jueves, 30 de diciembre de 2010

miércoles, 29 de diciembre de 2010

¡El Mal está instalado en nuestros aparatitos!


En aquella época legendaria en que yo no tenía celular, consideraba que cualquier intento de humorismo acerca del aparato representaba una tilinguería repulsiva; leía en blogs y revistas comentarios jocosos sobre mensajitos mal enviados o funciones estrambóticas, y me cocinaba en mi propio jugo de irritación y fastidio. “Hay que ser pelotudo”, decía yo, moviendo la cabeza



Hoy que soy un chico moderno y no sólo tengo celular, sino que ya voy por el segundo (un consejo: no jueguen a los manguerazos con el aparato en el bolsillo), curiosamente ya no me parece tan infame. Esto puede significar que o bien me he degradado humanamente o que la cosa no era para tanto. Sin embargo, hay una tercera posición que me parece mucho más irrefutable: Cualquier cosa está bien, mientras la haga yo.



Aclarado este punto, tengo que decir que mi nuevo aparato –austero, sin camaritas ni cosas raras, que eso SÍ está mal- viene con una función tecnológica que jamás hubiera creído posible: La “Falsa llamada”.



Se trata de un botoncito o programación que al ser accionado, hace que el teléfono suene, como si nos llamara alguien, quedando completamente caduco lo que se hacía en los viejos tiempos: hacer “ring, ring” con la boca, para luego decir “uh, tengo un llamado”, lo que solía verse con malos ojos. La función tiene cientos de aplicaciones prácticas: reuniones bodrias, velorios, discusiones con acreedores o mujeres, sentirse menos solo, etc.



Pero lo que realmente me pasma de la cosa es cómo una empresa seria, respetada mundialmente, que fabrica telefonitos con ganancias de millones de dólares, incluye una utilidad tan obviamente inmoral en su manual de instrucciones, sin que se le mueva un pelo. Ni siquiera han intentado disfrazar la cosa, ponipendole “Función de sonamiento del ringtone automático” o “Chequeo de buen funcionamiento del ringtone” o aunque sea “Llamada no exactamente exactamente exactamente verdadera”. No, “Falsa llamada”, le mandaron, así sin eufemismos de ningún tipo. Falta que le agreguen “Y si aceptás esta función, no te quejes si el aparato se te trula a los tres meses, que vos sos igual de pillo que nosotros, los señores Telefonito”. Esto, además de dar cuenta de la decadencia moral de Occidente, la cercanía del Apocalipis, el Reino de la Inmunda Ramera de Babilonia, el fin del Mundo según el Calendario Maya, las doce tribus perdidas de Israel, el Triángulo de las Bermudas, la msiteriosa desaparición de los Caballeros Templarios, eeehhh… Perdón, me extravié un poquito. Decía, además de todo eso, abre las puertas de una miríada de “Funciones de Celular Malvadas”:



“El Falso Mensaje”: Como la falsa llamada, pero en mensaje, y aparte te aparece escrito y todo. Un robot escribe los mensajes a tu medida y conveniencia, como para que unos los muestre comentando “Uh, mirá el mensaje que me mandó Megan. Desde esa noche en San Diego no me deja en paz, la pobre, quién hubiera dichoque una súper estrellacomo ella sufriría de fiebre uterina”. O “¡Este Marty! Porque yo a Scorsese le digo Marty. Insiste en hacer una película con mi blog, ahora me pone que ya lo consiguió a Robert Downey para hacer de mí. Pero yo ya le dije que tengo ciertas dudas con la trasposición de géneros, no quiero comprometer mi ética artística. Bueno, veremos.” O: “Uh, mirá, me invitaron a una cena de fin de año” o “Uh, mirá, me madaron una promo” (cuando el nivel de nuestras pretensiones ha descendido un poco).



La “Falsa Llamada a Otro”: Se trata de unas “llamadas fantasma” que apareden registradas en tu aparato aunque no las hayas hecho nunca. Su uso más inocente es demostrar que uno ha hecho el intento de comunicarse con esa persona, cuando lo había olvidado por completo. Sirve para cumpleaños ajenos y otros compromisos que no nos importan. Su uso más maquiavélico, por otro lado, es acusar a otra persona de no atender tus llamados, con el objeto de manipularla psicológicamente, exigirle favores a cambio, utilizarlo como prueba judicial, etc.



La “Falsa Llamada de otro, pero a otro”: Se trata de una función por la cual podés llamara a otra persona, pero al otro le aparece un teléfono ajeno. Por ejemplo, el de tu ex suegro, ponele. Ideal para llamadas obscenas, amenazas anónimas, falsas noticias de fallecimientos, chistes telefónicos tipo “¿Hablo con la Familia Gallo?” o simplemente llamar y cortar, llamar y cortar, llamar y cortar, llamar y cortar. Viene con una camarita conectada la casa del impostado, para verle la cara cuando el acosado lo llama para putiarlo.



El “Falso Usuario”: Se trata de un robot que atiende por vos, imita tu voz a la perfección y mantiene una conversación con la persona indeseable de turno. Y aclaremos que cuando digo “robot” no me refiero a un “programita” virtual, sino a un robot en serio, un replicante igual igual a vos, sólo que con pinzas de acero en lugar de manos y la fuerza de cien hombres, así que también puede ser útil a la hora de discutir con algunos vecinos. Y que tenga rayos láser y “Función mayordomo”.



La “Falsa Fotito”: Para hacer uso de esta función, ni siquiera hace falta que el celular tenga camarita, porque como ya hemos dicho, tener camarita está mal. Sirve para sacarle fotos a personas que crean merecerlo. Luego, le mostrás cómo salió la foto, pero cuando aprieta el botoncito al tipo le aparece la foto de uno de esos deformes que salen por Youtube, y tiene pesadillas durante toda la semana. Viene con una frazadita del tamaño de la pantalla, que la cubre cuando lo mirás vos (así no ves al deforme).



La “Falsa Linterna”: Pretendiendo que el moderno celular sea un cortaplumas suizo de cosas de electricidad, en algún momento se le agregó la “función linterna”, que sirve para buscar llaves, aritos, etc. Nosirve, lamentablemente, para buscar el celular que se te cayó en la zanja. No importa. Ese es otro tema. La cosa es que en este modelo, la “Falsa Linterna” es, en realidas un rayo láser perforante, que vos ya sabrás cuando, cómo y contra quién usar. Y si el tipo se enoja (por ejemplo, si pierde el ojo), ahí accionás al “Falso Usuario”, para que le haga un fuerte apretón de pinzas.



El “Falso Celular”: Se trata de una medida preventiva para que no te lo pidan prestado. Es un celular igual a tu celular, sólo que tiene unas púas microscópicas embebidas en curare. La dosis es mínima, como para dejarlo al tipo paralizado durante algunas horas. Tampoco queremos matarlo, sólo sacudirle un poco la hormona del manguerismo. Y si se te va la mano, el “Falso Usuario” viene con una “Función The Wolf” (en homenaje a Harvey Keitel en “Pulp Fiction”)



Podría seguir HORAS, pero ¡ring, ring!, upa, me llaman, me llaman, perá.


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martes, 28 de diciembre de 2010

¡Uhhhh, cómo se me pasó éstaaaa!!!


Agregado veraniego de último momento a este viejo post:



52) El aire acondicionado es de derecha. El ventilador de techo es de izquierda.



Miren, el ranking de los animales más raros del 2010. Sumamante inquietante la lagartija que se auto-clona.


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¡Lanzan “Pronóstico Horrible”!


Pronóstico Horrible para los próximos 1.000 años:



Las altas temperaturas continuarán por lo menos hasta el jueves, día en que subirán aún más. Desde el noroeste se acerca un frente de calor intenso y caluroso, brindando olas calientes de calor intenso a toda la zona, con el consiguiente calor. Las máximas rondarán los 56°, con una sensación térmica de 56.000.000°. Para el viernes, más calor y mayor temperatura, con canícula, calor, bochorno, calidez, agobio y calor. Recién el sábado se sentirá un alivio, pero el alivio vendrá en la forma de calor (mayor que el anterior), produciéndose algunas muertes por calor (con el consiguiente alivio para el muerto). Las buenas noticias: El calor será tan intenso que los cadáveres se descompondrán en cosa de minutos y nos ahorraremos toda la payasada esa del velorio y el entierro. Pero luego de este alivio, ¿adivinen qué? Calor.



El domingo habrá calor por la mañana, temperaturas altas al mediodía, ardor a la tarde e ignición por las noches. La sensación térmica será más alta que la temperatura normal y viceversa, produciéndose un “círculo vicioso” de calor. Se prevén algunos casos de combustión espontánea en los barrios más humildes de la Ciudad. Luego continuará el buen tiempo, entendiéndose “buen tiempo” como “calor”. Sol, sol, calor, mucho sol y calor. Se recomienda, para evitar el “golpe de calor”, usar sombrero y no salir de debajo de la ducha en los próximos cinco meses. Si sale, camine muy lentamente, como el Hombre Nuclear. Luego, salga a la calle y prepárese para escuchar una serie de variaciones infinitas sobre el calor como tema de conversación, de las que no podrá escapar por estar caminando en cámara lenta (Convengamos en que a usted -principalmente debido al calor- tampoco es que se le ocurran muchos temas). De este modo, el calor exterior debido a las altas temperaturas se equiparará al calor interior por hablar mucho del calor (homeotermia). Si ambas temperaturas, la exterior y la interior, coinciden con demasiada exactitud, le esplota la caja torácica. ¡Cuidado! Para evitar esto use sombrero y corset.



Para la semana que viene llega el alivio: Lluvia el lunes por la mañana, pero lluvia caliente y sin agua, en forma de polvillo, como si lloviera leche en polvo, lo que producirá un leve descenso de la temperatura, pero tan leve que será un descenso hacia arriba (“descenso relativo”), de 67° a 72°, con una sensación térmica de 89°. A esta altura ya deberíamos estar todos muertos, pero la ONU, Amnesty International y Bono nos enviarán como unos motorcitos que se colocarán en la espalda, para hacernos andar sobre el asfalto caliente aunque no queramos y así sobrevivir. Gracias, Bono, gracias. Siempre tan macanudo y considerado. Buenísimo el último disco. Ah, ¿no sacaste disco? Bueeeno, yo qué sé.



Para el otro miércoles el Pronóstico Meteorológico se dedicará a pronosticar sólo diferentes tipos de calor: Calor subte, calor microcentro, calor piquete (con gomas incendiadas), calor Taunus, calor oficina pública sin aire acondicionado. Las figuritas esas de nubes y lluviecita las tirarán a la basura, porque ya no hacen falta, porque sólo va a hacer calor. El resto de la programación, por otra parte, estará dedicada íntegramente al tema del calor. Darán películas que pasan en el desierto o en días de calor o en incendios, tipo Mad Max, Haz lo Correcto, Tarde de Perros, Infierno en la Torre. Los canales de cocina enseñarán a hacer fondue y pollo al horno de barro, o panqueques flambeados. Ya la gente estará tan loquibambi con el calor que se lanzará a sus garras o lenguas de fuego, desechando la idea de tomar agua o prender el ventilador.



Buenas noticias para el fin de semana: Buen tiempo. O sea, habrá como una pequeña ola de calor dentro de la ola de calor. Alerta negra, zonda, monzón, lluvia de leche en polvo, combustión espontánea y todos arrastrándonos por el asfalto con los motorcitos esos y hablando del calor, o comentando las películas sobre calor que vimos anoche, en la calurosa noche de anoche. No se olvide de usar sombrero.



Luego habrá calor, luego calor, más adelante, calor, hasta que por fin llegarán los primeros calores, y entonces todos tendremos un montón de calor hasta que venga el calor. Y por fin, un día, cuando menos lo esperemos, hará calor. Calooorrrrrr. Calorrrrrrr. Las chicharras se quedarán afónicas y morirán con las cuerdas vocales resquebrajadas y secas, y nos arrastraremos por el asfalto sobre un colchoncito de cadáveres de chicharras. Calorrrrr. Calorrrrrrr. Calooorrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr. Para febrero y marzo: El calor no afloja, che. Luego, el resto del año, calor, pero más, hasta que llegue el verano y ahí agarrate, que va a hacer un calor que ni te cuento.



Tengan uds. un feliz verano y que les toquen lindos días (o sea, calor).


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lunes, 27 de diciembre de 2010

Dato 1.504: India 2


caparros.gifEn la India hay mucha elefantiasis. ¡Mirá vos! (Fuente: Mi amigo Pablo Fayó, a quien se lo dijo un tipo, y él me lo dijo por chat. A los dos nos llamó la atención el dato, porque además, en la India tienen elefantes. Nos pareció una coincidencia asombrosa. En fin. Probabilidades de exactitud: 180 %%. Le saqué un poco, porque como me lo dijopor chat de algún modo es como un dato sacado de Internet)


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miércoles, 22 de diciembre de 2010

¡Lanzan tipo indignado de persona!


Hoy el Dto. de Diseño de Personas de “Yo contra el Mundo” les presenta un nuevo tipo de persona: “Yopupuirvvvo”, el Indignado.



“Yopuipuirvvvo” va a comprar bróccoli: “Yopupuirvvvo” se allega a la verdulería, mientras escribe mentalmente una carta a La Nación quejándose del tema de que las verdulerías no estén más cerca de la gente que paga sus impuestos, en lugar de estar a una cuadra y tres cuartos, que es un montón. Cuando llega pide un ramito de bróccoli, un poco molesto porque el boliviano que atiende aún no haya aprendido el acento de Buenos Aires, o sea, vienen acá, el país los recibe con los brazos abiertos y no son capaces de aprenderse el acento. ¡Buéh! Es así. Cuando el boliviano le dice cuánto sale el bróccoli estalla de indignación porque es increíble lo que sale, pará, parece mentira, tendría que salir mucho menos, es un bróccoli, ¿es de oro el bróccoli? No, así ya no se puede vivir, encima no son capaces de aprenderse el acento y estar MÍNIMO a una cuadra y media de la casa donde uno vive. No, no, no, no, no, no, no. Yo te voy a poner una denuncia, te voy a denunciar a Inmigración y al INDEC, pero qué al INDEC si son todos ladrones, y sí, pobre país, así no se puede vivir, ¡“X” plata el bróccoli!!! ¡Es una vergüenza! Y el calor que hace, no, así no se puede vivir, y a la tercera vez que dice “no se puede vivir” agarra y se muere.



“Yopuipuirvvvo” hace un crucero por el Caribe: Un día “Yopuipuirvvvo” llama al Centro de Defensa del Consaumidor pero se equivoca, llama a una agencia de viajes y como esl el cliente n° 1.000 le regalan un crucero al Caribe. Acto 2: “Yopuipuirvvvo” está en una reposera viendo el azulado cielo y el mar esmeralda, medio molesto, medio indignado porque las reposeras son de pino, escuchame, por la guita que te cobran, no a mí, pero al que le cobran, podrían poner una madera más noble, no sé, guatambú. Entonces se pide un daikiri de durazno y le dicen que se acabó, pero le pueden traer de mango. Para qué. No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, así no se puede vivir, cómo es, estamos en medio de la nada y a estos hijos de puta, ¡Hijos de puta! Se les acaba el durazno, ¿no lo podrían haber previsto?, esto es una falta total de previsión, acá tiene que haber más previsibilidad, porque andá a conseguir durazno en medio del mar, así no se puede vivir. ¿Y si soy alérgico al mango??? No digo que lo sea. No, no soy. No, no es eso, me encanta el mango, lo que me molesta es la forma, el modo en que se hacen las cosas, la falta de previsión y previsibilidad y previsionismo, eso me molesta. ¿Y yo cómo sé que el barco no se va a hundir??? Porque así como se les acaba el durazno capaz se les acaban las “cosas” necesarias para mantener el barco a flote, y no, ni idea, NO SOY INGENIERO NAVAL, justamente yo espero que el tipo que supuestamente estudió para ingeniero haga las cosas bien. Digo yo, ¿tanto cuesta hacer las cosas bien??? Yo en mi trabajo te aseguro que me rompo el culo para hacer las cosas bien. No, así no se puede vivir y ahí se muere.



“Yopuipuirvvvo” mira dos bailarines de tango en la calle Florida: “Yopuipuirvvvo” va a hacer un trámite en el Centro, mascullando, ah, no, no, no, así no se puede vivir, así no se puede vivir, pero qué descuidada está la calle Florida, un asco, antes daba gusto, era una calle comparable a las grandes peatonales de Londres, París, Barcelona, Amsterdam, mirá, todo lleno de vendedores ambulantes de porquerías, ¿y eso?. Y se queda viendo unos bailarines de tango. El tipo es una especie de Raúl Lavié bastante arruinado, ella es una chica jovencita vestida de putona tanguera, y hacen una serie de evoluciones circenses. Para qué. A “Yopuipuirvvvo” le agarra el soponcio y gruñe por lo bajo: “¡Esto no es tango! ¡Esto no es tango! Dejame de joder. ¡Esto no es tango! El tango es otra cosa, el tango nació en el arrabal, el tango es un sentimiento, el tango es una cosa que no sé bien cómo es pero te digo que esto no es tango, ¡por favor! Así no se puedeeeeee ehahhhehhaehh caminar tranquilamente. Y todo para entretener a estos turistas foráneos que vienen a cogerse nuestras minas y comerse nuestros churrascos.” Y agarra y empieza a gritar bajito, revoleando los ojos de un extremo a otro, “¡Caraduras! ¡Caraduras! ¡Vayan a trabajar!!!” y se va poniendo de un color cada vez más purpúreo, y piensa que aparte esto debe contravenir todas las contravenciones municipales y edilicias del Gobierno de la Ciudad Metropolitana, ¿cómo no hay un agente? Y empieza a ver a todos lados si hay un policía y no lo encuentra, ¡claro, seguro que están pidiendo pizza en “Los Inmortales”! ¡Ca-ra-du-ras! Esto no es tango. No, así no se puede vivir, y ahí se muere.



“Yopuipuirvvvo” juega al “Pac Man”: “Yopuipuirvvvo” encuentra un viejo local donde todavía s epueden jugar fichines y –tras rumiar con mucha amargura que qué pena que hayan desaparecido estos locales, esto era algo sano, familiar, no como ahora- se pone a jugar al “Pac Man”. Primero le da bronca que los fantasmitas se llamen Inky, Dinky, Blinky y Clyde, después le da bronca que Pac Man sea amarillo, después le da bronca que haya pelotitas en pasillos interiores a los que hay que meterse doblando -¡parece que lo hicieran a propósito!- y pierde miseralemente a los 40 segundos. Pide hablar con el dueño enérgicamente, pero no está, el que atiende es un pibe con muchos granos y gorra, y le explica que no está. “Yopuipuirvvvo” exige que le devuelvan el importe de los fichines adquiridos, porque no puede ser, esos fantasmitas están “demasiado rápido”. Porque perdió. “Gorra” le explica confusamente que eso va contra la política interna de la empresa, o algo así, y “Yopuipuirvvvo” se pone loco y lo amenaza con denunciarlo a la Secretaría de Ombudsman de Protección de Defensa del Consumidor, porque así no se puede vivir y cuando sale a la calle lo pisa un taxi y se muere, aunque no haya dicho “así no se puede vivir” dos veces más (no tiene nada que ver).



“Yopuipuirvvvo” sale con una chica: “Yopuipuirvvvo” se encuentra a las 22:05 en un bar de Palermo Hollywood, le dice hola y acto seguido lanza una certera perorata de quince minutos acerca de cómo las mesas de los bares ocupan el espacio público de las veredas. “Yopuipuirvvvo” le hace a la chica un disimulado escaneo facial y entiende que ella está muy impresionada por su lucidez y fuertes principios, así que agrega dos peroratas más, una sobre los químicos que tienen las papas fritas de copetín y otra sobre la falta de cuidado con que se trata a los incunables en la Biblioteca Nacional. Luego empieza a mover la cabeza a todos lados, con los cachetes colorados, cómo puede ser que estemos acá hace diez minutos y no nos haya atendido nadie,ves, esto es la Argentina. ESTO es la Argentina, este es un ejemplo de los problemas que tenemos en la Argentina, el ejemplo de que los mozos no te atienden. ¿Cómo ejemplo de qué??? ¡Ejemplo de que los mozos no te atienden! Y empieza a llamar a distintos mozos con el ceño muy muy fruncido y los cachetes muy muy colorados y nadie le da bola, y en una de esas hace otro escaneo facial y le parece que si muestra más lucidez y principios morales ella es suya, ya está, es suya, es suya, se la ganó. Así que golpea la mesa y dice “¡Me cansé! Voy a hablar con el dueño. Vos esperame acá.” Llega al mostrador y le dicen que no, el dueño no está, no, no le pueden dar el teléfono de la casa, no, ese tipo de quejas están contra la política de la empresa y “Yopuipuirvvvo” grita, con el rostro purpúreo y tenso y vuelve a la mesa dispuesto a decirle a la chica que ya está, en este lugar no se puede consumir, sería ambiguo de su parte consumir algo en un lugar que está en contra de sus firmes principios morales pero cuando llega la chica no está y “Yopuipuirvvvo” se indigna por la falta de previsión y previsibilidad y previsionismo de las mujeres. Así no se puede vivir, así no se puede vivir, así no se puede vivir, y agarra y se muere.



“Yopuipuirvvvo” lee el diario: “Yopuipuirvvvo” se sienta a desayunar tranquilamente y leer el diario y ¡PAM! ya en la primera plana empieza a maldecir y a decir que cómo puede ser que el Gobierno permita que el Gobierno haga estas cosas y se le ponen los cachetes de color fucsia, y cómo permiten y por qué nadie hace nada y por qué ellos hacen esto y por qué no hacen otra cosa, y larga extensas parrafadas acerca de las barbaridades que han ocurrido en los últimos ochenta años, y el ceño se le cubre de una miríada de líneas irregulares y la voz se le hace ronca y después adopta una pose de cinismo incrédulo, haciendo como unas risitas atragantadas y diciendo “Noooo, noooo, noooo, no se puede creer, noooo, noooo, ja, jua, jua, noooooo” y respira agitadamente y se pone cada vez más fucsia y le esplota la cabeza.



“Yopuipuirvvvo”, Emperador del Mundo: “Yopuipuirvvvo” dirige un Imperio Interplanetario con mano de hierro. Pero de vez en cuando, sale de incógnito a ver qué piensan sus súditos de él y se encuentran con unos tipos que se quejan del leve aumento del 8887666678 % en el Impuesto a Existir, y “Yopuipuirvvvo” no puede con su genio y se prende, y se pone fucsia y le agarran ataques de gritar “¡Nos están matando! ¡Nos están matandoooo!” Los tipos se ponen medio nerviosos porque lo reconocen a “Yopuipuirvvvo” enseguida, y no saben si seguir hablando mal de él o cambiar de discurso o irse o qué, pero “Yopuipuirvvvo” se entusiasma y los alienta a que hagan algo, algo sangriento y revolucionario, a lo que los tipos dicen “Bueno, bueno, tomémoslo con calma… No es todo tan blanco y negro” y “Yopuipuirvvvo” grita que por ese tipo de actitudes así es como anda el Imperio y que después los argentinos (del Imperio) no nos quejemos, porque el argentino Imperial es así, mucha queja pero nadie hace nada y ahora van a ver el argentino. Entonces vuelve al Palacio y saca un decreto bajo pena de muerte instando a que la gente haga algo, y al día siguiente hay una revolución y “Yopuipuirvvvo” no puede hacer nada porque es POR LEY, claro que por ese tipo de leyes estamos como estamos, grita “Yopuipuirvvvo”, y al final le cortan la cabeza y se indigna.


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Dato 1.500: Modesto Ederra


caparros.gifModesto Ederra, creador de la clásica colección infanto-juvenil de libros “Robin Hood”, murió a los 102 años. ¡Mirá vos! (Fuente: Brindis, que dice que lo sacó “de internet, pero del site de la revista Axxón, pionera pionera pionera de las revistas ‘computarizadas’ (yo la recibía por un ‘billboard’, antes de que naciera internet, cuando era una revista ejecutable bajo DOS que entraba en un diskette de 360KB). Y además soy viejo conocido de uno que a veces escribe ahí, así que es casi como si me hubiera costeado.” Probabilidades de exactitud: 200 %%, porque por lo que entendí no es exactamente exactamente exactamente “Internet”)


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viernes, 17 de diciembre de 2010

¡No maneje esta máquina en estado de ebriedad!


