martes, 29 de diciembre de 2009

¡Crónicas de T. Hoy: “El Regreso del Desperfecto nº 143″!





Crónicas del Taunus: Desperfecto nº 144


Aclaración, porque acá hay que aclarar todo: Se trataría, con más precisión, del Desperfecto nº 143 bis, ya que hizo lo mismo de la otra vez, lo de la cosa que esplota abajo del auto. O sea, esplotó y después se quedó ahí, expectante.


Siempre es triste cuando se te rompe lo que ya te habían arreglado. Más cuando el auto ya estuvo unos días en el mecánico para arreglarle otra cosa que se llama “amortiguadores”, en lugar de esto que se rompió de nuevo. De cualquier modo podemos felicitarnos de que los “amortiguadores” andan fantástico. El auto ya no pega saltos y corcoveos de mula vieja, ni de ningún otro tipo, por el tema de que no anda. Otra aclaración, porque si no vienen con preguntas confusas e innecesarias: lo de los “amortiguadores” no cualifica como desperfecto porque fue preventivo. Los arregló para que no se rompan los “amortiguadores”, ¿entendés? Bueno, el mecánico sí. Y luego vino lo del cambio de neumáticos (que estuvo a punto de costarme la vida por un cricket mal colocado), que tampoco es un desperfecto porque las gomas como que no son parte del auto. Vienen aparte y no se compran en un negocio de repuestos de automòes sino en una “gomería”; y además tenés gomas “de repuesto” que van adentro del propio auto, y sería contradictorio tener partes de uno mismo que van adentro de uno (los “repuestos” vienen de afuera, tipo piernas ortopédicas, perno y corona, etc.), exceptuando tal vez lo del pelo, que te crece de adentro. Pero para mí el pelo tampoco es parte de uno, porque te lo cortan y no duele. Perdón la disgresión, estoy en un ciber y al lado se puso un pibe que mueve al mouse como si estuviera masajeando un clítoris y me impresiona. Sigo, sigo.


Ah, sí, lo de las gomas. Bueno, lo de las gomas fue como lo de las esplosiones, primero me la arreglaron y a los dos días se me rompieron y hubo que arreglarlas de nuevo. Estaríamos ante la preocupante formación de un “pattern”, de un comportamiento repetitivo o ritual, bautizado por el Sr. Pablo, hermano del Sr. Igor, como “Mr. Twice”: Todo hay que hacerlo dos veces. En este caso, un “Mr. Twice” automotriz.


Bueno, conclusión, otra vez al auxilio, otra vez a dejar el auto a altas horas de la noche. La buena noticia es que, como se me rompió lo mismo por segunda vez, el tipo no me puede cobrar más del doble. Es una cuestión de lógica pura; no como me hizo el de la gomería,. que me cobró $35 por una cámara y luego, al grito indignado de “no, esta goma no va más”, $140 por una goma usada.


Bueno, como ven estoy en el momento ideal, si quieren venderme un tiempo compartido o conchabarme para una de esas pirámides de ganancia perpetua soy su hombre.


Por último, quería decir lo siguiente: ¡AAAAAAAAAARRRRRRRGGGGGHHHHHHH!!!


Miren, un glorioso “momento Oscar” que no sé si ya lo puse o no, no importa, estoy senil y orgulloso de ello, que tiene el plus de tener un LARGO PRIMERíSIMO PLANO del DUEÑO DE CASA DE LA FIESTA INOLVIDABLE (porque la pelìla es “la Fiesta Inolvidable”). Y el segundo “plus” de ser uno de los pocos videos de Youtube que no ha sido “borrado por violación de los términos de uso”. Sí, van quedando pocos, parece que no pero sí, aprovechen.


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