martes, 12 de abril de 2005

¡DESCUENTO EN EL PEAJE DE LA AUTOPISTA POR CADA AVISTAMIENTO DE ANIMAL APLASTADO YA!





(Dificilismo estimado de la lectura: 200)


DIEZ consejos para recorrer las rutas argentinas:


1) No utilice el espacio entre el asiento del conductor y el freno de mano como “encajador” de objetos (ejemplo: botellas de agua mineral, termos, mate cargado, frascos de dulce artesanal, frascos vacíos de yogur); existe una gran posibilidad de que en algún momento confunda uno de estos objetos con la palanca de cambio y en el momento de zozobra tenga un amague de accidente.


2) Si está un poco justo de dinero, pídale a su acompaÑante que contabilice baches, trozos de neumático de camión, pedazos de chatarra y líneas blancas pintadas desprolijamente; haga el cálculo correspondiente (Por ejemplo, 23 centavos por bache; 12 centavos por metro de línea desprolija) y utilícelo para pedir un descuento en las cabinas de peaje.


3) Las rutas argentinas están prácticamente asfaltadas con los cuerpecitos de pequeÑos mamíferos muertos; Aproveche este triste hecho para contemplar al majestuoso chimango, que ronda estos puntos de interés como si fueran los puestos de choripán del mundo carroÑero.


4) Si en una de estas ocasiones atropella un chimango, significa que está manejando demasiado rápido.


5) Si debe manejar bajo la lluvia con el limpiaparabrisas roto, el método correcto es mover la cabeza hacia arriba y hacia abajo alternativamente a través de los pequeÑos huecos de claridad que la lluvia deja ver de vez en cuando (como cuando captamos un muslo en las imágenes caóticas de un canal codificado); esto le permitirá reconstruir mentalmente el panorama general. También le permitirá vivir en carne propia la visión facetada de una mosca.


6) Si la lluvia es muy fuerte y necesita una tercera coordenada (después de todo estamos manejando en la tercera dimensión), pídale a su copiloto que mire al costado de la ruta y le vaya cantando si se acerca o se aleja demasiado de la banquina. Si aceita este método prácticamente no necesitará arreglar el limpiaparabrisas nunca más en la vida (hay una famosa escena de la película “Perfume de Mujer” versión Al Pacino que ilustra esta técnica).


7) Tenga en cuenta que esto, sin embargo, reduce la eficiencia de la totalidad del auto en un 50 %, ya que se necesitarán dos personas para manejar, y el copiloto no podrá realizar las tareas que le corresponden, como contabilizar molinos, detectar malas palabras sin consonantes en las patentes ajenas o hacerle burla a las vacas.


8) Si usted es el copiloto en esta situación y debe guiar al piloto, asegúrese de saber bien cuál es la izquierda y la derecha, y decirlo automáticamente; al piloto no le sirve que usted diga “para allá” o “más para allá”, o que tarde quince segundos en identificar estas direcciones; practique en las paradas para cargar GNC o en pequeÑos hospedajes en pueblos olvidados por Dios (“izquierda es para allá, derecha es para allá”).


9) A propósito, lo de la papa impermeabilizadora de parabrisas es una PERRA MENTIRA.


10) En algunas provincias la “loma de burro” tiene otros nombres (un poco más lógicos): por ejemplo, “lomada” o “reductor de velocidad”, Es bueno saber esto, sobre todo si regreso a casa lleva el asiento trasero cargado de una docena de botellas de aguardiente casero, chicha de uva y otros productos frágiles e inflamables.


Si sigue estos consejos, viajará seguro. O no.


Publicado a las 11:20 p.m.


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