Pará, ahí en la máquina de lanzar chivetes quedó una lucecita titilando, ¿a ver? ¿Cómo es? ¿Quedó algún chivete dando vuelt…?



¡KFRRRAGHARRARHHH!!! ¡Uyyyy, me pasó el chivete por al lado! Acá me avisa Aleida-g que “hoy viernes 17/12 a las 22:30 hs. en el Musetta Caffé de Billingurst y Tucumán en Palermo se presenta el duo “Afortunados en el juego”. Gisele (soprano, actriz y sobrina mía) y Lucho (guitarrista de la ostia) se unieron conformando este singular duo para recrea tangos y boleros de una manera particularmente histriónica. La entrada vale 15 pesitos.” O sea, tango, histrionismo, guitarras, café y nepotismo todo en uno, ‘¿qué más querés por MISERABLES QUINCE PESOS QUE HOY POR HOY NO TE ALCANZAN NI PARA ALMORZAR, HIJO DE PUTA, CORRUPTO, XENÓFOBO, MACRI, ¡HITLER!?? Perdón, perdón. Me fui indignando, pero yo calculo que van a ir. Para que no me indigne. Bueno, vayan.



¡KULTURRR, KULTURRR, KULTURRR!!! Uyyy, ahora me pasó rozando la oreja uno de esos chivetes de “cultura oficial tipo museos” pero que para variar se lo merece en serio! Parece que en el Museo Sívori, uno de los lugares más hermosos de la Tierra –frente al Rosedal- hacen una exhibición de Grandes Ilustradores de Libros de la Argentina, desde Castagnino a Berni, pasando por Roberto Páez; y con ingrediente especial que ahrá las delicias de la vetusta “Generación X”: nada menos que LAS TAPAS DE LA COLECCIÓN “ROBIN HOOD”; incluidas algunas del legendario Pablo “Indio” Pereyra!!! Y acá ya ni siquiera hablamos de “quince pesitos” sino que entramos en el rango del “un pesito”, que es lo que sale hoy por hoy entrar a un museo. ¿Y vos decís que hay inflación?



¡HAYRRROWORRRYAAAA!!! Y esto no es tanto un “chivo” porque significaría hacerle propaganda a la competencia, como una congratulación, que de eso no me pueden decir nada, porque el Sr. Diego “Me fui para arriba” Parés arranca desde este domingo con un chiste diario en la contratapa de una radio amiga. No, no te puedo decir cuál es. No, ese no. No, tampoco. No, no, no… ¡Ese! Sí, ese. Así que apartir de ahora ya saben: a comprar el diaria del Tío, y el otro. Bah, no, el otro lo pueden leer en un bar de esos que te dan el diario. Ahí está. Esto se llama quedar bien con Dios (o sea, el Tío) y el Diablo (el otro).



Miren, el magnífico blog de Juan Matías Roldán, uno de los ganadores del concurso de la revista “Fierro”.


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jueves, 16 de diciembre de 2010

¿Hay “Birdie Num Num” en el Cielo?


(chin, chun churún, chun churín)

TARAM, TARAMM (TUMMM TUMMM)

TARAM, TARAMM (TUMMM TUMMM)

SARÁN, SARÁN, SARÁN, SARÁN SARÁN SARÁN SARÁN SARÁAAAN

SARARARARAN

SARÁN, SARÁN, SARÁN, SARÁN SARÁN SARÁN SARÁN SARÁAAAAAAN

SARÁN, SARÁN, SARÁN, SARÁN SARÁN SARÁN SARÁN SARÁAAAN

SARARARARAN

¡SARÁN, SARÁN!

SAN, SARÁN, SARÁN, SARÁAN, RÁAAN, RÁAAN RÁAAN,

SARARARÁ, RAN

(pum, chapapapum)

SAVUAM

SAVUAAM

SAVUAVUAAAAAM, SAVUAVUÁM

SAVUARUVUARUVUÁRUM

SAVUARUVUARUVIUÁRUM

VUA VUAMMMM

SAVUAPU, VUAPUVUARUVURUARUM, SAVURUVARU VARUARUMMMM, VUÁ, VUÁ

¡SUVUPUÁA, SUVUPUUPUÁAA, PUÁAA!

SA, SANNN…



Vaya esta versión por escrito del tema de “La Pantera Rosa” para homenajear al Gran Blake Edwards, el extraordinario director de –claro- “La Pantera Rosa”, “Desayuno en Tiffany”, “Víctor Victoria” y, por supuesto, este PELICULÓN, que acaba de desertar de este planeta.



¡Salud, Blake! Monicelli, Edwards… Sí, ya entendí de qué va este año. Pero tenés los días contados, querido (informado por Lucía).


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martes, 14 de diciembre de 2010

¡Máquina de lanzar chivetes está a full!


¡HAH-ROOROORR-ROOONNNKKK! Y la máquina se pone locatelli anunciando la salida de la “Fierro” 50, donde una vez más el boludo de Podeti hace de las suyas en su polémica columna de documentalismo-ficción “El Cartoonero”! Esta vez, contando la historia de Ernesto Canessa, el humorista desubicado. En la imagen pueden ver uno de sus recordados personajes, el Agente Picanotti, que seguramente hoy gozaría de gran éxito. Ahhh, y ahora que me acuerdo la revista aparte tiene de relleno (alrededor, lo que no sería exactamente un “relleno” sino una “tapa de pascualina”) unas historietitas de otros tipos que no son yo. ¡Cómprenla en su kiosco amigo y disfrueten de esta nueva entrega de “El Cartoonero”, rodeada de relleno!



¡ÏA! ¡ÏA! ¡SHUB-NIGGURATHHH!! TEKELI-LI! En su magnífico blog –porque ahora el tipo tiene blog- el SE-ÑOR Lucas Nine nos dice: “Asistan ustedes a esta fiesta basada en el engaño sistemático de sus retinas haciéndoles creer que una serie de fotogramas inconexos son en realidad un movimiento continuo y deléitense con la fotografía dinámica de una locomotora avanzando majestuosa por la pantalla (sólo para espíritus templados, se recomienda no saltar de la butaca)”. Se refiere, claro, a “Animática”, un festival de dibujitos animados -hay que traducir todo, el pibe habla raro- al que podrán asistir MAÑANA 15 DE DICIEMBRE (¡y por una vez no hago un chivo sobre la hora! Ya descorcho el champagne) a las 21 hs. en “Camarín de las Musas”, Mario Bravo 960. Habrá gran cantidad de obras del género, pero el plato fuerte es sin duda “Les Triolets”, la película del Sr. Nine (h). No, no, no dan Padre de Familia.



¡SACATÚNNNNNGAAAA! ¡PAPARRACHFFF!!! Bueno, vamos desenchufando la máq… ¡Horror! ¡Quedaba un chivete! ¡Por poco le corto la cabezaaa! Bueno, se trata de mi querido amigo Edgar “Buky” Cortés, anunciando sus “Noches Mexicanas”. ¿Estás por festejar una cosa y sos un plomo y no se te ocurre nada y ya andás diciendo “Y bueeehhh… No séeee… Pido unas empanaaaaadaaaas” y van a ir y se van a querer matar y te van a odiar? ¡No! ¡Llamalo a Edgar, que en un abrir y cerrar de ojos te llena la casa de cosas mexicanas (Momias de Guanajuato, mescal, Verónica Castro, ponele) y te prepara un menú azteca para chuparse los dedos –y para estar el resto de la semana a arrocito y leche, viste lo que comen esos de generados! Escribile a nochesmexicanas@gmail.com o llamalo al 156-2262190 y a gritar “es que no me tienen paciencia”!



Nada más.


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lunes, 13 de diciembre de 2010

¡No sé por qué no me consultan a mí!


Idea N° 5.765 para solucionar el problema de la vivienda:



Paso 1: Detectar a los boludos que dicen “Qué barbaridad, yo tengo que trabajar como un negro para pagar las cuotas de mi departamento y a esta gente seguro que le van a dar una vivienda gratis” (Mediante una máquina que se llama, precisamente “detector de boludos”)

Paso 2: Expropiarles su departamento.

Paso 3: Regalarles un terrenito chiche en el Parque Indoamericano acompañado por una carta de “¡Felicitaciones! Esto no será como el depto en Colegiales o Barracas o Villa crespo que te estabas pagando, pero ¡es gratis!”

Paso 4: Darles un libro que se llame “1.000 maneras de cocinar víboras”.

Paso 5: Darles otro libro que se llame “1.000 maneras de esquivar balazos de la policía”.

Paso 6: Darles unas chapas y unos cachos de cartón (junto con una carta que diga “Bueno, esto no será como el ladrillo hueco, el Durlock y la losa radiante que tenés en el depto que te estabas pagando, ¡pero es gratis!”).

Paso 7: Darles una Filcar, para que vean en qué zona olvidada de Dios queda el Parque Indoamericano, y filmarlos cuando digan “Ahhh, yo esto lo conozco, es por donde se saca el registro, es en la loma del culo. Mirá, no tenía idea.”

Paso 8: Ponerles una careta de boliviano y decirles: “Mirá, si te animás a cruzar la valla al grito de ‘¡No me peguen, soy salteño!’ y zafás de los lugareños xenófobos y de las balas de la policía y de las víboras del Parque Indoamericano y volvés, te regalamos una engrampadora para que te puedas armar tu casita” (después, dársela sin ganchitos).

Paso 9: Convertir los departamentitos desocupados en un Museo de la Vergüenza, y hacer visitas guiadas mostrando los electrodomésticos, los imancitos de heladera, la colección de revistas “Noticias” y los libros de Osho de los tipos. Destinar el dinero recaudado a un Fondo Nacional de Vivienda, que se otorgarán mediante créditos blandos a gente necesitada (y uno a mí, porque tuve la idea).



Es un buen momento para volver a recomendar el excelente blog de Minaverry.


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viernes, 10 de diciembre de 2010

“¡Kassim dinunsia, sinior!”


Escribe Kassim

Conductor Prinsipiante

dolarsiniordolar@gmail.com



Kassim no quiere ser molestia, sinior, Kassim prinsipiante bueno y temeroso de Alá, Kassim va todos los días Catedral de la Plata a adorar Alá y Museo Ciencias Naturales La Plata a agradecer todo los sientíficos hacen por nosotros para que no siamos ignorantes, sinior, y también al zoológico La Plata a ver animales, sinior. Kassim hombre bueno y honesto. Kassim se arrastra todos los días en su condisión de “intocable” y sabe guardar su lugar para no molestar conductores veteranos ni otras personas. Pero Kassim tiene que expresar su gran dolor por burla hecha por emprendedor gastronómico portenio, Kassim orgulloso platense y no gusta que portenios gastronómicos se burlen de platenses por forma de hablar, sinior, así hablamos nosotros y está bien. “Nunca te avergüenses de tus palabras mientras tu lengua no sea ponsoniosa como la de la serpiente y la mujer”, como dice el profeta.



Kassim además sabe que es humilde e ignorante, pero nunca cometería error gramatical digno de soquete bruto analfabeto como poner asento ortográfico en palabra aguda terminada en “r”. Parese que portenio piola es más ignorante que platense y que Kassim, sinior, ¡ji, ji, ji! Perdón por entregarme al plaser frívolo de la risa, sinior, ¡ji, ji, ji!, pero como dice el Profeta “Felis de aquel que aún conserva la capacidad de reírse de los errores ortográficos de los demás y de las viejas que se caen en la calle”. A mí me daría vergüensa, sinior, entrar en local con asento ortográfico, porque pueden pensar que yo de algún modo lo apoyo o asepto por omisión.



