Otra entrega de “Las Dos Caras de la Verdad”, programa polítio conducido por Salazar, periodista contestatario, y Marini, periodista reaccionario; ambos se odian.
SALAZAR: Bienvenidos a otra entrega de “Las Dos Caras de la Verdad”. Les cuento que hoy Marini, en la típica actitud cobarde de la derecha, se ha traído un matón. ¡Pero nunca acallarán la voz de la Verdad!
(Efectivamente, al lado de Marini hay un seÑor muy grandote,de pelo canoso y flequillito, estilo sindicalista metalúrgico)
MARINI: Cortala con la paranoia del zurdaje, Salazar. El día que digas algo que merezca una REPRESIóN ILEGAL de mi parte creeme que voy a ser el prmero en felicitarte.
SALAZAR: ¿Y quién es tu amiguito?
MARINI: Bueno, creo que no podemos escapar al polémico tema de la eutanasia, del que vos sos ferviente partidario.
SALAZAR: Creo que todos merecemos una muerte digna, Marini. Vos más que nadie.
MARINI: Aaay, además de monto trasnochado, el seÑor es gracioso. La cosa es que traje un testigo de primera mano; (Mira a cámara, con cara de dramatismo, arruganado el entrecejo a lo Feinman) SeÑoras, seÑores, me acompaÑa Carlos Altamirano, trabajador, padre de familia. Después de un infortunado accidente quedó en ESTADO VEGETATIVO desde hace cinco aÑos.
(Efectivamente, de la cabeza de Altamirano sale un largo cable, conectado a un aparatito que el hombre tiene en el regazo.)
SALAZAR (Lo mira boquiabierto): ¿En estado vegetativo?
MARINI: Claro, Salazar, y para asombro de los intolerantes como vos – creo no exagerar si te digo que sos un nuevo Hitler – las personas en estado vegetativo pueden llevar una vida útil y productiva si se les da una oportunidad.
(El hombre en estado vegetativo mira feo a Salazar, saca una botella de whisky y se sirve)
SALAZAR: ¡Esta vez te pasaste, Marini, este debe ser el fraude más grande desde la burbuja de Internet!
MARINI (Indignado): ¿Cómo fraude? ¿Tenés pruebas?
SALAZAR: Para empezar, Marini, la gente en estado vegetativo no puede tomar whisky.
MARINI: ¡Ah, claro! ¡Encima de su grave estado de salud no puede darse un gusto!
SALAZAR: Marini, esto es ridículo.
(Ahora el hombre saca de abajo de la mesa un plato con un bife de chorizo con fritas. Empieza a comer. Salazar se sobresalta a lo Shemp)
MARINI (Sarcástico): Claro. Ya sé, ahora me vas a decir que se tiene que cuidar del colesterol. ¡Por favor, Marini, dejemos a esta gente en paz!
SALAZAR (Está rojo de ira. Levanta las manos, como tratando de buscar las palabras que no le salen): Vos… Vos… Sos increíble, Marini.
MARINI: Yo lo único que quiero probar es que una persona en estado vegetativo irreversible es una persona como vos y como yo, Salazar, que puede vivir, amar, y disfrutar de los pequeÑos placeres de la vida.
(Altamirano asiente y se sirve otro vaso de whisky)
SALAZAR: Esto es mentira y lo voy a desenmascarar, Marini, ese cablecito de la cabeza es un efecto especial – y bastante burdo, además. Yo creo que dando un tirón…
(Salazar acerca la mano a la cabeza del hombre, que se levanta abruptamente y amaga con darle una piÑa al periodista. Salazar se apichona un poco y se sienta. Altamirano también se sienta y prende un cigarrillo)
SALAZAR: Esteee… Está bien… Pongamos que es cierto.
MARINI: ¿Entonces, Salazar? ¿Seguís apoyando la legalización del homicidio?
SALAZAR: Mirá, Marini, yo por este extraÑo fenómeno no voy a cambiar mi posición. En todo caso será una excepción a la regl…
MARINI: Ah, arrugaste…
SALAZAR: No, quiero decir que este caso es un poc…
MARINI: Tenés miedo, Marini.
SALAZAR: No, no, lo que pas…
(Marini imita una gallina. Salazar se calienta)
SALAZAR: ¡No tengo miedo, Marini! ¡El miedo es la estrategia del fascismo!
MARINI: Entonces, Salazar, si te animás desconectá vos personalmente al seÑor.
SALAZAR: (Mide con la mirada al hombre, un poco dubitativo) ¿Desconectarlo?
MARINI: Claro, el seÑor no tiene problema en acabar con una vida, siempre que el asesino sea otro. (En falsete, de costado)¡Cagón!.
SALAZAR: ¡Cortala, Marini! ¡No tengo ningún problema! ¡Ahora lo desconecto!
(Salazar trata de quitar el enchufe el aparatito al hombre en estado vegetativo. El hombre forcejea. Salazar le pega un pisotón, se lo quita y sale corriendo. El hombre lo persigue alrededor de la mesa. Marini se para, desconcertado)
MARINI: Pará, Salazar… Pará… Esta no es la idea…
SALAZAR (Mientras corre, tratando de quitar el enchufe, que está muy ajustado) ¡Voy a darle un muerte digna a este hombre!
MARINI: ¡Pero que lo haga un profesional médico, Salazar!
(Altamirano se detiene, le da un tirón al cable y trae a Salazar de un salto a su lado. Salazar lucha como un condenado, hasta que el hombre en estado vegetativo le parte la botella de whisky en la cabeza. Luego se corre los mechones que le han caído sobre la cara y se acerca amenazadoramente a Marini)
MARINI (Un poco intimidado): Esteeee… Tranquilo, Carlos. Me parece que sobreactuamos un poco, ¿no le parece? Mejor le pago lo convenido y…
(Altamirano lo mira feo a Marini, que se sienta dócilmente. Luego se sienta y sigue comiendo el bife. Marini no se atrteve a moverse. Mira el plato y se le hace agua la boca)
MARINI (Amaga a sacarle una papa frita): ¿Le molesta si pruebo una papit…
(El hombre en estado vegetativo le pega una trompada y Marini cae al piso desmayado. Suena la música de “No toca Botón”)
Publicado a las 12:30 p.m.
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