sábado, 28 de julio de 2012

¡Lanzan nueva guía de Contradefensa del Consumidor!


.Yo contra el Mundo. lanza un nuevo capítulo en su campaÑa de Contradefensa del Consumidor. Esta vez, el objeto de su estudio, planificación y finalmente aniquilación totalllll es la .Deshonestidad físico- sensorial. de los productos comerciales.


Tomando como caso emblemático el del cucurucho, un receptáculo diseÑado con el perverso objeto de que al principio parezca más de lo que es y después se te va terminando rapidísimo (proponiéndose en su momento su reemplazo pormun .cilindro., que es menos engaÑoso), hemos investigado otros .engaÑa-pichangas. que acechan agazapados dentro de otros objetos de uso comercial cotidiano, siendo los más peligrosos los siguientes:


LA CAJA DE LA PIZZA: La caja de pizza tradicional, la que todos conocemos y usufructuamos tradicionalmente, presenta una contundente forma donde la pizza viaja cómodamente desde el local hasta nuestra casa. Claro que da la casualidad de que la pizza no es cuadrada sino redonda, llegando el borde de la caja a tocar tangencialmente la pizza en cuatro puntos ínfimos. ¿Qué pasa con el resto de la caja, con las .esquinuchis. a donde la pizza, por ser redonda, no alcanza a enllenarla? Estas .esquinuchis. no significan ni más ni menos que un ROBO y un PREVARICATO por parte del pizzero, que se queda con el sobrante que entraría en esas esquinuchis para utilizarlo en otras pizzas. Según un cálculo aproximado, con el sobrante de las esquinuchis de quince pizzas, el poizzero puede hacer una pizza mediana. ¿Saben cuántas pizzas significan en el aÑo? ¡UN MONTóN!


La PRUEBA de la MALA FE del pizzero es que cuando sirve la pizza en su local no lo hace en una bandeja cuadrada sino redonda; y aquí viene la segunda parte de la infamia: algunos pizzeros .modernos. o .bohemios. o .jipis., expenden la pizza en cajas redondas, para hacerse los que lo dejan todo en la cancha, que no mezquinan nada. MENTIRA. El tamaÑo de la pizza es el mismo y el sobrante de las .esquinuchis. sigue existiendo (metafóricamente). Nunca llega a manos del consumidor.

Contrapropuesta: Lo correcto sería que la pizza fuera cuadrada, del tamaÑo de la caja. Incluso sería bueno .de buena onda- que la pizza fuera hasta un poco más grande, y que salga asomadita por el borde, o que entre toda doblada. Para que haya más. De buena onda.

Qué decir estos casos: .Pero, acá me faltan cachos de pizza! ¡Hay partes faltantes! ¡Yo estaba ilusionado con comer la cantidad de pizza que entre completamente en esta caja cuadrada, llenando la totalidad de sus potenciales resquicios, para lo cual la pizza debería ser cuadrada! ¡Pero no! ¡La pizza es redonda! ¡Una parte de la caja está vacía! ¿Por qué me vendés una caja vacía? ¿Mi plata no vale?.


LOS TRAILERS DE PELíCULAS: El .trailer. de película es un caso de publicidad engaÑosa que hemos aceptado alegremente como parte de las reglas del juego. Cuando en el menú se nos ofrece una milanesa, no dice .cascarita de la milanesa.. En las propagandas de autos, se ve el auto entero, incluyendo las partes aburridas como el paragolpes y el techo, no sólo el volante y el acelerador. Cuando pretendemos elegir un vino, en la etiqueta dice .vino., no .borrachera.. La verdad puede disfrazársenos, pero que el producto se nos recorte físicamente para mostrarnos sólo las partes agradables nunca está tan pornográficamente exacerbado .y socialmente aceptado- como en los trailers. Entonces, vamos a ver una película creyendo que trata de explosiones, caídas libres desde 3.000 metros de altura y bellas mujeres, cuando en realidad se trata de un tipo que, en el medio de esas cosas, habla y tiene reuniones y camina por la calle y otras cosas aburridas. Esto es un ILíCITO, una MENTIRA y un ABIGEATO por parte de los productores de películas y debería estar penado por la ley.

