Escribe Agustín Pandolfi
Corresponsal en Alemania 2006 de “Yo contra el Mundo”.
volvepandolfi@ubbi.com
DOLOR-. Do-lor. Esto es lo que me embarga después de esta injusta derrota. De la eliminación del mejor equipo del Mundial. El más guapo. Un equipo que lo entregó todo, que salió a jugar al fútbol, ni más ni menos, sin mezquinar nada, sin apelar al resultadismo ni al bilardismo ni al golpe bajo. Pero la mala suerte y un arbitraje cuando menos cuestionable se han conjurado para quitar a la Selección brasileÑa del campeonato. Una Selección de un país en serio, una potencia industrial, y qué jugadores, mamita querida. Qué bárbaro.
Por otra parte, no voy a decir que Argentina se merecía lo que le pasó, pero se lo merecía. Uh. Lo dije. Bueno. Es que, en fin, no se puede decir la verdad de dos maneras diferentes. Yo felicito a los muchachos de la Selección por su esfuerzo, especialmente a los de la Selección brasileÑa, pero en fin, nos enfrentamos a un país serio, eficiente, limpio, alemán.
Ellos te quieren ganar un partido y no joden. Van, vienen, pim, pam pum, te lo ganan. Es así. ¡Eso es la eficiencia alemana! ¡Sin cosas raras, sin la melancolía rioplatense que tanto daÑo nos hace, sin mandarse la .argentinada. de cambiar al arquero en medio del partido, que francamente no entiendo cómo la FIFA lo permitió! ¡Escuchame, si vas con un jugador, que juegue ese jugador, si lo cambiás en la mitad el tipo ya viene descansado y me parece que es una ventaja monumental! Además a mí me da como que es una cosa de improvisados, de lo atamo con alambre, de andar cambiando de planes en el medio, pero somos así, no hay caso, no podemos mantener una promesa ni por quince días.
En cambio, los alemanes son maestros de la planificación. El otro día leí un artículo (porque desde que estoy acá leo artículos, no como allá que como mucho te leía las soluciones del crucigrama para llenarlo más rápido, fijate qué embebido estaba de la tristemente célebre viveza criolla) donde decía que los alemanes ya tenían planificado todo el presupuesto de acá a cien aÑos. O diez, no me acuerdo bien. Por ahí era uno. La cosa es que si te planifican el presupuesto de acá a un aÑo cómo no van a planificar que van a ganar un partido de fútbol. Es obvio.
Lo más digno hubiera sido retirarnos a tiempo pidiendo perdón de rodillas y llorando como nenas, pero viste cómo es la soberbia argentina. Justamente. Respecto a esto me contaron mis amigos espaÑoles Txema, Txumari y Iosune un chiste muy bueno, de argentinos. La pregunta es cómo sabes que un tipo es argentino, y la respuesta no me acuerdo exactamente pero es como que somos re soberbios. Muy bueno. En fin, la cosa es que en vez de rendirnos, que hubiera sido más digno, perdimos como en la guerra, y para peor por penales. Ye eso que otra vez nos regalaron media horita, pero ni así.
Y no me vengan con que la culpa fue del árbitro (somos así, siempre la culpa es del FMI, de EspaÑa, de Inglaterra, ¡por favor!) . El tipo era esloveno y ya se sabe que los eslovenos odian el fútbol (tienen instrucciones del presidente Janez Drovnek en este sentido), así que no hay posibilidad de que el tipo se rebaje a favorecer a ningún equipo. Todo lo contrario, el tipo va a ser re ecuánime porque los odia a todos. Es así.
En fin, insisto: esto nos va a hacer bien. Capaz que así aprendemos a laburar en serio, a no robar, a dejar el .no te metás., el .deme dos., el .qué cobrás., el .sacame la mano de ahí., a hacer las cosas bien, como se hacen en un país en serio, como debe ser. Sí, capaaaaaz. ¡Por favor!
Lo bueno es que ahora empieza el Mundial en serio. A disfrutarlo.
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