lunes, 12 de abril de 2004

¡DELEN, DELEN, OPINEN QUE ES GRATIS!





El tema de los límites de la masculinidad que se ha estado tocando en este weblog ha tenido grandes repercusiones. En cuanto a la cesión del asiento a un hombre, varios usuarios coinciden: Un tal .Bob. opina que .es un acto de demostrada valentía. Valentía para soportar las posteriores miradas penetrantes sobre uno. (…) Esas miradas que te marcan un antes y un después en el viaje, haciendo del mismo, un horroroso calvario. Eso sin contar que el hombre al cual le cediste el asiento te va a pedir que te sientes en sus rodillas.. Luis B. Coincide en que .Todo va bien, mientras el cedente no se siente en las rodillas del cesionario..


Por lo que deduzco que el varón hetero argentino siente un temor atávico a sentarse en las rodillas de otro hombre. Me pregunto si, en cambio, será correcto ofrecerle nuestras rodillas a dicho hombre (no he recibido ningún mail tocando esa posibilidad).


Gerry, en cambio, opina que si uno ofrece el asiento y el otro hombre acepta, el poco masculino .es él., mientras que el usuario llamado Adrián sólo lo perdona si dicho hombre te está .rozando. (el usuario usó otra expresión, algo más brutal).


Respecto de las telenovelas, Alejandro (el informal que me dijo .Che Podeti.) piensa que un hombre puede ver telenovelas como .una excepción. (lo que por lo menos implica un tardío reconocimiento de la regla). Mientras que Pablo de Madrid, comenta que .lo que avergüde ver telenovelas es que normalmente las ponen en horarios en los que se supone que cualquier persona de bien, aún cuando carezca de sexo, debería estar laburando. Otro tema, Podeti: Vos sos todavía un cuasi peatón. Una cosa es un coche y muy otra cosa un Taunus del 80. (¡QUééé!!! P.).


Otros usuarios catalogan como poco masculinos los siguientes actos y objetos: Saludarse con un beso entre hombres, los secadores de pelo y el juego Wonder Boy (Esto último, por supuesto, es ridículo: Yo jugaba al Wonder Boy).


Tengo otra pregunta: ¿Es normal descubrir que a los treinta y pico uno se ha olvidado todo (pero todo, hasta la fórmula de física más estúpida) que se aprendió en la primaria y la secundaria, o ahí hay un .problemita.? Y de ser así, ¿es legalmente posible hacerle juicio al establecimiento educativo? Dicho de un modo campechano, ¿se le puede sacar plata a la cosa?


Pido la ayuda de todos, y no vendrían mal algunas opiniones médicas y legales.


Publicado a las 07:45 p.m.


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