Contrapropuesta: Se debería complementar el trailer clásico con un .trailer bodrio., donde sólo figuren las partes bodrias. James Bond habla con .M., Indiana Jones se reúne con unos tipos del FBI, el sargento Riggs hace cosas graciosas en el precinto, John McClane… Bueno, no, John McClane nunca hace nada bodrio. Podemos obviarlo. Otra es que el trailer de la película consista en la película entera, incluídos los títulos finales, como para poder evaluar bien si vale la pena. De paso te ahorrás unos mangos, porque viendo el trailer ya te viste la película, ENTENDéS.

Qué decir en estos casos: .¡Así no era el trailer! ¿Qué es esto? ¿En qué parte del trailer el tipo tenía una emotiva escena con su hijastra? ¡En el trailer había explosiones, es más, me parece que había más explosiones en el trailer que en la película! ¡Devuélvanme la entrada! ¡Aaaaahhhhhhh!.


EL PAPEL HIGIéNICO: Uno calcula la cantidad de papel higiénico a utilizar por su volumen exterior. Pero ocurre que, en el interior del rollo de papel higiénico, si se fijan bien, hay como un agujero, sostenido por una especie de tubo de cartón. Esto le ROBA al usuario aproximadamente de un 25 % de la totalidad del papel higiénico calculado, y ya todos sabemos lo caros que se pagan los errores en el cálculo del restante de papel higiénico. Con este ahorro a costa del usuario los fabricantes se hacen un rollo extra cada cuatro rollos, lo que representa una bocha de rollos al aÑo. Esto es un ABUSO, una ESTAFA y un ESCRUSHE. Se me dirá que el .agujero. tiene la función de colocar el rollo en un ingenioso dispositvo junto al inodoro. Una boludez. Especialmente si pensamos en ESE momento, si, en ESE momento, en el que cada centímetro cuadrado de papel es vital y en toda la casa no hay un miserable papel extra, ni un restito de rollo de cocina, ni una carilina ni nada, a ver cuánto te preocupa que el rollito esté puestito al lado del inodorito.

Contrapropuesta: Adentro del .tubito. debería venir, medio hecho un bollo, un cacho extra de papel higiénico. Puede usarse en el incio del rollo, como compensación preventiva, o guardarse para el final, haciendo el tubito las veces de compartimiento secreto para Emergencias.

Qué decir en estos casos: .¡Aaaahhh, buéh, lo único que me faltaba, ahora resulta que me amarretean el papel higiénico, como si el papel higiénico no fuera un elemento de los que nunca hay exceso, yo creyéndome que tenía un volumen así (delimita el volumen de un rollo imaginario con ambas manos) y resulta que en realidad tengo así (delimita el volumen de un rollo imaginario más pequeÑo, con ambas manos), no se puede cagar tranquilo en este país!.


LAS PROPORCIONES SOBREHUMANAS DEL MANIQUí: Una de las peores y más extendidas estafas de la civilización. Compramos ropa basándonos cómo le queda a un especie de Adonis de plástico inyectado, sin cabeza y excepcionalmente dotados, produciéndose la inevitable amarga decepción en cuanto la instalamos en nuestro cuerpo humano, con fortuna diversa. Esto constituye un ROBO A MANO ARMADA, un DAÑO MORAL y un ESTUPRO. Si hay un Infierno, y rezo todas las noches con lágrimas en los ojos para que lo haya, los vendedores de ropa deberían ir a un círculo del Averno habitado por maniquíes, como diciéndoles .¿querías que tu Prójimo se sintiera conforme con tu estrategia de mercadeo? ¡Entonces, tu Prójimo estará constituido por estos fríos y distantes muÑecos sin Amor, sin Piel y sin Orificios!.

Contrapropuesta: Debería obligarse a los vendedores de indumentaria a contar con maniquíes con panza. Y una panza no rígida, hecha de plástico inyectado, sino de una textura y movilidad que imite a la panza huimana, tal vez con una piÑata rellena de dulce de leche o gazpacho. Eso para empezar. Después debería seguir la línea de maniquíes contrahechos, enanos, encorvados, de pecho hundido, pies para afuera, brazos en falsa escuadra, papada prominente, joroba, con algún miembro menos, o simplemente feos de cara. Un maniquí por cada imperfección potencial; donde se coloque una pieza de cada modelo, para que ningún ser humano -por mal terminado que esté- necesite probarse la ropa para entender cómo le queda. De nada, es una propuesta en favor de ustedes; a mí la ropa me queda invariablemente mejor que al maniquí.

Qué decir en estos casos: .Pero… ¡Al maniquí no le quedaba así! ¡Al maniquí le quedaba bien! ¿Y ahora qué hago, me tengo que sacar la camisa y ponerme la vieja y sentirme de nuevo como un refugiado? ¿Y el tiempo que pasé cambiándome en este cubículo de onanismo-porno-claustrofóbico quién me lo compensa? ¡Encima le tengo que devolver la camisa toda deshecha y chivada al vendedor, que me va a mirar feo porque tiene que volver a ponerle los alfileres a la camisa! ¡Loco, me quiero comprar ropa, no viajar en el Tren Fantasma de las Emociones Destructivas! ¡Aaaaahhhh!.


EL REPULGUE DE LAS EMPANADAS: Solemos quejarnos de que a veces las empanadas vienen con relleno por la mitad. Sin embargo, hay un porcentaje de relleno que se nos mezquina indefectiblemente en el empanadismo tradicional, y que nadie se ha ocupado de denunciar: El repulgue le roba al usuario un 10 % de .empanada., cuya definición académica es .masa con relleno.. El repulgue no tiene relleno; por lo tanto, no se lo puede considerar .empanada. sino un .bulto., algo equivalente a ponerle agua al whisky, o lechuga a la ensalada. Esto es un LATROCINIO, un DUMPING y un HOMICIDIO, ya que el empanadero, con el 10 % de cada empanada que nos retacea, se hace una empanada nueva cada diez empanadas, o doce, o quince, no sé, hay que hacer el cálculo. En el aÑo, esto representa una cantidad de muchísimas empanadas. ¿Y quién las paga? Los giles. Nosotros, las pagamos. El ciudadano, el votante. Se me objetará que sin el repulgue la empanada se abre, como si en pleno siglo 21 no se pudiera inventar un super-pegamento comestible a base de nanotubos de carbono para empanadas que evite la necesidad del repulgue. A papá mono con banana verde.

Contrapropuesta: Una posibilidad es que, junto con cada empanada, el empanadero nos obsequie la cantidad de relleno que correspondería al exceso de masa oicupado por el repulgue, en un platito o paquetito. Otra es que se aproveche el pequeÑo espacio de aire que hay en elinterior de cada repulgue para inyectar relleno; una especuie de .mini-empanadas. al costado de la empanada. Por fin, se propone prescindir por completo de la masa y que el empanadero nos mande el rellno directamente, para evitar cualquier tipo de suspicacia.

Qué decir en estos casos: .¡Pará, ¿y el relleno dónde está en esta parte de la empanada? ¡Pibe, vení, vení, tomá (arranca la línea de repulge de la docena de empanadas y se las entrega hechas jirones al de la moto), dale esto a tu jefe y deciel que espero que me devuelva el importe del equivalente del porcentaje de empanada correspondiente! ¡Y ojo que tengo una CARTA DOCUMENTO y la sé usar!.


LAS FOTOS DE LA COMIDA: En un momento clásico de la cinematografía mundial, Michael Douglas hace un estropicio en un Mac Donalds porque la hamburguesa que le toca es bastante más pequeÑa que en la foto. En realidad, se refiere a las proporciones y el aspecto de la hamburguesa, porque las fotos de las hamburgueserías y comiderías en general, siempre son más grandes. Están ampliadas, por lo que es imposible determinar a ciencia cierta qué tamÑo más grande o más pequeÑa es la foto per se. Esto es un DOLO, una CALUMNIAS E INJURIAS Y y un TOCO MOCHO por parte del gremio gastronómico.

Contrapropuesta: Debe impulsarse la regulación de .Fotos de comida en tamaÑo real.. Así, la foto de una hamburguesa, nunca podrá ser más grande que una hamburguesa, ni en el local mismo, ni tampoco en las pubicidades callejeras, ya que esto constituye publicidad fraudulenta; se acabaron los helados o medialunas corpóreos y gigantes que adornan los negocios de barrio; las empanadas bailarinas deberán jubilarse a menos que SoloEmpanadas venda empanadas de tamaÑos de persona; como mucho, este rol deberá ser interpretado por liliputienses. Esto debería aplicarse a otros productos; no se puede publicitar un auto a tamaÑo menor del real, ya esto que induce a pensar que el auto es RE FáCIL de estacionar. Se acabaron por tanto, las propagandas de autos en la tele, ya que un auto no entra en un televisor común (en cambio, sí están permitidas en los cines), a menos que sólo se presenten fragmentos de vehículos. Además, esto debe modificarse según el tamaÑo de televisor que tenga en su casa. Por ejemplo, si tenés un 14 pulgadas, la hamburguesa o el Red Bull o el Ibu Evanol o lo que sea tiene que aparecer exactamente del mismo tamaÑo que en un plasma de tres metros de alto; por lo que las productoras de comerciales televisivos deberán realizar spots con diferentes proporciones, para transmitirse a los soportes correspondientes.

Qué decir en estos casos: .¡Eeeeh, pero yo quería una vaca guiÑando el ojo de dos metros de alto .esculpida en resina- como la que tenés en la puerta y vos me traés un bife de chorizo, para qué anuncian una cosa si después no te la quieren vender, ttraeme ya una vaca guiÑandomelojo con papas fritas o te hago un escándalo y te traigo al Ombudsman y la Policía y a María Laura Santillán y a Rolando GraÑa y a Nicolás .Pipo. Mancera, yaaahhhghhaaahghhh aaghaaaahhhhrghhhh!.


LAS COSAS EMBOTELLADAS: Un clásico entre los .tocos mochos. de productos comerciales, como en los casos de la esquinuchi, el agujero del papel higiénico y los repulgues son las formas caprichosas de las botellas. Entre estos, el caso más extendido y socialmente aceptado es el del .culito para adentro. que tienen las botellas de vino. Uno espera tomarse una cantidad de vino más o menos así (gesto) y resulta que la cantidad REAL es así (gesto más pequeÑo); ¿cómo saber entonces a ciencia cierta cuánto necesita uno para emborracharse, si ya desde el envase se nos negaÑa con una ilusión óptica? ¿Sabés cuántos litros de vino se ahorra el vinero, y cuántas botellas de vinio al aÑo se hace con ese contraculete que nos esquilma en cada botella? ¡Como mil!


Ni hablar de la .Coca-Cola.. Se supone que esa .cinturita. que tiene la gaseosa más famosa del mundo es una estrategia de marketing para que pensemos en mujeres y nos distraigamos y terminemos comprando la proquería esa. Mentira. Mediante este diseÑo, el fabricante se queda con el .sobrante. de Coca Cola que debería ir en los costaditos, si la botella fuera derechita, sin liposucción. Todo esto no es más que un PLAGIO, un MONOPOLIO y una REDUCCIóN A LA SERVIDUMBRE que hay que combatir con todas nuestras armas. No, guardá esa Colt. Pará. Me refiero a hacer campaÑas de concientización, etc.

Contrapropuesta: Las botellas de cualquier cosa deben ser derechitas, tubos cilíndricos sin curvitas ni entradas cóncavas ni fantasía alguna. Se acepta el angostamiento en la zona del .pico., por cuestiones de practicidad, y hasta ahí nomás. Las botellas de Coca Cola deben venir .rellenitas.. Para no tirar las botellas que ya están hechas, se les pueden incluir unos morralcitos en la cinturita (pegadas con plastilina), con la Coca que falta para completar. Pero además, se debería completar con Coca todo el espacio que rodea a la Coca, es decir el resto del Universo, y que el expendedor nos ROBA al delimitar la cantidad de lúquido mediante la botella, y aparte no debería haber botella alguna porque la superficie de vidrio o plástico ocupa un volumen que podría estar ocupado por la Coca; y debería venir sin burbujas, porque cada burbuja está llena de aire y no deja que entre .Coca., ¡es un ROBO!, y lo mismo que el azúcar, la cafeína, las hojas de coca descocainizadas y las nueces de cola con que se hace la Coca Cola, todo eso debería desaparecer para que entre más .Coca., ¡Quiero Coca, no un conjunto de cosas individuales que sumadas produzcan .Coca., entendés, quiero la Esencia de la .Coca., el Ser, la Entidad! No sé si se entiende. ¿Se entiende?

Qué decir en estos casos: .No, botella no, traeme un vasito..


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