha Tele y no Querer Salir a Hacer Ejercicio
Todos estos graves trastornos, cada vez más frecuentes debido a las presiones y el .stress. de la vida moderna, tienen sus correspondientes medicaciones, tales como el Gondor Aplicable, el Jor-El Geriátrico, el Kabul Psicotrópico y otros, todos los cuales, gracias a un trato especial con mi .dealer. (como les decimos a los visitadores médicos en la jerga psiquiátrica), he tenido el placer de experimentar (a veces de a tres o cuatro), por lo cual puedo decir que ESTáN BáRBAROS y te ponen RE PIRICUCú; así que recomiendo su ingestión preventiva, por ejemplo ahora me voy a tomar uno o dos. O tres. Ya está. Mmmmmmmmmm. Sólo me queda decir que los amo a todos. Mucho. En serio, en serio. Los amo. No los conozco y los amo. Disculpen si lloro. Huy, ahora me río. Ahora veo un poco borroso. Ahhh, no es que estaba llorando de nuevo.
¡Nos vemos en la columna que viene, donde les enseÑaré cómo CONECTARSE TELEPáTICAMENTE CON ASHTAR SHERAN, COMANDANTE SUPREMO DE LA LIGA GALáCTICA! Chau.
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