Por eso desde su humilde posisión Kassim protesta contra burla a platense y radicaría ya mismo dinunsia contra restaurante portenio por discriminación en el INADI de La Plata, pero por su condisión de prinsipiante Kassim prohibido haser uso de cosas del Estado, así que espera que lo pueda hacer platense más afortunado y de casta supirior y no por esto piense Kassim se queja de su suerte y destino, ya que voluntad de Alá es incuestionable. “Felis de aquel que se alimenta de tronquitos de lechuga encontrados en el fondo del basurero, ya que hay quien debe alimentarse de la puntita esa marrón que hay en el extremo de los tronquitos de lechuga”, como dice el Profeta (Grasias a Fender por dinunsia).


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¡Macabra reflexión sobre carterismo!


ENCUENTRO QUE EL MASCULINO DE CIERTA EDAD SE VE ATRAPADO POR UNA ESPECIE DE “MANIOBRA DE PINZAS DEL RECEPTÁCULO”. LA TEORÍA VENDRÍA a ser la siguiente: A medida que crecemos, necesitamos más “cosas”.



El niño no necesita “cosas”, y si las necesita, no necesita llevarlas, ya que cuenta con dos receptáculos auto-motores (sus padres) que se encargan de llevarlas por él. Existe una excepción: la escuela, a donde se ve obligado a llevar un receptáculo con “cosas”,pero de esto hablaremos en otro momento.



Cuiando el niño va a la plaza o a comprar el pan lleva, como mucho, una pelota o el dinero exacto para la compra (para evitar que alguna monedita se transfigure accidentalmente en Gogos o figuritas del Mundial). Nada más parece hacerle falta. El mundo son sus “cosas”. El sol, los pájaros, los autos, las porquerías que hay en el suelo, los freaks que azotan nuestras calles son todo el estímulo, interés y entretenimiento que necesitan. Porque el resto de su Universo de interés -la tele- quedó en casita.



Luego, en su adolescencia o juventud, parece seguir ejerciendo cierta resistencia contra las “cosas”. Se han incorporado sin embargo las llaves, que le permiten volver a una hora razonablemente tardía como para que los mencionados receptáculos auto-móviles no lo vean tambalearse o vomitarse dentro de la boca. Y algo de dinero extra, que por suerte y juventud, nunca es demasiado. Por lo que el joven humano y masculino es un verdadero “manos libres”.



Entonces algo ocurre a mediados de los treinta y, como una bola de nieve malvada y con pensamiento propio, puede llegar a un tamaño y poderío monstruosos. En cierto momento, parece que ya no puede salir sin “cosas”. Llaves de la casa, de la de su novia y/o amante, de la de su padre anciano, de la máquina de café, del auto -porque tiene auto-, el celular, porque el muy boludo tiene celular, un aparatito para escuchar música de esos que hay ahora, la billetera (que es obesa y deforme, llena de tarjetas bancarias, fotos de los niños, tickecitos que guarda para hacer sus cuentas semanales, papelitos con números de teléfono, recetas médicas e instructivos para tratar su media docena de semi-enfermedades crónicas y, de vez en cuando, algo de efectivo), el desodorante porque a Dios gracias aún le funcionan las glándulas sudoríparas, el cepillo de dientes, el DNI y papeles para trámites inconclusos y blísters incompletos y decajetados de diferentes píldoras energizantes, antioxidantes, antihistamínicas, analgésicas e hipotensivas (porque el organismo de este masculino ya no funciona sin ayudantes químicos).



El masculino urbano de más de treinta y pico no funca solo. Le faltan cachos. Carece de autonomía anatómica, y cuando sale debe llevar como medio ser humano más, empaquetado en la forma de estos repuestos químicos, electrónicos y cerrajeros para poder llegar al final del día. Pero, agregando el insulto a la ignominia, ni siquiera puede hacerlo con tranquilidad de conciencia.



A diferencia de las mujeres, que tienen resuelto el tema mediante la aceptación social de la cartera, el hombre aún no ha logrado resolver el problema del receptáculo; el viejo portafolios es incómodo, y no está bien visto fuera del mundo corporativo; los bolsillos, el ámbito natural de nuestras “cosas”, ya no tienen espacio suficiente, a menos que decidamos convertirnos en skinheads y adoptar el pantalón de fajina; la riñonera es capaz de despojar de toda dignidad humana al ser más majestuoso, rebajándolo al rango de animal estúpido; El bolso de gimnasia peca por exceso de tamaño; El morral, por jipismo, y la mochilita, por adolescencia (incluso aunque intentemos disimularla cubriéndola de “pins” de Frank Sinatra y María Marta Serra Lima); también está quien lleva sus “cosas” en la mano, y cada vez que llega las desploma haciendo ruido sobre la mesa, como un mendigo “junior” llevándole el botín a su harapiento Fagin.



Y luego están, claro, las “carteras de hombre”. Mediante un intenso trabajo de diseño, forma, colores sobrios, pendorchitos de alpinismo, correas de materiales deportivos, etc., extraordinarios profesionales del carterismo dan lo mejor de sí desde hace décadas para intentar que lo que a todas luces es una cartera, no lo parezca. Vista en el anaquel del negocio, hasta podemos convencernos de que no es exactamente una cartera sino un “Reservorio de Objetos Portátiles Necesarios para el Hombre de Hoy”.



Pero, ¿para qué engañarse? Una vez colgada, podemos intentar todas las evoluciones posibles; no hay forma d eesconder, disimular o justificar moralmente que estamos usando una cartera. Entonces, el hombre con cartera vive haciendo unas evoluciones incómodas e imposibles para evitar toda connotación femenina. Por ejemplo, se debe evitar apoyar el Reservorio en la mesa del bar para revisarlo, porque parece que estuviéramos buscando el estuchecito para polvearnos la nariz. No importa que estemos buscando Viagra, una petaca de ginebra, un póster de Pamela David o un arma, la actitud física es irremontable.



Tampoco es bueno pasar mucho tiempo revisando (aunque lo hagamos apoyando el pie en una cerca, ponele), porque no queremos que le estereotipo de “uhhh, las cosas que llevan las minas en la cartera” se aplique a nosotros. Hay que meter la mano, sacar lo que encontremos y usarlo, sea lo que sea.



Algún día, tal vez a fines del siglo XXI, un genio inventará un reservorio masculino práctico e irreprochable, que tal vez se cuelgue de la nariz o la rodilla, no sé, estoy improvisando, o quizás sea como una caja fluorescente que flota junto al cachete, que solucionará este terrible problema. También es posible que un microchip en el pulgar haga innecesarios dinero en efectivo, tarjetas, llaves y telefonito; habrá que ver quién gana la carrera del Carterismo. Mientras tanto, a resignarse con hombría y usar de la manera más digna posible nuestra cartera de hombre, porque la otra opción (guardar instrumentos metálicos punzantes, tarjetas cargadas de la fuerza más misteriosa de la naturaleza, ¡el magnetismo! y aparatitos radiactivos en el bolsillo, a –como mucho- diez centímentros del totolocho) sigue siendo temeraria.


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martes, 7 de diciembre de 2010

¡Crónicas de la plataforma: Vuelven los 90!


Una de las consecuencias del catastrófico cambio de plataforma bloguera ha sido que Google me puso en una especie de lista negra. Es decir, me pone pero no me pone. Pone a la gente que linkea “Yo contra el Mundo”, pone mi blog (actualmente en coma) “La Tómbola de la Alegría”, pone mi lamentable actuación en el canal (a), en “Plaga Zombie” y mi coso de Wikipedia, pero no pone al blog en sí. En Google yo no existo, pero sí mis restos fósiles. Para Google soy una sombra, un recuerdo, soy los rastros de mí mismo, pero yo, lo que es yo (el Sr. “Yo contra el Mundo”), no existo y no me considera.



En cambio, ¿sabés quién SÍ me pone? ¡Yahoo!!!



Ponés “Podeti” en Yahoo (para ser más precisos, yahoo.com.ar, el ínternacional también me ignora olímpicamente) y lo primero que te aparece es este blog: Yahoo reconoce mi existencia y mi actualidad. No me da por muerto. El viejo y querido Yahoo, que todos dábamos por olvidado, a quien considerábamos un león sin dientes, un segundón condenado al circuito de “pubs” y teatrillos del interior, un Nito Mestre, un Garfunkel, un Ringo Starr, tiene la deferencia de darme entidad de objeto buscado. Y esto me gusta, porque hoy con mi querido amigo Fayó, el dibujante cantor, me acordaba de los 90, esa época en la que todavía podía decir que era joven, donde aún flotaban residuos de los 80 pero ya tenía unos mangos como para disfrutarlos; una época hecha de Prince, Batman y los inicios de esa cosa e’ mandinga llamada “Internet”. Y si mal no recuerdo, la primera vez que –por motivos estrictamente profesionales, porque yo por voluntad propia a la cosa esa no me acercaba ni loco- navegué por Internet, me sentaron frente a una maquinola en un sótano de Clarín y me pusieron “Yahoo”. Y me dijeron “buscá algo”. Y, meses después de bochornos y traspiés, terminé de entender cómo funcionaba la cosa.



¡Brindo por Yahoo, a quien nunca debí haber abandonado! ¡Yahoo es mi amigo! ¡Yo le agrado! ¡Él me agrada! ¡A partir de ahora, tu destino y el mío están inextricablemente unidos! Por lo menos hasta que Google me ponga de nuevo.



Miren, el Sr. Minaverry hizo junto a unos amigos un extraordinario blog que recorre los barrios populares de Buenos Aires. Para que vean que no todos los dibujantes de historietas andan en la boludez, ay, me busco en Internet y no aparezco, bubidibubidibubi, brrrm, brrrm, soy un avión


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¡Explican qué os nos os moléstain de los hómbreis!


Escribe Iosune Olarticoechea

Ingeniera en degeneradismo recreativo

mepongoelpongo@gmail.com



¡Hostias! Como toda mujer del siglo XX –o XIX, ya no recuérdoid bien- seguramente os ya habréis probado tódais las variantes sexuales existénteis y os habéis inventado unas nuevas. Y sin embargo, ¿qué tiéneis los hombres que no nos cansamos de éllois? Por supúestod, éllois os son encantadores, nos divierten, nos la pasamos pipa… Y además tienen un mástil siempre enhiesto, listo para llevárnois a los niveles astrológicos de placer.



Entonces, ¿por qué será que a véceis no os lo querémod ver ni en estampas coleccionables? ¿Por qué es que a véceis, una vez terminada su tarea, sólo queremos que os se vayan a vivir a la Cochinchina? ¿Y por qué cuando, por lo general con ciértoid rostro de desconcierto, se visten para irse, los sentímois más necesarios que nunca y nos arrastramos a sus piéis para que se queden? ¿Y por qué será que cuando vuelven a sacarse la ropa para quedárseid no soportamos un segundo más su presencia y le soltámois una catarata de insúltois que hemos escuchado alguna vez en algún puerto cantábrico? ¿Y por qué cuando entónceis intentan salir corriendo estallamos en llanto para pedirles que se queden, que no nos déjeis solas, que si dan un pasod más os nos suicidaremos y nuestra muerte pesará sobre vuestra os conciencia y entonces huyen gritando “¡déjame en paz, tía, estáis como una cábrad!”?



En resumen: ¿Por qué los hombres tiéneis tantos problemas os psicológicos?



Por eso, para que nuestros compañérois de viaje en esta esfera absurda que vaga sin rumbo en un Universo oscuro e inhóspito desprovisto de amor y sentido, os he decidido publicaros esta breve listaos de las cósaisos queos másos nos os molestan os de los hómbreis (para que no las hágain):



NO SEÁIS PREVISÍBLEIS: Nada os abúrreid tanto a una mujer como la rutina y la os previsibilidad. El chico que nois vuelva loca debe ser una loca caja de sorpresas llena de cambios de rumbo, tormentas inesperadas, llamados a las cuatro de la mañana y terremotos emocionales; en cuanto un chico nos decid por segunda vez “¿hoy comemos?”, entonces dejamos de vérloid como el impeutósoos amante de desordenada cabellera azabácheid os al viento que nos toma por la fuerza sobre una pila de heno, para verlo como un jubilado de setenta años y campera color tostado. Por lo tanto, nunca deberémois saber con qué ocurrencia se vendrá hoy nuestro chico. Pero tampoco debe ser imprevisíbleid tooooodoid el tiempo, porque os eso entonces sería previsible (“ah, ya séid que va a ser imprevisible”). Debe ser imprevisible un día sí y otro no, pero no a un ritmo regular, aunque de vez en cuándoid debe ser regular para que no sea previsible que vaya a ser irregular. Lo más prácticoid es desarrollar un “algoritmo de irregularidáid” (con una regla de cálculo), que os os dicte la alternancia de imprevisiblidad con los de previsibilidad, por ejemplo; previsible, previsible, imprevisible, imprevisible, imprevisible, previsible, imprevisible, , imprevisible, imprevisible, previsible, imprevisible, imprevisible, previsible, previsible, imprevisible, imprevisible, imprevisible, imprevisible, previsible, imprevisible, previsible, imprevisible, y así. Tal vez alternando de vez en cuando con otra cósaid (por ejemplo “contumacia”), pero no siempre. ¡Haced esto y vuestra chica no os os podrá os sacáros os de os la os cabeza os os os!



PONEROS FIRMES: No, no me refiéroid a vuéstroid mástil enhiesto, aunque eso no os estaría de más de vez en cuándoid, hostia, tío. Me refiérois a que a tódais nos gusta que el hombre tenga personalidad. A tódais nos irritan los perritois faldérois; una vez salí con un chico que me preguntaba todo el tiempo a díonde íbamos, cosa que me molestaba muchísimo (hasta que me di cuenta de que era ciego); por eso, si estáis saliendo con un chico un poco débil o indeciso, deberéis poneros muy estrictas y exigentes en el tema de que él sea más firme. Si os es necesáriod, deberéis recurrir a las amenazas, el chantaje sexual, la manipulación psicológica, la insistencia quiebra-voluntades, las escenas en público, el lavado de cerebro, la ira, la culpa, el soborno, la protección de la mafia, el paro por tiempo indeterminado, la presión de organismos de defensa de los derechos de la mujer o incluso la violencia para que él os haga caso de una vez y tenga personalidad. ¡Séid lo bastante insistente y autoritaria y podréis convertir a vuestro “corazón de mantequilla” en un androide asesino de hierro sin alma!



HACEDNOS REIR: ¡Pocas cosas son tan hilarantes para una mujer como un hombre que nos háceid reir! La rísaid, ya se sabe, genera endorfinas que nos os nos háceid olvidar el dolor y las preocupacióneis. ¡Por eso, si queréis que una chica os preste atención, nada mejor que presentaros con un disfraz de payaso, dárleis un habano explosivo, resbalárois con cáscaraís de dieferentes frutas, comeros un pastel sin usar las manos y hacer un agudo monólogo sobre el costo de vida y disfrazaros de gorila y haceid malabarismos con conejitos y dar vuéltais en el piso mientras lanzáis unos chillidos graciosos y dibujáis las aventuras de un simpáticoid osito koala que vive con un dueño la mar de despistádoid y se meten en tóda clase de enredod y lanzar retruécanos y versos de doble sentido, decid mucho la palabra “culo” y contáid el chiste del caballo que entra a un bar y el de Jaimito disfrazado de culiflor y el del aldeano y los tiradores, y haced una cámara oculta y la rutina del hombre atrapado en una caja y la de la “puntuación fonética”! Eso sí, después, de follar, nada, tío, hostia.



USAD MÁS CAMÍSAIS DE CUADRITOS: Es una queja frecuente de las mujéreis el que los hombres no usen camisas con cuadritos tódoid el tiempo. “El otro día salí con un chico y tenía una camisa a rayas; me dije ‘bueno, algo es algo’, pero claro, sentí que sólo era medio hombre”, me dijo la otra noche mi amiga Penélope. Incluso algunos hombres cometene el error de usar camisa de cuadritos, pero sacársela en “ese” momento, cuando eis el os momento en el que más rinde; podréis ser calvos, obesos, enanos, jorobados, faltaros una pierna, tener aliento a caballa de dos díaas, un pedazo de cebolla incrustado entre los dientes, pedirnos que paguenos todas las cuentas “porque os quedasteis sin cambio”, hacer el amor como un fraile catatónico y ser desagradable y aburrido en general, pero con una camísaid a cuadros os sentiremos que os sois el mejor amante del múndoid –especialmente si os envolvéis vuestro mástil enhiesto con la camisa. ¡Y no tiene nada que ver os con esto mi fetichismo por las camísais a cuadros! Es una parte inherente de ser mujer –aunque muchas lo nieguen púiblicamente; no les hagáid caso, mienten como verracas-, por lo tanto una conducta normal, así que no tiene nada de raro que le haya pedido a mi chico que se tatúe una camisa a cuadros en todo el cuerpo.



HACED ESA COSA: Pocas cósais os nos molestan de los hombres como que no haced determinada cósaid indeterminada. El “qué” no es importante; lo que nos os molesta es que no lo hágais. ¿Por qué les os cuesta tanto hacéis esa cosa? La cosa, la cosa. Muchos hombres optan por os preguntárnoos de qué cosa se trata, lo que resulta aún mpas desconsiderado, porque una parte inherente de la cosa es justamente no preguntad de qué se trata la misma. ¡Por supuesto que tampoco esperámoos que nos os adivinen el pensamiento! ¡Eso os sería completamente irracional! Lo que sí esperámois es que sepan de qué cosa se trata a través de una mínima sensibilidáid por el ser humánoid que tienen al lado, o adelante, o que usen un poco la intuición y la imaginación. También pueden intentar tender una sutil red de intrigas y espionaje, hasta lograr dilucidar de qué se trata la cosa, si es que es la cosa ese día. Porque también puede ser que la cosa de un día no seáis la cosa del día siguiente, y habed que acertar con la os cosa exacta en el momento os exacto, y de la forma adecuada, porque si acertáis con la cosa pero no de la manera adecuada, entonces es casi como si no hagáis la cosa, o ¡peor! ¡Como si hicieras la cosa contraria! (La “anti-cosa”). Ahh, a véceis son dos cosas al mismo tiempo que se contradicen, pero debéis hacerlas al mismo tiempo, y bien. No puedo dar más datos. La cosa, la cosa.


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lunes, 6 de diciembre de 2010

Dato 1.495: Mindip-Tanah


caparros.gifLas iniciales que identifican a la ciudad de Mar del Plata son “MDQ” debido a que existe otro puerto con las iniciales “MDP”, y entonces se usa la siguiente letra del abecedario. La ciudad que usa las iniciales “MDP” es Mindip-Tanah de la República de Indonesia. ¡Mirá vos! (Fuente: Lector diario que casi nunca comenta, que lo sacó de “Twitter”. Probabilidades de exactitud: 54 %%, nada que salga de Twitter –mi actual archinémesis- puede ser bueno y hay que matarlo. Además, ¿por qué Mar del Plata, una ciudad ARGENTINA y PERONISTA tiene que cambiarse el nombre? ¿Por qué no se lo cambian ellos? ¿Qué, sos piola, Mindip-Tanah? Por otro lado el dato es muy bueno)


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viernes, 3 de diciembre de 2010

¡Hacen angustiante pregunta!


¿En qué momento se convirtió en PAPEL PICADO, MONEDITAS, CHAUCHA Y PALITO, UNA BICOCA, CAQUITA, MIGAJAS, POCA COSA, UNA NADA, CAMBIO CHICO, UNA CHUCHERÍA, DOS MANGOS, UNA FRIOLERA, UNA EXIGÜIDAD, UNA PEQUEÑEZ, UNA NONADA, POQUITO, EL VUELTO DEL PAN, PELUSA DEL OMBLIGO, UNA LÁGRIMA, UNA MOTA DE POLVO, UN MOCO, UNA INSIGNIFICANCIA, HUMO, MENOS QUE CERO, BASURA, NADERÍAS, COSILLA, UN RÁBANO, UN BLEDO, UN COMINO, UNA GOMA, UN PIMIENTO, UN PEPINO, UNA MIERDA, UN CARAJO, UNA BAGATELA, UNA MINUCIA, UNA MISERIA, UNA MENUDENCIA, UNA NIMIEDAD, UNA NADERÍA, UN OBJETO DE POCA IMPORTANCIA, EL BOTÍN DE UN MENDIGO, LOS AHORROS DE UN JUBILADO, EL TESORO DE UN ALBAÑIL, LA MATERIA PRIMA DE LA SOGA “GLEIPNIR” (LA PISADA DEL GATO, LA BARBA DE LA MUJER, LAS RAÍCES DE LA MONTAÑA, LOS NERVIOS DEL OSO, EL SOPLO DE LOS PECES Y LA SALIVA DEL PÁJARO), ANTIMATERIA, MATERIA OSCURA, UN POSITRÓN, NÚMEROS NEGATIVOS, PORQUERÍA DE RATÓN, BOSTA DE HÁMSTER, CACONA DE CHINCHILLA el billete de cien pesos???



Y sin embargo, ¡con que mimo y cariño lo cuidamos, velamos por él y arropámoslo dentro de nuestra billetera para que no tome frío, y entramos en abismos de desesperación si creemos perderle, como si de un hijo o un dedo de nuestra mano se tratase! Así, es el billete de cien pesos una suerte de familiar problemático en formato bidimensional: ocupa grandes porciones de nuestra capacidad de preocupación, pero no es de utilidad alguna a la hora de la verdad: Léase, adquirir los productos necesarios para una semana -o cinco días días o tal vez tres- de nuestra manutención en el chino de la vuelta. ¡Sólo cuando salga el papel moneda de cinco gambardellas podremos, tal vez, mirarle con la justa admiración –en buen romance, “ni tanto ni tan poco”- que merece! (“Pensamientos de una mañana en el chino” – Podeti, 2010)



Miren, el hombre más gracioso del mundo: Víctor Borge y su “puntuación fonética”; Y aquí, una variación de la misma rutina junto al pelmazo simpático de Dean Martin. Y acá toca el piano y le hace la burla a “La Flauta Mágica” (descubierto gracias a hjg).


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jueves, 2 de diciembre de 2010

¡Top ranking 25 de Pequeños Horrores!


1) “¡Ahhhh, era margarina, era margarina!!! ¡Límpienme la lengua, límpienme la lenguaaaa!”

2) “¡Ahhh, era uno de esos Youtubazos asquerosos! ¡Arránquenme los ojooos, arránquenme los ojoooos!”

3) “¡Ahhhh, tiene aliento a buitre muerto! ¡Baldéenme la garganta, baldéenme la gargantaaa!”

4) “¡No, es light! ¡Tomé Coca light! ¡Cof, cof, cof! ¡Médico!”

5) “Pará, al final es casi igual. No está tan mal. ¡Noooo, me gusta la Coca Light!”

6) “¡Noooo, me gustó cómo empezaba este tema y a la final era de Eros Ramazzotiiii!”

7) “¡Nooo, tiene cilantrooooo! ¡Y sale como cuarenta mangos! ¡Me voy a tener que comer esta mierda con cilantro para no tener que tirar cuarenta mangooos! ¡Chomp, slurp, gasp!”

8 ) “¡No! ¡Pará! ¡Estuve desde las 10:30 hasta las 19:45 con la bragueta abierta! ¡Ahora entiendo las sonrisitas ocasionales y comentarios en voz baja! ¡Nooooo!”

9) “¿A ver en la Filc…? ¡Pará, es en Ranelagh! ¡Y ya dije que iba! ¡Y que yo llevaba la carne! ¡Noooooooooooo!”

10) “¡Noooo, me fui a almorzar y dejé abierta la página de fetichismo de aldeanas holandesas! ¿La habrán detectado los de Sistemas?”

11) “¡Mi bolso! Pará, ¿dónde está mi bolso? Pará, tengo todo, las llaves, la billetera, la agenda. Ah, pará, no, está en el asiento de atrás.”

12) “¿Y la agenda??? ¿Dónde está la agenda??? No, es re importante la agenda, ¡prefiero perder la billetera antes que la agenda!!! Ah, pará, no, hoy me la dejé en casa.”

13) “¡La billetera! Pará. ¡La billetera! ¡Me muero! ¿Cómo? ¿Y a mí qué carajo me importa que por lo menos no perdí la agenda??? ¿Qué me importa la agenda? ¿Sos subnormal? ¡A la mierda con la agenda! ¡Tenía trescientos mangos en la billetera!!! Pará, ah, no, la tengo en el bolsillo.”

14) “¡La tarjeta de crédito! Pará. ¡La tarjeta de crédito! No, me muero. ¡La tarjeta de crédito! Ahora la denuncia, todo el dolor de güevos ese. Ah, pará, ah, no, se metió en el cosito de plástico del registro del GNC.”

15) “¿A ver cuánto me queda de saldo? ¿Cómo? ¡Noooooooooooooo!”

16) “Pará, ¿qué pasó? ¿Habrá sido muy subido de tono el chiste? Capaz que me fui de mambo. Claro, está la abuela. Por ahí tendría que haber buscado un eufemismo para ‘poronga’. ¡Nooooo!”

17) “Uh, no, pará, conté la anécdota de Marcos del profesor de boxeo zezeozo como si fuera mía, y no me di cuenta que estaba Marcos presetne! ¡Y no dijo nada! ¡Se limitó a mirarme levemente perplejo y luego matuvo una onrisita cínica el resto de la noche, como si fuera a utilizar esto para chantajearme! Suena el teléfono, ¿quién será? ¡Nooooo! ¡Es Marcos!”

18) “¡Ay! ¡Me olvidé de cambiarme el calzoncillo que uso desde hace cuatro días! ¡Y me toca a mí sacarme algo! ¡Y está la luz prendida! ¡Nooooo!”

19) “¡Uh, se subió mi compañero de Análisis del Discurso III! ¡Y estoy leyendo a Bernardo Stamateas! ¿Qué hago, le digo que estoy analizándole el discurso a Bernardo Stamateas? ¡Ahí está! A ver… A veeeer… ¡Maldición, no se me ocurre nada! ¡Y viene para acá! ¡Y él trae un libro de Jean-Marie Klinkenberg! ¡Noooooo!”

20) “¡Nooo, ese libro que vengo recomendando lo escribió un criminal de guerra nazi! Ahora cobran otro significado las partes del ‘orgullo racial’. ¡Yo pensé que el tipo era negro! ¡Noooooooooooo!”

21) “¡Noooo, yo le cobré la mitad! ¡Me quiero mataaaaaar!”

22) “¡Noooooo, yo lo pagué el doble! ¡Me quiero mataaaaar!”

23) “¡Pará, a este vaso le falta un cacho de vidrio! ¿Me lo habré tragado? Uuuuuhhh. ¿Qué hago, voy al hospital??? Pará, no, todavía no sirvieron las achuras.”

24) “¡Pará! ¡Tiene una lamparón de aceite! ¡Mi única camisa decente y tiene un lamparón de aceite! ¡Y es un casamiento! ¡No me puedo poner la remera de Judas Priest! ¡Noooooooo!”

25) “No aguanto más, me lo estoy por largar, me lo estoy por largar, y aparte no puedo interrumpir mi discurso de aceptación del premio Nobel! ¿Qué hago? ¿Grito, a ver si tapo el ruido? ¡No aguanto, me lo largo, me lo largo! ¡Noooo!”


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miércoles, 1 de diciembre de 2010

Dato 1.490: El Marrón


caparros.gifEl color marrón corresponde a colores que nuestro cerebro no puede decodificar. La vibración lumínica de ese color no esta dentro del rango visible, y el cerebro lo resuelve como “marrón”. ¡Mirá vos! (Fuente: MAI, que dice “no me acuerdo, lo leí hace mucho, un libro con tapa marrón, creo” Agrega además una “prueba empírica” consistente en que “si se mezcla -por ejemplo- pintura azul con amarilla tenemos verde, pero se le seguimos agregando colores termina siempre en marrón”, pero me parece que eso debe ser una boludez relacionada más con problemas materiales de la pintura. Probabilidades de exactitud: 220 %%, por libro, y se le agrega un 20 porque el libro tiene tapa marrón, lo que prueba aunque sea que el marrón se ve)


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martes, 30 de noviembre de 2010

¡Escándalo de Wikileaks salpica a YCEM!


Una imperdonable filtración ha motivado que Wikileaks publicara los “archivos secretos” de “Yo contra el Mundo”, revelando los informes que mi gente actualiza a diario sobre los comentaristas (y también sobre algunos lectores a secas, monitoreados mediante una máquina).



El escándalo ha motivado que despidiera a la mitad de mi personal (absorbiendo su salario en el mío, para retribuir todo el trabajo que me llevó despedirlos); los problemas diplomáticos que esto puede traerme a futuro son impredecibles e irremontables. Le he pedido al Centro de Atención al Cliente del blog que se encargue de recibir las protestas y que genere lo antes posible una papelera de reciclaje donde colocarlas, como compensación a esta tremenda gaffe.



Algunos de los informes mencionan a cierto comentarista como “un nazi recalcitrante, con un pasado turbio y vinculaciones con la Colonia Dignidad de Chile, además de presidir en secreto reuniones de la Juventud Neohitleriana Argentina. Todo esto”, asevera el informe, “tiene raíces en sus problemas personales y una clara inseguridad sexual.” (Nota: Los nombres de los comentaristas mencionados han sido suprimidos para proteger su identidad. Y mi integridad física).



En otro se dice de determinado comentarista que “se trata de un stalinista trasnochado, desengañado por la complicidad del Partido Comunista durante el Proceso, por lo que se habría volcado al trotskismo por despecho y adoptado cierta actitud ambigua respecto de su pasado. No se descarta algún tipo de participación en el ERP y Montoneros, pero cinco años después de que estas organizaciones desaparecieran, ni una clara inseguridad sexual.” Se menciona claramente a otro comentarista como “un operador del CEMA, pagado por altos referentes de la patria financiera argentina y los ‘buitres’ de Wall Street, siempre dispuesto a aprovechar el menor temblor económico para generar rumores con el objetivo de lograr un Golpe de Mercado, y además con una gran inseguridad sexual”.



Como los informes aún no han salido a la luz –en realidad todavía no cerramos contrato con Wikileaks, estamos estudiando su última oferta- y para mantener las buenas relaciones con el comentariazgo, preferimos no revelar el resto de los informes. Porque si mencionamos el informe sobre cierto comentarista a quien se considera “un agente encubierto del Opus Dei, dueño de una tremenda inseguridad sexual, pagado por el Oro del Vaticano para influir en la política de Educación Sexual argentina y establecer nuevamente al Santo Oficio”, capaz que se arma el tole-tole. O si revelamos que el comentarista tal “no es más que un bloguero ‘K’ de gran inseguridad sexual a sueldo de Aníbal Fernández y de la Cámpora, que se dedica a intervenir en páginas ajenas con el sueldo que les pagamos todos, ¡Caradura! ¡Caradura! ¡Devolvé la plata!”. Ni hablar si mencionamos el informe sobre el comentarista que “cree ser re groso pero es un pichi muy inseguro sexualmente. Es un loquito inofensivo”, o aquel otro que “es tonto” o aquella que “es como medio una de esas putitas virtuales”, o que ése “sería un agente de la SIDE, o tal vez un boludo”, o que aquella “no sabemos si es o se hace” o que aquel otro “no se le entiede ni jota de lo que dice” o ese que “este no sé por qué pero me cae mal, le voy a poner unas cuántas faltas de ortografía en el comentario así queda como un analfabeto”, o aquel que “Me hace acordar a Forrest Gump, y por más de una razón” o que “Vi la foto de su perfil de Facebook, mamita, hay que ser valiente, a esta una vez al mes le debe venir la ‘monstruación’”, o que determinado participante “se nota que le gusta mucho pero mucho la leche de hombre” o que “no sé de qué se las da” o que “tiene un olor a cornudo que se cae” o “éste ya sé quién es, es un alcahuete del Tío que me está testeando, ja, ja, jaaaa, no, si yo me las sé todas, no caigo, querido, abur” o que “uffff, psicópata total la loca de mierda esta, mejor correrla para el lado que dispara, bah, como a todos”, o que “éste no pega una, pobre” o que “Uhhh, todos los días comenta éste, qué pasa, no tiene vida, uf, bueno, vamos a ver si puedo aprovechar esta ansiedad para sacarle algo”, o que “pará, a este lo saco, ¡claro! Este es Luis Majul encubierto, te das cuenta, qué fácil que es sacarles la ficha”.



Por lo que de momento hemos decidido mejor no difundir estos informes, para no provocar malestar.


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Stronzo!


“Yo contra el Mundo” rinde homenaje al finado Monicelli, linkeando por enésima vez el mejor final de la historia del cine y las extraordinarias escenas de Totó en “Los Desconocidos de Siempre”, ésta y ésta.



A rivederci, caro! (Sí, sí, más taaarde, más taaaarde)


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lunes, 29 de noviembre de 2010

¡Dr. Tranca propone sistema de “auting”!


Escribe el Dr.Tranca

Premio Nobel de facto de la Medicina Ilegal

ayudemedrtranca@gmail.com



Estoy pensando en impulsar un proyecto de ley para derogar el “bicing”, eso de que vos agarrás una bicicleta, vas hasta un lugar y la dejás y también para que se fusile a los que propusieron la ley (después de vestirlos de cabareteras y/o aldeanas holandesas. O de aldeanas holandesas cabareteras, y pasearlas en el baúl de un auto por toda la ciudad y cagarlos a golpes y matarlos. Aunque eso le quitaría un poco de impacto a la parte del fusilamiento. Bueno, este artículo de la ley hay que pensarlo).



Ya es bastante de poco hombre andar en bicicleta (que es como un auto pero sin motor, sin caño de escape, sin neumáticos, sin burro de arranque y sin carrocería. Así que, ¿qué tiene de auto? ¿Es una joda??? ¿Por qué dicen que es como un auto? No, son de lo que no hay), pero si encima se implementa este sistema en que no te la ganás con tu esfuerzo, con sudor, gruñidos, trabajo duro entre el polvo o aunque más no sea luchando contra tus enemigos vamos mal. Y pensar que creíamos que con Macri íbamos a tener ¡orden! Pero después de lo del bigote ya no se lo puede tomar en serio. Sólo falta que a las bicicletas las entregue una maestra jardinera al plañido de “hay que com-par-tiiiiiir”.



Pero para que no se diga que lo mío es una crítica destructiva, propongo reemplazar este proyecto por otra ley, escrita con letras góticas a puñetazos y con sangre, que reglamente el “Auting”.



Se trata de un sistema para agilizar el transporte urbano, donde el Gobierno proporciona 78.0007.988.00.3221 automóviles de diferentes marcas. Para que no haya embotellamientos, los autos deberían estar siempre en movimiento, manejados en principio por funcionarios públicos, y una persona por vehículo, para evitar las aglomeraciones en el interior del auto.



El método para hacerse de uno de estos vehículos, por ejemplo para ir del Hipódromo de Palermo a la Federación de Box, es arrojarse por la ventanilla de uno de estos autos, echar al funcionario a trompadas y seguir. Si otro quiere tu auto, tiene que hacer lo mismo. Y si vos querés cambiar de auto para subir de categoría –por ejemplo, de un Taunus a un Dodge Polara- te tenés que arrojar de un auto a otro, echar a trompadas al ocupante y así sos cada vez más hombre. Después -siempre mediante el sistema del “auting”- te podés hacer de una Estanciera, después de una F-100 y así, hasta llegar al auto más hombre que es un Scania, y cuando llegás a ese lo chocás contra la casa de Macri, derribándole las paredes y te tiene que dar un trofeo al más Hombre del Día, y sino le hacés tragar tu propio bigote (o un bigote postizo simbólico), y ahí ganás. No importa mucho si no llegaste a donde querías ir (tipo la federación de Box) porque el hombre sabio no disfruta de la llegada sino del viaje.



Siempre tratando de solucionar el tema del “flujo” (perdón por la palabra) de tránsito, los autos no se estacionarían, sino que están siempre andando, os ea que antes de arrojarte al otro auto para cagar a trompadas al ocupante y rajarlo, tenés que agarrar a uno de la calle y cagarlo a trompadas para obligarlo a manejar el tuyo. Medio complicado pero yo creo que se puede.



Los autos tipo Twingo o Ford “K” también se incluirían para que los puedan usar los maricastañuelas que nunca faltan, y que se los quiten entre ellos rajuñándose y dando saltitos y chilliditos, hasta que se accionen los mecanismos de relojería de las bombas. Esto último (lo de las bombas) puede ser una solución práctica para reducir un poco el parque automotor y dar fin a esta plaga. Me gusta llamarla “la Solución Final”.



Ah, y tienen que inventar una nafta que dure siempre y sacar los semáforos y una ley para que los peatones no usen cinturón, así no te rayan el capot y me tienen que dar un maletín con medio palo verde por la idea, y que sea rápido porque estoy perdiendo la paciencia, uhhh, ahora me calenté, ma sí, me tengo que sacar la bronca, ya voy para tu casa y no te hagas el que no estás, sí, a vos te hablo, no te hagas el gil, sí, sí, te elegí al azar, quemimporta, voy para allá. (¡Slam!).


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jueves, 25 de noviembre de 2010

¡Te lo juro por la luz que me alumbra!


“Yo contra el Mundo” le ofrece un breve catálogo de mentiras inofensivas, para salpimentar su aburrida conversación:



“Mi tío era re amigo del tipo ese que aparece en la foto de cuando Perón llegó a Ezeiza, ¿viste ese que está agarrando al tipo en el puente? Bueno, ese.”



“Cuando tenía quince años se me ocurrió el concepto de Internet. Lo llegué a desarrollar todo con mi hermano, que le interesaba la electrónica, todo. Lo tengo en unos cuadernos… Igual es algo que a alguien se le iba a ocurrir, pero siempre me acuerdo de eso”



“No sé si te acordás del pibito que aparecía en el sobre de los Dracu-Dracu… Que tenía los Dracu-Dracu puestos. Bueno, era yo. Es que mi tío era uno de los fabricantes… Bueno, es largo”



“La otra vez iba en el auto y se me cruzó de golpe un tipo en bicicleta y le pegué un topetazo. Me bajé, lo ayudé, bueno, no le pasó nada. ¿Y sabés quién era? Cuchuflito, ese que laburaba con Calabró. Pobre, estaba re dado vuelta”



“Esa pintada la hizo mi primo”



“¿Sabés de quién es la pizzería esa? De Ovaldo Laport”



“Me acuerdo que hace un par de años le jugué al 21 a la quiniela. No le jugaba nunca, y acerté. ¿Y sabés qué hice? Dije ‘estoy en una buena racha’, así que al día siguiente le jugué de nuevo. ¡Y salió otra vez! El tipo me dijo que eso pasó sólo cinco veces en todo el siglo veinte. Desde entonces no juego más, porque para mí ya me gasté toda la suerte”



“Bueno, yo tengo un tipo especial de daltonismo, muy específico, que me confundo el gris con el violeta. Es raro, igual me dijeron que no es síntoma de nada grave. Y yo ya aprendí a distinguirlos por el contexto, el tipo de cosa que tiene ese color…”



“En una época, tipo veinte, veintiuno yo casi me convierto al judaísmo. Estaba con un mambo medio religioso, pero también medio peleado con la Iglesia, vistes. Lo que pasa es que me daba un poco de miedo el tema de la circuncisión. Y, es una costumbre medio piantavotos, yo creo que si no fuera por eso habría más judíos. Después se me pasó.”



“Yo aparezco en la película Adiós Sui Generis. Mis viejos eran medio hippies tardíos–aunque ahora si le preguntás a mi papá te lo va a negar- y me llevaron, yo era bebé. Pero en la parte que cantan ‘Canción para mi muerte’ enfocan a una pareja con un bebé, medio rápido, y ese soy yo”



“La cadena esa de farmacias me dijeron que es de Manzano”



“Bueno, yo cuando era pendejo hice gimnasia artística. Llegué a sacar medalla de plata en el Torneo Nacional. A veces pienso que tendría que haber seguido.”



“Una vez encontré un grillo en una empanada de jamón y queso. Me lo comí igual. Proteína. Después me dijeron, que capaz me traía mala suerte, viste que matar un grillo trae mala suerte, pero yo no lo maté, sólo me lo comí. Así que capaz al revés, me trajo buena suerte. Bueno, justamente acá donde me ves, una vez acerté la quiniela dos veces seguidas.”



“Uhh, la agencia de quiniela esa me dijeron que es del hermano de Aníbal Ibarra.”



“La otra vez tenía que llamar a mi tía, que es psicóloga, pero no me acordaba bien el numero. ¿Viste cuando tenés los números chanfleados? Bueno, en una de esas llamo a un número ¿y sabés quién atiende? La chota esa, la hija de Mirtha Legrand . No lo podía creer, qué cagada que no lo anoté, para hacerle jodas. Esas cosas me pasan a mí, como cuando casi atropello a Cuchuflito, el que actuaba con Calabró.”



Un consejo: Cuando una mentira le recuerde otra, es el momento de parar, porque entonces ya no son tan inofensivas –por lo menos para ud..



Miren, supongo que a esta altura ya toooooodos vieron el tráiler de la infame “Un Buen Día”; Bueno, viene la parte 2. ¿El nacimiento de un nuevo culto?


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miércoles, 24 de noviembre de 2010

¡Macabra reflexión sobre metáforas de la agonía!


LA OTRA VEZ (Nota: Seguir buscando mejores formas de empezar un párrafo que la frase “La otra vez”) AGARRÉ (Nota 2: Tampoco poner “agarré”, por lo menos tan al principio. Queda mersa) Y ME LEÍ EL LIBRO DEL CARAJO “MIENTRAS AGONIZO”, DEL GRAN WILLIAM FAULKNER (Nota 3: Del que a este paso cada vez estoy más lejos). TRATA DE UNA familia de granjeros sureños muy pobres y brutos, que deben transportar el cadáver de la madre desde su pueblo, para enterrarlo en su pueblo natal.



En el medio se les rompe la carreta, se caen en un río, a uno se le rompe la pierna y se la arreglan con cemento, fijate los brutos que son, otro tiene un ataque de piromanía y lo internan, en fin, les pasan las mil y una, pobres granjeros.



Ahora bien, como yo ando por la vida con la sospecha de que me estoy perdiendo de algo o que no estoy entendiendo algo, en algún momento, medio que en la parte del medio para adelante, se me ocurrió pensar que lo que ocurría en el relato no era exactamente lo que ocurría en el relato; y que todas estas cosas eran una metáfora. Viste lo jodidos que son los escritores. Escriben una cosa pero quieren decir otra. La metáfora era, justamente, la metáfora de la agonía. Como que todo lo que pasaba a lo largo del transporte del cadáver, durante el cual los personajes se iban degradando y quedando cada vez más maltrechos, simbolizaba la agonía misma del grupo familiar y de cada uno como individuo. Como que la madre ya había agonizado y se había muerto y después les tocaba una segunda agonía, la de ellos, y con ellos, la agonía del Universo (bueno, esto último medio forzado, pero siempre me parece que queda bien que las metáforas terminen en el Universo).



Y después me sentí culpable.



O sea, este grupo de pobres diablos la fueron pasando para el culo durante queseyó cuántas páginas, y en lugar de compadecerme o aunque sea identificarme con ellos, los reduje a que eran una metáfora. Está bastante claro que una metáfora no es una persona, incluso está claro que es peor ser una metáfora que ser una persona. Como que estás un poco más abajo en el escalafón de cosas. Viene así: Personas, animales, plantas, metáforas. Y pensé en cuán dolidos se sentirían los Bundren (la familia del libro) si se enteraran de que eran, ya no personajes ficticios (cosa que pasa todo el tiempo), sino una metáfora.



Y ahí me agarró el pánico de “uhhh, mirá si eso me pasa a mí”; ¡Mirá si no soy una persona si no una metáfora! Y como ando en uno de esos períodos en que por dos pasos retrocedés tres, que te cuesta pasar al otro tema, dar vuelta la hoja, como que no arrancás, pensé que yo podía ser la metáfora de algo que no arranca. Por ejemplo, la metáfora de un auto con el burro de arranque roto. Que es peor, porque ya ni siquiera sos la metáfora de un concepto o suceso histórico, sino de un objeto. Es como el nivel cero de metaforismo. En el mundo de las metáforas, a las que recién están empezando las mandan ser metáforas de cosas así: la metáfora de una licuadora, de un lápiz mecánico, de un buzón.



Y ahí viene el tema de que se me rompió el lavarropas. Justamente, el automático no anda, me voy a tener que comprar uno nuevo, en fin, un bajón, otro día te cuento. Y me dije “¡Mirá, Esteban, si sos la metáfora del lavarropas!” Y me dije “¡Qué feo ser la metáfora de un electrodoméstico y encima vivir con esa cosa, y vos toda la vida creído de que eras superior a la cosa y resulta que no, que estás en una posición de inferioridad porque sos la metáfora de la cosa esa!”.



Y ahí pensé que se podría hacer una película donde todo el mundo vive con una metáfora de sí mismo, por ejemplo un ávido usurero que vive con un niño glotón que no para de comer, o una señora muy orgullosa, incapaz de aceptar ayuda, que vive con una adolescente con diarrea. Cada quién tiene su metáfora y es como que ya se sabe cuál es cuál, aunque hay casos donde está medio en duda. Y capaz que aparece un asesino serial de metáforas, y medio que no es ilegal –aunque hay varios proyectos de ley sobre el tema en danza- porque las metáforas no son personas, pero mucha gente se queja y hace la denuncia igual (“¡Y ahora de dónde saco yo otra metáfora, con lo que salen!”); entonces ponen aun detective que es un tipo muy solitario y misántropo, que vive con una metáfora que es un anciano autista, y en un momento el tipo descubre que en realidad la metáfora es él y le agarra como una crisis y quiere escapar, en fin, hay que pulirla un poquito. Sería una película medio retorcida, medio pretenciosa, se la podría vender al tipo que hizo la película esa de John Malkovich, en fin, también hay que pulir un poquito la estrategia de venta.



Y después me puse a pensar en las cosas que me podría comprar si vendiera la película. Obviamente empezaría por un lavarropas. Aunque me vendría bárbaro unas vacaciones en Brasil, pero me puede salir bastante saladito con el tema de los niños, aunque por una película hoy por hoy unas cuarenta lucas se pueden sacar. Y después pensé que ando un poco disperso y tal vez tenga que ver con que

esas son las cosas que pienso mientras manejo. Todavía no entiendo cómo no tengo accidentes más seguido.



¿Qué tal el fin de semana largo? ¿Todo bien?


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Dato 1.483: La carne de león


caparros.gifLos perros no deben comer carne de león, porque es muy caliente y se secan. ¡Mirá vos! (Fuente: El libro “Desierto de piedra”, de Hugo Wast. Probabilidades de exactitud: 200 %%, por libro)


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martes, 23 de noviembre de 2010

¡Cumbre y contracumbre de la barba!


LA CUMBRE: En principio pareciera que lo natural es que el Hombre tenga Barba. O sea, la Barba te crece, si no hacés nada, tenés Barba, con lo cual estás alineado con la dirección que toma el Universo espontáneamente, cosa que no sé si es tan tan tan buena. Pero la Barba, desde este punto de vista, es un Canto a la Vida y al Regreso a la Naturaleza, a una vida sin artificios ni químicos corrosivos, ni espumones de afeitar, navajas homicidas o tóxicas colonias after-shave; es el Hombre en su Estado Puro y Primigenio, sin conocimiento del Bien, el Mal o la Mar En Coche; sin los vicios de una civilización cada vez más enferma y corrupta. Es un asomarse del Buen Salvaje de Rousseau por entre los humos embriagadores y perversos de las Ciudades y sus diabólicos atractivos. El Hombre que se deja la Barba busca ser no tanto un individuo racional sino una Fuerza de la Naturaleza, como el Rayo, la Luna o el Sexo, y deslizarse por entre fenómenos primarios como uno más. Allí está su hermano, el Sol. ¡Salúdalo, Hombre con Barba! Tu amante la Ola, tu primo el Viento, tu cuñado el Chancho. ¡Abrázalos y revuélcate entre ellos, pues no eres ya más el Rey dela Creación, el Soberbio Hombre Civilizado que busca mediante máquinas de vapor y colisionadores de hadrones grandes, sin atisbos de conciencia o siquiera un poco de cortesía, convertirse en su Amo. Y no un Amo superior, despiadado y omnisciente, sino un Amo mediocre e ignorante, casi un capataz, capaz de criar con mimo a la Fiera del Átomo para luego abandonarla en la ruta lleno de terror. ¡No! ¡Ahora eres un camarada más! ¡Levanta tu puño junto a ellos, en lugar de oprimirlos bajo tu pulgar! El Hombre con Barba, además de ser Hermano del Viento y Amante de la Ola, zafa un poquito con el tema de la papada o la falta de mentón o ambas cosas combinadas que debe ser un horror. Y aparte en los 80 estaba de moda un tipo que se llamaba Eugenio Barba que robaba con el timo de la “Antropología Teatral” y todo lo que nos haga recordar a los 80 está bien. Virus, Sumo, La Organización Negra, ahhh, qué época gloriosa, no como ahora.



LA CONTRACUMBRE: Sin embargo, el Hombre es un producto de su Tiempo y su Lugar, un animal Social, imposible de separar de la Cultura, así que, ¿qué es esa boludez de tener pelo en la cara? O sea, al Hombre Primigenio se le caían todos los dientes a los diecisiete años y no por eso vamos a vaciarnos la boca. Quiero decir, capaz que nos la vaciamos, pero no por eso sino por no ir al dentista durante siete años. El Hombre Primitivo levantaba túmulos sobre los cadáveres familiares y hoy a nadie se le ocurre andar rejuntando ladrillos sobre la parcela de la Tía Emilia. Pará, en serio, ¡barba! ¡Tenés barba! Es un anacronismo total. La barba pica, ensucia, se te llena de migas y dentífrico, te deforma el volumen de la cara y yo creo que se te tapan los poros. ¡Y en verano! Mamita querida. Y de nada sirven los intentos de domesticarla o tomar control sobre ella. Más bien resultan en experimentos afectados e insanos: la barba candado te pone garca, el bigote te afacha, la chivita te ahippia. No, nadie en su sano juicio se dejaría este fútil accesorio capilar. Me temo que es la barba otra de esas conquistas femeninas sobre el hombre; Nos dejamos la barba porque a nuestras esposas, novias o primas les resulta más masculino, y por no aceptar (¡como hombres!) la realidad de este abyecto sometimiento hemos descendido al último y más triste escalón de la obediencia: aquel donde el Esclavo cree que hace las cosas que ordena el Amo por su propio gusto. Decía un amigo personal que tal vez quiera permanecer en el anonimato (después le pregunto, ahora no tengo tiempo) que lo mismo ocurría con los bóxers y su Alegre Retablo de los Testículos Danzarines. Era el pensamiento de este amigo que el slip contiene, agarra y reconforta (e incinera el esperma, claro, pero ese es un tema ya de índole biológico-reproductiva); sin embargo, a las mujeres no les gustan los slips, por lo que desechamos su uso para agradarles. ¿Cuántas veces hemos escuchado a las mujeres quejarse amargamente de que el lápiz labial, el corpiño o los tacos altos o los enteritos plateados de chica del espacio son una nefasta consecuencia del Patriarcado? Bien, los bóxers sostienen el mismo rol invertido y a un punto en que el varón actual que se calza un slip se siente abochornado, amujerado y desnudo -cuando apenas está semidesnudo.



Pues yo digo que lo mismo ocurre con la barba, sólo que con el agravante de un insulto insinuado: que, si vamos al fondo del razonamiento, te piden que te dejes la barba cuando sin ella te encuentran poco hombre. El hombre masculino, el hombre de rasgos duros y curtidos por el trabajo al sol y los navajazos recibidos en tabernas portuarias no necesita seguramente contar con ese accesorio. Pero agrego, y protesto: ¿Acaso tengo yo la culpa de tener el rostro agraciado de una muchachita de dieciséis años? ¿Es un crimen haber sido bendecido con un exceso de belleza física en un mundo donde Javier Bardem es un seductor irresistible y Adrián Dargelós cuenta con manadas de groupies que se pelean por hacerle tocar el cielo con las manos -y no me refiero necesariamente a las manos de Adrián Dargelós? Y digo, y agrego y protesto y advierto a mis congéneres: ¡Cuidado, hombres, cuando vuestras mujeres os hablen de lo linda que os queda la barba! Porque me temo que no es un elogio, sino un grito de auxilio sugerido mediante la perversa sutileza que hay como arroz en el corazón femenino; un manotazo de ahogado de la Hembra, con el cual intenta convencerse de que el dueño de su corazón no es la nenaza que parece ser; y en aquellas ya resignadas, que por lo menos no parezca ser la nenaza que es. E insisto, ¡Cuidado! Porque entonces tal vez no sea barba lo que necesitáis, sino hormonas de mono macho inyectables.



Bueno, tampoco es que nunca estén de más.


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viernes, 19 de noviembre de 2010

Dato 1.482: Negocios de ropa


caparros.gifEn las grandes tiendas de ropa suele haber dos espejos con truco; uno que adelgaza y otro que engorda. El arte del buen vendedor es saber a qué espejo llevan al cliente ¡Mirá vos! (Fuente: Chiche Gelblung, en su programa radial. Probabilidades de exactitud: 130 %%. Bueno, le tuve que sacar un 70 %% por chichegelblungismo, pero revisando mi experiencia de comprador de ropa –especialmente ese tema de que afuera del negocio la ropa siempre te queda peor- me parece que debe ser verdad)


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¡“Restaurantes a Puerta Cerrada”: se abre la polémica!


Escribe el Lic. Isaías Baralt
Bon Vivant Extremo
lotomosinsodaporqueasipegamas@ubbi.com



Gregorio Ontiveros Unzué es un pionero en la ya instalada tendencia de los “Restaurantes a Puerta Cerrada”: emprendimientos de chefs de reconocida o nula trayectoria llevados a cabo en el interior de su casa, adonde acuden cuatro o cinco personas por vez, para degustar obras maestras del arte culinario como si disfrutáramos de una velada íntima. Por lo general su acceso es difícil, por no decir imposible, ya que no se encuentran en guía de restaurante alguna, dejándose su promoción en manos de un muy exclusivo bouche á bouche entre inicados.



Ya en los años 60 había intentado Ontiveros Unzué esta experiencia con Traete un vino, realizado en el departamento de su novia Anne-Mette, que debió cancelarse cuando ésta volvió sorpresivamente de su viaje de estudios; evidentemente la muchacha no compartía el espíritu visionario del chef, como reafirmaría en una vehemente carta de despedida (en un pintoresco cocoliche sueco-español). Sin embargo, esto no arredró a Ontiveros Unzué, que continuó el experimento en reductos cada vez más exclusivos y ocultos del gran público, e incluso del pequeño público, fundiéndose repetidas veces debido a la frecuente ausencia total de comensales.



Con su creación convertida hoy en moda, Ontiveros Unzué insiste con (…), local sin nombre alguno al que llegamos no sin dificultades, utilizando una combinación de instinto, opinión personal, percepción extrasensorial, fuerza de voluntad, intuición femenina y azar; único modo, por otra parte de llegar a (…). Tocamos el timbre del secretísimo local en Desembargador Barroso 671, Cuerpo 2, 5° “H” (Parque Chacabuco) , luego de entrar al edificio gracias al descuido de una señora que cargaba un exceso de bolsas de Coto; y nos abre el hombre de San Miguel imbuido en el personaje, pijama celeste, pantuflas, magra pelambre en estudiado desorden y cara de desconcerto, mientras nos espeta “Ah, qué sorpresa”, para luego gritar desencajado “¡Mabel, cayó piedra! ¿Hay? ¡Poné dos platos más!”



Sorprende el local con el estudiado aspecto de una familia de clase media / media baja, muebles baratos, fotos del dueño de casa con el clown televisivo José María Listorti sorprendido en la calle Corrientes, souvenirs de primera comunión sobre una descajetada cómoda de aglomerado, hijo adolescente con gorra, pequeño de ocho años jugando a la Play 2 y un opresivo ambiente general incluidos. El acting de los miembros de la familia y el de Ontiveros Unzué está construido con una sutileza y precisión tal que por momentos no estamos seguros de no haber entrado en una casa cualquiera, sus dueños víctimas de una concepción altamente generosa de la hospitalidad.



Y empieza, proporcionados por la cordial Mabel (suponemos que la sous chef del local) el desfile de delicatessen, encuadrados en lo que una corriente húngara dio en llamar Neorreciclismo, consistente en comida con forma y textura de las tradicionales “sobras de comida”: 4 Porciones de Pizza a la Napolitana dejada 1 Día en la Heladera, acompañadas por Medio Tomate (sobre el que nuestra protegée Naty se lanza de inmediato, sospechamos que algo azorada ante la perspectiva de probar cualquiera de los otros platos), Ravioles Recalentados del Domingo, y el plato fuerte: Media Tarta Pascualina del Mediodía. Para completar, 3 Patys Cocinados en el Momento, que se reparten entre nosotros y los dos “hijos” de la “casa”.



Debemos celebrar con admiración la capacidad de recreación de Ontiveros Unzué y la talentosa Mabel, que han sabido recapturar a la perfección la aristas sutiles anche agresivas de este tipo de comida: el regusto ácido de la mozzarela amarillenta, los rebordes ajados de lo que realmente parece un viejo tomate, los toques –ácidos- de los ravioles (que hasta podríamos decir, desde la mirada de un no iniciado, que sabían un poco “feo”), la correcta confección de una pascualina sin mayor anécdota, levemente ácida, y la vulgaridad comercial de los perfectamente recreados “Patys”, que parecían Patys reales y tenían gusto a Paty. El tipo de hazaña culinaria que se logra sólo a través de un hondo conocimiento y estudio de combinaciones de sabores y procesos químicos (está claro que el “envejecimiento” de los ravioles, por ejemplo, se ha logrado a través de un paciente uso del paso del tiempo).



Un aplauso aparte merece, claro, la ambientación; la commedia realizada por los “Garimboldi” (tal el nombre con que Ontiveros Unzué quería que designáramos a su equipo) estaba llevada a un extremo tal que realmente nos daba la sensación de haber entrado por error a la casa de unos extraños comunes y silvestres, a un punto que cierta sospecha incómoda se instaló en nuestros pensamientos. Pero pronto fueron desviados con el poderoso codazo de la Admiración, sonriendo internamente ante los modismos, pausas rítmicas y pasos de comedia generados por el chef, como cuando nos preguntara “si le molestaba que pusiéramos Bailando”. Por supuesto, dejamos hacer al hombre y su equipo, mirando lo que realmente parecía, y nos quedamos cortos, debemos confesar que estaba igualito, uno de estos programas humorístico–eróticos tan caros al gusto del hombre de la calle. A continuación, el lúgubre silencio actuado por el personal de (…), quebrado por algunos comentarios venenosos que tenían que ver con ciertos personajes del “programa”, risas esporádicas y pequeñas órdenes de Ontiveros Unzué (“Traé cerveza, Ariel”) completaban el cuadro a la perfección.



Luego de agradecer los Duraznos en Almíbar de Lata (que con cierto resquemor nos sirvió Mabel a nuestro pedido) llegó la mácula de lo que hubiera sido una noche perfecta: La abultada cuenta que, luego de desembarazarse de su caracterización (y aparecerse con un traje color vainilla por demás afeminado) nos acercó Ontiveros Unzué, que obviamente no estaba en nuestros planes abonar. Y posteriormente, la amarga constatación de por qué a estos empredimientos se los llama “Restaurante a puerta cerrada”, en el momento de pretender retirarnos ofendidos por la antedicha pretensión.



No pretendemos aburrir al lector con un áspero relato de acción y pugilismo, ni con la desagradable sorpresa de escuchar la voz abotargada de ginebra del “pequeño de ocho años”, que resultó ser un liliputiense con amplios conocimientos del jiu-jitsu brasileño; sólo diremos que por esta vez el escape tuvo un alto costo, y que nuestra protegée Naty deberá esforzarse en explicar a papá y mamá qué ocurrió con el reloj de oro recibido para su reciente cumpleaños.


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