No, pará, nada, estoy como de vacaciones y antes de eso estuve con lo de adelantar trabajo para poder irme como de vacaciones. Lo de “irme” es una manera de decir: estoy acá y leo todo y veo todo y me entero de todo. No sé si se nota que además estamos arreglando unas cositas, algún detalle técnico, algunas contrariedades surgidas luego de la Gran Hecatombe. Sí, ya sé, se notan las fallas, pero no los arreglos. No, si acá son todos jefes.
Iremos retomando el ritmo normal con los días sucesivos. Ahora, soy consciente de que vengo diciendo que “retomaré el ritmo normal” desde hace meses o incluso años, así que no espero ningún tipo de fe ni esperanzas puestas en mí. En cambio, sí espero una felicitación o premio, o alguna medalla conmemorativa. Y te voy a explicar por qué: porque estoy más viejo y todo me cuesta el doble. Y aparte porque esto de retomar el ritmo normal no es una especie de máscara o hipocresía aplicada al blog, sino una premisa que desde hace un tiempo domina cada uno de mis actos; “Retomar el ritmo normal” o, más genéricamente, “ser normal” es el objetivo inalcanzable que actualmente domina mi vida. Y ya eso me parece suficiente como para obligar al lectorazgo a que tambien le parezca suficiente.
Poir último, no sé si se nota que estoy escribiendo esto bajo los encantadores efectos de una Stella Artois de 975 cm cúbicos. Si no se nota, me siento más que satisfecho con el resultado; y si se nota, también, porque no me tomé una Stella Artois de 975 cm cúbicos para que me importe algo.
Bueno, nada, hasta luego, matensé.
martes, 22 de febrero de 2011
¡Noticias!
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