(Empatan el FU y el FA y Malvín debe atrapar a la Mama Vieja y, simultánemante, arrojarse al .mar de líquido de papelera. para acabar con todo sufrimiento)
El dolor era enloquecedor, pero tenía que evitar que la maldita bruja reventara al .General Artigas., la nube gigante cargada de papel picado mortal; por lo que apreté los dientes, y cruzando la lluvia asesina, salpicando sangre a mi alrededor como la fuente de una ciudad de vampiros, corrí hasta el falso muelle donde la vieja se había encaramado, y la derribé, desarmándola.
Pero, a pesar de que lo peor había pasado, por algún motivo decidí que debía acabar con todo, con mi vida, con todo. Es raro cómo a veces uno decide cosas sin sentido; a veces pienso que nuestros actos son decididos por un consejo de seres invisibles y un poco incompetentes, que ni siquiera son capaces de ponerse de acuerdo entre sí. En fin.
¡El caso es que, siguiendo este inexplicable impulso, cargué a la vieja en mis espaldas y corrí por el muelle a toda velocidad, hasta lanzarme a las aguas ácidas y mortales, mientras gritaba .¡Viva la República Oriental! ¡Muerte a los Salvajes Argentis!.!
La primera sensación fue de alivio; era tal el dolor del que estaba recubierta mi epidermis que cada trozo de piel que se me desprendía gracias al líquido era un fragmento de sufrimiento menos.
Esa agradable sensación duró unos cinco segundos. Luego, cuando el líquido empezó a carcomer mi carne viva, pensé que tal vez la decisión no había sido tan buena. Lo siguiente que pensé es que pagaría lo que fuera con tal de poder gritar, pero no quería que el líquido de papelera desintegrara mis órganos internos. ¡Entonces, cuando creí que todo terminaría, con una agilidad increíble para su edad, la Mama Vieja me hizo una doble Nelson bajo el líquido y me extrajo fuera!
El contacto del aire con mis músculos carcomidos hasta el borde del hueso, ahí sí, me hizo gritar. Y mientras gritaba, observé que la piel de la Mama Vieja se desprendía. Y bajo esta piel emergía un hombre de unos treinta aÑos vestido de traje y corbata. Por supuesto, creí que era una alucinación producto del dolor, hasta que lo escuché hablar con un notorio acento finlandés.
-Disculpe, Sr. Malvín; En todo momento crreí que errra usted un terrorista arrgenti, perro su grrito antes de arrojarrse al agua me convenció de lo contrrrarrio. Me prrresento: Mi nombre es Rune, agente del Serrvicio Secrreto Finlandés; Mi gobierno me ha enviado parra proteger a la planta, ya que teníamos informes de que podía producirse el actual ataque.
Antes de hundirme en la oscuridad absoluta, escuché al finés agregar con amarga ironía: -Y hasta ahorrra he hecho un estupendo trrrabajo, ¿no crrree?
Malvín, Malvín, ¿dónde estás?
Ya han pasado 12 horas desde que se inició esta pesadilla. La perra argenti sigue liquidando a los de nuestro grupo, uno por uno, y cuando lo hace, desfila ante nosotros con un cartel .al revés .con el número de muerto correspondiente.
Afortunadamente los argentis no tienen el extraordinario nivel educativo de nuestro país y la Evangelina no sabe contar bien; sólo eso evitó que me matara a mí, que estaba en segundo lugar. Claro que de tanto en tanto me mira con ojos inquietantes, mientras me dice que tiene .planes especiales para mí.. Tengo miedo.
Pero además, es obvio que algo le preocupa. Han visto, a través de las cámaras de seguridad, un movimiento extraÑo en la Cámara de Amacenaje de Papel Picado; y ha escogido a un grupo de sus más sanguinarios y traicioneros hombres, si es que eso es una excepción entre esta raza maldita.
Ahora salen del Salón de Usos Múltiples, armados hasta los dientes y con una sola misión: acabar con el que está interfiriendo en sus planes. Malvín, Malvín, ¿qué será de ti? ¡Malvín, Malvín!
Wanda, Wanda. Es en mi esposa en lo primero que pensé al despertarme; lo segundo fue que estaba viviendo en una pesadilla.
Estaba atado con unas correas de cuero a una camilla y cubierto de sondas. Sin embargo, el espantoso dolor que sentía había desaparecido. Entonces vi mi cuerpo. Y grité.
-Piense en esto como un .upgradeo. -murmuró en su cerrado acento finlandés el Dr. Nokia. Había conocido a este extraÑo hombre durante la revisación médica para entrar en la nómina de Botnia. Por supuesto, no en el bizarro laboratorio secreto (ubicado en la .zona finlandesa” de la planta, que nos estaba vedada a los uruguayos) en el que me encontraba ahora.
-¿Acaso no querría acabar con los .arrrgentis.? .susurró Rune, junto al científico. -¡Ahorra podrrá hacerrlo sin esfuerzo!
-¡Mi cuerpo! ¿Qué me han hecho, bo? ¿En qué me han convertido?
-Aprovechando que prácticamente no le quedaban músculos, hemos reemplazado su esqueleto por una estructura indestructible de adamantium, el metal más duro y resistente del planeta. ¡Y le hemos agregado un cuerno retráctil de rinoceronte en la nariz, para que puede embestir a sus enemigos a voluntad!
-¿Y mi cuerpo? ¿Por qué de repente se ve así mi piel?
-Aaaah, Sr. Malvín, recuerrrde cuál es la materria prima más abundante de la planta .me informó Rune sonriendo cínicamente -Nos hubierra encantado recubrirlo con piel sintética, perrrro. ¡El PAPEL MACHé es igual de resistente y maleable!
Era cierto. Aunque ver fragmentos de .El País. pegados a lo largo de mis extremidades no me resultaba tranquilizador. Por otro lado, después de los acontecimientos vividos los últimos días esto me parecía lógico; también era probable que me estuviera volviendo loco.
-¿Y el loco? ¿Mi compaÑero?
-A él le hemos dado el PODER DE LA TRANSMUTACIóN MOLECULAR, con una mezcla de líquido de papelera y un lote de .Super Caritas. que teníamos para hacer regalos empresarios de fin de aÑo. .contestó el Dr. Nokia, seÑalándome al loco que me saludaba desde un rincón, semiconvertido en un charco de grasa. .No nos lo agradezcan. .agregó, mientras me desataba – ¡Simplemente cumplan su misión y acaben con los terroristas!
-¿De pronto podría darme algo de ropa?
-No. Lamentablemente, no. No tenemos. Tendrá que seguir su misión completamente desnudo y con el gorro de Papá Noel.
-¡Perro podemos darrrle una barrrba más larga, con la que podrrrá cubrirse sus parrrtes!
.Hora de candombear., me dije, mientras me miraba al espejo, y ataba mi revólver de juguete a uno de los mechones de mi nueva barba.
Si decides usar tus nuevos poderes para ir al encuentro de los .argentis. y liquidarlos a cuernazos, vota FU.
Si decides empezar la masacre liquidando a los finlandeses que te han convertido en un monstruo, vota FA.
(Esta historia continuará)