El seÑor Leonardo Arias, ilustrador, describe: “Hace unos aÑos, cuando uno compraba un cucurucho (el helado mas caro), se lo servía con una base plástica de colores varios, que impedía que el chorreado inevitable del helado manche la mano con su pegajoso estado liquido.” Este absurdo elemento, esta especie de preservativo gastronómico, era el colmo de lo redundante: El reservorio de otro reservorio, el cucurucho (que no es más que eso, pese a su condición comestible). El Sr. Arias seÑala que parece haber desaparecido. Afortunadamente y a tiempo, antes de que asomara su cabeza el proyecto de hacerlos comestibles, impulsando la génesis de un tercer reservorio, continuando esta infinita carrera hacia la locura.
miércoles, 19 de mayo de 2004
Coso 21: Protector de Cucurucho
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