El “Artículo Semi-Periodístico Sobre Mitos de la Alimentación” es un invitado recurrente en las notitas de Yahoo, el amenazador “spam” y el importante medio de comunicación que necesita un material salvador para rellenar un espacio en blanco. Gracias a esta pequeña pieza informativa nos enteramos de que lo que creíamos el inocente integrante de nuestra ensalada resultaba ser un peligroso agente cancerígeno, para algunos meses después –alquimia de un contra-artículo posterior mediante- transformarse en un alimento capaz de curar todas las enferemedades.
Que el huevo, que la leche, que el pan, que el azúcar, que el té verde y el ajo; Héroes y villanos alternativos, según el humor del experto en nutrición de turno, esta ciclotimia nos da la pauta de que el género que nos ocupa no sirve tanto como fuente de información como de entretenimiento, humor y hasta reflexión: en suma, pertenece más al mundo de las Artes que de las Ciencias, al gremio de Robert Louis Stevenson más que al del Dr. Cormillot.
Caída la máscara de la precisión periodística, sólo hacía falta que algún editor se atreviera a darle el marco que el género merece. Por eso es que la española María Gracia Antúnez, de Editorial Mástil Enhiesto, -inspirada en el éxito de Arréglame mi Cosa y Relatos de un Viejo, cómo Decirlo, medio “Ansioso”- ha tomado la iniciativa de publicar la antología Sácate eso de la boca, que recopila los artículos más destacados de esta nueva tendencia literaria. Mientras aguardamos la presentación del volumen en la Feria del Libro a realizarse el 4 de mayo, Antúnez ha decidido a adelantar algunos fragmentos de los relatos que componene la edición:
“¿Es el bróccoli bueno para evitar el cáncer? La FDA sale a cuestionar este ‘mito de la alimentación’ tan extendido. En realidad, el bróccoli sería causante del 90 % de los cánceres de la actualidad, especialmente si se lo combina con agua, tanto como acompañamiento durante las comidas como en su cocción. Ello no obsta para que el bróccoli consumido crudo, o asado, o frito, también provoque tanto o más cáncer que en cualquiera de sus variantes, incluso en su variante ‘blanca’ (también conocida como ‘coliflor’), su variante ‘suavecita’ (‘lechuga’) o su variante ‘invisible’ (‘broccoli invisible que se nos mete en la boca durante nuestros sueños’). Lo peor, sin embargo, serían sus efectos sobre la psique: El ‘cáncer de bróccoli’ –que actualmente amenaza con tomar el status de pandemia- provoca ataques violentos y sed de sangre humana en el 85 % de los casos, mientras que en el 15 % restante provoca ataque violentos y sed de plasma humano -que se encuentra mayormente en la sangre. Entonces, ¿es aconsejable no comer bróccoli? Sí y no. En primer lugar, porque los no consumidores de la crucífera pasarían a formar parte automáticamente del grupo ‘víctima’ de los enfemros de cáncer de bróccoli; y en segundo lugar, porque un estudio de la FDA indicaría que la sola lectura de la palabra ‘bróccoli’ más de 7 veces alcanzaría para producir efectos similares, originados psicológicamente, con lo que llegar a esta parte del artículo (si quiere cuente) ya puede resultar causante del mal, y sus efectos están por iniciarse… ¡ahora!” (De “Derriban mito sobre el bróccoli – Una Historia de Horror”)
“¿Es el agua necesaria para la vida? Nuestras abuelas la recomendaban. Nuestros padres aconsejaban tomarla para evitar la sed. A pocas personas se les ocurriría cuestionar el consumo del agua. Sin embargo, la FDA ha denunciado que el agua, consumida en cantidades excesivas podría ser mortal: más de un litro y medio por día provocaría cáncer, tuberculosis y escorbuto. Pero ¡cuidado! Menos de un litro y medio también provocaría lo mismo. Hay que tomar un litro y medio justito. Ni un mililitro más ni un mililitro menos. ‘Empecé a sospechar que Bertram pretendía asesinarme cuando lo encontré desmarcando la rayita que había hecho en mi jarra de agua, con el objeto de hacerme equivocar en la dosis adecuada’ cuenta Lady Moulton en su diario, aún no descubierto por nadie. Pero Lady Moulton empieza a acusar los primeros síntomas de la ‘Tuberculosis de Agua’, escupiendo sangre e incluso saliva. ‘No creo en esas notas de la alimentación, me parecen patrañas’, dice Lord Betram Moulton al ser cuestionado en privado por su sobrina Sophie, quien también teme por su vida. ‘Me veo obligada a esconder mi jarra –con la rayita que marca justo justo un litro y medio- en mi tocador, aunque Jeeves me comenta que vio a mi tío merodeando por mi cuarto. Ya no sé si tomar los vasos de agua que me correspondían’, escribe la muchacha en su diario, que sólo será leído por Scotland Yard en el caso de su muerte. Entonces, ¿alcanza con tomar agua en las dosis aconsejadas? Sí y no. La FDA ha publicado que el bróccoli, que hasta hace dos meses se consideraba un peligroso agente cancerígeno, es esencial para acompañar el consumo de agua, y quien no lo haga así corre el riesgo de contraer una letal variedad de acné” (De “Derriban mito sobre el agua y Levantan mito sobre el Bróccoli – Un Relato Policíaco”)
“¿Ama Shon a Shénifer? Sí y no. Quiere la sabiduría popular que Shon ame a Shénifer con toda su alma y que sus promesas de amor eterno sean sinceras. Sin embargo, la FDA ha publicado un artículo donde Shon estaría viendo a Shoshana a escondidas, lo que podría provocar en Shénifer depresión, angustia, celos y gonorrea. ‘Lo mío con Shoshana es sólo físico, muy pronto terminaré con esto’, declara Shon a Shúlian, el hermano de Shénifer que aparte es boxeador (lo que hace sospechar de la sinceridad de este testimonio). Sin embargo, Shames, el hermano de Shoshana –que también es boxeador- declara: ‘¡A mí Shon me dijo que su verdadero amor era Shoshana! Me parece que este tipo es un viva la virgen” Pero las noticias pueden ser aún peor: La FDA ha desmentido la condición del bróccoli como acompañante necesario del agua para sobrevivir, explicando que ‘bróccoli’ es una palabra en calabrés antiguo para ‘veneno’, algo que se ha descubierto preguntándole a un viejito que habla calabrés, quien habría agregado ‘¿Ustedes comen bróccoli? ¿Tan locos? Acá la gente no lo toca ni con un palo’. Entonces, ¿alcanza conque Shúlian y Shames lo muelan a golpes a Shon? Sí y no. Shon conoce a las ‘amiguitas’ de ambos cuñados, por lo que los tiene agarrados bien bien de los güevos.” (De “Derriban mito sobre Shon y Shennifer y el bróccoli – Una Historia de Amor”)
“¿Es necesario beber sangre? La FDA aún no ha publicado ningún artículo al respecto, pero en cambio sí sacó otro sobre el bróccoli. Parece que el bróccoli, picadito y mezcladito con semen de rata es un inflaible tónico de la Vida Eterna. Lo de que era veneno es mentira. Pará, no, acá llega otro informe de la FDA que dice que sí, que es veneno. Llegaron juntitos, a ver la fecha. Uuuuh, son del mismo día. A ver la hora. Ah, el de que sí es veneno es el último, bueno, escupan el bróccoli que se metieron en la boca, En cambio, por lo menos no dice nada sobre el semen de rata. En cuanto a la sangre, Corduroy, el joven pálido que ha ingresado recientemente a la Preparatoria de Hill Valley declara: ‘Para mí la sangre, más que un nutriente es un síbolo de nuestro Amor Eterno’, mientras echa una intensa mirada sobre Shénifer, su enamorada compañera de curso. ‘¡El sólo quiere destruirte y consumirte! ¡Nunca confíes en los de su perversa raza!’, declara Maxwell, el ex novio de Shénifer (que es una momia, pero de ese tipo de momias modernas que no tienen vendas y usan ropa de marca y jopo). En un estudio reciente, la FDA agrega sin embargo que la sangre no sería apta para el consumo y que produciría cáncer en vampiros y hombres lobo. Uh, y que al final el bróccoli es buenísimo, lo pusieron al final de todo, tipo fe de erratas.” (De “Derrumban mito hematófago – Una historia de vampiros adolescentes”)
“¿Es tóxica la tinta de los manuscritos antiguos descubiertos en el pasadizo de un viejo monasterio? Primero, últimas noticias sobre el bróccoli, todo mal con el bróccoli, dice la FDA que resulta que ya en estado natural, en la planta digamos, escupe una ‘pelusita’ que se acumula en la atmósfera y sería la principal responsable del agujero de ozono y el cambio climático. Ni hablar de comerlo, se te aloja un parásito en el cerebro causante de todas las cagadas que te mandás en la vida y por eso te va como te va; la única forma de extirparlo sería tomar más de un litro y medio de agua, pero ahí te revienta el páncreas, a menos que lo acompañes con sangre humana pero ahí te arriesgás a que te liquide un cazador de vampiros, o una momia con un ataque de celos. La verdad es que ya no sé bien qué hacer. ‘En cuanto al manuscrito antiguo’, declara John Hampton, el célebre descifrador de lenguajes antiguos –un poco molesto porque nos pusimo a hablar del bróccoli- ‘solamente resulta tóxico si uno lo lame, cosa que hay que hacer con los manuscritos antiguos en cotnadas excepciones. Lo que sí es altamente tóxico es el papel, por eso sólo hay que tocarlo con la ayuda de un asistente que no hable inglés y hacer que lo toque él. Y luego tener mucho cuidado con los Caballeros Templarios”. Entonces, ¿hay que andar jodiendo con manuscritos antiguos y toda esa paja? No sé, pero –siempre segúnla FDA- al bróccoli hay que comerlo un día si, un dia no, un día sí, un día no, y si te equivocás de día te morís; Prometen publicar qué día hay que arrancar comiendo bróccoli, mañana.” (“Destruyen mito sobre manuscritos antiguos – Un best seller sobre códigos religiosos secretos”)
martes, 2 de octubre de 2012
¡Elevan Mitos sobre la Alimentación al rango de literatura!
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