viernes, 28 de julio de 2006

¡AHORA PARECE QUE SE CAEN CUATRO ROLITOS Y RESULTA QUE VIENE EL FIN DEL MUNDO! ¡POR FAVOR!





La última demostración de furia climático-granizada en Buenos Aires, dejó, junto a su tendal de parabrisas astillados, mesas de jardín agujereadas y una que otra conmoción cerebral, la instalación en el imaginario popular de que se trató de una de tantas seÑales del Fin del Mundo.


Seamos serios. El Apocalipsis menciona el granizo un par de veces (.del tamaÑo de un talento.), ¿pero quién se acuerda del granizo? Nos acordamos de las plagas de alimaÑas, de los terremotos, de las estrellas cayendo sobre la Tierra, de los cuatro jinetes y los ángeles vengadores. Pero el granizo es como una catástrofe de segunda.


Tampoco hay una película catástrofe que se llame .Granizo.: Hay .Terremoto., .Volcán., .Infierno en la Torre. y cosas ruidosas y fluorescentes como éstas, pero la lapidación desde el cielo no se ha tenido en cuenta en este género cinematográfico. Y las predicciones más catastróficas de los gurúes ecológicos mencionan inundaciones, lluvia ácida, desertización y cáncer de piel, pero no el granizo. El granizo no figura. Es como que se les escapó.


Y es que el granizo . a pesar de que un cascotazo en la cabeza es un cascotazo en la cabeza -es poco impresionante. Eso es porque consideramos que tenemos al hielo domesticado: Lo compramos en bolsas en la estación de servicio o lo generamos artesanalmente en nuestras heladeras, para adornar productos de consumo tan frívolos como un jugo de naranja o un trago largo. No puede ser terrorífico un objeto que solemos ver a nuestro servicio, flotando indefenso en nuestro Bloody Mary. Hasta que nos cae desde trescientos metros de altura, aceleración incluida.


Pero de cualquier modo, de ahí a pensar en el Fin del Mundo hay un paso; supongo que nuestra carencia de volcanes, terremotos y huracanes nos ha hecho un poco lechitas a la hora de sufrir catástrofes naturales (compensada, claro, con nuestra capacidad para crear catástrofes económicas y municipales!)


En fin, por suerte Hollywood ya ha tomado cartas en el asunto, comprándole a Telerman todos los derechos para la explotación del granizo con las siguientes megaproducciones:


.GRANIZO.: Un presentador del pronóstico meteorológico desprestigiado y expulsado de la comunidad científica (porque es borracho y separado) descubre que se avecina piedra. Por supuesto nadie le cree, pero cuando empiezan a caer esferas de cincuenta metros de diámetro, destruyendo edificios y automóviles, decide huir de la ciudad con su hijo, mientras un grupo de valientes demoledores de rascacielos es contratado para viajar . en avión . hasta interceptar al .General Eisenhower., un enorme bloque de granizo del tamaÑo de Andorra (incluso con la forma exacta y los accidentes geográficos de Andorra) para volarlo en pedazos. El científico logra poner a su hijo a salvo, pero una esquirla del General Eisenhower, afilada como una daga florentina, lo apuÑala por la espalda a último momento, lo mismo que al resto de los habitantes de Buenos Aires (Con George Clooney y Russel Crowe y Wesley Snipes, todos haciendo el mismo papel).


.DOS PíCAROS Y UN NEGOCIO EN LA CALLE WARNES.: Una comedia costumbrista sobre dos bribones cuyo negocio de reparación de parabrisas está a punto de quebrar, que se asocian a un inescrupuloso guía de turismo, que con ayuda de un inmoral experto en explosivos hace volar en mil pedazos el Glaciar Perito Moreno para que . calculando la dirección del viento -caiga sobre Buenos Aires. La comedia se transforma en drama cuando una de las esquirlas atraviesa el corazón de uno de los dos granujas. Luego se vuelve a convertir en comedia, cuando con la ganancia le hacen el transplante de corazón de un chimpancé y pasa media hora saltando y chillando como un monito. Por fin, muere, y la película vuelve a transformarse en drama. Lo del granizo a esta altura se desdibuja un poco y al final se pone medio densa, e incluso te das cuenta de que en los último cinco minutos la quieren convertir en comedia de nuevo con la aparición de Ben Stiller, pero por suerte se ve que se les terminó el rollo (Con Steve Martin y Jack Black, haciendo el mismo papel pero alternativamente, y Adam Sandler en el papel de Ben Stiller).


.HIELO BARATO.: Corto publicitario de Gancia sobre un playboy amarrete que en una noche de juerga invita a todos sus amigos a tomar un aperitivo, pero como con hielo se lo cobran más caro estudia el pronóstico meteorológico y los lleva a todos a Buenos Aires el día del granizo. Todos los tilingos alzan sus tragos largos y van atrapando los cachos de hielo en sus vasos king size, mientras suena una música de Fred Bongusto. Mis abogados ya han iniciado juicio a los productores de esta pieza (Con Giancarlo Giannini en el rol del playboy amarrete y de todos los demás personajes).


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