¡Grandes noticias del mundo cinematográfico! El asqueroso ladrón inmoral sin escrúpulos, sin ideas y sin gracia que copió a los Simpsons a través de una versión peor, más pelotuda y más vacía, ha dado el salto a la pantalla grande con una idea nunca vista: La de un hombre común que convive con un muñeco, mascota y/o criatura de personalidad díscola e imprevisible que le hace la vida imposible, en este caso un tierno osito de peluche. ¡Una genialidad, entendés, un osito de peluche medio violento que se droga y le toca el culo a las minas! Qué grande, no se vio nunca nada de eso, salvó acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, y acá, y seguro que me olvido de unos cuantos acás más. O sea, el tipo es tan tan tan original que se robó algo que sólo se hizo un par de docenas de veces.
¡Corré a verla a tu cine amigo, y descubrí que en realidad ya la viste, sólo que no te avisaron! Lo peor es que el tipo debe creer que tuvo una idea genial; Y bueno, pensá que es como visitar a un abuelito medio gagá que te cuenta siempre lo mismo, vos escuchalo y asentí pacientemente (después de pagar los treina pesitos de rigor, claro).
lunes, 17 de septiembre de 2012
¿Es el cine el equivalente artístico de un paciente de Alzheimer?
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario