viernes, 13 de noviembre de 2009

¡Taller Literario de Autobiografía!





En vista del fracaso total, absoluto, incontestable, monumental diríamos de todos los géneros que han emprendido hasta ahora (libro, etc.), este Taller Literario se ve obligado a tener una .charlita. con ustedes, en vistas a saber exactamente cuál es su interés al concurrir al mismo. O sea, no, en serio, y lo digo con cierto rubor indignado en las mejillas. ¡A ver si se ponen las pilas! O sea, el estudiante menos avanzado del colegio más chapucero de la localidad más retrógrada, con las mismas enseÑanzas que les he impartido habría logrado uno o dos best sellers. Y ustedes dale que dale con lo de no triunfar. Parece más bien que les gusta seguir en sus puestuchos de fracasado. Buéh, yo igual sigo, ya sin muchas expectativas, como quien arroja una botella al mar, y no porque me ate a uds. contrato alguno (leer la .cláusula de rescisión unilateral de contrato sin renuncia al cobro del arancel.).


Hoy estudiaremos el arte de la Autobiografía. Les explicaría la Biografía a secas, pero la Autobiografía es más fácil porque no hay que ir a la bilbioteca. ¡Ni siquiera tenés que googlear! A menos que no te acuerdes mucho. La otra ventaja es que con la autobiografía hay menos riesgo de que te hagan juicio, salvo las personas que hayan aparecido ent u vida. Pero si no te lo hicieron después de todo lo que les hiciste en la vida real es porque ya se resignaron a todo.


Algunos conceptos generales: La autobiografía es como un auto. No, no porque empiece con la palabra .auto., Santa Madre de Dios (ay a ay), sino porque al igual que el auto, sin nafta no anda. La autobiografía, tal como el auto, sin nafta no anda. Salvo que sea a energía solar, o de esos a hidrógeno. Pero de ese tipo de autobiografía (de las que son a hidrógeno) hay pocas. Y andan despacito, dicen. También puede ser a gnc, o a alconafta, pero los días de frío cuesta arrancarla. A la autobiografía. Y aparte de eso, empieza con la palabra .auto..


Ahora veamos las .partes. de la autobiografía, que no se dividen en .capítulos. ni .actos. ni .escenas. sino en .Shos., o sea, usted.


SHO, EL CAPíTULO 1: El capítulo 1, a pesar de lo que usted pueda pensar, no arranca con usted naciendo. No. Eso sería muy obvio, y además hay gente que se impresiona. No, el capítulo 1 empeiza con algún momento decisivo de su vida, que usted recuerda con escalofríos. Por ejemplo, en ese viaje de redescubrimiento personal a Milán donde ud. estaba decidiendo si volver a su patria o quedarse allí para siempre, o en ese juicio preliminar por su negativa a ir a Vietnam o esa entrega del Premio Nobel donde durante el discurso, ud. decide contar que toda su vida ha sido una farsa. Cosas así. La cosa sería algo así como enganchar el momento más interesante de su vida, y ponerlo al principio como golpe de efecto.


Es posible, casi inevitable, que ud. no tenga cosas muy interesantes para contar. Por ejemplo, tal vez lo más interesante que le pasó fue cuando fue a ver la última de James Bond (porque la película era muy buena). Evite ponerse a contar la película (.Uh, mortal, empieza con una persecución de autos que no sabés lo que es.) y trate de convertir ese intrascendente suceso en un momento de inflexión en su vida. Algo como .Era el aÑo 2008 y lLa película que estaba viendo era .Quantum of Solace. y arrancaba con una clásica corrida automovilística. Mientras veía esos poderosos símbolos de la modernidad rugiendo, persiguiéndose, chocando y dando banquinazos, me di cuenta que mi situación era la misma: estaba, de algún modo, en un callejón sin salida pero enmascarado tras una persecución constante y frenética de objetivos ruidosos y vacíos. Cuando la escena terminó, mis manos temblaban, y sentía el llanto pugnando por salir..


Una vez que cuenta cómo fue todo, cómo salió del cine y renunció a su trabajo, se mudó y quedó en la ruina, ahí, ahí, ahí es el momento de pasar al capítulo 2, donde arranca hablando de cómo llegaron sus abuelos a la Argentina. Y ahí ya tiene para hacer la plancha con el tema del orden cronológico.


SHO, SU VIDA: Por supuesto, sería de gran ayuda para su autobiografía que su vida sea interesante. De ese modo, al contar lo que le pasó, el libro también sería interesante, sin necesidad de poner reflexiones introspectivas ni cosas raras. Para ello, haga un .plan de trabajo.: Seis meses antes de escribir el libro, trate de hacer al menos una cosa interesante por día. Por ejemplo, salga ahora mismo y péguele una trompada al primer desprevenido que se cruce. A ver qué pasa. Una cosa, si la cosa llega a mayores le pido que no mencione de dónde sacó la idea.


SHO, LA EDAD: Otro tema o .parte. del libro .de la parte de afuera- es la edad. Ocurre que cuanto más viejo sea usted, más interesante será su vida. Esto se debe a una sencilla cuestión aritmética. Más aÑos, más cantidad de cosas. Un suponer, a una persona de interés promedio, ponele que le pasan dos cosas interesantes por aÑo (y las dos en AÑo Nuevo). A los veinte aÑos tendrá cuarenta cosas interesantes para contar. A los cuarenta, ochenta. A los sesenta, ciento vente. ¿Sigo? Bueno, bueno. A los cien, doscientas cosas interesantes. A los cientocincueta, trescientas. Y así. ¿Sigo, sigo? A los doscientos aÑos, cuatrocientas cosas. A los trescientos, seiscientas cosas. Me parece que no hace falta que siga. Me parece que se entendió. Bueno, bueno. A los quinientos, mil cosas. A los setecientos. Bueno, paro acá. Lo que ocurre es que un libro no puede tener más de mil cosas interesantes, porque no entran.y hay que hacer tomo 1 y tomo 2, que es re incómodo. Al final estás leyendo un solo libro pero son dos, y si leés uno solo, pero uno solo en serio, resulta que leíste medio libro. No puede ser.


Por lo tanto, trate de esperar la mayor cantidad de aÑos posibles para hacer su autobiografía, cosa de tener más aÑos y más páginas; recuerde que cuantas más páginas tiene un libro, se puede cobrar más caro. PERO, por otro lado tampoco espere tanto que de golpe lo agarre la Parca antes de ponerse a escribir.


Allí está el verdadero genio del autobiografista: el de encontrar el equilibrio perfecto entre esperar lo bastante como para que su vida tenga un buen promedio de cosas interesantes, y no tanto como para morirse. Esto es más difícil de lo que parece.


SHO, EL .NEGRO.: Como todos sabemos, si ud. es escritor tiene prohibido escribir su propia autobiografía, ya que por definición su vida es un bodrio (Según una investigación de la Universidad de Connecticut, los escritores pasan el 50 % de su tiempo garrapateando sus papeles y el otro 50 % dedicados a la puÑeta). Es verdad que están esos escritores que salen a cazar osos o a pelear en la Guerra Civil EspaÑola, pero son unos acomplejados.


Por lo tanto, si Ud. es una de esas personas que merecen escribir su autobiografía (porque es estrella de Hollywood, o boxeador, o político corrupto), la mejor manera de escribirla es contratar lo que comúnmente se llama un .ghost writer. o .negro.. Es decir, un escritor que la escriba haciéndose pasar por usted. Antes de enojarse con el tipo por este acto de impostación, tenga en cuenta que la escritura del libro es esencial para que este se publique.


El método de escritura de su autobiografía por medio de un .negro. es el siguiente: Usted se pone la robe de chambre y se reúne con el tipo, que vendrá con un grabador o un cuadernito. Y ahí usted se sirve un whisky y habla, y habla, y habla. Y habla. Y le cuenta cosas, anécdotas de la vez que el Petiso Salvatierra se robó un caballo o cuando el .Chino. Maciel lo llevó a un lupanar y se encojtró con su hermana. O le habla sobre su muy personal filosofía de vida. Una vez terminada la reunión, que no tiene por qué pasar de quince minutos porque ud. es un hombre ocupado (si no, no escribiría su autobiografía), el .negro. se va a su casa y filtra lo que no va (por ej. lo del petios Salvatierra, que no tiene nada que ver) y acomoda las palabritas que usted le dijo. Verá cómo según van pasando las semanas, el libro avanza a gran velocidad y eso que usted no escribió una puta línea, lo cual lo hace aún más meritorio.


Téngale paciencia a su .negro. y trátelo bien. Si bien su rol parece bastante menor, es más útil de lo que usted cree. Por ejemplo, trae las hojas tipeadas e impresas, para que usted le dé su parcecer y la llene de notas con marcador rojo. Luego deberá concederle un lugarcito en la tapa, aunque sea una injusticia, pero medio que no se puede evitar por un tema legal.


SHO, LAS PARTES INVENTADAS: Entre las grandes ventajas que tiene la autobiografía está que usted pueden mandar cualquier verdura. Total, el único que sabe cómo fue su vida es usted. Por lo tanto, no dude en dar rienda suelta a su creatividad: puede crear de cero, o contar algo que haya visto en una película o contar la vida de otro. Lo que es importante es que lo cuente en primera persona, porque si no se va a notar la trampita. Lo mismo debe tenerse en cuenta a la hora de situar temporal y físicamente los hechos, tipo que no ocurran en la Luna o en la época esa de los griegos.


Si ud. es realmente un persona que merece escribir su autobiografía (boxeador, estrella de Hollywood, político corrupto, etc.) cuenta con una gran ventaja: probablemente tenga el cerebro tan destruido que no encuentre gran diferencia entre los hechos inventados y los reales. Esto ya le pasa a la gente normal luego de contar y embellecer la misma anécdota por quinta vez, así que imagínese usted (literalmente).


Y luego, el momento más glorioso: Cuando relea su autobiografía, recordará los hechos allí volcados con una vividez total, como si hubieran ocurrido patente patente. .Ah, sí me acuerdo de cuando salvé al perrito del edificio en llamas. Qué recuerdo tan intenso, se me pone la piel de gallina.. Es como una máquina de realidad virtual gratis (salvo el sueldo del .negro.).


La otra opción, bastante en boga entre los jóvenes artistas, es contar la propia vida, incluso las partes aburridas, o mejor dicho, especialmente las partes aburridas. Sorprendentemente, el resultado suele ser aburridísimo, con la consiguiente huida a toda velocidad de lectores. Pero a los jóvenes artistas esto mucho no le simporta: son jóvenes, y están más en el tema de garchar, salir a la noche, drogarse, etc.


SHO, EL FINAL: El gran problema del autobiografista, aún no resuelto, es justamente no poder escribir el final. Existen dos posibilidades que se le acercan bastante:


1) No parar de escribir la autobiografía en ningún momento, esperando el momento de la muerte como para poder escribir, aunque sea, .me estoy muriendo.. Un poco sacrificado, y además obliga al lector a leer todas las partes en que el tipo pone .sigo escribiendo la autobiografía, y ahora estoy escribiendo la autobiografía, sigo vivo, como ven estoy escribiendo la autobiografía así que no pasó nada, sigo dale que dale con la autobiografía., y todo lo que tiene que poner una vez que ya terminó la parte de la autobiografía del pasado.


2) Escribir la autobiografía, hacerse detener el corazón mediante un defibrilador, hacerse declarar la muerte clínica, luego ser resucitada y ahí terminarla, contando lo que pasó. .Y entonces me morí. Fin.. Pero es un poco arriesgado.


Por lo general los autobiografistas rellenan este bache (aunque técnicamente sería un precipicio) haciendo una reflexión general sobre la vida, los logros, las esperanzas, el amor y el futuro, que es como una trampa. La única forma digna de terminar la autobiografía debería ser .Y bueno, hasta acá llegué, les pido mil disculpas pero el final se los debo, espero hacerlo mejor en la secuela..


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