(Crítica de una película hipotética hecha por un crítico principiante que trata de decir que tal cosa simboliza esto y en tal otra subyace esto oro pero muy bien no le sale)
Bernard y Chantal forman parte de un matrimonio de éxito; el es gerente de marketing de una importante empresa de productos de limpieza y ella es dueÑa de una galería de arte. Viven en un coqueto suburbio parisino y sus mayores conflictos parecen pasar por qué se ponen para la inauguración de la quincena.
Sin embargo, no todo es lo que parece en la pareja feliz que protagoniza .El Divorcio. (título que deja entrever una pista). El deterioro de su relación está bellamente simbolizado por la escena en que se gritan y se insultan a la madre mutuamente mientras se arrojan cosas, principalmente platos: los platos, símbolo de la vajilla, representan al romperse la fractura interna de su pareja.
En una escena muy sugerente, la tensión latente en la que vive este matrimonio a prueba de todo (sólo en apariencias), está representada por una pelea a golpes de puÑo e intentos de estrangulamiento varios, enfrente del público que asiste a la vernisagge del joven escultor amante de Chantal – que representa, metafóricamente, la infidelidad.
Es notorio cómo, sin explicar nada, el director Montpellier (que ya jugara al juego de las apariencias en su anterior película titulada .El Circo., donde todo transcurría en un circo. Y que representaba simbólicamente al mundo circense), da a entender que el amor de la pareja ha llegado a su fin en la escena en que Bernard incendia el auto de Chantal, mientras grita, en una de las líneas más sugestivas de la historia del cine, .¡MI amor por ti ha llegado a su fin!., a lo que ella contesta .¡El mío también!.. Es notorio que algo se rompe en el interior de Chantal: es que Bernard, al destruir su auto, destruye simbólicamente el medio de transporte para ir al centro de la ciudad y por lo tanto, destruye el vehículo que utiliza para desplazarse. Un delicioso juego de .metáfora dentro de la metáfora. para redescubrir en cada visión de la película (un servidor confiesa que, a pesar de su entrenamiento cinéfilo, el significado de esta escena se le escapó hasta la quonta vez que presenció el film).
Pero la escena cumbre, una escena para analizar una y mil veces, es la escena en el juzgado, donde Bernard y Chantal se divorcian (el famoso .Divorcio. del título). En esta escena, el divorcio simboliza el fin el matrimonio de estos entraÑables personajes. Así, sin pretensiones, pero con una sutileza que raya el esoterismo, Montpellier nos insinúa que la pareja se está divorciando, mostrándonos un divorcio. A muchos espectadores les cuesta desentraÑar el significado de esta escena, lo cual es una pena porque sin ese dato la película no tiene sentido.
Luego, la muerte de la madre de Bernard simbolizará la muerte de la madre de Bernard, y la caída de su cabello simbolizará que se está quedando calvo. Por fin, poéticamente, se nos sugiere que Chantal es atacada por los gansos del lago del Jardin des Plantes cuando cae en la laguna de los gansos del Jardin des Plantes y éstos la atacan.
En resumen, un film poderoso y cargado de simbolismo, no apto para no iniciados. Sólo he encontrado algo criticable el innecesario hermetismo de algunas escenas, como cuando a Bernard, que bautizó con el nombre de .Vida. a la cabaÑa que se ha construido, ésta se le derrumba. Y Bernard queda muy triste. Supongo que algo se quiso representar con esta escena, pero aún no lo he podido dilucidar.
Espero ansiosamente la segunda clase del cursillo de crítica de cine que empecé la semana pasada para ver si me dan una mano.
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