jueves, 26 de febrero de 2009

¡Clínicas de humorismo: Apéndice a la lección 3!





Bueno, hoy no hubo por razones determinadas pero aprovecho para contar que mi amigo Pablo .Maestro Muralista. Fayó me aportó, en una reciente conversación muy personal, un DATAZO IMPORTANTíSIMO que sirve para reafirmar la tesis de la Lección 3 de la Clínica de Humorismo: que la necesidad del remate humorístico es una convención arbitraria.


El dato en cuestión no es und ato, sino un link del obsesivo blog de John K. En él, el Maestro K publica una vieja historieta del gran Don Martin donde un hombre (Fester Bestertester) atraviesa, despedido desde el interior de una tuba, los departamentos de un Centro Comercial, sufriendo los embates de los productos que allí se exhiben.


El final, sin embargo, es desconcertante para el aficionado a los .remates humorísticos.: Fester Bestertester desaparece en el horizonte. No sabemos qué le ocurre, ni qué ha pasado con su amigo Karbunkle. No hay resolución, no hay catarsis, no hay alivio, no hay final feliz ni desgraciado. Se podría decir, en realidad, que no hay final alguno. John K. reflexiona que esto no se podría tolerar en medios más comerciales como la televisión o el cine.


No sólo eso, agrego yo: el cine parece tolerar los finales desconcertantes en géneros donde el final es absolutamente necesario (por ejemplo, cierto género de películas policiales donde no se nos termina de explicar quién es el asesino), lo que es TRAMPA, porque el policial no es más que una adivinanza (Borges), pero no en la comedia, donde el final no tiene ninguna importancia ya que nos han llenado de gusto en el transcurso de la historia. En la .parte del medio.. Convengamos en que es una injusticia.


La historieta de Don Martin pueden leerse en el blog de John K., y se divide en la Parte 1, la Parte 2, la Parte 3, la Parte 4 y la Parte 5.


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Dato 1.335: Nino Bravo


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caparros.gifEl cantautor Nino Bravo, autor del tema .Libre., fue maestro pulidor de diamantes. ¡Mirá vos! (Fuente: Un compaÑero de trabajo. Probabilidades de exactitud: 200 %%, por solidaridad gremial con el compaÑero)


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miércoles, 25 de febrero de 2009

¡Macabra reseÑa de audaz evento .artístico.!





EN FIN, EFECTIVAMENTE EL SáBADO PASADO se realizó la Gran Historieta-Mural con la participación de los 16 FAMOSOS ARTISTAS, con todo éxito, en el sentido más laxo e informal de la palabra .éxito.. La cosa fue amena, agradable y lluviosa y los camaradas dibujantes realizaron una obra maestra mejor que la otra (excelente lo de los camaradas Fayó, Liniers y el dúo Lulelelele, pero todas estuvieron fantásticas); Conocí a Max .Leyenda Viviente. Cachimba y nos visitaron queridos colegas como Lucas Nine, Zweig, Gustavo Sala, Clara Lagos, Errnan Cirianni y Quino. No, mentira, Cirianni no vino. No, no, mentira, el que no vino es Quino.


El titular de este blog personalmente recibió la visita de queridos comentaristas y/o lectores como Patricio Upma, Lady Ithil, El Ema (un joven dibujante que me hizo un retrato que me emocionó hasta las lágrimas y otro que ahora ahora no me acuerdo cómo se llama .estaba renegando con mi obra de arte- pero me hizo notar la presencia del ex ministro Lousteau y su probable relación con que se largara a llover (Nota: A la final, se trataba del lector Julián) y, por fin, el Sr. AgusLucas, acompaÑado por la Srta. María Siede Spina, que tomó las fotografías que ornan este .artículo..


En cuanto a mi viÑeta en particular, no podría haberla terminado sin la ayuda de mi precioso hermoso lindo primogénito, que además de convertirse en un Maestro de los Azules, los Verdes y los Rojos toleró con mucha entereza los constantes quejidos de su padre de .ay, ay, ay, no me sale., .uy, uy, uy, no me hallo con esta pintura., .oy, oy, oy, lo que pasa es que yo soy un artista de la era electrónica. (sí, me desayuné ahí que no había Photoshop para paredes). También fue invalorable la ayuda de la Srta. Primogénita del Sr. Fayó, y de dos misteriosas niÑitas italianas que también quisieron darle a a la brocha y el látex. Por fin, la cosa hubiera sido aún más sufrida sin el pincel que me prestó el colega Max Aguirre.


A pesar de toda esta ayuda, el trabajo contó con un par de obstáculos, siendo estos:


1) Un andamio de metal que se interponía entre la pared y yo, pero la opción era o pintar así o empezar a las 9 de la noche, cuando lo quitaran del medio.

2) La presencia de Losteau, que además de hacer llover estoy convencido de que me engualichó la pintura, para que se volviera cada vez más espesa e inmanejable (era como pintar con sopa paraguaya)

3) Mi completa falta de talento y capacidad para el asunto de la pintura y el muralismo. Bueno, un detalle.


De cualquier modo, la viÑeta fue concluida con dignidad; claro que sólo cuando les daba los últimos toques me di cuenta de que el personaje, en lugar de decir .Ella es alcohólica., decía .Ella alcohólica., como una especie subnormal. Estando pintado en piedra, este “blooper” gráfico permanecerá allí por los siglos de los siglos y en el siglo XXIII seré conocido como “ese artista gráfico con problemitas que desconocía la existencia de los verbos”. Como ven, cada vez que tengo una oportunidad de cubrirme de ridículo la aprovecho AL MáXIMO!!!


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Mientras P. suda la gota gorda, finge que está .estudiando la paleta de colores., en un patético intento de que su hijo no se avergüde él.


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P. y Jr. Discuten acerca de algunos detalles técnicos de la obra en cuestión.


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Inconmovibles, P. y Jr. observan críticamente la obra del resto de los artistas. Con mirada implacable, juzgan, evalúan, analizan y finalmente condenan. Nadie ni nada se salva de su majestuoso dictamen.


Más fotos del evento en el blog de Parés y el Flickr de Casa l.inc. La muestra sigue, claro.


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Dato 1.325: El Lazo de la Túnica Romana


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caparros.gifL os hombres en Roma del Siglo I A.C.. se ataban el lazo de la túnica a la cintura, y las mujeres a la cadera. Cayo Julio César, Emperador de Roma, se ataba la túnica a la cadera, por lo que se ha ganado la duda sobre sus inclinaciones sexuales; pero además, denota una clara influencia materna y de sus tías, que durante su juventud lo salvaron varias veces de las consecuencias de algunas de sus trapisondas políticas, como conjuras o intentos de asesinato. ¡Mirá vos! (Fuente: La lectora Ariadne!, que lo sabe por .clases de Historia de Roma en profesorado de Historia, dicho por la profesora.. Probabilidades de exactitud: 200 %%. Lo dijo la PRO-FE-SO-RA, y si vamos a andar cuestionando todo lo que dice el profesor .o la profesora- no sé a dónde vamos a parar, a la Anarquía, el Viva la pepa, la Ley de la Selva, el Lecho de Procusto, la Espada de Damocles, el Muro de Adriano, la Madre de Dorrego, etc.)


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¡Dejalo, dejalo, dejalo así que ya hiciste bastante!





Meditando un poco acerca de por qué es tan complicado ser inofensivo, desmenucé un poco el tipo de daÑos a terceros que manufacturamos (se diría casi profesionalmente, teniendo en cuenta la profusión e intensidad del daÑo producido) a cada paso que damos:


En primer lugar, está el daÑo que producimos por el simple hecho de existir: desde el impacto ambiental que generamos diariamente (basura, caca, anhídrido carbónico) a los recursos que le quitamos a los demás en nuestra lucha por la supervivencia; cada trozo de comida que ingerimos le es arrebatado de la boca a un Hermano Hambriento, cada aspirina que nos tomamos es una aspirina que no podrá tomar un Hermano con Cefalea, cada silla donde nos sentamos no podrá ser ocupada por un Hermano Cansado. En mi casa podrían vivir unas cien personas (tal vez un poco apretadas), pero yo me encargo de cerrarles la puerta en la cara. El puesto de trabajo que ocupo ha dejado en el Infierno de la Desocupación a un prójimo; ya ni hablemos de que tal vez más de uno (o de diez, o de cien) de esos prójimos podrían ejecutarlo con bastante más gracia y talento que yo, porqe eso ya me parece demasiado deprimente.


En segundo lugar, está el daÑo que provocamos por torpeza, indolencia, irresponsabilidad, imprudencia, tarambanismo, negligencia, impericia, boludismo, distracción, locura temporal, miopía, sordera de leve a aguda, olvido, falta de planificación, idiotez, vivalavirgenismo, tontera, fallas en la coordinación motora, mareos, náuseas, jaqueca, vómito, diarrea, amnesia, lentitud, inoperancia, .spleen., apatía, fallas en la coordinación motora, mareos, náuseas, jaqueca, vómito, diarrea, impotencia, ceguera y eventualmente muerte. Son los daÑos .culposos., digamos, producidos sin intención pero no por eso menos graves, y pueden ir de patearle el bastón a una vieja a chocar un ómnibus cargado de huerfanitos.


En tercer lugar, está el daÑo por egoísmo o simple comodidad. El paciente sabe que si hace determinada cosa estará causando daÑo, pero lo piensa dos veces y comprende que no hacer esa cosa lo pondrá en problemas, o requerirá que haga horas extras o que llame a una tía muy lejana con la que se lleva mal. Entonces dice algo así como .y bueno, ma sí, qué le voy a hacer, qué querés, tampoco me puedo poner en Salvador de la Humanidad, a fin de cuentas yo acá soy un subordinado, escuchame, tengo una familia que mantener, bah, .familia., .familia., tengo un gato, pero tengo derecho a tener un gato, ¿no?, qué, qué pasa, ¡ahora resulta que no tengo derecho a tener un gato! ¡Lo último que me faltaba! ¡El seÑorito me cuestiona que yo haga la .cosa. gracias a la cual puedo comprarle alimento balanceado al gato! Aparte los demás que se hagan de abajo, yo no puedo estar en todas, en fin, capaz que después les mando una tarjeta de disculpa o algo.. Y entonces agarra y aprieta un botón para mandar un misil sobre Hiroshima o Gaza. Es interesante cómo el tipo, para dar a entender que es medio un hijo de puta dice .tampoco voy a ser Charles Ingalls., siendo que entre él y Charles Ingalls hay una distancia sideral.


Y es notorio cómo recién ahora hemos llegado trabajosamente al daÑo más visible de la cosa: la cuarta categoría, la del daÑo producido a propósito, con saÑa, a quemarropa. Puede haber sido producto de una furia momentánea, o de un torcido sentido de la Justicia, o del deseo de venganza, de una psicopatía congénita, de la búsqueda de una ventaja que sólo se logra con sangre, o de Maldad Pura, satánica, metafísica. Un párrafo aparte merecen (pero lo vamos a incluir en este mismo párrafo, sepan disculpar) los .daÑos colaterales. contra inocentes, o el daÑo excesivo producido contra nuestra víctima, o el daÑo que se vuelve en nuestra contra o el daÑo del que ni siquiera nos hemos enterado, porque la mayoría de nosotros no somos Genio del Mal y cuando hacemos un daÑo también lo hacemos con ineptitud y torpeza, sembrando esquirlas en direcciones incalculables. Ejemplo: le ponés una chinche en la silla a Fernández, de Contaduría, y va Cynthia de RRHH y se sienta ella. ¡Plop!


Si todo terminara aquí, el mundo sería un Paraíso. Pero hay una quinta clase de daÑo, que es la que quería hacer notar después de esta tediosa descripción. Resulta que después de haberle JODIDO LA VIDA a alguien, en lugar de aprender de la lección y quedarnos quietitos, imitando una piedra lo mejor posible, tratando de no tocar nada porque viste cómo sos, lo que tocás lo rompés, hijo de puta, decidimos hacer algo para .compensar. el daÑo. Y ahí empieza la fiesta.


Y entonces, para equilibrar la balanza a nuestreo favor, hacemos .cosas.. Y vamos y le damos un consejo a alguien, o le arreglamos la vida al otro, o salvamos a alguien del alcohol y las drogas, o mandamos indignadas cartas al Director u organizamos una solicitada, o armamos un Power Point o denunciamos a aquel otro tipo para que deje de hacer eso, o tratamos de regalarle al mundo nuestra muy personal visión de la Vida y escribimos poemas o artículos en .weblogs., o pintamos hermosos cuadros para regalárselos a alguien o trabajamos duro, o hacemos Fundaciones o participamos en política o creamos fuentes de trabajo, y ahí sí, decía, ahí sí agarrate porque nos convertimos en una calamidad con patas, en aplanadoras de carne, en aspersores del Mal y ya no se salva nadie, pero nadie, ni tu Tía Carlota.


No hay caso, este mundo es una gran cristalería y Dios ha decidido que seamos -en lugar de apacibles Espongiarios, lo que sería más sensato- sus Elefantes.


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martes, 24 de febrero de 2009

¿Ves que yo también pienso un poco, de vez en cuando?





Uy uy uy, el que odia las frases, los aforismos, las alegorías, los textos de minipóster y en general todo lo que esté condensado y brevificado, se ha encontrado con la horma de su zapato, en esta breve lista de .Planes. del Sr. hjg, tal vez la cosa más brillante y descorazonadora que he leído en los últimos meses.


Sólo siete líneas que te dejan en una mar de dudas, por ejemplo, ¿será muy malo estar ya pensando en el .Plan E. sin haber siquiera considerado los planes A, B, C y D? ¿Será peor aún ponderar que ni siquiera esté capacitado para el .Plan E.? ¿O será, tal vez, que el .Plan E. es el más difícil de todos?


No, ya sé, esto no es gracioso, para gracioso tenés este compilado de .Dingo, el Perro Acróbata Sexual., subido por el hermano Parés al blog de .¡Suélteme!. (no, no es apto para niÑos, si ud. es un niÑo clikee acá).


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¡Contraturismo Genérico: El .Hotel Boutique.!





Sha face desde uns anios els turristos de ciudado de Buenos Aires nos hemos desashunado de una nova modalidade turrística: se tarata del .Jotel Boutique..


Es una tipo de jotel que intento oferecer uma alternative al typical jotel de cadenos joteleras internationals, isse jotel frío, desjumanizado, isse jotel compeletament des-perrsonalisado que nao vide al turristo mais que comment un numeró, uno estadistico de la sifras de la ganansia. En els .Jotel Boutique. nao ont mais de dez jabitasions, e la atension es compeletamente perrsonalicada, los duenios saon o uma ex psicóloga que largó tutto e se puso jeste emprendimiento o uma parejita gai (ombre o mulher) y as jabitasions están deccoradas por diseniadors jobems, shenas de .objects de diseny..


Umo shega a jestos jótels, com nostro aspecto de sueco em bermudas, botell de aqua mineraill y antiojits seim marco, para perobar uma newa ess-perenca, (specialment depois de descovrer que el Hilton e el Sheraton están tuttos lotados, perque em Buenos Aires risulta que hay um Festival dell.artesanía dell.orto e venho mutta genche de tuttas las provinsias aledanias) et peregunta: .E ell Jótel, ¿tien pileta?.. .Nao, no tien pileta.. .¿Tien gymnasio?.. .Nao, no tien.. .¿Tien sauna.. .Nao, no tien.. .¿Tien anche seia, television satellitale?.. .Nao, nao, nai. No tien niente disso.. .Ma entonces., peregunta uno al bordao de la indinnazione, .¿qué tien isto joteluch dell.orto?.. .Tien uma atension PER-SO-NA-LI-SA-TTA e muttos objects de disenio., dise la seniora psychologiste, um pocco offenza.


Maku, um se va a la habitazione del Jotel Boutique (shevándose las valisse un misme, perque el jótel ¡tampucco tien botö!). Está tutta pintada en coloires molto fortes, por un diseniador de interiors jobém. Parese .Caminit.. Che está moi lind, .Caminit., moi lind. Pero sha lo vims, a .Caminit.. Sinco veces, a .Caminit., en nossos viajems anteriors. E que sigún mi contam, es más vez de lo que lo vem los argentims en su putt vida.


La jabitasion está totta disenyada e plenty d.objects de disenny, por esemplo la cama no es uma comforotable King Size com colchón de resorts o d.aqua, non, non, jes uma camma que el disenyador jobém incontró em um occult mercat di pulgas, molto antique e plenty d.historia e valor artístico, entao el disenyador jobém la pintó de .Azul Caminit. y agora é um object de disenny. Il colchónne, par utra part, parecerese que tambéim lo incontraroin en um mercart de pulgas (humor).


Miro, miro, miro, e nao lo vido. Chamo por el telefono (um antiquo, de baquelita, pintat en .Fucsia Pallermo.) a la ex psychologist e peregunto: .¿El frigobar, cherida? ¿Dó stai el frigobar? Non vedo il frigobar. ¿Dónde pussierom els frigobar?.. .Non tien frigobar, senhor, me dichi, this is an .Boutique Jótel., se quier algo pídamelon e le hago uma anttenzione personalisata.. .Bom, quiero um frigobar., li dico. .Ja, ja, ja, agora le subo uma tartelletina de boysenberry preparact wis my proprias mans., me dis la loca di merde.


Dipois de ver um poco la tele compreada en il mercato de pulgas (em blackäwhittes, pero com la pantalha pintada de .Azul Caminito.. Agarra il canale estatalls arshentin) sona a dön, .toc toc toc.. .¿E agora ché passa?., peregunto, aterrorhisado. .Le traigo su tartelletini, senhor., me dissi la donna. .Non le quiero aprir., le dico, .por hói sha está bene de personalisacion. Ricorde il temmitan de los gérmenes.. Me pasa la tartelletini por abacco de la dön, e sho la arrolho a el bassura perqui sou alergic a les boysenberry. Maku, mi ponho de moi malhumor, que jótel de morondangen, no tien pilet, no tien sauna, no tien frigobar. Ah, isso si, tien .wi-fi.. Bon, quanto chera mirar peltudesi en Youtube sha podo star tranqüYupiiii (Sarkäme).


Maku, se mi prend la lamparittenn. ¡Um felläi! ¿Cómo non vam a tenyr um felläi? ¡Isse sé que mi punny de bonhumor! Chamo, hecho ums pascuas, re felis, re content. .Sinyora, sha sé que issto é um .Hotel Boutique., pero quero creere que masajista con jabilidads de porostituzión tien, ¿no? ¿Me pod mandar uma boa prostitutt a la habitasion, con el object de fasserme um felläi?.. Lo ke pas a continuasao es compeletament incredibleish. La senyora se offenz: .¡Senyor!!! ¡Jéste no é esse typo de stablishment! ¡Ademá, iste é um jótel .gay-griendly!.. .Bom., le dico, entoses mándeme um muchach, pero que isté depiladenn.. Me corta furioss. La chamo de novo. .Ma, ascólteme, ¿qué passa? ¿Esto é un jótel o no é um jótel? ¿E qué pasa con que es .gay friendly. ¿Non le gusta dibertirse a lo gays? ¿No les gosta faser caca? Issto se lo dicco porque fui al banny y el inodoro era um object de disenny e fiz un disaster. ¡Le stoy pidend un serviisio personalizatt, es máis, máis personalistatt no pode ser. ¿Me lo quier fazer osté? Sho no teng poroblemman.. .Agora boi., me dis con voice fredda.


Bon, bon, bon, thinko. Algo es algo. Tien sus annys, la womsa, perro stá de bom ver. Aparte ni siquier se tien qui desvestir, así que si stá flossa de los carnes non eis para tantenn. Toc toc toc, sonna la dön. Ma non es la senyora, tampoco una massashist. Est un senyor. Pero no s´ta deppilat. .¡Pedí que stuviera deppilat!., le digo plenty d.indinnasaonen.


Ma naon, parese che era il marit della sinyora, um ex architect, bastante corpullent para lo che es la media del gremmy dels architects. E che la ashuda con ell.emprendimiento de la womsa, com alguns tareas, e unna d.ellias pares que es la part di assurransing, che comple usando un object de disenny que tien en la häke, um object bastant duro e contumdentt. Maku, sho payyo la conta e me retiro, no sem ants de asking els livre de queijas (que tampoco tien).


Me dissen que en el .Cliftor Grand Hotel. de la zona de Constituzión, jái uma bacante, e aunque nao tien pileta ni gymnasio y el colchonnen tambein vien d.un mercatt di pulci (humor), tien um lindo frigobar atiböden de genevra e quando les pedís uma massagiste, te la mandan seim problemma, o par lo meno te indiccam dónde la poides incontrar.


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lunes, 23 de febrero de 2009

¡Webloguero revela que ahora es más hombre!





El camarada Marcelo Lacanna dijo alguna vez que podía decir que se había convertido en un hombre, ya que se había comprado un taladro eléctrico.


Coincidí con él en su momento más que nada porque yo ya tenía un taladro eléctrico, pero actualmente me pérmito a ponerlo en duda. No jodamos, ¿para qué sirve un taladro? Para hacer agujeros donde colocar estanterías. Estanterías para libros, o papeles, o tacitas de porcelana o adornitos o animalitos de cristal de Murano. Es decir, objetivos no muy muy muy masculinos (salvo que los libros sean sobre la Segunda Guerra Mundial o de fotos de minas en pelota, o que los animalitos de cristal sean animales masculinos, como el elefante, el bisonte o la tortuga). Si las estanterías se utilizaran para guardar más herramientas o trozos de motor, o bolsas de cemento o o piedras, ahí no te digo que no. Pero este tipo de elementos suelen ponerse cerca del piso, para evitar accidentes y roturas de cráneos.


No quiero con esto menospreciar el taladro: Después de todo su uso requiere el manejo de cosas peligrosas, como la electricidad, hay que agarrarlo con ambas manos, te vibra, te ensuciás con polvo de ladrillo, da vueltas y si ponés una parte de carne en el camino te podés lastimar, así que tiene bastantes .cosas. de hombre. Pero estaríamos ante un nivel de masculinidad mínimo. Está casi casi cerca de la costura (que también es peligroso; te podés pinchar un ojo, por ejemplo enhebrando una aguja al revés).


Y puedo hablar de esto con cierta autoridad porque durante mis vacaciones no sólo recorrí la parte sur de nuestra Mesopotamia y viví aventuras sobrenaturales como Scooby Doo .con la ayuda de otra herramienta masculina y peligrosa: el Taunus-, sino que me dediqué a algunas tareas de la casa: una de ellas requirió el uso de una moladora.


O sea, no un taladrito que lo puede usar cualquier estudiante de Filosofía recién recibido para pomer sus libritos de Foucaultcito, no, querido, una MO-LA-DO-RA, entendés. Un instrumento como el que podría usar un asesino serial. Una de esas cosas que no la .tenés. (se .tienen. una escoba o un destornillador o un alicate, pero, ¡quién tiene una moladora? Seamos francos), la tenés que comprar, y si tenés un mínimo de sentido común no la comprás (porque, ¿cuántas veces vas a usar una moladora?), sino que se le .pide prestada al vecino., si es que tienen la suerte de vivir en un barrio donde los vecinos hacen cosas de hombre y tienen trabajos de esos de .hacer cosas., no de ver cosas en Youtube.


El objetivo no podía ser más noble y varonil: quitar unas chapas oxidadas y filosas que recubrían la parte de adentro de la parrilla que tengo en la terraza .que lleva unos quince aÑos sin utilizarse- y que .lo he intentado- no salen simplemente con la ayuda de un martillo y una espátula. O sea, un trabajo de hombre, molar, con el objeto de realizar otro trabajo de hombre, asar un animal con la ayuda de fuego. Por supuesto, tomé unas medidas de protección, las antiparras de natación de mi primogénito, una remera cubriéndome la cara a modo de paÑoleta, una camisa de manga larga para protegerme los brazos y una capelina de mis seÑora esposa para cubrirme los orificios de los oídos. Guantes no, porque no soy Rita Haywort, faltaría más. Luego de unas discusiones sobre si me parecía más al Hombre Invisible o a The Shadow, subí a la terraza, a trabajar bajo el despiadado solazo porteÑo.


¿Alguno de ustedes usó una moladora una PUTA vez en su vida? No, qué van a usar. Yo calculo que después de palpar el ternerito adentro de la vaquita embarazada o trabajar en una mina a cielo abierto debe ser una de las cosas más desagradables que hay. No es sólo que estás trabajando tratando de romper una cosa dura, que a su vez se resiste a hacerlo. No es sólo que hace un ruido horrible, hace calor, tenés un aspecto muy ridículo y te sentís solo y desgraciado. La moladora te tira chispas en la cara. No tengo idea de para qué se las ponen (a las chispas), la cosa es que cuando trabaja, siente la necesidad de sacárselas de adentro; debe ser que a la moladora le duele y, como la moladora no sabe hablar y por lo tanto no puede decir malas palabras, en vez, tira chispas. Y aparte, a pesar de su primitivismo, tiene muy claro quién es el responsable de su desgracia y te las tira a la cara, tratando de hacerte el mayor daÑo posible.


Así debían sentirse los capitanes de barco del siglo XV, cuando contrataban para su tripulación a los peores elementos de la sociedad, a los criminales fugados, desheredados, marineros echados de la Armada EspaÑola por borrachines y otras gentes peligrosas, a las que debían obligar a trabajar mientras éstas meditaban cuál era el mejor momento para organizar un motín y una degollina. ¡Y debían ser avaros con las horas de descanso y generosos con el látigo si pretendían mantener el rumbo de la expedición!


Bueno, así es usar una moladora: hacer trabajar a alguien que, mientras trabaja, busca lastimarte o dejarte ciego. Y no hay forma de evitarlo: No se puede .molar. sin chispazos en la cara ni esquirlas de metal que se te van clavando en los trozos de carne desnuda. No existe, y no hay posibilidad de que exista, el molamiento agradable. No, es una cosa sufrida por DE-FI-NI-CIóN.


Por supuesto, el trabajo quedó por la mitad (en el sentido amplio de la palabra .mitad.), básicamente porque se me gastó el disco de nanotubo de carbono que había comprado y no tan básicamente porque tardé como dos horas en terminar la octava arte del trabajo y me pudrí. Pero, habiendo utilizado la moladora y sufrido sus tiros y flechazos, siento que, si usar un taladro te hace hombre, yo soy ahora algo así como un hombre y un tercio. En base a esta halagadora conclusión, me tomé la molestia de elaborar, con la ayuda de Tranca, un breve ranking de masculinidad de las herramientas:


Taladro: Nivel Mínimo de Masculinidad. Fuerza minúsucula, DaÑo de Agujero en la pared. Peligro de perforación de la carne. Objetivos de neutrales a femeninos, como bibliotecas o estanterías de la cocina. Arquitectos, DiseÑadores de cosas y Enmarcadores.


Caladora: Nivel medio de masculinidad. Fuerza minúscula. DaÑo de Cortadura de Maderas. Peligro de corte de miembros. Objetivos de masculinos a femeninos, como corte de tablas para tapiar paredes o remodelación de muebles. Carpinteros, Obreros y Decoradores.


Moladora: Nivel Avanzado de Masculinidad. Fuerza media. DaÑo de coradura de chapas, metales, mármoles y rayadura de todo el entorno cercano. Peligro de corte de miembros, cabeza, destripamiento, ceguera y eventualmente muerte. Objetivos masculinos, como refacción de parrillas, desmantelación de automóviles o enrejados o corte de fierros para construir armas blancas. Herreros, Colocadores de piedras pesadas, Constructores y Desguazadores de Autos.


Motosierra: Nivel Superior de Masculinidad. Fuerza de media a grande. DaÑo de talamiento de bosques o personas. Peligro de descuartizamiento. Objetivos masculinos como construir una cabaÑa en el bosque, trabajar de mercenario de una multinacional que necesita acabar con 50 hectáreas del Amazonas o asesinar gente o deshacerse de cadáveres asesinados por terceros. LeÑadores, ErmitaÑos y Asesinos Seriales.


Taladro Pneumático: Nivel Profesional de Masculinidad. Fuerza grande. DaÑo de rompimiento de calles y veredas y molestamiento de los vecinos. Peligro de convertir el propio pie en una pulpa o el de atravesar a un compaÑero en un mal día. Objetivos masculinos como arreglar una calle para que pasen autos o buscar un peligroso escape de gas. Obreros de la Construcción, Personal de CompaÑías de Gas o Electricidad o Agua y Mineros.


Bulldozer: Nivel Máximo de Masculinidad. Fuerza mínima, pero grande de Espíritu. DaÑo de derribamiento de inmuebles o personas. Peligro de que se te caiga una pared encima o matar familias enteras. Objetivos de Sobremasculinidad, como demoler casas, dejar gente en la calle, provocar .bajas no deseadas. entre personas con problemas habitacionales o entrar en la lujosa mansión del narcotraficante (en el final de la película). Operarios de compaÑías de demolición, Mercenarios del gobierno israelí o de la Municipalidad de Buenos Aires y Detectives renegados de películas de los 80.


Grúa con Bola de Demolicón: Doctorado en Masculinidad. Fuerza mínima multiplicada con la ayuda de la mecánica y la Impiedad de un Halcón. DaÑo de destrucción de Monoblocks enteros. Peligro de un poco de polvo que se te mete en los ojos y eventuales cargos de conciencia porque se descubrió que allí vivía un linyera. Objetivos de Hipermasculinidad, como la destrucción de varias hectáreas y miles de metros de altura de cemento y hormigón. Operarios de compaÑías de demolición, Millonarios superpoderosos y excéntricos y Psicópatas que pasaron por ahí, vieron la grúa con las llaves puestas y, en fin, no podían dejar pasar esta oportunidad.


Taladro para construir el Túnel bajo el Canal de la Mancha: Summa Cum Laude de Maculinidad: Fuerza de cientos de Hombres mancomunados en un Objetivo Común. DaÑo de que se te caiga un perno de la máquina ésta en el pie o de quedar atrapado en el Centro de la Tierra. Objetivos de Supermasculinidad freudiana, como penetrar a la Madre Tierra con una Máquina de miles de metros de ancho y largo, tan enorme que debe construirse dentro del agujero porque si no no entra. Ingenieros Dementes, Operarios elegidos entre lo más Torcido y Desesperado del gremio y Capataces con deseos de Desafiar sus Límites.


Colisionador de Hadrones Grande: Teratomasculinidad, o .Masculinidad-Monstruo.. Fuerza Cuántica. DaÑo de romper hadrones, o dejarlos medio aturdidos. Peligro de crear un agujero negro y destruir la galaxia. Objetivos de masculinidad metafísica, como desafiar al Creador utilizando una máquina impía. Científicos locos, Físicos sin fe ni Ley que desean testear los límites de la resistencia de nuestro Universo y Sacerdotes alcohólicos que han perdido la Fe luego de luchar con vampiros y ser derrotados, y ahora asesoran a los capangas por un puÑado de billetes.


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Dato 1.315: Robocop


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caparros.gif Peter Weller, el actor que hizo de Robocop, es profesor invitado de la Universidad de Syracuse en el programa de historia del arte y en el de artes visuales. ¡Mirá vos! (Fuente: El lector Luis Serna, que dice que lo vio (al tipo) .presentando un programa en Discovery y en History y en el generador de caracteres decía Profesor de Syracuse, y luego lo vi en la página de profesores de la Universidad y si que sale… no se cuántas fuentes terminan siendo, pero creo que si debe ser verdad.. Probabilidades de exactitud: 220 %%, por doble fuente (son dos). Aparte Robocop era muy buena, es más, me gustó más la dos. Y la tres directamente era una película trotskista. Tambié me acuerdo de un gag de los 3 Chiflados donde estaban en un tren y alguien decía .llegamos a Siracusa., que calculo será Syracuse en castellano. Bueno, eso es todo)


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¡Macabro pedido de que exista una cosa!





YO LO QUE NO ENTIENDO es cómo no hay una Carrera de Administración del Papel Higiénico Cuando te Queda Poquito en el Rollo. Nada más, no quiero hablar más del asunto ni contar cómo se me ocurrió la idea ni ninguna de esas cosas.


Miren, el Sr. Leandor Katz, lector histórico de esta columna, ha lanzado su libro de historietas .El Hombre Invisible.. ¡Congratulaciones!


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viernes, 20 de febrero de 2009

¡El País Submarino: Horror en San José!





paissub.JPGMiércoles 11 de febrero pero del aÑo 2011, 16:33 hs. Gualeguaychú.

Después de una reparadora noche en el hotel que encontró el afortunado Ibn .tal vez fuera este su .talento secreto.- y en el que, desgraciadamente, se nos fue casi la totalidad de nuestro presupuesto, decidimos partir para regresar, derrotados y viejos .¡pero vivos! ¡Vivos!- a nuestra Ithaca.


La retirada se realizó un poco apresuradamente, ya que el hotel, de apariencia lujosa y confortable, fue revelando algunas fallas imperdonables: El aire acondicionado goteaba, el ventilador lanzaba unos intranquilizadores quejidos de herrumbre y la pileta estaba alfombrada con une película de verdín de unos dos centímetros; y por fin, a Ibn se le salió la llave del agua caliente de la ducha cuando terminaba de baÑarse, tornando el agua a unas temperaturas tales que era imposible entrar para ponerla de nuevo en su lugar y, por lo tanto, cerrarla. La habitación, tras unos pocos segundos, empezó a llenarse de un vapor londinense. Tras una charla con la gerente del hotel, que manifestó no tener idea de cómo solucionar el asunto porque el encargado de estas cosas estaba inlocalizable, nos sugirió que dejáramos todo así y nos fuéramos; por lo que sentimos como si estuviéramos huyendo de una falta grave, a pesar de nuestra inocencia.


La ruta se abre ante nosotros, cálida pero acogedora. Atrás quedaron los pesadillescos lagartos necrófagos y los aterradores hombres-palmera. Me siento más tranquilo y menos llorón; después de todo, sólo han pasado dos aÑos, una nada, un suspiro, si lo medimos en tiempos galácticos.


Pero la tranquilidad no es buena consejera y es recomendable mantener una saludable dosis de obsesividad: Tras unos largos kilómetros rodeados de plantíos de soja, Ibn levanta una ceja .recompuesto de su adicción tras una larga noche gritando .¡Nefer! ¡Sadat! ¡Edika!. e intentando clavarme una daga turca que aparentemente llevó bajo su smoking todo este tiempo, ha vuelto a estas viejas maÑas- y me dice .¿Puedo tomarme la libertad de seÑalarle al seÑor que hemos abandonado ya la ruta 14 hace unos diez kilómetros?.. Insulto por lo bajo, pero no me animo a detenerme: el Taunus está recalentado y necesito agua urgente. Es entonces que vemos un cartel que seÑala la presencia de un poblado cercano, de extraÑo nombre tal vez, pero donde no dudo que conozcan el líquido elemento, y hacia allá nos dirigimos.


El opulento pueblo de Palacio San José es un verdadero Oasis de lujo y adelantos técnicos en medio del atraso y la miseria provinciana que nos rodean. Se trata de una ciudad enmarcada por bellísimos jardines y cuya plaza central toma la forma de un .patio interno. con parras milenarias, rodeada de los departamentitos de los habitantes, y fundada por el polémico Don Justo José de Urquiza, aquel viejo traficante de lealtades y poblador personal del país.


Sus habitantes, que llegan desde sus lugares rurales de trabajo en grupos dentro de automóviles, remises o buses turísticos, sufre (no sabemos si por motivos culturales o fisiológicos) de una suerte de desorden de la memoria de corto plazo; por lo que a su llegada cuentan con la ayuda de un funcionario que los hace recorrer el pueblo y contándoles de qué se trata. Se trata de los .Guías., suerte de depositarios de la memoria colectiva de la ciudad, y que llevan sobre sus espaldas la responsabilidad de la cohesión social de su pueblo.


Nos mezclamos entre los palaciodesanjosecinos, intentando enterarnos un poco de las características del poblado: entre otras cosas se nos cuenta .ante lo que los pobladores se quedan boquiabiertos- que una de las habitaciones (donde alguna vez se hospedó Sarmiento) tiene agua corriente. Intercambiamos una mirada de lástima y ternura con Ibn, ya que provenimos de un afortunado lugar donde el agua corriente es la cosa más común del mundo, pudiéndosela encontrar hasta en los barrios más humildes. Pero permitamos a estos inocentes habitantes de esta Edad de Oro, en la que el cinismo metropolitano y la deshumanización tecnológica no tiene lugar, siendo en su lugar la espontaneidad y una alegría primitiva aunque honesta la moneda más corriente disfrutar de la creencia de que viven en el siglo XX.


Entrerriano.jpgImpresiona el palaciodesanjosecino por su estampa viril y salvaje, y por su silencio parco, del hombre en contacto con la naturaleza y sus instintos más profundos. Viste gorro frigio, bombacha, divisa punzó y una mirada atenta y penetrante. En la foto podemos ver al palaciodesanjosecino típico, que nos recibe en la puerta del .Pala. (así le dicen los jóvenes de la localidad a la ciudad de .Palacio de San José., para agilizar el diálogo. .¿Volvés al Pala? ¿Venís del Pala?.). De tez broncínea y curtida y pelambre desprolija, se trata de un tipo de hombre que no mide las consecuencias de sus actos, y cuyo horizonte temporal es bajísimo.


Entrerriana.jpgLa palaciodesanjosecina, en tanto, es suave, delicada y pálida como una orquídea. Se mantiene en el interior de las estancias y no sale a la luz del sol ya que se marchitaria o se apergaminaría en el acto, tal como una momia al ser sacada de su pirámide, por lo que pasa las horas practicando escalas en el clavicordio, leyendo novelitas románticas y emperifollándose para la llegada de su Urquiza personal para el cual ella es madre, esclava y cortesana a la vez. Luego de entregarse en cuerpo y alma a los salvajes requerimientos de su mazorquero, éste parte nuevamente en sus correrías y ella queda, desgarrada y sola, esperando recuperarse o morir de melancolía y tuberculosis.


Tortura.jpgDe pronto, Ibn me tapa los ojos. .Me temo, seÑor, que esto será demasiado para su mentalidad progre de semi-comunicador del Sistema.. Como soy un hombre adulto y no me gusta que me oculten casi nada -y aparte percibo que Ibn no se ha lavado las manos después de ir al baÑo- se las quito de mi vista violentamente; entonces observo un horroroso instrumento de tortura que es exhibido en las Cocinas del Pueblo. .¿Qué es esa cosa?., le pregunto a un palaciodesanjosecino. .¿Qué cosa?., me pregunta. .Esa cosa.. .¿Qué pasa con esa cosa?.. .Quiero saber para qué sirve.. .¿Para qué sirve qué?., me dice, ofuscado. .¡La cosa que tenemos enfrente!.. .Enfrente hay una cosa.. .Sí., le digo. .¿Sí qué?..


Recuerdo entonces el problemita de los palaciodesanjosecinos y, resoplando, examino la máquina, y trato de imaginarme para qué sirve. Y cuando me lo imagino, me baja la presión.


Cuando me despierto estoy atado a la misma máquina e Ibn yace a un lado, con un moretón en medio de la calva. Aparece entonces un hombre ataviado con uniforme federal y galera. Dice ser Don Justo José de Urquiza. .Así como fue este Palacio el primero en contar con agua corriente., me dice, .mis hombres han sido pioneros en la preservación de la vida. Pero como no me gusta que esto se sepa, el agua corriente del Palacio contiene un prodigioso hipnótico que mantiene a mi pueblo en ese estado de desmemoria permanente..


Luego, dando vuelta de rosca a un implemento que sale del aparato, agrega: .Pero me he dado cuenta de que no es ud. uno de los miembros de mis montoneras. Es un forastero; y demasiado curioso. Muy bien, daré satisfacción a su curiosidad mostrándole para qué sirve el Destripaunitarios..


.¡No lo haga!., lloriqueo. Y luego agrego: .Tal vez pueda ayudarlo. Trabajo en un poderoso medio de comunicación porteÑo. Usted ha sido denostado por generaciones de revisionismo histórico, y considerado un traidor a la causa federal y un entregador del Paraguay durante la Guerra de la Triple Alianza. Tal vez pueda ayudar a cambiar esta inmerecida fama..


Urquiza ríe. Es dueÑo de un pequeÑo Imperio en mitad de la selva entrerriana, y le importa muy poco el qué dirán. Insisto y le propongo que, con mi ayuda, podría intentar una nueva invasión de Entre Ríos a Buenos Aires, como luego de la Batalla de Caseros; sólo que ahora no hay un Mitre que le dispute el Poder Central. Urquiza lo piensa un poco y luego dice .No, con ese cuento ya se me escaparon varios porteÑitos.. Entonces comienza a darle vueltas a una manivela.


Siento un dolor agónico e indescriptible. Es como un dolor de cabeza, pero un poquito peor (Convengamos en que mucha mucha mucha tolerancia al dolor no tengo). Entonces, cuando mi corazón está a punto de estallar debido al sufrimiento y empiezo a sentir algo parecido a un dolor de muelas, hace su aparición una figura inesperada: ¡Se trata del Bob PatiÑo de la Proveeduría, que blande en alto la daga hecha en fibras de coco! Urquiza, sin comprender que el Hombre-Palmera nos ha seguido para acabar con nosotros, lo ve y se sobresalta y le dispara con un trabuco naranjero. El Bob PatiÑo, dolorido, atraviesa a Urquiza, que muere por segunda vez en su vida. Luego intenta atravesarme a mío, pero ya ha perdido mucha savia y se desvanece.


Al rato Ibn despierta y huimos (no sin antes comprar algunos souvenirs en el almacén de la ciudad, que han bautizado como .Gift Shop. en un arranque de ironía federalista). En Gualeguaychú, mientras comemos una pizza a precios de Amsterdam, recapitulamos: Ibn comenta que un trozo del Bob PatiÑo había quedado enganchado al paragolpes del Taunus. Muy probablemente, gracias a la característica reproducción asexual del yatay, nuestro enemigo logró regenerarse a través de este solitario pedazo. Todos y cada uno de los detalles, historias paralelas y cabos sueltos de nuestra aventura cierran a la perfeccion, casi como un mecanismo de relojería suiza diseÑado por un japonés criado en Alemania, aunque aún no sabemos cómo haremos para volver a nuestra época. Entonces esplota todo. Fin. Chau, me cansé, ta luego.


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¡El País Submarino: Deseos Inalcanzables!





paissub.JPGMiércoles 11 de febrero pero del aÑo 2011, 01:33 hs. Colón.

Mientras Ibn sigue recorriendo la inhóspita (o sea, nadie nos da hóspito) ciudad de Colón, entro a un Cyber, para ver si me actualizo un poco. Me entero de las horrendas catástrofes que han ocurrido durante estos dos aÑos, especialmente de eso que pasó esa vez, y eso otro por la zona aquella, y de aquello que le pasó a ese comentarista de mi blog (que involucraba una secta aristofánica y varios kilos de melaza). Y lloro.


Y también lloro por el tiempo perdido. ¿Podré volver junto a los míos? ¿Me reconocerán después de tanto tiempo (por ejemplo, me hice un tatuaje en la panza, sin querer)? Y lloro por las cosas que me he perdido.


presentacion%20Lagos.jpgEn primera, me he perdido de la presentación de .Clarísimos Días., el libro de Clara Lagos, que ocurrió un día como hoy, pero un viernes, un viernes 20 de febrero del 2009, en Galería LDF, Perú 711 (San Telmo) a las 20 hs., y donde hubo (hoy), según la gacetilla, .libros, música y amigos. y por supuesto la presencia de la propia artista en carne y hueso para firmar ejemplares y repartir sonrisas (hoy). Lloro de nuevo, amargamente.


Y en segunda, me he perdido de un espectacular evento que ocurrió un día como maÑana, el sábado 21 de febrero en Casa L.inc, Amenábar 93 (Amenábar y Dorrego), donde, según la gacetilla, se produjo (maÑana) una .muestra de originales de 16 historietistas .jovenes. (Nota: Nunca mejor puestas un par de comillas. P.) del país..


mural%20podeti.jpgPero además .y aquí lloro, hipo y me quejo amargamente- parece que el evento incluyó (maÑana) una HISTORIETA-MURAL producida por los 16 .jóvenes. artistas, cuya manufactura pudo observarse EN VIVO (o sea, maÑana) a partir de las 16 Hs y aproximadamente hasta las 20 hs. Mi tragedia personal no puede ser más espantosa, porque parece que los DIECISéIS FAMOSOS ARTISTAS fueron los Sres. DIEGO PARéS!!! MAX CACHIMBA!!! LINIERS!!! CALVI!!! LUCAS NINE!!! EL POLACO SCALERANDI!!! GASTóN SOUTO!!! CARO CHINASKI!!! PABLO SAPIA!!! TUTE!!! MAX AGUIRRE!!! FEDE PAZOS!!! FAYó!!! LUNIK!!! LUCAS VARELA!!! KIOSKERMAN!!! Y YO (llanto)!!! Quienes concurrieron (maÑana), además, debieron tener en cuenta de que TODOS LOS ORIGINALES ESTABAN A LA VENTA así que fueron con los bolsillos rebosantes de euros y petrodólares. Y lloro, porque si bien mis originales se vendieron (maÑana) todos a precio de oro no pude disfrutar de la platita esa.


El evento se suspendió sólo si llovió (maÑana) después de las 14, pero acá en Internet no dice ese detalle (Aquí se pueden espiar algunas cosas que estuvieron .maÑana- en esa muestra y otras de Casa L.inc).


Oigo que Ibn me toca la bocina. Espero que sean buenas noticias, porque mi corazón no tolera tanta amargura; sólo me consuela esperar que quienes hayan tenido tiempo de leer esto (si es que en este cyber se pueden publicar cosas hacia el pasado) no se hayan perdido de la fiesta. Miren, Piedra Papel y Tijera Extreme (Enviado por Baterflai), los ganadores del concurso de estilismo creativo de perros (Robado de 0 Comments), unos manuales peronistas de primaria y el Maestro Oscar Grillo halla la primera puteada de la que se tenga registro en una historieta.


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jueves, 19 de febrero de 2009

Dato 1.305: El Origen del Símbolo de la Paz


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caparros.gifEl símbolo de la Paz, creado inicialmente para protestar por la proliferación nuclear, fue diseÑado por Gerald Holtom unificando dentro de un círculo las letras .N. y .D. del alfabeto semáforo (por .Nuclear Disarm.), pero el diseÑador dijo haber tenido en mente una imagen mucho más violenta: la del hombre con los brazos alzados que aparece en el cuadro de Goya .El tres de mayo., cuya figura simplificada e invertida semeja las líneas interiores del símbolo. ¡Mirá vos! (Fuente: No importa la fuente. Es indistinto. Probabilidades de exactitud: 50 %%. Lo que pasa es que si bien la fuente no importa, hay un tema. Un tema con la fuente. Y yo soy una persona coherente, cabal. O sea, no me quiero arriesgar a perder credibilidad)


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¡El País Submarino: El Secreto de los Innombrables!





paissub.JPGMiércoles 11 de febrero pero del aÑo 2011, 01:11 hs. Colón.

Los acontecimientos se han precipitado de una forma alucinante. Desesperado, sin voluntad para escapar pero conservando aún algunos hábitos pequeÑo burgueses .por ejemplo, el de dormir en un lugar que no esté completamente empapado- fui hasta la Proveeduría a preguntarle a uno de los cretinos que la atienden si no me alquilaban una tienda.


El desagradable cretino, de tez de textura extraÑamente rugosa .y turbante, porque absolutamente todos los que atienden la Proveeduría usan turbante, no sé si les había hablado de este detalle- me dijo: .Ju, ju, ju, el seÑoritu creu quu estu es la .Porveeduríu Deportivu… Y agregó: .Su quieres unu tiendu, bailu, perru, bailu.. Con lágrimas de humillación, improvisé un bailecito bastante gracioso, que en otro contexto se hubiera considerado .simpático. o .que recrea la gracia y la comedia ingenua de la época de Laurel & Hardy.. Pero no surtió el efecto deseado. El cretino fingió enfurecerse: .¿Es quu nu tenés dignidad, perru??? ¡Fueru du mu vistu!., y se acercó para darme una bofetada. Para que sintiera piedad de mí, intensifiqué mis pasos de baile y le di una patada en la pantorrilla, accidentalmente, El cretino cayó sobre mí, ambos nos desplomamos al suelo y en el forcejeo se le desarmó el turbante.


Entonces, toda mi concepción del Universo, el orden natural de las cosas, de la ciencia y la racionalidad como refugio de los terrores del alma se deshizo como un castillo de naipes, y me vi inmerso en una pesadilla: Un abanico de hojas de yatay se desplegó de lo alto de la cabeza del cretino. Contemplé con mayor detenimiento su rostro y observé que tenía la aspereza pilosa de los troncos de palmera que infestan la zona. Furioso, se quitó la ropa: Sus piernas culminaban en raíces y de sus axilas colgaban racimos del fruto del yatay.


¿Qué perverso camino había tomado la Evolución en esta región del mundo? ¿Qué Horrores sin Nombre se vendrían sucediendo desde Eones, dando como resultado a este inusual híbrido, a este monstruo irracional, a esta raza infame y perversa? ¿De que oscuro rincón del universo, de qué galaxia, de qué trozo de Materia oscura habrán llegado las esporas capaces de gestar y criar esta aberración?


Pero no tenía tiempo para entregarme al Horror Cósmico. El Hombre-Palmera (o .Bob PatiÑo., como lo bauticé internamente para suavizar mi repugnacia) tomó una artesanía hecha con fibras de coco que decía .Recuerdo de El Palmar. y trató de clavármela, pero logré esquivarla. Entonces escuché una voz:


-Permita el seÑor que me tome la libertad de defenderlo de su atacante.


Confieso en que hacía dos aÑos que esperaba este momento: el de ver, al fin, a Ibn demostrando cuál era su verdadera utilidad (el único día que intentó preparar un mate se quemó la mitad de los dedos de la mano y estuvo inutilizado por tres semanas, por citar un caso). Imaginaba precisamente esto: a un cruento matón y asesino, entrenado en las prácticas de boxeo de Oxford como en la trepanación cuerpo a cuerpo del Nilo, a una fiera humana surgir desde su lamentable estado de adicto (como Clint Eastwood en .Los Imperdonables.) para hacer lo mejor que sabe hacer: acabar con otro ser humano, o semihumano, como en este caso.


Fue una decepción: Ibn le lanzó una piÑa bastante desmaÑada, casi amanerada y torcida al Bob PatiÑo, algo como lo que podría haber hecho yo y eso ya es mucho decir, y luego perdió el equilibrio y cayó al piso. Acto seguido, el Bob PatiÑo lo ayudó a incorporarse y lo empezó a recagar a trompadas.


Decidí salir en busca de refuerzos. Como la realidad es que por acá no conocía a nadie se me ocurrió que lo mejor era buscar refuerzos en Buenos Aires, así que fui corriendo hacia el Taunus (Alguna vez quise canjearlo por una botella de licor, pero no lo quisieron aceptar). A las pocas zancadas, una figura familiar me pisaba los talones: Era Ibn, que había decidido que en realidad no, la verdad que no, nada que ver, no, no, no, no tenía ningún talento oculto, y optado por la alternativa más razonable.


Bob PatiÑos de todos los tamaÑos salían de todos los rincones, persiguiéndonos, dispuestos a enviarnos a la tumba junto con su horroroso secreto. A pesar de que nos encontrábamos a no más de doscientos metros del coche, el acceso hasta él se hacía cada vez más difícil: ¡La selva crecía milagrosamente, como por su propia voluntad, impidiéndonos el paso!


Selva.jpgDe algún modo sorteamos espinillos, yatays y otras especies de la flora de la zona y llegamos hasta el querido Mr. T. Al principio se quejó, resopló y se negó a arrancar, pero un llavetazo desesperado lo puso a tono, lanzando un rugido que inspiró respeto a los furiosos Bob PatiÑos. Pero el natural miedo y odio que el reino vegetal siente por estas poderosas máquinas movilizadas gracias a la magia de la combustión interna pueden más, ¡y media docena de hombres-yatay se lanzaron sobre el parabrisas como en un película de terror! Ante mi comando, el Taunus vibró, se balanceó, corcoveó y se despojó de los Innombrables. Luego, tomando en sus manos la venganza que ni Ibn ni yo fuimos capaces de ejecutar, avanzó por entre los caminos expulsando por los aires a Bob PatiÑos y a palmeras puras y duras, y di gracias al Cielo por ser dueÑo (bueno, bueno, dueÑo, dueÑo, un poco flojo de papeles pero ponele que dueÑo) de un coche lleno de abolladuras, salientes filosas en forma de tirabuzón, silueta contundente y cachos de chapa salidos para afuera, como la dentadura de una fiera o las púas de un gigantesco equidna: nuestros enemigos fueron destrozados en el acto.


Antes de salir del palmar, vimos un cartel que decía .Cuidemos la Naturaleza., y lo partimos al medio de un Taunazo.


Yatays.jpg


Estaba anocheciendo y la lluvia ha seguido, así que llegamos a la populosa ciudad de Colón casi a ciegas. Pero nos tranquiliza ver casas de más de dos pisos (no le pidamos más a la mentalidad provinciana), opulentos automóviles comprados a base de quintales de soja y algo parecido a la civilización.


Nos está costando, sin embargo, encontrar alojamiento. Los dueÑos de albergues, hoteles y propiedades con carteles que dicen .se alquila a turistas. salen a la puerta, escuchan nuestros ruegos, esgrimiendo la sonrisita autosatisfecha del que ya tiene cubiertas sus necesidades nos dicen que .está todo lleno. y luego muy macanudamente, que .no vas a encontrar lugar.. Aparentemente festéjase en la ciudad una simpatica celebración campesina y rural que nos está impidiendo descansar los huesos en un lugar decente, un festival de la artesanía, creo que se llama algo así como .Festival Provincial de la Artesanía del Orto..


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¡El País Submarino: Imágenes de la Explotación!





paissub.JPGMartes 10 de febrero pero del aÑo 2011, 15:09 hs. El Palmar.

Mientras enfrento un destino incierto y sólo la desesperación me hace pensar en recuperar mi condición de Hombre, repaso los dos últimos aÑos de esta vida abyecta.


Una parte importante de mi degradación a rangos infrahumanos ha sido el trabajo esclavo que me he visto obligado a realizar en la Calera del Parque Nacional el Palmar. Se trata, como ya dije, de una calera en desuso, cerca de la cual se alza una vieja estructura de fierros viejos y oxidados, de funciones incomprensibles. El trabajo consistía en pasearse entre esos .fierros. transportando .piedras. (nada que ver, supongo, con lo que debe ser el trabajo en una calera de verdad. Pero los silenciosos Amos de El Palmar no parecen necesitar el uso de la cal para ninguna de sus invisibles actividades. Algunos investigadores dicen, incluso, que se trata de los restos de una vieja Papelera de Botnia de tiempos primigenios); no es el transporte de piedras lo que satisface a los Amos, sino los accidentes regulares que se producen al trabajar en este entorno: Cortes, magulladuras, raspones, pellizcones, heridas, despellejamientos de leves a agudos. Los cachos de piel, carne y sangre que quedan sobre la laya parecen nutrir la tierra que sirve de sustento y solaz a los yatays.


Si se diera el Milagro, si lo Imposible se atreviera a mostrar su rostro, si este testimonio que no está siendo escrito en ninguna .máquina. pudiera llegar a mi blog hace dos aÑos, mostraría las imágenes de este Centro de Destazamiento de Hombres .siempre que un hecho prodigioso e increíble permitiera el registro de estas imágenes, ya que canjeé mi Olympus por unos bizcochitos de yatay hace ya un aÑo y medio. En fin, se vería algo como esto:


Calera1.jpg


Calera2.jpg


Calera3.jpg


Calera4.jpg


Calera5.jpg


Miren, unos dibujos FE-NO-ME-NA-LES del Sr. Enrique Breccia para la colección Billiken, el armario autosuficiente de la Dra. Mastronardi (enviado por Amalia) y el partido de fútbol de los japoneses con largavistas en la cara (enviado por Igor, de regreso de su viaje de observación de cuises).


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miércoles, 18 de febrero de 2009

¡El País Submarino: La madre de todas las tormentas!





paissub.JPGMartes 10 de febrero pero del aÑo 2011, 15:06 hs. El Palmar.

Dos aÑos han pasado ya desde que me encuentro atrapado en este Infierno de Adicción y Palmeras. No sé qué será de mi familia, ni mi hogar, ni mi trabajo .el denserio, el de ocho horas- ni mi blog, al que por supuesto no puedo acceder desde que canjeé mi Nintendo con Wi-Fi inalámbrica con cable por las falsas promesas de felicidad del licor de yatay. Ni siquiera puedo escribir mis impresiones en ningún tipo de máquina; sólo me queda esperar el Milagro, el Milagro que permita que esto sea transfromado de algún misterioso modo al formato .escritura., y luego subido .inexplicablemente, como por arte de magia- a mi weblog, y, si el Prodigio es completo, publicado dos aÑos atrás. Pero sé que eso es completamente imposible.


Mis días pasan en la total degradación, entre jornadas agotadoras plantando yatays y trabajando en la vieja .calera. (una calera colonial que antaÑo formaba parte de una simpática excursión de la ciudad, pero que ahora funciona gracias al sudor y la sangre de miles de esclavos palmarenses, entre ellos yo), labores que me pagan los encargados de la Proveeduría con botellas del preciado licor, y tardes en estado de delirio y ensoÑación producidas por el maligno elixir. Conservo una suerte de relación de amistad/ fidelidad/ rivalidad/ mutualismo con mi sirviente Ibn, gracias a la cual intentamos compartir las botellas de licor y mantener los espantosos efectos del .mono. de yatay .que se manifiestan a los cinco minutos de dejar de tomarlo- en un nivel apenas por debajo de lo aceptable, lo que ya está bien; eso, por supuesto, cuando no nos trenzamos a golpes y mordiscones por el .culito. de licor que queda en la botella. Pero esta sociedad nos es útil a la hora de defendernos de otros adictos, que se acercan diciendo .mu du un tragu, hermanu?. (Nota: Entre las observaciones antropológicas que aún estoy en condiciones de hacer, he logrado determinar que el palmarense en particular y el entrerriano en general habla como .Ursulu., el chofer de Don Fulgencio, culminando la mayoría de las vocales finales con .u., aunque sin acento gallego. Por ejemplo, la frase de Alfred Tennyson .Hay más fe en una honrada duda, creedme, que en la mitad de las creencias. es pronunciada por el entrerriano promedio .sea hombre con cabeza de perro o desdetnado dirigente agrario- .Hay más fu en unu honradu dudu, creedmu, que en lu mitad du las creencias.)


Hoy es un día particularmente caluroso. Las noticias que se escuchan en la radio de la Proveeduría .que giran casi exclusivamente en torno al cultivo de palmeras, fertilizantes de palmeras, su reproducción, ciclo de vida y estado de los palmares del mundo entero- dan cuenta de la sequía que sufre la región desde hace meses, y de los peligros que corre la cosecha de soja .vegetal del que se habla como de una curiosidad exótica, ya que no tiene nada que ver con las palmeras.


Siento un ramalazo de nostalgia por mi vida anterior. Soja, dirigentes agrarios, cortes de ruta, lo del campo, lo del gobierno. ¡Qué tiempos aquellos, en los que yo era feliz sin saberlo! Ahora, prisionero de mis vicios, condenado a alimentarme de tanto en tanto con la correosa carne de la vizcacha, totalmente vestido en un mameluco confeccionado con cuero de lagarto overo, me siento al borde de lo inhumano, pero del lado de afuera del borde.


Sn embargo, ya no soy dueÑo de mi voluntad (como el pobre gatito del refrán). Le entrego el vale por mi día de trabajo en la calera al cretino de turno; con una mueca de desprecio, arroja una botella de medio litro a mis pies.


-¡Tomú, perru, agarrú lu botellu y desaparezú du mi vistu!


Despojado completamente de mi dignidad, me agacho a recogerla; y noto, con cierta consternación, unos hilillos marrones, como de paja, que sobresalen de la pernera del pantalón del cretino. Cruzamos miradas y el cretino, incómodamente, se oculta tras el mostrador.


Entonces salgo. El cielo está algo nublado, pero el calor es agobiante. Ya hace unos dieciocho meses que no pruebo agua, y mi organismo está adaptado a beber exclusivamente licor de yatay. De cualquier modo, siento un ardor insoportable que me inunda la garganta ante el primer sorbo, del pico. Ibn se aparece a mi lado, como por arte de magia.


-¡Hola, seÑor, me tomé la libertad de venir, seÑor, pensando que tal vez necesitaba algo! .Ibn intentaba mantener su protocolo mayordomil hasta las últimas consecuencias, pero vivía desencajado, lo que lo convertía en una caricatura- Veo que el seÑor está disfrutando de una botella de licor de yatay, eh, tal vez, seÑor, le interese saber al seÑor que yo no lo pruebo desde hoy a las 11 de la maÑana y, por supuesto, el seÑor sabe que para el cabal cumplimiento de mis tareas, eh, seÑor, necesito cierto estímulo y el seÑor no me paga desde hace tiempo, aunque ya sé que no es responsabilidad del seÑor.


No sé ni de qué tareas habla, porque jamás logré que cumpliera una orden. Ni cuando era un ser humano. Pero somos camaradad; hermanos en la desgracia, y le cedo mi botella para que le de .un beso., como se dice vulgarmente. Ibn me agradece, con obsecuencia exagerada, y trata de contenerse las ganas de beberla toda, y respira con ruido mientras traga y algunas gotas se le escapan por el costado debido a la urgencia. La imagen es de un patetismo insoportable, sobre todo proque sé que mi estado no es mejor. Es como verse en un espejo: el Espejo de la Tristeza.


Entonces me desplomo y lloro.


E Ibn llora, y lloramos juntos y no logramos entender cómo hemos llegado tan bajo. Entonces, como acompaÑando nuestros sentimientos, se escuchan truenos admonitorios. Y a los pocos segundos, estalla el peor temporal que me tocó vivir. ¡Llueve como si no hubiera un maÑana, y nos refugiamos, totalmente empapados. en el techito de la proveeduría como perros callejeros! Es, como dice Ibn, .la lluvia que estaba necesitando la soja, seÑor.. Nuestra desgracia, en suma, significa la salvación de las cosechas. Después no quieren que odie a los del campo.


Entonces me preocupa el apuro con el que Ibn corrió desde la tienda hasta mí al percibir el reflejo de mi botella de licor. .¿Cerraste bien la tienda, Ibn?., le pregunto. Ibn se me queda mirando con la expresión alucinada que toma de vez en cuando. Corremos hasta la tienda, completamente empapada por dentro y por fuera. El sobretecho también ha volado. Ahora sí, somos parias de verdad, y nos quedan dos opciones: huir del Palmar y morir de abstinencia y locura, o dormir al fresco, a merced de los lagartos overos y las palmeras nocturnas, que suelen crecer sobre la carne humana de aquellos que se descuidan.


No sé qué será de mí. ¡Sí sólo esto que ocurre fuera .milagrosamente, lo sé- leído por alguien! ¡Si pudiera compartir estas vivencias antes de morir! Por ejemplo, en el caso de que esto estuviera en Internet, y a alguien le interesara, le convidaría con una copita de licor de yatay, que llegaría a su computadora clikeando en este ícono (bueno, si de algún modo que desafía la técnica y las leyes de la lógica pudiera poner, sin acceso a internet ni nada parecido, un ícono y un licor de yatay vía web).


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Dato 1.295: Chinchela Martín


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caparros.gifEl célebre pintor Benito Quinquela Martín, firmaba así sus cuadros porque no queria que le .argentinicen. la pronunciación italiana de su apellido original, Chinchela, heredado de su padre adoptivo. ¡Mirá vos! (Fuente: El lector Ork, que se costeó .hasta el museo de la Boca, que que esta BUENISIMO!!!! Probabilidades de exactitud: 199 %%, porque en vez de .argentinicen. puso .argeniticen., que no sé lo que es. Aparte, también hay un mural de Quinquela o Chinchela en el club River, así que me parece que el tal Quinquela o Chinchela era como poco claro. Como turbio. Como que no se jugaba, que tenía dos caras y capaz que firmaba Chinchela o Quinquela según el caso, para quedar bien y poder zafar en situaciones delicadas, claro que después por ahí eso te trae problemas cuando te hacen un cheque así que en el pecado está la pentiencia, pero bueno. Y además estuvo medio turro con Horacio Quiroga y Alejandra Pizarnik en el otro Mirá Vos. No sé, capaz que le pongo un 1 %%, no sé, no sé, ahora me calenté.)


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martes, 17 de febrero de 2009

¡El País Submarino: Prisioneros!





paissub.JPGMartes 10 de febrero, 15:05 hs. El Palmar.

No he pasado una buena noche, no. Al terror natural de pernoctar en el dominio de palmeras malvadas y lagartos necrófagos se sumó escuchar los gemidos y gritos terroríficos de mi sirviente en préstamo Ibn, que se clavó un litro de licor del alucinógeno Yatay y luego lo coronó con 150 g. de tintura de opio. Escucharlo revivir entre sueÑos los nombres de sus abyectas/os amantes, describir los actos impuros practicados en exóticos escenarios y lanzar aullidos al rememorar escenas de sacrificios humanos de la Secta de Anubis no es el entorno más apropiado para una noche reparadora. Tampoco lo es despertar en medio de la incomodidad de la noche, encender la linterna y ver a Ibn alzando una daga y apuntando a mi pecho en estado de sonambulismo homicida, y menos si el episodio ocurre unas siete veces. En fin, empiezo a creer que el Tío quiere deshacerse de mí y aparentemente no conoce las palabras .retiro voluntario..


Al despertar, yo conservo mi tradicional rostro de mala siesta, pero se puede decir que Ibn ha perdido su flema británica por completo. Si bien continúa levanando las cejitas (que tengo ganas de arrancarle con una pico de loro) y confeccionando ironías, el pelo que le nace en las sienes sufre un erizamiento perpetuo y el fondo de sus ojos presenta un intranquilizador color carmesí. Me preocupa.


Otro motivo de consternación es el crecimiento de nuevas palmeras alrededor de la carpa. Al parecer siguen el trazado del licor de yatay que se le volcó a Ibn cuando se desplomó a dormir la mona. Sin embargo, algo me da mala espina, porque se han multiplicado de a pares y dejando un pasaje en medio; la realidad es que si queremos ir a alguna parte, debemos ceÑirnos al camino indicado por los yatays, tal y como si de una trampa para emboscar elefantes se tratara. Con espíritu aventurero, prudencia y la pasividad de quien está acostumbrado a seguir órdenes, me interno en el camino; Ibn se niega al principio a venir, aduciendo que .no está entre mis deberes de criado acompaÑarlo a ningún lado ni obedecer a sus requisitorias (sic)., revolucionando el concepto de .criado.. Sin embargo, apenas me alejo unos pasos parece intranquilizarse y me acompaÑa, diciendo que .tampoco es consistente con el espíritu cristiano que lo deje solo, seÑor..


El pasaje de yatays nos conduce ni más ni menos que a las orillas del río Uruguay. Debo congraciarme con estos gigantes vegetales, ya que la propuesta es más que apropiada; desde las siete de la maÑana que en la totalidad de la Provincia de Entre Ríos reina un calor agobiante y lanza rayos embebidos en curare el Astro Rey, haciendo de nuestra existencia un Infierno. En mi derrotismo, creía que la ciudad de El Palmar era una especie de desierto y jamás me imaginé que teníamos un río gratuito y disponible. ¡Quién sabe! Tal vez las palmeras no sean tan malvadas.


Me lanzo al agua. Está marrón, pero tranquila y a una temperatura más que agradable. Me mojo la cabeza, nado, me lleno las manos de arena húmeda simulando ser un leproso (y hablo con una voz muy chistosa, de leproso), practico los cuatro estilos de las aguas poco profundas: .perro., .caminando., .la plancha. y .flotando como medio en cuclillas.. Invito a Ibn a sumarse.


El egipcio vuelve a preocuparme, sin embargo. Se mete hasta poco antes de la cintura y se resiste a sentir el tradicional doloroso pinchazo del agua a la altura del ombligo. Durante media hora, se pasea por el agua con rostro alucinado. Mira al horizonte con el ceÑo fruncido. Suspira. Se queda parado, con los brazos colgando a los costados sin expeler palabra. El Ibn pleno de elegancia, el Ibn flemático, irónico y perverso, lleno de instintos bajos y maneras refinadas es apenas la sombra de un hombre: ahora es una especie de extra en una película de psiquiátricos, de esos que los ponen en pijama parados sin hacer nada para hacer bulto entre otros locos que se hamacan en posición fetal o lanzan carcajadas horribles. En resumen, .permite que la indecisión prevalezca sobre la voluntad, como el pobre gatito del refrán. (Wodehouse).


Mientras dejo a Ibn sumido en su sufrimiento psicológico, observo un detalle escalofriante: el agua del río está surcada por una cuerda con boyas, que supuestamente marca el límite de donde los niÑos hacen pie. Observándolas atentamente, sin embargo, sospecho que no se trata de boyas, sino de enormes bulbos de yatay unidos con las largas raíces de la especie, que surgen dese el pequeÑo palmar que se agolpa sobre la playa. La situación es clara: El yatay, en su crueldad inconsciente, ha interpuesto una barrera para evitar que los palmarenses puedan huir a través del agua en sus .pateras.; el palmar, para sobrevivir, necesita la sojuzgación de la especie humana.


Comprendo, como Johnatan Harker, que no soy un invitado sino un prisionero. Este descubrimiento me horroriza tanto que me quedo tres horitas en el agua chapoteando, haciendo la plancha y observando a Ibn dar vueltas con el agua hasa las rodillas, pleno de consternación.


Cuando decido salir porque me pica el bagre, otra senda de yatays ha crecido espontáneamente y debemos seguirla; tengo sed y sólo deseo llegar al Taunus, donde algunas botellas de agua mineral .lamentablemente tibias- nos esperan; sin embargo .qué sorpresa- el camino nos conduce hasta la .Proveeduría., donde me informan que no tienen agua, pero por dieciséis mangos pueden venderme una botella de licor de yatay sin alcohol. Indignado, los amenazo con denunciarlos a Parques Nacionales y les pido que me den tres o cuatro botellas.


Reviso mi billetera, que se encuentra sorpresivamente vacía: Ibn me mira con ojos soberbios. .El seÑor sabrá disculparme, pero ética y Formación Cívica es la única previa que debo de mi educación en Oxford, por lo que a lo largo de la noche me he tomado la libertad de afanarle toda la plata para gastármela en licor de yatay. Espero que el SeÑor sepa entender mi situación.. No sé si estoy furioso o indignado. La garganta me pica y empiezo a percibir en mi piel resquebrajada y escamosa los primeros síntomas de deshidratación. Entonces, les ofrezco a modo de canje el Gameboy que me permite entrar a Internet.


Misteriosamente, el pasaje de yatays ha desaparecido y ahora sí puedo volver a la carpa. Empiezo a entender cómo funciona el perverso sistema palmarense de opresión y despojo. Me siento junto a Ibn, dispuestos a entregarnos a los paraísos artificiales del yatay, perdidas las esperanzas de volver a casa. Junto con ellas, también pierdo la esperanza de que este texto sea publicado en mi blog, ya que mi acceso a Internet ha desaparecido. Sólo un Milagro puede conseguir que ésto llegue a ver la luz del día.


Pero, ¿quién sabe? Tal vez ocurra, y de algún modo misterioso e incomprensible, imposible de explicar, este testimonio llegue a mi weblog.


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1.285: .¡Plop!.


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caparros.gifLa primera vez que un personaje de historietas se desmaya haciendo .¡Plop!. ocurrió el 8 de setiembre de 1936 en la tira cómica .Popeye., de E.C. Segar. ¡Mirá vos! (Fuente: Un tipo que aparece en un Youtube que me mandó la lectora Anai Le, que más de uno debe haber visto pero el dato me pareció tan bueno y específico que entendí que era importante asentarlo en .¡Mirá vos!.. Probabilidades de exactitud: 200 %% porque el tipo es muy bueno, lee chistes en voz alta, dibuja muy bien a Condorito y en una parte finge desmayarse en cámara, ja, ja, ja, ja!!!)


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lunes, 16 de febrero de 2009

¡El País Submarino: Vizcachas, lagartos y chivos!





paissub.JPGLunes 9 de febrero, 23:45 hs. El Palmar.

Luego de una opípara cena preparada a base de fuego, arroz y salchichas (compradas a precio de oro en la .Proveeduria.) que debí implementar yo ya que Ibn, según me dice, se siente perdido sin una miserable olla Essen, nos sentamos a reparar nuestros cuerpos de los maltratos del viaje. La tentación de coronar la cena con una copita de licor de Yatay ha sido fácilmente evitada, ya que Ibn .con ambas cejas levantadas- me asegura que .compartir una bebida adquirida con mis ingresos personales no forma parte de mis obligaciones domésticas (sic). y procede a trasegarla. Del pico, y de una manera muy poco británica a mi entender.


Mientras el egipcio se desploma en un repentino ensueÑo y delira, asaltado por pesadillas y visiones y recuerdos de amores perversos (.¡Nefer!!!! ¡Nefer!!! ¡Sinhué!!! ¡Anwar!!!., grita con voz estrangulada), me dedico a la crónica del día y a consultar la Blackberry que Clarin Enterprises Inc. ha puesto a mi disposición. Bueno, Blackberry, Blackberry. Qué se yo. Se trata de un Nintendo Game Boy .tuneado. por el experto en sistemas Mauricio Di Benedetto del que sale un cable inalámbrico. No sé cómo logra embocar el Internet ya que, por supuesto, la tecnología palmarense está lejos del .wi-fi., ya ni hablemos de Internet. Que me parece que es otra cosa. O capaz que no. No sé. No soy ingeniero. El hecho es que logro enterarme de algunos sucesos culturales, que son un bálsamo para mi espíritu, percudido por las constantes asperezas de esta tierra brutal.


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Y resulta que el Sr. Ernan Cirianni, graciosísimo y talentoso colega de la .línea chunga. (ahhhh, los 80, cuando dibujar con el culo y una pluma oxidada era una .respuesta estética a la línea clara.) expone sus sobrecogedores originales en el Centro Cultural Recoleta, Junín 1930. Pasada la inauguración, donde hubo .cerveza fría y mujeres calientes. según informa el artista, quienes vayan lo harán imbuidos de un espíritu desinteresado y puramente artístico, que es mejor. De nada. La cosa es hasta el 8 de marzo, así que no hay que apurarse pero tampoco dejar pasar muchos días: o sea, manteniendo siempre un justo equilibrio, como corresponde.


Debo dejar de escribir. Ibn está inconsciente y un lagarto overo le muerde el cachete. Lo dejaría morir, pero aún espero que Ibn resulte útil de un modo inesperado y sorpresivo en el momento más desesperado de nuestra aventura. ¡Zape, lagarto, zape! Miren, un extraordinario youtubazo sobre los orígenes de Condorito -con .comic leído. y todo. El tipo es muy bueno (enviado por Anai Le).


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1.275: El Grolar


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caparros.gifSi bien se culpa al calentamiento global de la extinción de muchas especies, es también el posible gestor de una nueva: el Grolar. Este oso es una cruza de oso polar y oso grizzly y fue cazado por primera vez en Canadá en el 2006. Se cree que surgió al verse obligado el oso polar a desplazarse hacia el sur ante el derretimiento de los hielos árticos. En las planicies de Canadá, se cruzó con el oso Grizzly y las crías híbridas surgidas son perfectamente viables. ¡Mirá vos! (Fuente: El lector El Papá de Paulina, ex-Pablo(yo), que lo sacó .el National Geographic Channel, en un programa de homenaje a Darwin que contaba la evolución de los osos.. Probabilidades de exactitud: 200 %%, por aportar nuevos elementos en la denuncia llevada a cabo por este blog acerca del flagelo del .exceso de especies. que azotan nuestro planeta. Aparte el tipo es padre, con lo que ya tiene un 32 % más de razón.)


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¡El País Submarino: Sobrecogedora Postal de El Palmar!





paissub.JPGLunes 9 de febrero, 21:05 hs. El Palmar.

Luego de un agotador viaje en el que el Taunus se superó a sí mismo- unas tres horitas y media para hacer 150 km. (aunque no enteramente por culpa de él, ya que a lo largo del viaje se repetirá varias veces el mismo episodio: vuestro amigo P. se equivoca de acceso, hace 5 km., dice .me parece que por acá no es., vuelve y se queja amargamente de la pésima seÑalización rutera, Ibn la defiende insinuando que P. no la sabe interpretar y luego se suscita una discusión acerca de dónde deben estar las flechitas de los carteles)- llegamos a destino.


Despierto a Ibn, que ha establecido que entre sus deberes no se encuentran los de conversar con el conductor para entretenerlo y se entrega a un profundo sueÑo, en el que grita .¡Nefer! ¡Nefer!. con expresión angustiada. Se sobresalta, me examina por cinco minutos con expresión estupefacta y por fin, al recordar quién es y qué está haciendo aquí, retoma su acostumbrada sonrisita petulante.


Nos encontramos en la ¿pintoresca? Localidad de Parque Nacional El Palmar. Debo decir que a pesar de haber conocido en mi viaje anterior la profunda miseria tercermundista que campa en la ciudad de La Plata, el espectáculo que se alza ante mis ojos supera todas mis expetctativas. No hay en El Palmar prácticamente nada que recuerde a la civilización o la cultura humanas, y viven sus habitantes en un estado más cercano al del pecarí que al del hombre.


La ciudad es grande en extensión, aunque las edificaciones arquitectónicas son escasas. En realidad, el poblado se halla completamente invadido por una especie vegetal, la palmera (Butia Yatay) que reviste las características de plaga. Su desagradable tronco rugoso y sus hojas puntiagudas y ponzoÑosas parecen no permitir la presencia de otra especie, y el Hombre medra entre estos gigantes crueles cediendo a cambio toda dignidad y progreso. Cada tanto, los jefes palmarenses intentan incendiar o talar los opresivos bosques, pero la especie reacciona multiplicándose por mil por cada ejemplar muerto. Además, la savia que es expelida del tronco ante el menor daÑo atraviesa la piel y los ojos como si de ácido se tratara; en resumen, los pobladores han aprendido a .respetar la naturaleza., un eufemismo por .someterse a su tiranía.. Como un Estado totalitario, el Yatay ni siquiera permite a los palmarenses abandonar la región: con el fruto que produce los habitantes del caserío manufacturan un excelente licor que .al segundo trago- hunde a su consumidor en la más esclavizante de las adicciones; por lo que irse de allí es condenarse a una muerte segura por abstinencia entre estertores y alaridos. Por las dudas, recomiendo a Ibn (que tiene ojos de vicioso) que se abstenga de probarlo. .Intentaré seguir los sabios consejos del seÑor., me dice con estudiada ironía. La anoto en mi cuadernito.


Palmarense.gifEl palmarense medio tiene el pelo como medio larguito con raya al medio, barbita, panza de licor de yatay y bermuda roja (ver foto). Su modo de vida es semi-nómade: su precaria arquitectura consta de unas tiendas en forma semi-circular que combinan la cultura beduina o tuáreg y la esquimal. Llegan en sus tiendas familiares, que plantan entre los árboles, viven allí por unos días como esperando que algo mejore y luego se largan. Es probablemente el sistema de organización social más penoso que me haya tocado contemplar en mi vida.


t%EDpica%20tienda%20palmarense.jpgPara confundirnos con los naturales, el Tío nos ha proporcionado una tienda de manufactura y comodidades muy superiores a las de los habitantes, pero que a primera vista semeja una de sus casuchas (foto). Incluye unas .camas portátiles., consistentes en una suerte de .bolsas. recubiertas de un material impermeable, donde el durmiente puede introducirse dejando la cabeza afuera para dormir. Muy ingenioso. Por supuesto, Ibn se negó a colaborar en el armado de la carpa, explicando que su formación en Oxford no incluía este tipo de conocimientos. Me atreví a preguntarle que cosas Sí incluía su educación en Oxford. Con una sonrisa de desprecio, murmura algo así como .El seÑor ya se enterará..


Lagarto%20overo.jpgEl palmarense se ve obligado a convivir con toda clase de bestias inmundas, como un espantoso reptil que se acerca a los grupos humanos para alimentarse de los muertos por el escorbuto, el cólera y el shock por licor de yatay (ver foto), y a los que debemos espantar con la ayuda de antorchas, pero cuidando de no quemar ninguna palmera, por temor a que su destrucción implique la multiplicación de un bosque que nos deje prisioneros, o nos impida encontrar el regreso a la tienda.


corral%20de%20vizcachas.jpgOtra bestia, sin embargo, le sirve de sustento básico: se trata de la “vizcacha”, una especie de rata grande con unas rayas en la cara, que es domesticada y encerrada en corrales, aunque el rusticismo de los palmarenses le impide disponer los barrotes de tal forma que impida la fuga de los roedores, por lo que constantmente se ven obligados a correr tras este .ganado cimarrón. y discutir la propiedad de los animales. Luego los cocinan con ayuda de fuego, al aire libre. (En la foto, uno de estos corrales de vizcachas).


Lo único que pone un poco de luz en este primitivo panorama es la .Proveeduría., la única construcción de ladrillos en varios kilómetros a la redonda. Se trata del clásico almacén de campo o taberna donde los propietarios .unos jóvenes cretinos probablemente hijos de los fazendeiros de la zona- quitan de las manos de los aborígenes el poco dinero que han conseguido realizando trabajos brutales, vendiéndoles insumos básicos a precio de oro. Una botella de agua cuatro mangos, por ejemplo. Un choripán de vizcacha, seis. Un escándalo. Reviso el táper gigante que me ha entregado el Tío a ver cuánto material para sambuchitos me queda, para así evitar un gasto innecesario (y ver que me sobre un mango de la .plata para gastos. que me dio el Tío, a ver si compenso las molestias que me estoy tomando). Pero cuando alzo la vista, ya es tarde: Ibn sale de la Proveeduría con una botella de licor de yatay. Con estudiada gentileza me pide que la abra, ya que, lamentablemente, sus tareas de ayuda de cámara lo alejaron un poco de la ciencia de apertura de tapas de botella.


Necesitando un reconstituyente en calidad de rápido. me pregunto, así, retóricamente, con curiosidad científica digamos, si el licor será, efectivamente, tan adictivo y letal como dicen.


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jueves, 12 de febrero de 2009

¡El País Submarino: Breve parada en Gualeguaychú!





paissub.JPGLunes 9 de febrero, 14:30 hs. Gualeguaychú.

El Tío tuvo la gentileza de cederme a uno de sus sirvientes para resguardarme de los peligros del viaje. No puedo quejarme; se trata de uno de sus ayudas de cámara más talentosos, nada menos que Ibn, mayordomo de origen egipcio, educado en Eton durante el día y en las artes oscuras de la secta de Anubis por las noches. El resultado es un cóctel explosivo de las maneras más educadas y pensamiento mágico-religioso, combinado con la clásica ironía británica, brillantes poderes de deducción, ciertas capacidades -aún no reveladas- de sicario y una fortísima adicción al opio que lo sume de vez en cuando en ensueÑos febriles, donde grita nombres de mujeres misteriosas (y rememora violentos rituales de sacrificio).


Lamentablemente este cúmulo de talentos no parece incluir los conocimientos básicos de manejo de vehículos, por lo que debo realizar el esvfuerzo al volante yo solo. El Taunus, por cierto, parece dispuesto a romper un nuevo récord de abodriamiento, llegando a tardar unas cuatro horitas en llegar a los arrabales de Gualeguaychú (luego de surcar entre mares del llamado “oro verde”: hectáreas y hectáreas de soja, ese yuyo inmundo).


La progresista ciudad de Gualeguaychú nos recibe con la típica hospitalidad de los pueblecitos del interior, con grandes carteles que dicen “fuera Botnia”, “No Botnia” y “Andate de acá, Botnia”. No puedo sino hacer una larga reflexión acerca de lo poco bienvenido que me siento; si bien no tengo nada que ver con Botnia -y sólo una lejana conexión con la industria papelera, en mi rol de trabajador gráfico- tanto leer “Fuera Botnia”, “Fuera Botnia”, “Fuera Botnia” y se hace difícil pensar como que no te están hablando a vos. “Imaginate, Ibn”, le digo a mi acompaÑante, un poco para que vaya disfrutando de mi jugoso estilo de conversación, “vos estás llegando a un lugar, a una fiesta, ponele, y en lugar de decirte ‘hola seÑor, bienvenido’, te apebullan con carteles y pasacalles que dicen ‘Fuera Rodríguez’, ‘Váyase, Rodríguez’, ‘Rodríguez Go Home’, ¿no te sentís incómodo, aunque te llames Martínez?”.


“No entiendo”, recalca el egipcio. “No me llamo Martínez. Ni siquiera tengo un apellido de origen espaÑol”. “Ese no es el punto”, le digo, “La cosa es que no es muy hospitalario poner esos carteles en la ruta”. “No entiendo, no entiendo. Esta gente está protestando contra un hecho en particular. ¿Por qué sentirse aludido?”, me dice, levantando la ceja. “Y, qué se yo”, le rebato, a modo de argumentación. “Me parece”.


Silencio. Ibn levanta aún más la ceja, y con voz de sutil sarcasmo murmura algo así como “Imagino que esto es un ejemplo del tipo de humor alocado que cultiva el seÑor en su columna humorística. Empiezo a comprender.” Trago saliva, ligeramente molesto.


En Gualeguaychú vemos los primeros hombres con cabeza de perro (parece que era cierto), pero por ahora intentamos no entablar contacto. Algunos dirigentes agrarios juegan a la pelota en la costanera. Mientras disfrutamos de unos sámbuches de jamón, queso, matambre, mayonesa y pan lactal en el pasto confeccionados por mí (“Me temo que la cocina no es mi especialidad, seÑor”, me dice Ibn con algo de asco al ver los ingredientes; asco que desaparece abruptamente al momento de la ingesta) recorro la costa con la vista, intentando detectar manchas blancas y la silueta de la tristemente célebre papelera, que no aparece por ningún lado. Mi conclusión es tajante: La tal papelera no existe.


Ibn observa: “Es probable, seÑor, que la papelera se encuentre en las márgenes del Uruguay y no sobre el río Gualeguaychú”, para luego levantar una ceja (la otra) y exclamar: “Déjeme adivinar: otra muestra de humorismo del siglo XXI. A pesar de que mi severo rostro no revele emoción alguna, permítame informarle que por dentro estoy riendo como un colegial, seÑor.”


De pronto, encuentro que los sámbuches tienen un insoportable sabor a cartulina húmeda y decido arrojarle lo que queda del mío a un hombre con cabeza de perro que se acerca haciendo gemiditos. El viaje promete ser largo.


Botnia.jpg


Una imagen de la siniestra papelera Botnia, tomada desde la costanera gualeguaychina.


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domingo, 8 de febrero de 2009

El País Submarino: A New Beginning





paissub.JPGEl leonino contrato que me ata al Tío -y que, según sus groseras palabras, no incluye “weblogs en tiempo real ni otras sandeces de esa clase”-me obliga a interrumpir mis merecidas vacaciones para encarar otro capítulo en mi búsqueda de la Argentina Profunda, el pís real, ese territorio hundido en la miseria, las tinieblas y el atraso, esa Argentina que no vemos ni queremos ver ni queremos en lo posible que conviva con nosotros pero ya la abandonamos en la ruta varias veces y vuelve la muy taimada, no sé cómo encuentra el camino: El País Submarino.


“Y esta vez te vas lejos en serio”, escupió el Tío con una sonrisa cruel: “A las Cataratas”. “Campana”, dije yo con voz firme. “¡Apóstoles!”, gruÑó el potentado. “Zárate y cerramos”, regateé con serenidad. “¡Los Esteros del Iberá!”, tartamudeó el miembro menos agraciado de mi familia materna, sin terminar de creer que estaba perdiendo la pulseada. “¡Entre Ríos!”, apostrofé golpeando la mesa y blandiendo una foto de la Abuela Clarín, la Santa abuela María Rosa Clarín que nunca abandonó a un Hijo en la estacada (foto que siempre rinde sus dulces frutos). Listo, Entre Ríos, quedamos así, fue un placer negociar con ud, Tío, es ud. un hombre de negocios despiadado, no me extraÑa que haya llegado donde llegó.


Entre Ríos, murmuro, y suspiro. Y carraspeo, y me atraganto y toso, por murmurar y suspirar al mismo tiempo. Entre Ríos, tierra mítica, extraÑa, lejana, desconocida. Muchos han marchado para conocer sus maravillas y pocos han vuelto. Algunos testimonios dan cuenta de prodigios infrecuentes en estas latitudes, tales como aldeas de pigmeos, hombres con cabeza de perro y dirigentes agrarios “con menos dientes de lo que la naturaleza ordena”, como menciona el charlista Mario Mactas. ¿Quién sabe cuáles de estos testimonios serán dignos de crédito? ¿Estarán hechas de otra cosa que la materia de la que están hechas los sueÑos sus ciudades de Oro Macizo y sus Fuentes de Néctar y Vino? Y lo más importante, ¿volveré? De hacerlo, ¿lo haré sobre mis pies?


Por lo pronto Kiriatos me ha adelantado que no será de la partida. “Yo me quedo a cuidarle las plantas, Patrón”. “No, pero de golpe si venís me podés dar una mano”. “No, no, las plantas, las plantas”, insistió el griego, fingiendo podar mi Penisetum. En fin, el Tío me ha adelantado que me asignará otro acompaÑante, que supongo será extraído de entre los elementos más zafios de ls arrabales más inmundos (“La crisis, la crisis”, se justificó por adelantado el tío, haciendo un arabesco en el aire que entiendo representa “la crisis”).


Con el corazón lleno de angustia, empiezo a hacer el equipaje y a despedirme de los míos, sin saber si regresaré. De hacerlo, tendrán noticias mías en algunos días. Si no, dejo esta foto de un inodoro clausurado con una piedra encima como testimonio de una potencial nota, seguramente inconclusa, sobre usos alternativos de los cascotes. Hasta pronto.


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