jueves, 18 de octubre de 2012

¡Y sí, pero con una idea no hacés una película!


Idea n° 678 para una película: “Muerte digna” se llama la película. Se trata de un mundo donde la gente está medio podrida del bodrio ese de morirse en el hospital, con cablecitos y mangueritas y bolsitas y toda esa porquería.



Entonces se estructura la cosa mediante un cronograma muy detallado y preciso (por ejemplo, en orden de n° de DNI), de modo tal que a cada persona, en determinado momento de su vida (fijado, por ejemplo, mediante una lotería o perinola, o con una de esas máquinas que tienen en las agencias de quinielan que te eligen un número al azar) venga otro y le pegue un tiro en la nuca. Una muerte limpia, rápida, súbita. No sufrís. Y esto produce una gran liberación espiritual, saber que pase lo que pase no vas a terminar hemipléijco, o comiendo a través del ombligo, como que la gente se relaja y es feliz (“total en cualquier momento me pueden pegar un tiro en la nuca”) Aparte, saber que en algún momento vas a matar a otro te sacia un poco la sed de sangre intrínseca del ser humano, esa bestia inhumana, con lo que la tasa de crímenes baja un 34 % (una vez descontados los balazos programados). Hay una escena muy buena en que un tipo está teniendo una entrevista de trabajo y justo a su potencial jefe, que le dice “bueno, bienvenido a la empresa”, viene el asesino de turno y lo mata, y el candidato se va diciendo “shit”. Es como una escena cómica. Un ejemplo de la dinámica de esa sociedad.



La historia se centra en que un tipo de esa civilización tan avanzada, por un error justo le toca matar al que lo iba a matar a él. Y cuando lo hace (lo mata) se produce una paradoja, porque ahora que sabe que no lo va a matar nadie primero se siente una especie de Super Hombre. Como un Inmortal, como que es el único que capaz que llega a viejo. Pero en lugar de darle seguridad, esto lo vuelve completamente loco. Al descubrir que puede llegar a los 90 o 150 (porque en ese mundo nadie sabe hasta que edad vive la gente), él (el tipo) revaloriza su vida en exceso, y tiene miedo de que le pase cualquier otra cosa. Entonces vive con terror a todo, a que lo pise un auto, a que se le caiga un pájaro encima, se vuelve un miedoso completamente irracional y termina encerrado y escondido bajo la cama. Hasta que un día, ve el sol que entra por su ventana y decide salir y ahí le pega un balazo de rebote y se muere, feliz. The End.



La película es buena pero obviamente va a ser un completo fracaso. Por eso la regalo. No soy tonto. Miren, un monólogo muy bueno de Ricky Gervais.


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