La verdad es que desde hace tiempo me pasa los mismo: arranco la semana con entusiasmo, ideas, buena vibra y mucho esmowing y me digo: .Ah, esta semana el blog va a esplotar., o .Uy uy uy, no sabés la que se viene esta semana, tengo unas ideas bárbaras, uy, uy, uy..
A los dos días entre el trabajo, que los nenes, que caigo envenenado, que la gripe porcina, que el trabajo de nuevo, que me canso, que tengo que hacer unas cosas, que el trabajo, que llego tarde, que los comentaristas rompepelotaris, que la pindonga, que el trabajo, etc. y la cosa es que el martes me siento drenado y llego al fin de semana entre tropezones y .artículos., por llamarlos de alguna manera, puestos como de compromiso y para que el blog no quede en blanco porque sino es como que mirás a la pantalla y te encandilás. Supongo que estoy sufriendo de .envejecimiento blóguico..
En fin, la cosa es que uno necesita un aliciente. Así que desde estas páginas lanzo el .Compromiso Podeti.. Consiste en que la semana que viene me comprometo a recuperar el viejo ritmo de por lo bajo un .larguito. por día o abandono .Yo contra el Mundo. para siempre. Es así, a todo o nada. Quiero que quede claro: Un larguito por día, como cuando era joven, enérgico y hermoso o no me ven más el pelo.
Desde luego no me comprometo a que sean una genialidad: no está el horno para bollos. Y tampoco a que sean taaaan larguitos. Ustedes saben que el concepto largo. o .corto. es relativo. Pero sí a que sean todos los putos días, o casi -y teniendo en cuenta que una respuesta larga a un comentario puede considerarse un “artículo”. Salvo, claro, por razones de fuerza mayor o que pase algo. Tampoco la pavada. Soy humano. Además, queda claro que el .Compromiso Podeti. puede posponerse indefinidamente si ambas partes del contrato no se ponen de acuerdo en algo. Por último, el cumplimiento de este compromiso me permite tirarme a chanta el resto del aÑo. O sea, necesito otro aliciente.
¡Ese es el .Compromiso Podeti.: Sin piedad, sin prisioneros y sin concesiones, sin componendas ni .disclaimers. de ninguna clase, o casi! Así soy yo.
Miren, unos muÑequitos de carteles de Tokio.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario