viernes, 24 de noviembre de 2006

¡CORRESPONSAL EN EL EXTRANJERO ESTá RE ANGUSTIADO! Y LES PIDE A LAS CHICAS BUSH QUE SE VAYAN .ANTES DE QUE LES PASE ALGO JODIDO EN SERIO.





APandolfi.jpg Escribe Agustín Pandolfi

Corresponsal en el exterior de “Yo contra el Mundo”.

volvepandolfi@ubbi.com


Barcelona, 24 de noviembre.


VER-GÜN-ZA. Eso es lo que sentí, como todos los argentinos exiliados, al enterarme de la .argentinada. sufrida por la hija del mandatario del país más poderoso del mundo. De más está decir que no me extraÑó, teniendo en cuenta la triste y justificada fama de arrebatadores y punguistas inmorales que nos precede en el mundo entero.


Un ejemplo. Ayer. Al Winston, mi compaÑero de pensión, parece que le faltaron quince euros de la campera y lo primero que hizo fue venir a agarrarme de las solapas y zamarrearme como un muÑeco de trapo contra la pared. Sólo la intervención de Larissa, una simpática inmigrante de Ucrania que llegó hace poco, extracomunitaria pero buena gente me salvó de la furia del oriental.


Después, grapamiel mediante (la conseguí junto con unos .chotitos. congelados en un negocio para uruguayos que está cerca de Las Ramblas) conseguí que se calmara jurándole mi inocencia, de la cual hasta yo mismo estaba convencido porque hacía media hora le había revisado los bolsillos .estaba viendo si no había agarrado mis llaves por error .y solamente tenía tres euros. Ahí tenés.


Pero no lo culpé. El prejuicio tiene sus bases sólidas; después de todo, venimos de un país donde la gente le corta las manos y los tobillos a su madre y después la hunde en ácido por monedas , y aparte es verdad que un par de veces le agarré plata sin avisarle, para urgencias .el trajín de la vida en el Viejo Continente a veces te hace olvidar esas cosas.


Y ahora, la cereza de la Copa Melba. No, no hay caso, no cambiamos más, nos creemos los más vivos, los más cancheros, que somos todos rubios de ojos celestes y a la primera de Dios vamos y le robamos la cartera a una figura de primer nivel. Qué le vamos a hacer.


Pero lo peor es la ingenuidad, fijate la bonhomía, la buena voluntad de estas dos chicas .los americanos son así -que en vez de hacer la denuncia a la policía .supongo que no se deben imaginar que en ese rincón del mundo hay policía, y lo bien que hacen .hacen la vista gorda, para no mandar en cana al .pobre marginado. que en este momento debe estar pagando la primera cuota de un 0 kilómetro con lo que le roba a las visitas diplomáticas. Y en segundo lugar, ¡SE QUEDAN! Y les incendian un local a veinte metros.


Yo les pido, seÑoritas, por su bien y por el bien de las pocas ganas que tengo de seguir diciendo que soy argentino .ya probé decir que soy de otros países pero siempre me terminan agarrando, no hay caso, somos así, no tenemos remedio .que salgan de allá en cuanto puedan porque NO LES VAN A DEJAR NI LAS MEDIAS. En serio lo digo. Por favor, si leen esto (claro, como si fueran a perder el tiempo leyendo un pasquín argentino), ¡váyansén! ¡Corran por sus vidas! Allá te matan por un par de zapatillas, y aparte cómo no te van a matar por un par de zapatillas si te las cobran a precio de oro .allá ya no se puede vivir -, que aparte cómo no las van a cobrar así con lo que salen los .insumos., un desastre.


¡Por favor, chicas: salgan ya del restaurante de Palermo Hollywood o la Feria Artesanal o el Centro de Cooperativismo Piquetero que estén visitando en su .Visita Social. porque la gente allá es RE JODIDA! Y se los dice un argentino que la última vez que estuvo por allá tuvo que irse con con miedo. ¡Con miedo! Con el corazón en la boca. ¡En la boca!


Y le pido al Gobierno argentino que haga lo único decente que se puede hacer: CERRAR EL TURISMO. ¿Tan difícil es hacer eso? Agarrar de las pestaÑas y sacarlo afuera a todo el que declare que va para allá .por turismo.. Es por su propio bien (del que va .por turismo.). Y a mis compatriotas, si es que queda alguno con un mínimo de honestidad, que si ve un turista por la calle, lo pare y le diga que se vuelva a su país, que allá no los quieren, que si los ven de nuevo por la calle los linchan. Así por ahí recapacitan y se van; es la única forma de cuidar al turista, que tanto le hace falta a mi pobre país.


Por lo menos eso es lo que siempre le digo a los incautos de acá que me preguntan por cómo es allá. Algunos no me creen, se me quedan mirando y me dicen, .vaaaale, vaaaale, chaval. .poque acá hablan así -, pero por suerte a otros los convenzo (a veces tengo que c***les guita o algo, para que se den cuenta cómo somos). Es duro, pero lo considero un deber, para salvaguardar el honor de los argentinos.


Cuánto dolor. Cuánto, cuánto.


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