domingo, 2 de abril de 2006

¿OTRA VEZ CON ESO DEL MUNDIAL? ¿NO HABíA TERMINADO ANTEAYER?





El actual y fútil debate acerca de si los estudiantes deben o no interrumpoir sus clases para ver los partidos del Mundial es demuestra una vez más el atraso en que está inmerso nuestro país: porque en lugar de encarar un debate de fondo, olvida la pregunta verdaderamente importante: ¿Existe una posibilidad de que logremos PROHIBIR la transmisión del Mundial en nuestro país?


¡No, estoy hablando en serio! Soy consciente de que impedir la realización del Mundial es una tarea imposible, teniendo en cuenta la cantidad de TURBIOS INTERESES ECONóMICOS que se agitan alrededor de este “deporte”. Pero la mayoría silenciosa formada por los que pensamos que el fútbol es un BODRIO y una PESTE entendemos que aún se puede hacer algo para impedir que vuelva, como lo hace una vez cada cuatro excesivamente breves aÑos, esta serie de calamidades que trae aparejado el p**o Mundial:


La tanda televisiva desbordante de incomprensibles referencias al fútbol; El triste espectáculo de los pequeÑoburgueses que se creen obligados a comerse las eses cada vez que se ponen a discutir una formación futbolística (observación aportada por el Sr. Pablo Fayó); El aún más triste espectáculo de las mujeres que fingen interesarse en el fútbol para conseguir un poco de atención masculina; El sonido del relator radial escuchándose en la distancia y que relaciono automáticamente con la depresión dominguera; Los imbéciles de los petardos; Los periodistas políticos que intentan dotar de “campechanismo” a su reportaje tirando algún bocadillo sobre el último partido de argentina, y los políticos que les hacen la gamba; La multiplicación de programas mundialísticos hasta en el Animal Planet; En general, el fútbol.


Téngase en cuenta que no tengo nada contra el fútbol per se. Yo creo que los jugadores y los que venden entradas tienen todo el derecho del mundo a correr como FRONTERIZOS atrás de una pelota y del dinero que les pagan los otros fronterizos para verlos.


El problema es con sus fanáticos (alias “los otros fronterizos”). Si la gente se limitara a mirar los partidos (en un canal nuevo, específicamente creado para este fin, para no interferir con la programación habitual, y ubicado en la seÑal 81) en silencio monacal (y con el mute de la tele accionado) y luego no dijera una palabra sobre lo que vieron, o en general – por las dudas -, yo no tendría ningún problema. Pero escuchar la misma cháchara insensata y vacía – cuyo contenido se repite a lo largo de los aÑos y que vendría a resumirse en “Tendrían que haber puesto a este o a aquel otro” es HORRIBLE.


Y no tengo nada en contra de que gane Argentina, aunque estadísticamente ya sepamos que eso NO-VA-A-OCURRIR (por lo menos, no mientras insistan en no ponerlo al “Chivo” Pavoni); por eso mi HUMANA PROPUESTA de exigir la no transmisión del Mundial, para evitar recurrir a lo que vengo haciendo desde hace aÑos: sacrificar una CABRA NEGRA a los afeminados dioses de la ACTIVIDAD FíSICA rogando que Argentina sea eliminada RAPIDITO, como para que mis compatriotas pierdan rápido interés en el torneo y nos dejen a todos en paz (supongo que no creerían que la performance argentina de los últimos aÑos se debía a una casualidad!).


No tengo problema en seguir haciendo lo mismo – afortunadamente, debido a la presión del Gobierno sobre los exportadores de cabras negras, su precio se mantiene estable -, pero siempre se puede dar el milagro de que Argentina llegue por ejemplo a un cuarto de final (han pasado cosas más extraÑas) y entonces no nos libraremos de este flagelo durante aÑos; en cambio, si nos limitamos a no transmitirlo, los resultados serán irrelevantes e inofensivos.


Hago este llamado al Presidente y a mis conciudadanos. ¡Juntemos firmas en pos de la instalación gratuita y compulsiva de un BLOQUEADOR DEL MUNDIAL en todos los televisores del país y tengamos un aÑo tranquilo hablando de las cosas que valen realmente la pena: Placeres mundanos, la cabronada que me hizo Fernández de Contaduría y la última gracia del nene!


Y los estudiantes que quieran perder tiempo de clase siempre pueden recurrir a la TRADICIONAL RATA, que por lo menos forja el carácter.


Post data: Siento que estoy saliendo del “stress post vacacional”.


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