DÍA 1: “¡Alá sea bendito! El Gobierno francés ha prohibido que las mujeres musulmanas usemos la burka y el niqab, con lo que al fin podré pedir el boleto en el colectivo sin tener que gritar como una descosida. Sorprendentemente, mi esposo Kassim me dijo que está contentísimo, y me dijo que saliéramos a dar una vuelta para festejar. Según me dice Kassim, hoy se celebra la fiesta de esos perros infieles llamada ‘Halloween’, así que tendré la oportunidad de disfrazarme; justamente el bueno de Kassim me ha conseguido un disfraz muy apropiado, de fantasma.”
DÍA 2: “Halloween no fue tan divertido como esperaba, el disfraz de fantasma era un poco incómodo y la gente no me entendía y aparte la mayoría iba sin disfraz. En fin, Alá sabe que estos franceses son unos amargos. Buéh. Pero hoy estoy dispuesta a romper la noche: Me dijo mi esposo que hoy también hay una festividad, llamada ‘Carnaval’ –esos perros infieles no laburan nunca. ¡Pero lo mejor es que parece que también hay que disfrazarse! Ahí llega Kassim, a ver qué disfraz me consiguió. Él me dijo que se iba a disfrazar de árabe.”
DÍA 3: “Los hombres de mi familia me han condenado a la lapidación, por quejarme de que Kassim me trajo otra vez un disfraz de fantasma. Es una suerte que las leyes de este país impidan la lapidación, por lo que hicieron una lapidación simbólica, con pelotas de pelotero. Igual un poco duelen. ¡Pero ahora estoy lista para romper la noche! Parece que hoy es algo llamado ‘Semana Santa’. Le dije a Kassim ‘Pero Kassim, somos musulmanes, no podemos prendernos en esa fiesta de perros cristianos!’ Y él me dijo ‘Bueno, pero tenemos que estar abiertos a otras costumbres, otras culturas, es por una vez, etc’. ¡Qué abierto y cosmopolita lo noto a Kassim! Lo único que el traje de nazareno sevillano que me trajo, con túnica y capucha blanca, me recuerda vagamente al disfraz de fantasma, pero por esta vez –la última, eh, la última- le voy a dar el gusto.”
DÍA 4: “Le pregunté a Kassim por qué ayer él no se puso el traje y la capucha de nazareno, me dijo que encontró uno solo y que me lo cedió porque me quiere mucho. Un sol este Kassim. Pero bueno, hoy intentaré desquitarme, me compre una minifalda de cuero roja y unas botas de taco alto. Kassim está encantado, me dijo que las puedo usar, claro que abajo del traje de miembro del Ku Kux Klan que me regaló. Parece que hoy hay una marcha contra la discriminación y nos tocó integrar una columna satírica, donde justamente nos disfrazamos del enemigo de la libertad y la tolerancia, como protesta crítica.”
DÍA 5: “¡Qué poca gente fue a la marcha de ayer! Básicamente, Kassim y yo. Y la única que iba de Ku Kux Klan era o, Kassim iba de ‘Talibán de derecha’, como si hubiera talibanes de izquierda. Pero no le puedo hacer esa observación porque agarra y me lapida con las pelotas de pelotero, y me parece que él y la familia están haciendo trampa y meten piedras de verdad adentro de las pelotas. ¡Pero hoy me invitó al cine! ¡Parece que se estrena Harry Potter 7! Y como es todo un evento hay que ir disfrazado, él va a ir de Dumbledore y yo de Harry Potter con la capa de la invisibilidad encima (se le ocurrió a Kassim, para ahorraronos el disfraz de Harry Potter. Aparte lo bueno, según Kassim, es que abajo puedo usar la minifalda).”
DÍA 6: “Me parece que estamos meados por los perros infieles. En el cine, en lugar de Harry Potter daban un Festival de Cine Iraní, que es un plomo y encima para nosotros ni siquiera es exótico. A Kassim las siete horitas que duró El Perfume del Desierto le encantaron, pero yo como que ya que estamos en occidente quería ver alguna con esplosiones. El problema es que dije eso en voz alta a la salida (“explosiones”) y un ‘flic’ casi nos mete presos. ¡Cuánta intolerancia! Que aprendan de Kassim, que está re cosmopolita, ayer por ejemplo me lapidó pero con bombitas de agua. En fin, hoy como no hay ninguna actividad nos quedamos en casita, aparte a Kassim se le rompió la llave –estando yo adentro y él afuera- así que tengo que esperar a que traiga un cerrajero. ¡Cómo tarda!”
DÍA 7: “Empiezo a sopechar algo. Me dice Kassim que, como es año bisiesto, toca Halloween de nuevo. Yo no puedo dudar de él, porque nuestro pueblo siempre ha estudiado con gran profundidad las ciencias matemáticas y la astronomía -escuchame, nosotros inventamos los números arábigos, claro que nosotros les decimos ‘números’ a secas-, pero me parece medio raro. Le pedí que esta vez quería ir de vampira putarraca con catsuit de cuero, pero me dijo que fue a la tienda de disfraces y justo justo justo esos se habían alquilado, así que me trajo uno de fantasma. Y él se va a disfrazar de nuevo de árabe. ¡Qué poca imaginación que tiene Kassim!”
DÍA 8: “Pará, pará, acá hay algo raro. Estuve mirando en Internet –mientras Kassim salía a su reunión semanal de Talibanes Anónimos, porque si se entera de que le miro la compu me lapida, con cachos de telgopor- y de la fiesta esa de hoy a la noche (‘La Noche de Salir metido adentro de un Ropero con Ruedas’) no dice nada. Y aparte dice que Halloween es en octubre y carnaval en marzo. Yo entiendo que Kassim todavía tiene problemas con el idioma, pero me parede raro. Bueno, por esta vez le voy a dar el gusto porque ya se puso en gastos con lo del ropero.”
DÍA 9: “No sé, no sé. Es raro, raro, no me cierra, me hace ruido, la verdad que cuando Kassim me trajo de regalo un poncho salteño, para festejar el Día de los Pueblos Originarios de Argentina –una fiesta de intercambio cultural- me puse re contenta, al fin voy a poder usar algo que no me tape la cara. Pero resultó que el abujero de la cabeza era medio chico y no pasaba, y lo único que me asomaba eran los pelitos de arriba. ‘Pero te queda bien, ¿eh? Te queda bien, yo creo que te queda bien y ahora se usa así, yo creo que ahora se usa así’, me dijo Kassim, pero a mí me hizo acordar un poco al disfraz de fantasma y al de nazareno y al de ku kux klan y al de Harry Potter. No sé, mañana le voy a preguntar. Hoy no me animo porque si bien las duras leyes de este país prohíben la quema de rostros con ácido, me parece que anda con ganas de hacerme una quema simbólica, con jugo Tang de naranja.”
DÍA 10: “Bueno, un inesperado giro de los acontecimientos. Ayer fue el tercer Halloween -parece que hay una cuestión de vientos solares y flujos magnéticos, después Kassim me iba a explicar bien- pero yo me harté: Así que le corté 10 centímetros a mi disfraz de fantasma, para que aunque sea se me vea la parte de debajo de las botas. En la calle, cuando Kassim se dio cuenta se indignó y gritó ¡Esto es un ‘atentado’ al buen gusto! y ahí no más le cayó una brigada antibombas; nos pudimos escapar pero ahora hay una foto de Kassim en todas las esquinas, así que ahora cada vez que salimos se tiene que poner una burka (cuando lo para la policía para multarlo dice que es un disfraz de fantasma. ¡Qué ingenioso es Kassim! Jamás se me hubiera ocurrido). Lo bueno es que me necesita para que yo le pida el boleto del colectivo, así que por fin pude estrenar el disfraz de vampira putarraca con catsuit de cuero.”
lunes, 8 de octubre de 2012
¡Diario de una mujer desburkada!
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