ES EN LAS SITUACIONES LíMITES DONDE UNO REVELA SU VERDADERO YO, AUNQUE RECONOZCO que hay tantos conceptos de .situación límite. como de personas; para algunos, será estar rodeado de hombres lobo, refugiado en un viejo convento que se está incendiandio durante un terremoto; para otros, puede ser una lastimadurita en el dedito. Yo tengo la idea de que en cada situación o estante de la vida puede encontrarse una .situación límite. particular. Por ejemplo, a la hora del almuerzo, haber pedido el delivery hace tres horas y que no llegue es la .situación límite. de esa situación en particular (el almuerzo), aunque sea una pavada en el orden de las cosas en general. Y así hay .Situaciones Límite. de todo: de la cerrajería, del coleccionismo de tapitas de botella, del consumo de helado (por ejemplo, querés de un gusto determinado y no hay), etc.
La .Situación Límite. edilicia que tenía hasta el domingo era que mi casa tenía un agujero. Tuve que sacar un tiro balanceado, debido a un requerimiento técnico de Metrogas, y así quedó la pared, con la boca abierta . No es lindo tener un agujero en la casa. Te hace sentir vulnerable, incompleto, como que te falta algo (el relleno del agujero).
Así que armado de revoque, cemento rápido, agua, escombros, cuchara y palangana, crucé el límite que separa al pequeÑo burgués del albaÑil, con la tranquilidad de que al terminar podría volver a mi condición social habitual sin problemas.
El trabajo se desarrolló con todo éxito, con la salvedad de que quedó medio desprolijo y de que tardé como tres horas y quedé inutilizado y agotado para lo que restaba del domingo. También está la salvedad de que no sé hacer cosas con cemento, no sé si el revoque estaba demasiado húmedo o demasiado seco o demasiado heterogéneo pero me parece que bien bien bieeeen no estaba. También está la salvedad de que en determinado momento quise dejar de usar revoque y empezar a usar cemento rápido, pero como me daba fiaquita lavar la palangana medio que se me mezclaron y me parece que no le hizo bien. No le hizo bien.
Otra salvedad es que el cemento rápido se seca rápido en serio, y que cuando lo trataba de poner sobre la parte de los escombros y el revoque, la porción de cemento en vez de quedarse pegada a la .parte. principal era como que se quedaba pegoteada en la cuchara, y de paso extraía partes de cemento y escombros que ya estaban puestos. Como que trabajaba para el enemigo y me desarmaba lo que ya estaba hecho y me daban ganas de llorar.
Así que, perdido por perdido, decidí quebrar todas las reglas y empecé a colocar el cemento con las manos desnudas; a pegarlo de a poquito, de partecitas, y colocando sobre él pedacitos de escombritos, para que se vayan quedando bien acomodaditos. Exactamente: como si estuviera haciendo una manualidad o un taller de alfarería con venecitas. Sintiendo en la superficie de mis manos la sensualidad mórbida del cemento, como la chica de la película .Ghost..
Y aquí es donde creo que la naturaleza de uno se revela en estas situaciones. O sea, sólo yo soy capaz de transformar una tarea de hombres bien hombres, que trabajan de sol a sol con las manos encallecidas en una clase de cerámica para seÑoras de mediana edad.
Confío en que nunca me encarguen el manejo de una Bulldozer, porque soy capaz de convertirla en un Trencito de la Alegría (Y hablando de alegría, ¿ya vieron mi blog .La Tómbola de la Alegría.?).
Miren, el blog de la gente saltando en la cama.
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