Una de las consecuencias del catastrófico cambio de plataforma bloguera ha sido que Google me puso en una especie de lista negra. Es decir, me pone pero no me pone. Pone a la gente que linkea “Yo contra el Mundo”, pone mi blog (actualmente en coma) “La Tómbola de la Alegría”, pone mi lamentable actuación en el canal (a), en “Plaga Zombie” y mi coso de Wikipedia, pero no pone al blog en sí. En Google yo no existo, pero sí mis restos fósiles. Para Google soy una sombra, un recuerdo, soy los rastros de mí mismo, pero yo, lo que es yo (el Sr. “Yo contra el Mundo”), no existo y no me considera.
En cambio, ¿sabés quién SÍ me pone? ¡Yahoo!!!
Ponés “Podeti” en Yahoo (para ser más precisos, yahoo.com.ar, el ínternacional también me ignora olímpicamente) y lo primero que te aparece es este blog: Yahoo reconoce mi existencia y mi actualidad. No me da por muerto. El viejo y querido Yahoo, que todos dábamos por olvidado, a quien considerábamos un león sin dientes, un segundón condenado al circuito de “pubs” y teatrillos del interior, un Nito Mestre, un Garfunkel, un Ringo Starr, tiene la deferencia de darme entidad de objeto buscado. Y esto me gusta, porque hoy con mi querido amigo Fayó, el dibujante cantor, me acordaba de los 90, esa época en la que todavía podía decir que era joven, donde aún flotaban residuos de los 80 pero ya tenía unos mangos como para disfrutarlos; una época hecha de Prince, Batman y los inicios de esa cosa e’ mandinga llamada “Internet”. Y si mal no recuerdo, la primera vez que –por motivos estrictamente profesionales, porque yo por voluntad propia a la cosa esa no me acercaba ni loco- navegué por Internet, me sentaron frente a una maquinola en un sótano de Clarín y me pusieron “Yahoo”. Y me dijeron “buscá algo”. Y, meses después de bochornos y traspiés, terminé de entender cómo funcionaba la cosa.
¡Brindo por Yahoo, a quien nunca debí haber abandonado! ¡Yahoo es mi amigo! ¡Yo le agrado! ¡Él me agrada! ¡A partir de ahora, tu destino y el mío están inextricablemente unidos! Por lo menos hasta que Google me ponga de nuevo.
Miren, el Sr. Minaverry hizo junto a unos amigos un extraordinario blog que recorre los barrios populares de Buenos Aires. Para que vean que no todos los dibujantes de historietas andan en la boludez, ay, me busco en Internet y no aparezco, bubidibubidibubi, brrrm, brrrm, soy un avión
martes, 7 de diciembre de 2010
¡Crónicas de la plataforma: Vuelven los 90!
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