Me considero una persona promedio en casi todos los aspectos, entendiéndose por .persona promedio. a aquella que, cuánto más distinto sos de la misma (es decir, de mí), más anormal sos.
Tengo pelo negro, uso camisa y pantalón, pago un crédito hipotecario, tengo un trabajo de 8 horas y me gustan las milanesas con puré. Tal vez sólo mi perturbadora belleza y mi arrolladora virilidad (calificada por mis conocidos como .rayana en lo nauseabundo.) me hacen sobresalir del montón, pero no vamos a pedir la devolución de la plata por esto.
El problema de que una .persona promedio. conduzca un medio de comunicación masivo, es que por lo general las .personas promedio. dominan una cantidad limitada de temas. No dudo que eruditos como Gregorio Klimowsky o Aníbal Lecter podrían tocar diversos temas con mayor felicidad que yo y probablemente menos errores de tipeo; lamentablente no estaban disponibles, el uno por ser un epistemólogo muy ocupado y el otro por ser un personaje ficticio y además de existir estaría en cana (no creo que en la vida real hubiera realizado con éxito su espectacular escape).
Entonces estos pequeÑos espacios quedan en manos de gente como yo, que se dedica a realizar dos estrategias: 1) Tocar de oído la mayoría de los temas y 2) Hablar una y otra vez de algo sobre lo que uno ha reflexionado mucho, con leves variaciones, hasta que te tiren fruta.
Todo este ripio (hace poco me enteré del concepto de .ripio., consistente en un fatigoso bloque de texto totalmente innecesario para llegar al punto central; parece que se considera un defecto, cosa que me inquietó bastante) para aclarar que ya sé que ya me he dedicado otras veces a destruir esta tontería llamada .INCORRECCIóN POLíTICA. pero lo voy a hacer una vez más.
Ocurre que he descubierto dónde se encuentra el gen de su PODREDUMBRE; no está en el hecho de que esté tan difundida que ya sea ridículo llamarla .incorrección., ni en la realidad de que la mitad de las veces sirve para ser RACISTA u HOMOFóBICO y al mismo tiempo quedar bien con las chicas que estudian en la UBA.
No, lo más IDIOTA y HUECO es que sea INTENCIONAL. En estos mismos momentos, cientos de miles de salames con un gran concepto de sí mismos están pensando en qué escribir para escandalizar a un lector imaginario que ellos se representan mentalmente como su Tía Berta de 89 aÑos; otros tipos se dedican a imaginar titulares humorísticos pensando en cuánto se enojarán EDUARDO FEINMANN o LEóN GIECO.
ésto sólo lo puede hacer alguien que en el fondo se escandaliza a sí mismo, porque de lo contrario no podría mensurarlo con su .incorrectómetro. interno. Conclusión: toda esta .incorrección política. masificada está manufacturada por tipos con mentalidad de VíCTOR HEREDIA.
Todo esto, por fin, para explicar por qué intento (a veces infructuosamente) censurar mis propias incorrecciones y las de los lectores; además de evitarme DENUNCIAS AL INADI, claro, quiero evitar la práctica de la incorrección. Me parece una ESTUPIDEZ MORTAL. Y aunque a muchos les cueste creerlo, no quiero OFENDER A NADIE. ¡Quiero que todo el mundo me quiera! ¡Que me den una palmadita en la espalda y me digan que soy bueno y simpático!
Desgraciadamente suelo sorprenderme con que mucha gente se ofende ante lo que yo creí un chiste muy gracioso. Muy a pesar mío, creo que esta sería la .incorrección auténtica.: ¡Ofender gente sin tener LA MENOR INTENCIóN DE HACERLO! Es decir, llego a la conclusión de que, a pesar de no hacer chistes con enfermos de SIDA ni niÑos desnutridos, en el fondo South Park es un militante de Renovación y Cambio al lado mío.
¡Claro que también puede ser que sólo sea un DESUBICADO!
P.D: Y bueno, hoy tampoco fue muy gracioso. Fue un teórico. Lamentablente no tuve tiempo de escribirlo COMPLETAMENTE DESNUDO y CON LAS NALGAS para compensar, así que les cuento un CHISTE GRáFICO que se me ocurrió una vez pero me dio fiaquita dibujarlo. Hay dos jíbaros reducidores de cabezas, y uno tiene una CABEZA GIGANTE. Entonces el otro lle dice .¡Inútil! ¡Somos REDUCIDORES de cabezas!. ¡Ja, ja, ja, ja, ja! Bueno, lo mejor es la parte del dibujo, que debería ser muy gracioso, además la cabeza gigante podría tener los dientes medio salidos y un sombrerito.