domingo, 13 de enero de 2013

¡Encienden máquina de Bajamiento de Copete!


Arrancamos así la TEMPORADA DE BAJAMIENTO DE COPETES, gracias a mi nueva y moderna MÁQUINA DE BAJAMIENTO DE COPETE, capaz de BAJAR EL COPETE a diestra y siniestra, a tirios y troyanos, a güelfos y gibelinos, a masters y johnsons:



No, a vos te hablo, sí, a vos. No, por tomarte un analgésico de última generación así sin agua ni nada, mandándotelo como un Tic-Tac en el colectivo no sos un personaje sórdido y romántico, un semi-drogadicto con una turbulenta vida interior. No sos el Dr. House. No sos un genio médico ni salvás vidas y sobre todo no sos un personaje ficticio, sos real, real como mis callos plantales y mucho menos lindo (que mis callos plantales). Concretamente sos un pobre diablo al que le duele la muela y ni siquiera tiene los güevos o la proactividad para ir al dentista de inmediato.



No, che, che, no. No, por ser un treintañero sin hijos ni planes de tenerlos, ir al happy-hour, saber dónde sirven el mejor “Tequila Sunrise” de la ciudad, tener una camisa con unos dados en llamas bordados y saber cómo se llaman las distintas clases de sushi no sos un dandy, ni un playboy ni un bon vivant, pibe. Los dandys no trabajan en una empresa de marketing todos los putos días de semana de 9 a 18, en general tienen una herencia o un fideicomiso o una tía que los mantiene y viven en Londres en el año 1930, vos lo que sos es un oficinista sin mayores obligaciones y que compra la revista “Joy” todos los meses, de donde saca toda esa dudosa data para bon vivants de Disneylandia.



Nonononono, escribir extensos análisis en tu blog o en tu Facebook donde tocas la totalidad de los temas, desde la política a la economía pasando por la Historia, la Biología, la arquitectura y la música (todo de oído, con fechas erróneas y hasta errores de sintaxis) no te convierte en ensayista ni analista político ni nada de eso, ni en Noam Chomski ni en Osvaldo Bayer, tampoco –bajando bastante las pretensiones- en José Pablo Feinman o Martín Caparrós ni ninguno de esos tipos. ¡Ni siquiera te convierte en Ari Paluch! Simplemente sos un Don Nadie promedio, que estudió una carrera corta, tiene un trabajito más o menos y se la rebusca con su “blog” y su “Facebook” al igual que las 34.788.033%%.?00==.21#455 trillones de personas que también tienen esas cosas (algunos incluso tienen cuatro o cinco de cada uno), ¡así que no esperes que venga la flor y nata de la intelectualidad mundial a intercambiar ideas con vos, no, querido, va a ir gente como yo!



Nooooooooooooooooooooooooooooooooooooo, nena, no. Sí, a vos te hablo, nena, a vos, escuchame, todo bien con votar a un partido minoritario de izquierda o de ultraderecha, pero eso no te convierte en un líder revolucionario perseguido por sus ideas que en cualquier momento pasa a la clandestinidad, no te “nimba” de un atmósfera de superioridad moral, o sea, dejate de joder, lo único que hiciste fue ir un domingo a una escuela y hacer un trámite con un papelito y meterlo en una ranurita, lo puede hacer hasta un orangután. ¡Ah! ¿No me creés? Kiriatos, mi fiel asistente griego, conseguime un orangután. Hasta estoy seguro de que entraste en la escuela esa y la pasaste bien, para tus adentros pensaste “¡Cuántos recuerdos me trae esto! Las clases de música, de lengua, la dulce voz de la señorita Selva (por quien en sexto grado comencé a desarrollar confusos sentimientos, que mantengo reprimidos en el inconsciente hasta el día de hoy), etc. etc.”, así que de sacrificio nada, quedate tranqui que no te van a matar en La Higuera ni te van a pegar un tiro en México.



No, no, no, che, a vos te hablo, che, a vos, no, che, a vos, no, che, che, che, no, no, no, a vos, a vos, a vos, ya sé que el sueño máximo de tu vida es ser UN CANCHERO y que según tu errónea visión de la realidad creés que lo sos (“canchero”), pero no alcanza, che, no, canchero se es en todos y cada uno de los ámbitos de la vida, no alcanza con eso de dejar el CODO COLGANDO POR FUERA DE LA VENTANILLA DEL AUTO CUANDO MANEJÁS, entendés, no sos canchero por eso, más bien sos (si existe un mínimo de Justicia en este mundo –y ya sé que no la hay) el tipo a quien en algún momento indeterminado del futuro le van a decir “El Manco”, además de un pelafustán de cuidado.



Y… no. No sos un miembro del Pueblo, la Masa Peronista o los “grasitas” por hablar de fútbol con el mozo, o sea, el que le deja propina al mozo sos vos y no al revés. Escuchame, te estás comprando un auto del 2010 en cuotas, o sea, ta bieeen, ta bieeen, tampoco sos un potentado, pero ¿viste la casa donde vive el Pueblo? ¡Es horrible! No, no va la señora que limpia una vez por semana, tienen que limpiar ellos, con sus propias manos y no comen en Palermo Hollywood, no, ¡ni siquiera una vez al mes! Así que si hablás de fútbol –que estás en todo tu derecho del mundo de hacerlo con quien quieras y cuando quieras- por lo menos no hagas que te comés las eses, como bien señalaba Pablo Fayó el dibujante cantor.



No, pará, hay como una confusión, me parece digo de pronto, sos multimillonario, fabricás productos o espectáculos o ideas de consumo masivo, sos lo más “mainstream” del mundo, o sea, hacés cosas para que compre la grasada, así que no te vas convertir en “un genio” o un “marginal” o un “transgresor” por ponerte un tatuaje, por ej., o por fabricar una cosa igual a la otra cosa pero toda blanca. En serio, no se puede ser megamultimillonario y “cool” al mismo tiempo, no sé, capaz soy medio obtuso pero a mí me parece que no se puede, salvo que vivas en una casa tomada. ¿Vivís en una casa tomada? ¿Ah, sí? ¿Como “experiencia”? ¡PAGÁ ALQUILER, RATA!!! Aparrrrrrrte me parece que con los millones que te entran todos los días podés suavizar bastante el inmenso dolor que te causa que los punks de la esquina no te inviten a drogarte con ellos.


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