Escribe Kiriatos
Fiel Asistente griego
elouzorulea@gmail.com
Kalimera! Me pide el Patrón que lo cubra ya que él está con un “writer´s block”. No termino de entender cuál sería el problema, es un lindo block, un block nuevito, de hojas mate, con un leve color sepia que evita la fatiga visual. Podría escribir en ese block sin problemas. Ah, me informa el Patrón que el block, por ser nuevo, le produce el “Miedo a la Página en Blanco”. Agrega, además, que “y si no querés tener el Miedo al Ojo Morado cerrá la bocuchi y ponete a laburar, viejo grequeta borracho infeliz”. Siempre tan amable y cuidadoso de las relaciones laborales el Patrón, da gusto trabajar prácticamente sin salario desde hace catore meses para él.
Aprovecho entonces para cubrir la visita a la reciente Fevida, organizada por el Gobierno de la Ciudad, de la máxima eminencia de la autoayuda y la meditación griega: El Viejo Karayannis (Hijo). De los centenares de hijos del amor que el Hombre más Sabio de toda Grecia dejó por el mundo (se dice que la virilidad del Viejo Karayannis era tal que podía embarazar una doncella sólo mirándola fijo, especialmente mientras la montaba), el Viejo Karayannis (Hijo) es el único que abrazó la carrera de su padre, dedicándose un alto porcentaje de los restantes a los oficios de matarife, herrero, boxeador y asesino a sueldo. El parecido con su padre es asombroso, y existen quienes insinúan que se trata de la reencarnación del Karayannis original, o del Karayannis original haciéndose pasar por su hijo (en parte para evitar la persecución internacional que le valieran algunos de sus crímenes de lesa humanidad).
Teniendo en cuenta que debería contar con 210 años de edad, ésta última explicación es del todo posible, ya que según los registros oficiales falleció a los 176 y tanta diferencia no hay. Pero ¿acaso importa? ¿Acaso importa la boca que pronuncia el proverbio, o el proverbio en sí? Lo que importa es la palabra, el mensaje, la filosofía transmitida por este profeta de nuestro tiempo. Transcribo algunas de las frases pronunciadas durante su conferencia:
“Así como ahora me preguntáis quién soy y que hago aquí en el escenario en el horario en que debería estar hablando Claudio María Domínguez, mañana os preguntaréis al final qué habrá sido de Claudio María Domínguez y por qué no aparece y esto ya es alarmante y si no eran medio sospechosas las manchas de sangre que el Viejo Karayannis (h) tenía en su túnica”
“Así como ahora os quejáis con los organizadores ya que no era a mí a quien veníais a verme, mañana os preguntaréis por qué los organizadores no contestaban nada, y por qué estaban tan pálidos y con la frente transpirada, y qué raro era todo, y dónde está Claudio María Domínguez y qué pasó con Horacio Rodríguez Larreta, que tampoco aparece, che, esto es raro, raro”
“Así como ahora gimoteáis que bueno, bueno, no es para tanto, que no me ponga así, que os suelte la muñeca, que no diréis nada a la Policía sobre el infausto destino del Espectador de Primera Fila que Ponía Fea Cara, mañana reconoceréis que cada segundo de vida es invaluable, que la vida es un regalo, que menos mal que habéis salido vivos y que esta experiencia os ha marcado a fuego. Literalmente. Y sobre todo, que calladitos la boca sobre lo que habéis presenciado y padecido aquí, porque capaz me enojo en serio”
“Así como ahora no queréis hacerme ninguna pregunta porque tenéis miedo de que me enoje (como lo hice por las preguntas estúpidas que estuvisteis haciendo y perdí un poco la paciencia), mañana los que pueden haber vuelto a su casa sí querréis haberme hecho una pregunta, habiendo presenciado que más que las preguntas estúpidas me enfurece que no me hagan ninguna pregunta”
“Así como ahora gritáis de horror y dolor y preguntáis cómo se hace para huir de aquí, mañana os admiraréis de mi capacidad de planeamiento estratégico para plantar a mis dos docenas de sicarios en las calles que rodean la zona, de modo tal de teneros envueltos en una múltiple maniobra de pinzas”
“Así como ahora rogáis de rodillas que os deje salir, o que os diga qué pregunta quiero que me hagan –porque he venido a contestaros vuestras preguntas con mi infinita sabiduría, pero no voy a gastar mi infinita sabiduría en preguntas pelotudas, a ver si os ponéis las pilas-, mañana os quedaréis en un rincón de vuestra casa en posición fetal y ahamacándoos mientras repetís ‘no pregunto, no pregunto, no pregunto’”
“¡Ah! Esa es una excelente pregunta. No, mentira. Venid, acercaos que os quiero decir una cosa”
“Así como ahora no estáis en condiciones de preguntar ni decir nada ni de moveros o hacer funcionar vuestro sistema nervioso simpático, mañana tampoco y probablemente tampoco en varios meses”
“Para cerrar, voy a narraros una parábola. Una vez, el Hijo del Viejo Karayannis, el Hobre más Sabio de Toda Grecia –que no era otro que el propio Viejo Karayannis con otra identidad- viajó a una capital sudamericana metafórica de un país indeterminado, a un Festival de Vida de Buenos Aires. Una vez que hubiera dispuesto –a puñetazos y con ayuda de ganchos de carnicero- de la persona que iba a dar la conferencia en el horario en que en realidad le venía bien a él, se presentó ante millares de personas, esperando poder departir con tranquilidad. Sin embargo, el público presente no fue de su agrado, ya que aplaudían a destiempo y eran estúpidos y ortibas. Uno, incluso, estornudó. Eso, y contando que la Ginebra de Estiércol de Carnero (marca Kopryakos, la mejor de toda Creta) que había desayunado en su jet privado le había caído mal y que había tenido una discusión de índole conyugal con su asno Stavros, terminó por malquistarlo con los aldeanos, y cuando uno de ellos arrancó su pregunta incluyendo la palabra ‘época de crispación’ en la misma, perdió ligeramente el control y los masacró luego de torturarlos física y psicológicamente y luego le sugirió al Intendente que lo había contratado que le dé la plata que le debe y la multiplique por dos, porque sino se iba a enojar en serio. Y el Intendente, si sabe lo que hace, se puso pálido pero se la dio y en homenaje a las víctimas planeó un ‘Ground Zero’, pero después no hizo nada.”
Estas fueron sólo algunas de las sabias palabras del Viejo Karayannis, que ya ha sido contratado para volver a nuestro país en los Fevidas de los próximos doce años, e incluso se comenta que le han dado un puesto de Asesor Espiritual Municipal con varios sueldazos superpuestos, luego de insinuar que el enojo no se le había ido del todo. ¡Quiera Koutsodaimonas, el demonio griego de la Fraternidad, que algo de su sabiduría –o de su excelente ginebra de estiércol de carnero- se reproduzca entre nosotros tal como los genes del propio Karayannis se reproducen cada vez que se cruza en la calle con una hembra de buenas carnes y sangre en las venas!
viernes, 14 de septiembre de 2012
¡Repercusiones de la visita a Bs. As. del Viejo Karayannis (h)!
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario