lunes, 26 de junio de 2006

¡ANORMALES RECLAMAN: MENOS LIPOSUCCIóN Y MáS CORSETS DE PIES Y CAMPOS DE FUERZA BUCALES!





Incluso los premiados por la Naturaleza con un físico rayano en la perfección tenemos nuestros temitas. Estos son algunos de los tratamientos estéticos que estoy necesitando (Se ruega encarecidamente a la población que, en el caso de que no existan, se realce una serie de manifestaciones pidiendo su desarrollo, porque supongo que la población no querrá verme contrariado):


IMPLANTE DE CEJAS: Ya desarrollé este tema largamente y no hace falta que siga extendiéndome más que para recalcar la urgencia de este tratamiento. Me preocupa por otra parte (teniendo en cuenta que mi cuero cabelludo permanece intacto) si con la edad puedo empezar a quedarme calvo de cejas. ¿Es posible? ¿Hay algún cejólogo o cejiatra en la sala?


BLOQUEADOR DE PAPADA: Puedo decir con orgullo que la barriga no es un problema para mí; no porque no la tenga y no haya luchado denodadamente para pulverizarla, sino básicamente porque me manejo con un espejo que me encuadra del pecho para arriba. En cambio, entenderán que la papada, ese maligna barba de grasa con que se nos adorna para diversión de un Dios aficionado a las ferias de fenómenos no me pasa inadvertida. Además, pasado cierto límite, entiendo que debe ser un peligro para el sistema respiratorio. No, no me gusta la papada. Hace falta la invención de un .Bloqueador de Papada., implantado delante de la tráquea, que impida el paso de los lípidos en esa dirección y los reencauce, no sé, de nuevo hacia la panza . siempre que mantenga este modelo de espejo, o hacia sectores del cuerpo de exhibición limitada, como las axilas o los pies.


EL BOTóN DEL VOLUMEN HUMANO: Por algún motivo, que puede ser que proyecto la voz hacia mi estómago en lugar de mi prójimo, la gente no me escucha. Esto no es un problema de estética visual sino auditiva, pero nos quita autoridad y prestancia: no se puede ser muy canchero si todo el tiempo nos están diciendo .¿Qué?., .¡Más fuerte!., .¡No se oye!.. El Botón de Volumen Vocal, un pequeÑo aparatito engrampado tras las cuerdas vocales, o en el velo del paladar (con un pernito), y puesto al máximo, permitiría que los sonoramente disminuidos nos convirtamos en émulos de Héctor Larrea, apabullando a nuestros adversarios con nuestros vozarrones. Incluso se podría incluir un .pitch., para dotar del timbre profundo y varonil de Hugo Guerrero Marthineitz a los afectados del .Síndrome de voz de rata..


EL REPRESOR DE GESTOS DESAFORTUNADOS: De vez en cuando se nos escapa en público un acomodamiento de paquete, algún hurgue de nariz, uno que otro gesto involuntariamente afeminado; Un nanogenerador de electrochoques colocado en el sistema nervioso simpático podría prevenir la producción de estos movimientos desde su misma génesis.


EL .DESODORIZADOR.: Aquellos dotados de un exceso de caracteres sexuales solemos venir acompaÑados de un aroma a adulto, también conocido como .chivo., que por algún motivo molesta a la gente quisquillosa (por lo general personas poco satisfechas sexualmente). Debería existir algún tratamiento o producto que disimule este aroma, tal vez un spray o sustancia en barra para aplicar sobre los puntos clave (las axilas y la curvita del lado exterior de los codos principalmente). Se podría llamar .desodorizador. o .desodorizante., o algo por el estilo.


EL CAMPO DE FUERZA BUCAL: Alojado bajo un tratamiento de conducto, un generador de protones negaivos podría crear este campo de fuerza que impida el paso de los olores poco apreciados por algunas personas (gente poco satisfecha sexualmente, y que usa ropa vieja y beige). Y principalmente, para detener otro problemita estético consistente en escupir pedazos de comida durante un ataque de risa- algo que me ocurre cada vez más frecuentemente y no sé si significa que me estoy volviendo muy alegre o que como con demasiada frecuencia.


EL CORSET DE PIES: El chueco puede muy agraciado, agradable y saber mucho sobre doblajes mejicanos de los setenta (por decir algo), pero la grotesca dirección hacia la que apuntan sus pies le baja cincuenta puntos a la persona mejor construida, recordando de alguna manera al discutible caminar del payaso Firulete. El Corset de Pies, un esqueleto de hierro implantado sobre los huesos, corrigiendo la dirección de los mismos, solucionaría este temita con la más efectiva de las terapias: el DOLOR FíSICO!


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