Siempre en la vanguardia de la experimentación psicológica con la utilización de COBAYOS HUMANOS, días pasados lancé al ciberespacio una serie de dudas respecto de mi vida personal. La idea era eliminar de mi vida el estresante sistema de tomas de decisión que tantas energías me consume, para poder dedicar mis pensamientos a temas más elevados, utilizando la ayuda de los lectores de este weblog. Tengo la insatisfacción de comentarles que el experimento ha sido un semi- fracaso total. Veamos los pro y los contra:
Pros (¿Existe esta palabra?):
1) En primer lugar, creo haber aportado mi granito de arena en pos de la felicidad humana. Pocas cosas le alegran tanto la vida a la gente (en este caso, ustedes) como decirle a otro lo que tiene que hacer para que le vaya bien en la vida. Lo sé perfectamente porque cada vez que me toca ese papel me siento enérgico y seguro de mí mismo. Y a juzgar por la multitudinaria respuesta de los lectores, parece hay una gran necesidad de ofrecer sanos consejos a quienes los necesiten.
2) Me ha hecho sentir notoriamente querido la amabilidad y buena voluntad con que los lectores se han ofrecido a arreglarme la vida. ¡Gracias!
3) He logrado confeccionar un perfil del lector medio de este weblog, que parece ser carnívoro / escuchador de radio en el auto / nacionalista pro- norte argentino.
Contras:
1) Como método es notoriamente más agotador y engorroso que la toma de decisión individual, ya que tengo que leer decenas de consejos más sus correspondientes argumentaciones, para luego evaluarlas. Podría implementarlo si tuviera una SUPERCOMPUTADORA que procesara los datos y me diera los resultados limpios. Digamos que no sirve para decisiones de cierta urgencia (por ejemplo: ¿Llamo a los paramédicos?)
2) Por otra parte, no hay dos lectores que opinen exactamente igual, así que, ¿cómo confiar en su criterio? ¿A quién le hago caso? Es como tener una docena de jefes que se contradicen entre sí (situación, por otra parte, que está lejos de ser infrecuente). Es poco serio. La próxima vez incluiría una cláusula que los obligue a reunirse y ponerse de acuerdo, caramba.
3) Sin contar que se trata de completos desconocidos y posibles asesinos seriales (En realidad, una de mis fantasías es que el 89 % de las personas que utilizan Internet son asesinos seriales).
Algunos de los consejos más pintorescos:
¿Le pongo gas al auto? .No te conviene. El aparato cuesta fortuna y antes de llegar a amortizarlo seguro que cambiás el auto.. (FEDE F.) (El lector FEDE F. Debe creer que soy multimillonario. P.)
.Mi opinion es que le pongas gas y lo prendas fuego.. (Guillermo desde Asunción)
.Póngale gas al auto, previa verificación de que el mismo esté preparado para andar a gas. Caso contrario, tendrá un desagradable accidente. Si se refiere a
modificar su Taunus para que pueda andar .a gas., no se lo recomiendo. Un Taunus gasolero es una contradicción en sus términos. .(Subana Banana)
¿Me hago vegetariano? .Hacerse vegetariano es uno de los grandes crímenes de esta sociedad, inducida por la secta de los veganos liderados por su cruel lider Enya.. (Mario el Caníbal)
.No se haga vegetariano, salvo por razones puramente médicas. El exceso de verduras produce cáncer de algo, lo leí en algún lado, y no me acuerdo dónde.. (Subana Banana)
Por último, otro lector envía esta apología del vegetarianismo: “La madre naturaleza es muy sabia y creo el dolor y sufrimiento para los seres vivos con capacidad de moverse por si mismos. Si me quemo, saco la mano, si me persiguen con un cuhillo para hacerme chorizo y bife de lomo, corro. Como las plantas no se mueven a gusto y piacere, no necesitan sentir dolor ni ‘miedo’ para salir corriendo de un hijo de **** con cuchillo. Sería naturalmente estúpido que las plantas sufrieran, por eso nos las podemos comer tranquilamente. No sé muy bien las plantas carnívoras que se mueven para comer moscas, pero no me hago problema por que no como de esas.. (Alejandro)
Publicado a las 10:14 p.m.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario