Desinterés n° 22: Árbol que le pusieron un vestidito de crochet para promocionar un negocio de lanas e hilos
Scalabrini Ortiz y Córdoba. En la misma cuadra, en otro negocio del ramo, se exhibe una bicicleta encrochetada de desinterés algo menor. Me informan por otro lado que el encrochetamiento de árboles es un fenómeno que se está extendiendo, especialmente en rubros como la puerta de casas de “objetos de diseño” y hoteles boutique (no se ha detectado encrochamiento, en cambio, en vidrieras de armerías, parrilladas, gimnasios barriales de boxeo o talleres mecánicos).
Miren, la espantosa muñeca que domina mentalmente a las niñas induciéndoles una risa enfermiza.
miércoles, 30 de enero de 2013
¡Ponen primoroso desinterés artesanal!
martes, 22 de enero de 2013
¡Amenazan con que nos quedemos todos re tranquilos!
(Conferencia de prensa en la NASA, llevando tranquilidad a la población sobre el temita del asteroide 2005 YU55, que pasaría a 325.072 kilómetros de la Tierra)
CORONEL BLUE: …Se trata de un asteroide importante, de unos 400 metros de diámetro, lo que en nuestra jerga técnica se conoce como “grande”.
PERIODISTA 1: Raymond O’Connor, del Connecticut Post. Entonces, ¿es hora de entregarse al pánico y crear una moderna Arca de Noé donde pondríamos a nuestros más grandes estadistas, científicos, artistas, weblogueros y sobre todo periodistas especializados en astronomía (para que puedan mantener informados a los sobrevivientes sobre esta Hecatombe)?
CORONEL BLUE: (Sonríe tranquilizadoramente) ¡No! No, no. Por favor que esto quede bastante claro. El 2005 YU55 no impactará contra la Tierra. La población puede quedarse tranquila.
PERIODISTA 1: ¡Ah! Menos mal.
PERIODISTA 2: Pierre Lagardain, de Le Chandelier, Francia. Gracias en nombre de la Humanidad, Coronel, por estas buenas noticias.
PERIODISTA 3: Ay, mamita querida. Ay, ay, ay, ay.
(Se produce un murmullo de inquietud. Todos giran hacia el Periodista 3)
CORONEL BLUE: ¿Perdón?
PERIODISTA 3: (Gime) No, nada. Ay ay ay diosito querido.
CORONEL BLUE: Señor, adivino por su acento que ud. es extranjero. Tal vez no compredió mi declaración: No hay absolutamente nada que temer, el asteroide no impactará contra la Tierra. Repito: El asteroide no impactará contra la Tierra.
PERIODISTA 3: (Se persigna) ¡Ay ay ay! ¡Claro, claro! Ya entendí. Ay ay ay mamita.
(Aumenta murmullo de inquietud. Los periodistas miran al Coronel Blue con desconfianza)
PERIODISTA 4: Abdul Karim Al-Raschid de Al-Jharifaa, Arabia Saudita. Coronel, ¿es posible que nos esté ocultando algo?
CORONEL BLUE: ¡No! ¡Les dije la verdad! (Al periodista 3) Disculpe señor, ¿podría decirnos quién es ud. y explicarnos su comportamiento?
PERIODISTA 3: Horacio Marletta, de El Zorzal Diario, Argentina. Y, no, nada. Viste cómo es.
CORONEL BLUE: ¿Cómo es qué??? ¡Ya le dije que no hay nada de qué preocuparse!
PERIODISTA 3: (Aúlla desesperado) ¡Ay, ay, ay! ¡Ay mi madre, cagamos fuego, ay ay ay!
CORONEL BLUE: ¡¿Pero qué dice?!
PERIODISTA 3: y… Viste cómo es. Cuando te avisan que no te preocupes por algo que no sabías que te tenías que preocupar. Es un clásico.
CORONEL BLUE: ¿Qué?
PERIODISTA 3: Es típico, clásico. A mí ya no me la hacen más. Como lo de “El que apuesta al dólar, pierde”. O “El que puso dólares, recibirá dólares”. ¡Escuchame, a papá mono con banana verde!
CORONEL BLUE: ¿De qué diablos está hablando?
PERIODISTA 3: Nada, nada, dejá.
CORONEL BLUE: (Bastante ofuscado) A ver si me entiende de una vez: ¡El asteroide pasará lejísimos de la Tierra! ¡No hay posibilidad de choque, ni de roce, ni de daño alguno! ¡Se los aseguro personalmente, te pongo la firma, acá me juego mi nombre! No-hay-nada-que-temer. ¡Repito: ¡No-hay-nada-que-temer!
PERIODISTA 3: (Cubriéndose el rostro con las manos) ¡Ay, ay, ay, diosito querido! ¡Ay, ay, ay, ay!
(El Coronel Blue permanece estupefacto. El murmullo de inquietud entre los periodistas va en aumento. Un periodista serbio rompe en llanto)
PERIODISTA 2: (Nervioso) Disculpe, Coronel, pero algo de razón tiene el Sr. Marletta. Si no hay nada que temer, ¿para qué nos cuentan esto? ¿Para qué lo traen a colación? No me cierra.
PERIODISTA 4: ¡Claro, claro! Yo no voy por ahí diciéndole a la gente “Che, quedate tranquilo, que hoy nadie te está buscando para matarte” prque sí, ¿no?
PERIODISTA 2: Claro, claro, uno no dice “Tranqui, tranqui, conservá la calma que seguro hoy no te va a pisar un camión”.
PERIODISTA 1: ¡Claro! Uno no le dice a una ex novia “No tenés nada de qué preocuparte, hoy no voy a usar la copia de la llave que me diste para meterme en tu casa a afanarte la laptop y los ahorros que tenés abajo del busto de Napoleón.”
(Todos miran al Periodista 1 un poco sorprendidos)
PERIODISTA 1: Es un ejemplo hipotético. De algo que uno no avisa.
CORONEL BLUE: ¡No importa! ¡Nosotros sí hacemos esos avisos! ¡De hecho no tenemos muchas más cosas que hacer! ¿Qué quieren que hagamos? ¡Si ya básicamente sabemos cómo funciona lo de los planetas, el Sol, etc.! ¡Y les aseguro que este asteroide no- va-a-impactar contra la Tierra!
PERIODISTA 3: ¡Ayayayayay, ay mi madre santa, esta no la contamos, ay ay ay ay!
(Se registran algunas escenas de pánico. Tres o cuatro periodistas salen del salón de conferencias, descompuestos y aterrados)
PERIODISTA 2: Tratemos de enfocar esto racionalmente, Coronel. ¿Tiene alguna prueba de que esto no va a pasar?
CORONEL BLUE: Bueno… No tengo “pruebas” de lo que puede pasar en el futuro. Sería un contrasentido.
PERIODISTA 3: ¿Ven??? ¿Ven???
CORONEL BLUE: ¡Bueno, sí, claro! ¡No tenemos la bola de cristal! ¡Pero tenemos unos cálculos revisados hasta el hartazgo por nuestros mejores técnicos, y les puedo asegurar que estamos convencidísimos, seguro seguro seguro de que no hay la menor posibilidad de que el asteroide impacte contra nuestro planeta! (Hace una pequeña pausa y mira como a un costadito) Creo.
(Gritos y alaridos de pánico. Una periodista sueca se desmaya. Seis periodistas más huyen, para llamar a sus seres queridos)
PERIODISTA 2: ¿Cómo “creo”?
CORONEL BLUE: No, bueno, qué se yo. A seguro se lo llevaron preso. ¡Pero nuestros cálculos nunca fallan!
PERIODISTA 3: Y, no, flaco, pero los cálculos no fallan hasta que un día fallan. ¿Y? ¿Y entonces? ¿Eh? ¿Qué hacemos? ¿Qué hacemos con eso?
CORONEL BLUE: (Confundido) ¿Qué?
PERIODISTA 3: ¿Qué hacemos ahí con eso? ¿Eh? ¿Y ahí qué hacemos? ¿Eh? ¿Qué hace ahí el Gobierno?
CORONEL BLUE: No entiendo lo que dice.
PERIODISTA 3: Y, nada, es así, después lloramos sobre la leche derramada pero nadie hace nada para prevenir. ¡Prevención! Eso falta acá. ¡Pre-ven-ción! Después todo el mundo se lava las manos.
PERIODISTA 1: Otra cosa, ¿quién le puso el nombre al Asteroide?
CORONEL BLUE: (Medio podrido) No sé. Un científico.
PERIODISTA 1: ¿No cree que un asteroide tan relevante –justo el que va a destruir la Tierra en millones de fragmentos- debería tener un nombre con más “punch”? Por ejemplo, “El Demoledor”. O “Apollo creed”.
PERIODISTA 2: O “Le Grand Bastarde”.
PERIODISTA 1: ¡Claro! Imagínese la conversación: “¿Y a vos qué asteroide te destruyó el planeta?” “Y, Yuyú 005”. ¡Es poco serio!
CORONEL BLUE: “2005 YU55”
PERIODISTA 1: Bueno, peor.
CORONEL BLUE: ¡Pero es que no va a destruir la Tierra! ¡Ni siquiera va a pasar cerquita! ¡Ni siquiera tendrá consecuencias sobre las mareas o las placas tectónicas!
PERIODISTA 3: Uhhh, sabés las veces que la escuché ésa.
PERIODISTA 4: (Se para, alarmado) ¿Entonces sobre qué va a tener consecuencias???
CORONEL BLUE: ¿Qué?
PERIODISTA 4: Claro, claro, ud. dice sobre qué no va a tener consecuencias. Como dando a entender –por omisión- que va a tener consecuencias sobre otra u otras cosas.
CORONEL BLUE: No… No es así… Yo…
PERIODISTA 2: ¡Claro, claro, que aclare eso!
PERIODISTA 1: ¿Va a influir sobre la comida? ¿Va a llenar nuestros alimentos de radiactividad??? (Mira un paquete de garrapuñadas a medio comer que tiene en la mano y se desmaya).
PERIODISTA 2: ¿Y sobre el pelo???
CORONEL BLUE: ¿El pelo?
PERIODISTA 2: (Angustiado) ¿Se nos va a caer el pelo por el asteroide?
CORONEL BLUE: ¡No! ¿Por qué? ¿Cómo se nos va a caer el pelo por eso? ¡No sea ridículo!
PERIODISTA 3: (Agarrándose el pelo) ¡Ay, ay, mamita, el pelo, el pelo! Está clarísimo flaco. ¡Ay ay ay ay ay mamita!
PERIODISTA 2: (Llora) ¡No quiero que se me caiga el pelo! ¡Es casi mi único orgullo en la vida!
(Todos lloran, por el tema del pelo)
PERIODISTA 4: ¿Acaso puede asegurarnos, así le pone la firma fetén fetén, vos tranquilo fumá si yo te digo que es Carnaval apretá el pomo, 100 % de efectividad asi seguro seguro seguro que no se nos va a caer el pelo?
CORONEL BLUE: (Estalla de nervios) ¡No! ¡No puedo! ¡Yo lo único que hago es leer estos informes que me los redacta un nerd que dice cosas que no entiendo! ¿Qué se yo lo que va a pasar? ¡Aparte capaz que salís a la calle y se te cae un piano encima! ¡No sé nada! ¡Nadie sabe nada! ¡Ni siquiera sé si el asteroide ese existe, o si es mil veces más grande, o si va a chocar en diez segundos, o si la Tierra va a ser devorada por una medusa espacial gigante!
(Se queda resollando y cubierto de sudor, con los ojos llenos de lágrimas, con el rostro carmesí. Los tres periodistas lo miran con algo de pena)
PERIODISTA 3: Bueno, n
(Antes de que pueda decir el remate, la Tierra es devorada por una medusa espacial. Lo irónico es que ni siquiera es una medusa espacial gigante, sino de tamaño medio)
¡Taller Literario: Revelan truco para hacer Literatura Argentina!
Disculpen que tenga un poco abandonado el taller, es que no quería. Bueno, los últimos guarismos de mi máquina detectora de datos personales del alumnado, además de actualizarme en el tema de sus CBU, claves bancarias, historias clínicas y sitios de pornografía visitados por todos y cada uno me dan a entender que la gran mayoría o casi todos provienen de Argentina.
¿Qué pasa? ¿Qué está pasando? ¿Eh? ¿Qué pasa? Esto es Internet, globalización, la caída de los nacionalismos, el fin de la historia, etc. ¿qué pasa? ¿Por qué vienen sólo de Argentina? ¿Por dónde va a venir la lluvia de euros con esta actitud? No sé, me parece que son muy localistas. Pero como el profesorado es un sacerdocio, es más, hasta diría que es un profesorado, les voy a tirar –mientras preparo el próximo aumento en el arancel, les pido que no se asusten, es un leve ajuste, nada tremendo, incluso doy alternativas de pago en algunos trabajitos domésticos- un truco muy efectivo para que sus redacciones sean consideradas “literatura argentina”.
Porque uds. Saben lo importante que es la noción de pertenencia, “describe tu aldea y pintarás el mundo”, saber de dónde proviene uno, el renacimiento de los nacionalismos, la anti-globalización, el principio d ela historia, etc. Un Hombre debe conocer el Mundo pero vivir en su Patria. Ahí está, lo dije.
Así que, si quieren ser considerados escritores de Literatura Argentina, tienen que escribir todo, todo todo lo mismo que vienen escribiendo, con las mismas faltas de ortografía, graves problemas de redacción, ignorancia completa de las leyes de la estructura, pobreza de vocabulario, todo todo todo igual, pero tiene que haber un personaje que se llame “El ‘Algo’”. Por ejemplo, El “Rata”. O “El Flaco”. O “El Negro”. Se entiende, ¿no?
Sólo este pequeño requisito le da a la historia color local, de personajes entrañables, típicamente argentinos, de barrio, que uno puede encontrarse en Liniers o Rosario, un perfume Fontanarrosesco, Dolinesco, Isidoroblaisteinesco, Marcodeneviano, Jorgeasístico. Capaz que escribieron un bodrio de ciencia ficción que transcurre en el año 76.9985.334.9000#$.99 en e Planeta Gharstahktsonn, pero si el mejor amigo del Capitán Bestertester se llama “El Ruina”, ¡pumba! Ya está. Es literatura argentina. O por ahí escribiste un drama adolescente de jóvenes “emos” que se cortan las venas y chatean en Tokio, pero si el pibe en una parte dice “Me encontré con mi amigo ‘El Albóndiga’. Como siempre, estaba completamente borracho”, ya está: ¡Es literatura argentina de pura cepa!
¿Cómo lo sé? Porque hace poco me dije “Bueno, Esteban, basta de escribir estupideces para tu blog del orto, vos tenés que escribir un cuento y mandarlo a una revista literaria de prestigio, ahí vas a ver cómo te vas a llenar de guita”. Y básicamente escribí una de las estupideces que escribo para mi blog del orto, pero le agregué dos personajes medio mafiosos del conurbano y uno de ellos se llamaba “El Chele”. Y me escribí tooooodo un cuento donde tooooodo el tiempo decía “El Chele” esto, “El Chele” lo otro, hasta que me di cuenta de que lo había hecho para que pareciera literatura y sonaba como una de las cosas más pedorras que había leído en mi vida y agarré y desistí, le saqué todas las partes de literatura y lo convertí en una de las estupideces que escribo para mi blog del orto y quedó fenómeno. Y a partir de ahí me dije “Y bueno, el que nace para pito no llega a corneta” y fui feliz.
Pero bueno, ese soy yo, que conozco mis límites y tengo mucha dignidad. Ustedes es distinto. A continuación, algunas sugerencias de personajes que se llaman “El ‘Algo’” que pueden usar indiscriminadamente:
El “Tucu” – El “Baranda” – El “Gordo” – El “Sopeti” – El “Pachorra” – El “Oso” – El “Muerto” – El “Momia” – El “Drácula” – El “Sordo” – El “Mireya” –´El “Heladera” – El “Silla” – El “Cardumen” – El “Carcinoma” – El “Arquímedes” – El “Teoría de las Cuerdas” – El “Puchulu” – El “Apóstrofe” – El “Charles Bronson” – El “Rosarino” (esto por si quieren meter algún villano así de poca monta) – El “Batman” – El “Pija” – El “Coloquíntido” – El “El” – (Sigue)
sábado, 19 de enero de 2013
¡Explican el origen de la “Gente Sólida”!
Salvatierra despertó levemente mareado, mirando el techo de un lugar ajeno, extraño y envuelto en un aroma repugnante a alcanfor, flores rancias y carne picada. Notó con horror que su cuerpo no le respondía, debido a la acción de alguna sustancia química, sus miembros unidos a diferentes cables y mangueras. Entonces recordó el pinchazo en el 168.
El día había comenzado mal. La resaca palpitándole en las sienes le rememoraba su vida solitaria, que había intentado amortiguar con alcohol barato y una conquista fácil en un bar de San Telmo. Al verla por la mañana, con el maquillaje corrido y despidiendo un penetrante olor a cerveza, comprendió además que no era nada para vanagloriarse. Lo peor fue la ríspida negociación para expulsarla de su departamento (aunque notó con una mezcla de alivio y decepción que ella ni siquiera fingió, siquiera por cortesía, algún deseo de volverse a ver) antes de salir corriendo hacia la oficina, donde lo esperaba quien ya era una compañía permanente: El Sr. Trabajo Atrasado.
El 168 llegó, para variar, lleno. Pero esto le daba la oportunidad de ejercer una de sus escasas satisfacciones. Luego de 15 años realizando exactamente el mismo recorrido, Salvatierra haía desarrollado una habilidad casi sobrenatural en el arte del escurrimiento interpersonal. Por más lleno que estuviera el colectivo, era capaz de detectar los intersticios más amplios y vulnerables entre pasajeros, como para penetrar en ellos haciendo cuña con su codo; la presión justa, ni demasiado considerada ni demasiado agresiva, lograba empujar a un lado y otro a los humanos que parecían conformar un muro impenetrable, para luego introducirse en los resquicios y, con una mezcla de tozudez, sabiduría y estómago (había que estar endurecido para atravesar ese túnel de epidermis sudorosas, por lo general pertenecientes a voluminosos oficinistas o portentosas amas de casa sesentonas, a veces rozando espaldas, nalgas, bultos y barrigas durante interminables segundos) abrirse paso hasta los espacios por lo general más respirables del fondo del vehículo.
Existían por supuesto pasajeros que, fuera por testarudez o incredulidad (es llamativa la cantidad de gente que a esta altura del partido no acepta que siempre, por lleno que esté el colectivo, uno puede trasladarse hacia el fondo) ejercía alguna resistencia, endureciendo el cuerpo y tensando músculos. Pero Salvatierra no se rendía, y si la negociación no funcionaba, apelaba a su conocimiento del resquicio humano para presionar, empujar, codear y finalmente introducirse, aunque debiera tolerar una que otra putiada.
Excepto, claro, en el caso de la Gente Sólida.
Desde hacía unos meses, Salvatierra había notado la proliferación de estos especímenes. Gente impenetrable, inconmovible, que no parecía estar hecha del material habitual. Gente que, por mucha presión o diplomacia que se aplicara, y sin oponer resistencia muscular alguna, no cedía un milímetro, ni siquiera para un experto con la técnica de Salvatierra. Eran por lo general de baja estatura, pero anchura notable, pelo corto y ropa poco llamativa. A éstos, Salvatierra los llamaba “Gente Sólida”, e imaginaba para su divertimento personal, que carecían de espacios y órganos internos, de huesos, sangre, gases, bilis y cartílagos, estando constituidos en su totalidad de carne humana. Cuando se topaba con uno de estos seres, Salvatierra rempujaba un par de veces, y luego de detectarlos desistía completamente.
Siendo el escurrimiento interpersonal un deporte en el que se destacaba, estos pequeños fracasos lo desanimaban un poco. Pero se consolaba sabiendo que la “Gente Sólida” era completamente anti-reglamentaria. “No hay forma de que pueda trabajar en estas condiciones”, se justificaba. A veces ocurría que debía atravesar un mini-túnel cuyas paredes estaban conformadas por una persona normal y un “persona sólida”. Entonces aplicaba mayor presión sobre la persona normal, que se veía prácticamente aplastada contra un asiento y soltaba algunas protestas vehementes, pero antes de que pudiera encarnizarse contra él, Salvatierra ya estaba lejos. No se enorgullecía de su proceder, ya que el “obstáculo normal” no merecía semejante trato; pero tampoco tenía demasiadas opciones.
Pero ese día ocurrió algo inesperado. Presa de la resaca, la cabeza latiéndole y los sentidos embotados, Salvatierra intentó escurrirse entre dos pasajeros, sin detenerse a evaluarlos demasiado, aunque se le pasó por la cabeza que uno de ellos podía ser un “Sólido”. Lo que pasó entonces fue algo que no había entrado en sus cálculos: Ambos lo eran. Dos “Sólidos” en un colectivo, algo estadísticamente imposible. Lo peor es que Salvatierra, de un impulso, había logrado penetrar en el micro-túnel formado por ambos, pero ahora no podía salir. Sintió que sus pulmones le estallaban. Desesperado, comenzó a emitir algunos gemidos de auxilio. Entonces, uno de los “Sólidos” giró la cabeza y lo miró.
Los “ojos” del Sólido, tal como había fantaseado risueñamente Salvatierra, estaban hechos de carne. No había globos oculares, ni iris ni pupilas, sino dos pequeñas pelotas de carne humana que sobresalían apenas del lugar donde deberían estar las cuencas. Salvatierra inició un grito de horror, y entonces sintió el jeringazo.
“Lamento todo esto, Sr. Salvatierra”, dijo el Sr. Lovatto (h), dueño del antiguo taller de moldeado de caucho donde ahora Salvatierra estaba prisionero. “Pero mis homúnculos me han transmitido –incluso con sus magras capacidades de comunicación- que ud. viene observándolos desde hace meses. Y eso lo convierte en un testigo.”
“El arte del moldeado de caucho es una tradición familiar. Empecé a trabajar con mi padre cuando tenía apenas 11 años, y él siempre me decía ‘quien domine el caucho, hijo, dominará los Secretos de la Vida’. Siempre pensé que mi padre estaba un poco loco…Como todos los grandes hombres.”
“Y un día pensé: ¿Qué tal si aplicara los mismos principios de moldeado del caucho, pero con seres humanos? Siento que Dios nos hizo demasiado frágiles. ¿Por qué tantos espacios internos? ¿Por qué tanta variedad de órganos y sustancias, huesos que se rompen y venas que revientan, cuando un muñequito de goma de los pitufos puede sobrevivir a veinte catástrofes? ¿Por qué no crear una raza de Super Hombres indestructibles y solucionar el problema de la mortalidad humana?”
“Y después de mucho trabajo lo he logrado. Una a una, voy secuestrando frágiles e inferiores ‘personas normales’, que lanzo a esta gigantesca licuadora de carne (Salvatierra vio el monstruoso aparato y quiso gritar, sin lograrlo). Luego, echo el material resultante en este molde, lo fundo a la temperatura adecuada y ¡presto! Obtenemos a mis amados homúnculos, rellenos de sí mismos, completamente indestructibles y libres de las miasmas asquerosas que nos pueblan a ud. y a mí, Salvatierra. Es cierto, la ausencia de gándulas, hormonas y mecanismos de transmisión del ADN impiden la reproducción de esta nueva especie. Pero no lo necesitan. ¡Sobrevivirán para siempre, libres de envejecimiento, de enfermedades y prácticamente irrompibles! Tiene ud. suerte, Salvatierra, ya que gracias a mí pasará a formar parte de esta nueva Raza. Soy yo quien quedará solo, como último representante de una raza débil e inferior. No importa. Cuando haya solidificado a la última persona de la Tierra, acabaré con mi vida, para que no quede sobre nuestro planeta ni un rastro de imperfección.”
“Y ahora discúlpeme, Salvatierra”, susurró el Sr. Lovatto (h). “Voy a poner en marcha su Nueva Vida.”
El motor de la licuadora fue lo último que escuchó Salvatierra, y comprendió entonces que la resaca era el menor de sus problemas.
(Escrito después de toparme en el colectivo con uno de esos tipos que no hay caso, los rempujás y nada, se quedan ahí, incólumes, como piedras, yo no sé, para mí que son de otra especie)
viernes, 18 de enero de 2013
¡Preguntan otra cosa más y es la última!
DE LA BANDEJA DE SALIDA DE KASSIM OUDAGODROUGOU S. PAM, BONGABONGABONGA CIUDAD
Dear sirrah! You have an excellent blog. Escribe Kassim Oudagodrougou S. Pam, Gerente de Efectivo en Plata del Nacional Banco de Burkina Faso, en Bongabongabonga Ciudad, con propuesta de pedirle a usted un ayuda ya que estamos metidos en “tole-tole” como tal decimos en mi país.
Delegados del FMI, Banco Mundial, Club de París e importante tienda de empeños anunciada por periodista de fama international Gelblung Chiche venían de viaje con la plata para rescatar Grecia, Italia,España y E.E.U.U. –viste cómo es ahora que esos países necesitan plata- y por escala imprevista recalaron en Capital Burkina Faso. Y parece que se les “perdieron” par de valijines Primicia con $$$46.8990.0344.21.000,990.$$#”3446& de pesos fuertes en Aduana y cuando reclamaron incidente hubo y palabra va palabra viene el caso es que hubo otro error y ya está, ya fueron los delegados. No están, no sé, no me pregunten. Yo no sé. Entonces, directores de FMI, etc. nos piden devolver plata porque ellos están muy interesados en su plata. Y andan diciendo de mandar acá ejércitos de la OTAN y los marines y los hunos y lanzamisiles y bombas destripamargaritas, y nosotros tenemos miedo vengan y encuentren la plata y se enojen.
PUES, AQUÍ INTERVIENE VD: NOSOTROS LE ENVIAMOS LA PLATA A VD. Y VD. LA CUIDA, ya que nosotros ya dijimos que no la teníamos y ahora queda mal decir que sí la teníamos. PEGA ESTO EN TU MURO SI ESTÁS DE ACUERDO. Sólo tiene que enviarnos número de cuenta, CUIT, CBU, clave bancaria, DNI, nombre, tarjeta Banelco, llaves de su casa, molde de su cara y frasco dlce de leche, del que hemos escuchado hablar mucho. Después devuelve 50 %, en concepto de molestias.
JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR ES MI AMIGO, NECESITO CADENA DE ORACIÓN POR FACEBOOK PARA QUE SALGA BIEN OPERACIÓN DE LIPOSUCCIÓN DE MI ABUELITO. PEGA ESTO EN TU MURO SI QUIERES QUE MI ABUELITO LLEGUE EN LÍNEA AL VERANO DEL 2012. ¿CÓMO? ¿Que le parece sospechoso, que hay trapisonda, que esto es una manganeta, que a papá mono con banana verde? Ah, hueso duro de roer. ESCUCHE: No envíe nada: Sólo diga dónde. Mandar plata y ya, y aparte no sé si alguna vez le dije, pero soy una jovencita rusa, muy bonita y de carácter alegre, de pelo dorado hasta el culo y ojos color esmeralda y enormes senos y me gustan mucho las orgías y organizarlas, incluso tema del catering, porque dan hambre. Yo necesito nueva locación ya que leyes retrógradas de mi país impiden que mujeres practiquen sexo oral durante horas (o días) a sus maridos, y para mí es una segunda vocación, además de la cosa bancaria. Además, soy constructora profesional de mesas de pingo pongo y puedo hacerle una a vd. para que juegue en su casa. Y me encanta hacer asado para 15 personas y además pagarlo (con mi propio dinero, que he heredado de mi padre natural el Sr. Steve Jobs, ¿conoce?), y me río mucho de los chistes que hace mi esposo, pero sólo de los de él (tradición cultural de mi país). Me río a carcajadas, muy naturales y espontáneas y contagiosas y cuando me río se me inflan y desinflan los senos rítmicamente, y me encantaría casarme con Vd. EN FORMA LIBRE Y GRATUITA, potro, papito, haceme de todo.
¡Ah, acepta así no aún sospechoso pareciendo sigue le, creer incrédulo tan sea Vd. que! ¡CRE-BLE-Í-IN! MURO ESTÁS ACUERDO PEGA SI ESTO. Nerviosa pone me, desordenan las todas palabras cuando nerviosa me pongo, ay ay ay. A VER ESTE OFERTÓN: Ofrezco chip con virus informático a larga distancia que se conecta al corazón, entonces: cuando VD. se muere, dispara se una “señal” que le borra TODA LA PORNOGRAFÍA QUE TIENE GUARDADA EN SU COMPUTADORA. Toda, toda. Automáticamente, y entonces muere tranquilo de que de golpe su esposa no entra y le encuentra carpetita con fotos de jugadores de rugby desnudos. ¿¿QUÉ LE PARECE TODO ESTO?? Y se muere tranquilo. Incluso borra “mails” comprometedores o archivos equívocos, como ese vídeo de un “gang bang” de 200 personas que vd. bajó por curiosidad estrictamente científica.
¡ATENCIÓN! DUEÑOS DE ALFAJOR JORGITO AVISAN QUE DEVUELVAN TODOS LOS ALFAJORES JORGITO QUE COMPRARON EN LOS ULTIMOS DOCE MESES, YA QUE CONTIENEN GILETTES ENTERAS EN EL MEDIO (DEBIDO A ERROR EN ALIANZA COMERCIAL ENTRE MARCAS JORGITO Y GILETTE). PEGA ESTO EN TU MURO PARA DIFUNDIR. ESTO NO ES UN SPAM. SOY UNA RUSA JOVENCITA Y ALEGRE DE VERDAD Y LO DE LA PLATA ES DE VERDAD Y EL DISPOSITIVO TAMBIÉN ES DE VERDAD, PERO ME GUSTA AVISAR CUANDO HAY TEMAS DE PRODUCTOS ALIMENTICIOS JODIDOS, SOY UNA CIUDADANA RESPONSABLE. ESCUCHE: Le ofrezco esto y es mi última oferta, le ofrezco por cinco años servicio de escribano personal para cerramiento de discusiones. Vd. vio que la gente es estúpida o deshonesta o ambas cosas, y entonces luego de una charla, acuerdo, discusión o apuesta cuya conclusión y/o plan de acción era CLARÍSIMO, después se hace la que no entendió. O no entendió en serio. O no entendió y se hace la que no entendió (también hay). Entonces, tiene este escribano que lo sigue a todos lados, de lejos, no molesta ni fuma ni habla, vd. ni siquiera le tiene que dar de comer. Bueno. Y cuando termina la discusión, se acerca y dice por ej: “Bueno, entonces quedamos en que Fulano asegura que Shemp se murió después que Curly y Mengano lo contrario y la apuesta es de cincuenta pesos”, o “Bueno, resumiendo, la próxima vez el taxi lo paga Zutano, ¿no?”, o “Okey, entonces Perengano afirma que este Gobierno se cae en menos de ocho meses, anotemos la fecha así en ocho meses vemos quién se lo restriega en la cara a quién”. Y redacta los documentos necesarios, se los hace firmar a todos y da fe ahí mismo. Los gastos de sellado están incluidos. ¡Verá cómo a la tercera intervención por las dudas nadie le discute nada (a vd)! ¿VERDAD QUE ES UN SERVICIO DE UNA UTILIDAD INNEGABLE? PEGA ESTO EN TU MURO SI ESTÁS DE ACUERDO.
¿Trato el quiere así aún aceptar no??? ¿Lo pasa qué pero carajo??? ¿Cuenta estoy da se no la de oportunidad ofreciendo le que única??? ¡Sí ma, algún ofrezco Uruguay mejor lo se de a chabón clara la que tenga que, chauchón, chaucete!!! ESTE PERRITO FUE ENCONTRADO CON UN SOMBRERO DE MEJICANO, ES INCREÍBLE QUE HAYA “PERSONAS” CAPACES DE CRUELDADES SEMEJANTES, MEINTRAS SIGA HABIENDO ESTE TIPO DE “BESTIAS” NO MERECEMOS CREERNOS UNA ESPECIE SUPERIOR. PEGA ESTO EN TU MURO SI TE PARECE RE CONMOVEDORA LA FOTO DEL PERRITO CON EL SOMBRERO DE MEJICANO.
jueves, 17 de enero de 2013
Solución para la “Resaca de Roger Waters”
Algunas catástrofes son inevitables, pero uno puede mitigar sus consecuencias: Estoy hablando, claro, de la “Resaca de Roger Waters” que se avecina. Luego de prácticamente cuatro meses (desde el extendido proceso iniciado en la venta anticipada de entradas y multiplicación de Rivers hasta la larga noche de la Thewallmanía finalizada apenas hace una semana) de monotema, corremos el riesgo de sufrir los mismos síntomas de su correlato alcohólico: una sensación de vacío y ausencia de motivos para vivir –acompañado de un intenso dolor de cabeza- que sólo se cura con algún poderoso cóctel vitamínico o el intolerable paso del tiempo.
Por supuesto, esta resaca no afecta sólo a los admiradores de Roger Waters sino también a sus más feroces enemigos. La polémica “The Wall sí – The Wall no”, comparable en dimensión, furia y chicanas constantes a la Crisis del Campo (a todo esto, ¿cómo terminó eso? ¿Sigue habiendo soja? ¿Cerró la Rural? Averiguar) ha sido uno de los pasatiempos más entretenidos de los últimos meses; y pocas cosas resultan tan nocivas para la moral y el ánimo como la súbita desaparición de un pasatiempo.
Que si Waters es un ladri, que si es un espectáculo poderosísimo, que Syd Barret, que Gilmour, que la película, que las explosiones, que otro ladrillo en la pared, que cómo vas a gastar 500 pesos en ver a este hijo de puta, que bien gastados están, que me rompió la cabeza, que las Malvinas, que setenta Rivers, que Chile, que yo qué se yo que sé. Todos tenían algo para decir, y ahora también, sólo que no sben sobre qué.
Necesitamos, entonces, la visita de otro Super-Entertainer Internacional con las alforjas cargadas de acrobacias, muñecos, música y fuegos artificiales capaz de generar polémica y división de aguas; una mega-estrella, mezcla de David Copperfield y Disneylandia, teñida de oscuridad y mensajes pesimistas sobre la Humanidad, como para que parezca que es para grandes. Pero, ¿quién puede hacerle competencia a Roger Waters? ¿Paul Mc Cartney? Por favor: Puede haber compuesto la mejor música de la historia, pero tiene el problema de ser cachetón, poco glamoroso, exhibir su adicción a la guita con demasiada sinceridad y no haber sido cagado a tiros. Todos defectos imperdonables para el aficionado a la polémica. ¿Madonna? No, es mujer y tiene más de cincuenta años. El machismo argentino jamás aceptaría envolverse en una discusión sobre semejante tema. ¿Arjona? ¡No me hagas reir!!!
Una sola palabra: Batman.
Exacto. En mayo viene Batman Live, una especie de show internacional teatral temático con efectos especiales y trajes de vivos colores. Si lo pensamos un poco no es tan diferente de The Wall.
Un Mensaje Oscuro y Pesimista: The Wall nos hablaba sobre la Represión y los Valores Inhumanos de nuestra Sociedad. ¡Batman nos habla sobre el flagelo de la inseguridad y los mecanismos del Sistema Capitalista que crean gente jodida como el Guasón y el Acertijo!
Un Héroe Neo-Fascista: The Wall denuncia que la Super Estrella de Rock que moviliza masas al líder Fascista hay una leve frontera; Batman es un Héroe que recurre a la brutalidad policíaca ilegal.
La Orfandad como origen de todos los males: A Pink le le mataron su papá en la Guerra; ¡A Bruno Díaz le fue arrebatado todo aquello que amaba, una noche oscura, por un ratero de poca monta!
Los Símbolos de una Generación: The Wall fue la película emblema de la “Generación Post-procesista”, que en plena adolescencia recibió una confirmación de que el Mundo era Hostil, Violento e Hipócrita. Muchos años antes, gracias a Batman, la misma generación había recibido la confirmación de que el mundo estaba lleno de gente grotesca y malvada, y que para combatirla había que disfrazarse de murciélago “para llevar el temor al corazón naturalmente supersticioso de los criminales”. Y que las leyes de la moral no eran de hierro: Nuestra némesis más peligrosa podía atraernos sexualmente, especialmente si estaba vestida con un enterito apretado de cuero. Con estas enseñanzas después se sorprenden de que la nuestra sea una generación sin ideales.
Sumémosle a este corpus filosófico-idelógico unas cuantas explosiones, música pegadiza y personajes deformes y prácticamente no hay modo de diferenciar a Roger Waters de Batman, al punto de preguntarnos si Bruno Díaz no será en realidad un “perejil” o un testaferro manipulado por el músico. Lo que sí está claro es que si te perdiste o te negaste a ver The Wall ahora tenés una segunda oportunidad, sólo que con más patadas, mejores supervillanos y con –esto ya a título personal- bastante menos vergüenza.
¡Preguntan otra cosa más y es la última!
Otra consulta, otra consulta y no jodo más: ¿Es ilegal dispararle a alguien con dardos tranquilizantes?
Yo digo porque técnicamente-técnicamente le estás disparando pero no lo estás matando. Ni siquiera es que le estás haciendo un daño, de golpe el tranquilizante puede ser una droga aprobada por el Ministerio de Salud y qué se yo, y podés decir que nada, le estás administrando un remedio -, sólo que a por medio de un arma. Aparte después vas y lo atendés, no es que lo dejaste tirado en el piso. Lo agarrás de los pies y lo ponés debajo de un árbol, con una almohada y el tipo después se despierta como nuevo, con diez años menos. A mí me parece que no pasa nada. Porque si el tema fuera que le hacés perder el tiempo, entonces debería ser ilegal encontrarse con un ex compañero de colegio en la calle y decirle “¡Morgiandolfi! ¡Tanto tiempo, che! ¡Qué fenómeno, Morgiandolfi! ¿Che, te acordás de esto, y de aquello? ¿Sabés a quién vi el otro día? ¡A Gonfalonieri! ¿Te acordás de Gonfalonieri? ¡Qué personaje este Gonfalonieri! (Agarrándolo del brazo, clavándole los dedos) ¡Pará, che! ¿A dónde te querés ir? ¡Vení, vamos a tomar un café! Qué grande este Morgiandolfi, sí, me acuerdo que en el colegio siempre se quería ir y no sé quién se creía que era el hijo de puta de Morgiandolfi”. O Facebook, sería ilegal Facebook.
Ojo, lo pregunto por curiosidad, no es que esté pensando en salir a la calle con un rifle de dardos tranquilizantes. O que me haya reunido con un par de socios capitalistas para proponerles el negocio de un coto de caza del animal más peligroso: el Hombre. Pero con dardos tranquilizantes, que yo digo que ilegal no es. Incluso –pensaba, aunque no se lo dije a mis socios capitalistas porque éstos no existen- que se puede contratar como “piezas de caza” a gente que esté mucho en el tema de tomar pastillitas y somníferos y cosas de ese tipo, gente de más de 42 años por ej., que tarde o temprano comen más pastilla que comida. Y les decís “Te doy pastillas gratis, sólo que te las disparamos en el culo”. Yo creo que más de uno acepta. Y aparte se les puede pagar un pequeño salario. ¡Ne-go-ción! ¡Yo creo que es un ne-go-ción! O sea, si tuviera la idea de hacer el negocio, que no dije que sí. ¡Y además NO LOS ESTÁS MATANDO!
Y aparte si ya me hubiera reunido varias veces con los socios capitalistas y les hubiera pedido un adelanto (y me lo hubiera gastado en pagar la deuda de la tarjeta), no sería tan boludo de ir con mi propio nombre, me pondría un nombre como “El Ingeniero Mostaza”. E iría con barba postiza (sobre mi barba de verdad). Bueno, nada, son especulaciones. ¿Es legal o no? Justificar.
Y ahora sí, no te jodo más. No, pará, pará. Pará. Tengo otra. Hoy parece que es el aniversario de George Harrison, el Beatle Fantasma. Bueno. Todo bien, no tengo nada en contra, pero escuchame, ¿podemos pasar un día sin que sea el día de Algo? ¿Sin aniversarios, ni Efemérides, ni Campañas internacionales de Algo, un día así que no pase nada? ¿Un día que no tengamos que hacer nada? ¿Es mucho quilombo? Yo ya sé que si busco, busco, todos los días hay algo de qué acordarse y si no se puede inventar, pero, ¿podemos de golpe ponernos de acuerdo en que mañana no sea el día de nada? ¿Puede ser?
Miren, la naturaleza quiere devorarte.
miércoles, 16 de enero de 2013
¡Diccionario del vagamente informado!
Un breve repaso sobre las cosas que debería saber y, con una mano en el corazón, no tengo la más pálida idea:
G8: Un grupo de países. Son 8. No, no sé cuáles son. Creo que son los más grosos.
G7: Otro grupo de países. Creo que son otros. O por ahí son el G8, antes de que se agregara uno, ¿puede ser?
G5: Ehhhhhhh… ¿Existe? No sé. ¿Es una joda?
Banco Mundial: Es algo tipo el FMI.
Club de París: Algo tipo el FMI y el Banco Mundial.
FMI: Son unos tipos que prestan plata y dan instrucciones a países con problemas financieros. No, no sé cómo funciona. Ni idea. No sé quién es el dueño. Debe ser un grupo de gente o de países, algo así debe ser, digo yo.
Opus Dei: Algo de la Iglesia.
Anteproyecto de Ley: Yo digo que es lo que se hace antes de un proyecto de ley. No, no sé por qué no hacen el proyecto directamente. No entiendo, no sé. No sé cómo funciona.
Comisión del Senado: Es algo del Senado. No sé bien cómo se hace. Creo que son un grupo de senadores que les encargan hacer algo. Pero también puede ser gente de afuera, contratada para que haga algo. Si me decís una o la otra, yo te creo. No tengo idea, yo qué sé, es un tema complejo. No está dentro de las áreas de mi conocimiento. Lo que sé es que Perón decía “si querés que ese proyecto no se haga nunca, dáselo a una comisión”. Así que debe ser algo malo.
Recurso de Amparo: Es algo de la justicia, algo que se hace para que no hagan algo.
Cuarto Intermedio: Es otra cosa del Senado, cuando dejan de trabajar. No sé si es como un recreo, así a horas fijas o lo ponen cuando se les canta. Es un tema polémico.
Primarias: No sé, sigo sin entender y eso que voté y todo.
Dumping: Es algo de economía. Algo malo (como todo lo de economía).
Devaluación: Esta claro que la sé. ¡Cómo no la voy a saber! Es cuando hacen que la plata de un país valga menos que lo que valía hasta ese momento respecto por ejemplo del dólar. Lo que no sé es cómo lo hacen. No sé si se puede hacer a voluntad, o si se hace espontáneamente según cosas que pasan. O si se hace con una máquina.
Emisión: Esta es fácil, es cuando fabrican más billetes (esto sí se hace con una máquina). Es fácil. Todo lo que sea fabricar cosas (como “billetes”) con una máquina o imprenta se entiende fácil.
Riesgo País: Era algo de economía que había cuando estaba De la Rúa, y que era malo. Ahora se ve que lo sacaron, porque ya no sale más en los diarios.
Deuda externa: Es la deuda que un país tiene para afuera. No sé si es con otro país, o con empresas u organismos o personas. No sé, es un tema complejo.
Bonos: Son unos documentos, unos papeles que representan cierta cantidad de dinero, y que los tienen unas personas y creo que se pueden vender y comprar. No sé cómo se hace un “bono” ni quién lo hace. No entiendo para qué lo hacen, seguramente tienen una razón o motivo muy importante para hacerlo (ellos). Pero no entiendo bien. Por ejemplo, hay “bonos de deuda”. No entiendo cómo alguien se le ocurre comprar “bonos de deuda”. A mí me suena a que es como comprarse una deuda. “Ahora ud. debe ‘X’ plata”. Seguramente no es eso, ha de ser al revés, como que lo comprás y pasan a deberte plata a vos, cosa que es casi igual de mala. Es algo de economía, algo así (algo malo). Ahora si querés que te diga exactamente exactamente exactamente qué es un “bono”, te lo debo.
Acciones: Es algo parecido a los “bonos”, creo, que aparece mucho en el tema de La Bolsa.
La Bolsa: Bueno, sé que es ese lugar de las películas donde están unos tipos gritando “¡compro!” “¡vendo!” “¡compro!” “¡vendo!”. Hasta ahí llega mi conocimiento de la Bolsa. No sé cómo funciona, ni quién es el dueño, es un tema complejo, no sé. No sé cómo se hace, no sé si yo puedo por ejemplo ir a la Bolsa y ponerme a gritar “¡compro!” “¡vendo!” (igual plata no tengo). No sé si te tenés que anotar en algún lado, si te piden un carnet, si te dejan pasar. (Angustiado) ¡Ni siquiera sé dónde está! Lo que sí sé -porque me lo dijo un amigo muy capo, que sabe mucho de este y otros temas- es que en Argentina mueve menos guita que el Quini 6. El Quini 6 sí sé lo que es.
El Mercado: Paso.
Precio FOB: ¡Esa la sé! Es algo de la Aduana, es algo que tiene que ver con la Aduana. No, exactamente qué es no sé. Es un tema complejo. Pero es algo de la Aduana, después le pregunto a mi hermano que sabe. Igual obvio que es un precio.
Coloquio de Idea: Es como un lugar a donde van unos garcas. No sé bien qué hacen.
GAFI: Es algo que salió en el diario hoy. No sé bien qué es, es una cosa nueva. Porque encima de que la mayoría de las cosas no se entiende, estos agarran e inventan otras.
martes, 15 de enero de 2013
¡Primicia exclusiva: Balance cinematográfico 2013!
Nunca es demasiado temprano para hacer memoria y balance, especialmente en estos tiempos de zozobra y vértigo, carros veloces y poderosas computadoras. En fin, ya casi casi se nos viene encima febrero y cuando menos te lo esperás estás haciendo la lista de regalos de Navidad (“a éste sí, a éste no, éste ya está grande para regalitos, a éste lo arreglo con algo del Todo x dos pesos”, etc). Por eso hoy este blog les ofrece el balance del 2013 antes que nadie. Calidad, limpieza, servicio y ansiedad es nuestro lema.
ENERO: Aunque ya termina y pueda acusarse a este crítico de antideportivo, el balance puede hacerse casi con los ojos cerrados: Un mes para el olvido, con profusión de estrenos de “tanques” cinematográficos, superpelículas hollywoodenses de super efectos especiales en 3D generados con supercomputadoras, etc. Porque ya se sabe que el espectador, en verano, prefiere no pensar. Aunque por otro lado en el cine tenés asegurado el aire acondicionado, que te ayuda a pensar mejor. Pará, en serio, ¿por qué en verano el espectador prefiere no pensar? ¡Es al revés! Ya mando mi carta a La Nación reclamando más películas iraníes en verano.
FEBRERO: Se entregan los Oscars. Merecidísimo el Oscar a mejor película para Amour, porque es un bajón. Por lo demás, un mes para el olvido.
MARZO: Se estrena una película argentina, pequeña y necesaria, filmada en un pueblito de la provincia de Buenos Aires, con poco diálogo y no más de cuatro personajes, porque poner cinco es yeta. El manejo de los silencios es tal que por un momento parece que estamos viendo The Artist, hasta que un personaje dice algo (de hecho en esa parte casi me agarra un síncope, no me lo esperaba para nada).
ABRIL: Para el olvido. Con la excusa de Semana Santa, se estrenan varios “tanques” supercinematográficos en 3D gente hecha con máquinas tipo El Expreso Polar, con el aspecto de terroríficos maniquíes vivientes. Sale una noticia en Yahoo contando que en Hollywood ya dan clases de actuación para moverse como los maniquíes vivientes esos, para adaptarse a las nuevas tecnologías.
MAYO: Para el olvido. No, en serio, no me acuerdo.
JUNIO: Muere un famoso actor norteamericano de 97 años, sorprendiendo al gran público que creía que ya estaba muerto. Salen retrospectivas y notas de varias páginas con fotos del tipo, y una pequeña columna donde una estrella argentina de 97 años cuenta cómo lo conoció, sorprendiendo al gran público por los motivos antes mencionados (“era un verdadero seductor, incluso una vez me tocó el culo”).
JULIO: Un mes pobrísimo: Se estrenan unas 37 películas infantiles, aprovechando las vacaciones de invierno. La mayoría son supertanques hiperhollywoodenses en 3D hechos por megacomputadora. Un crítico resalta la calidad de una película diciendo algo así como “los personajes animados de Pixar parecen más reales que algunos actores de carne y hueso”. La Asociación Argentina de Actores le inicia juicio y el crítico es condenado a ser reemplazado por una versión animada de sí mismo. Le queda tan parecido que nadie se da cuenta. Incluso la mujer le dice “Braulio, últimamente estás hecho un león, ¿qué estás tomando?”
AGOSTO: Se estrena la versión cinematográfica de un dibujo animado de tercera categoría de Hannah Barbera. Se produce una verdadera polémica en Internet: La mitad de los espectadores se queja de la falta de ideas de Hollywood, y la otra mitad de que no respetaron el original y que “es un insulto al cariñoso recuerdo que los de más de cuarenta tenemos del Capitán Cacota”. La película rompe todos los récords de recaudación, aunque la mayoría dice “yo no la vi”.
SEPTIEMBRE: Un mes pobrísimo en las carteleras porteñas. No va nadie. Algunas películas bajan de cartel antes de ser estrenadas. Para el olvido.
OCTUBRE: Se adelanta el Fin del Mundo maya, y los productores se tienen que meter en el culo todas las secuelas de películas sobre el fin del mundo que se anduvieron estrenando (Fin del Mundo: El reinicio, Fin del Mundo 2, Apocalipsis II: Al final era todo un Sueño, etc.). También queda en el camino, por supuesto, el estreno de mi película YCEM: La venganza. No, si algunos nacen estrellados. Se cancela el resto del año, por el olvido.
lunes, 14 de enero de 2013
¡Preguntan cosa muy peliaguda!
Recién me llamó una srta. telemarketer para venderme un seguro de vida. Le dije que no me interesaba y en lugar de envolverme con sofismas, retruécanos, alambicadas técnicas de sujeción telefónica, frases tramposas, paradojas, peticiones de principio, tautologías, preguntas capciosas, propuestas imposibles de rechazar, cintas de Moebius y serpientes que se muerden al cola me dijo “Muy bien, que tenga un buen día”.
Mi pregunta es: ¿Qué estarán tramando???? Justificar. (Incluso ahora me dan ganas de llamar y preguntar “escuchame, ¿por qué no me querés vender ese magnífico seguro de vida? ¿Mi plata no vale?)
Miren, la asombrosa rana-marioneta que toca el piano. Obsérvese al principio el complejísimo aparato que maneja el puppet master. Acá van otros (proporcionado por Lucía).
domingo, 13 de enero de 2013
¡Encienden máquina de Bajamiento de Copete!
Arrancamos así la TEMPORADA DE BAJAMIENTO DE COPETES, gracias a mi nueva y moderna MÁQUINA DE BAJAMIENTO DE COPETE, capaz de BAJAR EL COPETE a diestra y siniestra, a tirios y troyanos, a güelfos y gibelinos, a masters y johnsons:
No, a vos te hablo, sí, a vos. No, por tomarte un analgésico de última generación así sin agua ni nada, mandándotelo como un Tic-Tac en el colectivo no sos un personaje sórdido y romántico, un semi-drogadicto con una turbulenta vida interior. No sos el Dr. House. No sos un genio médico ni salvás vidas y sobre todo no sos un personaje ficticio, sos real, real como mis callos plantales y mucho menos lindo (que mis callos plantales). Concretamente sos un pobre diablo al que le duele la muela y ni siquiera tiene los güevos o la proactividad para ir al dentista de inmediato.
No, che, che, no. No, por ser un treintañero sin hijos ni planes de tenerlos, ir al happy-hour, saber dónde sirven el mejor “Tequila Sunrise” de la ciudad, tener una camisa con unos dados en llamas bordados y saber cómo se llaman las distintas clases de sushi no sos un dandy, ni un playboy ni un bon vivant, pibe. Los dandys no trabajan en una empresa de marketing todos los putos días de semana de 9 a 18, en general tienen una herencia o un fideicomiso o una tía que los mantiene y viven en Londres en el año 1930, vos lo que sos es un oficinista sin mayores obligaciones y que compra la revista “Joy” todos los meses, de donde saca toda esa dudosa data para bon vivants de Disneylandia.
Nonononono, escribir extensos análisis en tu blog o en tu Facebook donde tocas la totalidad de los temas, desde la política a la economía pasando por la Historia, la Biología, la arquitectura y la música (todo de oído, con fechas erróneas y hasta errores de sintaxis) no te convierte en ensayista ni analista político ni nada de eso, ni en Noam Chomski ni en Osvaldo Bayer, tampoco –bajando bastante las pretensiones- en José Pablo Feinman o Martín Caparrós ni ninguno de esos tipos. ¡Ni siquiera te convierte en Ari Paluch! Simplemente sos un Don Nadie promedio, que estudió una carrera corta, tiene un trabajito más o menos y se la rebusca con su “blog” y su “Facebook” al igual que las 34.788.033%%.?00==.21#455 trillones de personas que también tienen esas cosas (algunos incluso tienen cuatro o cinco de cada uno), ¡así que no esperes que venga la flor y nata de la intelectualidad mundial a intercambiar ideas con vos, no, querido, va a ir gente como yo!
Nooooooooooooooooooooooooooooooooooooo, nena, no. Sí, a vos te hablo, nena, a vos, escuchame, todo bien con votar a un partido minoritario de izquierda o de ultraderecha, pero eso no te convierte en un líder revolucionario perseguido por sus ideas que en cualquier momento pasa a la clandestinidad, no te “nimba” de un atmósfera de superioridad moral, o sea, dejate de joder, lo único que hiciste fue ir un domingo a una escuela y hacer un trámite con un papelito y meterlo en una ranurita, lo puede hacer hasta un orangután. ¡Ah! ¿No me creés? Kiriatos, mi fiel asistente griego, conseguime un orangután. Hasta estoy seguro de que entraste en la escuela esa y la pasaste bien, para tus adentros pensaste “¡Cuántos recuerdos me trae esto! Las clases de música, de lengua, la dulce voz de la señorita Selva (por quien en sexto grado comencé a desarrollar confusos sentimientos, que mantengo reprimidos en el inconsciente hasta el día de hoy), etc. etc.”, así que de sacrificio nada, quedate tranqui que no te van a matar en La Higuera ni te van a pegar un tiro en México.
No, no, no, che, a vos te hablo, che, a vos, no, che, a vos, no, che, che, che, no, no, no, a vos, a vos, a vos, ya sé que el sueño máximo de tu vida es ser UN CANCHERO y que según tu errónea visión de la realidad creés que lo sos (“canchero”), pero no alcanza, che, no, canchero se es en todos y cada uno de los ámbitos de la vida, no alcanza con eso de dejar el CODO COLGANDO POR FUERA DE LA VENTANILLA DEL AUTO CUANDO MANEJÁS, entendés, no sos canchero por eso, más bien sos (si existe un mínimo de Justicia en este mundo –y ya sé que no la hay) el tipo a quien en algún momento indeterminado del futuro le van a decir “El Manco”, además de un pelafustán de cuidado.
Y… no. No sos un miembro del Pueblo, la Masa Peronista o los “grasitas” por hablar de fútbol con el mozo, o sea, el que le deja propina al mozo sos vos y no al revés. Escuchame, te estás comprando un auto del 2010 en cuotas, o sea, ta bieeen, ta bieeen, tampoco sos un potentado, pero ¿viste la casa donde vive el Pueblo? ¡Es horrible! No, no va la señora que limpia una vez por semana, tienen que limpiar ellos, con sus propias manos y no comen en Palermo Hollywood, no, ¡ni siquiera una vez al mes! Así que si hablás de fútbol –que estás en todo tu derecho del mundo de hacerlo con quien quieras y cuando quieras- por lo menos no hagas que te comés las eses, como bien señalaba Pablo Fayó el dibujante cantor.
No, pará, hay como una confusión, me parece digo de pronto, sos multimillonario, fabricás productos o espectáculos o ideas de consumo masivo, sos lo más “mainstream” del mundo, o sea, hacés cosas para que compre la grasada, así que no te vas convertir en “un genio” o un “marginal” o un “transgresor” por ponerte un tatuaje, por ej., o por fabricar una cosa igual a la otra cosa pero toda blanca. En serio, no se puede ser megamultimillonario y “cool” al mismo tiempo, no sé, capaz soy medio obtuso pero a mí me parece que no se puede, salvo que vivas en una casa tomada. ¿Vivís en una casa tomada? ¿Ah, sí? ¿Como “experiencia”? ¡PAGÁ ALQUILER, RATA!!! Aparrrrrrrte me parece que con los millones que te entran todos los días podés suavizar bastante el inmenso dolor que te causa que los punks de la esquina no te inviten a drogarte con ellos.
sábado, 12 de enero de 2013
El Gato con Botas; una crítica para todos los gustos (dos)
Ocurre de vez en cuando que los críticos estamos inspirados, y damos en la tecla acerca del enfoque, la lectura, la mirada, que encontramos el “quid”, la madre del borrego y la verdad de la milanesa, con lo cual la crítica se nos redacta automáticamente en el cerebro y solo resta relajarse y que los dedos tecleen solos. Y entonces se lo comentamos a nuestro Jefe de Redacción y nos avisa que nos equivocamos de película; que la crítica que diseñamos seguro que está bárbara, pero lamentablemente ya la hizo otro y la entregó antes y (también seguro) con menos errores de sintaxis.
Entonces hay que sacar apresuradamente otro “quid”, otro enfoque, otra madre de la milanesa de nuestra parrilla de recursos. Teniendo en cuenta que tampoco tengo tiempo para informarme mucho del tema correcto –El Gato con Botas, que yo creía que era un cuento pero parece que era una película- opto por una técnica muy en boga en las revistas de cine: Redactar una crítica a favor y otra en contra. Es como jugarle a par e impar en la ruleta. Poco emocionante tal vez: Pero un entretenimiento completamente inofensivo, que a veces es lo mejor que nos puede pasar.
A FAVOR: Cuando la saga Shrek estaba agotada, los talentosos creativos del equipo de Dreamworks lo hicieron de nuevo: combinar un guión eficaz y sin fisuras a una irreprochable factura técnica, para lograr un film capaz de arrancarle carcajadas tanto a adultos como a los más chicos.
Hace ya tiempo que los fanáticos de la saga esperaban un mayor protagonismo de este extraordinario personaje, que ya se ha logrado un lugar en la historia del cine de animación -y por qué no de la cinematografía internacional- colocándolo a la altura de los grandes “duros” del cine como Rick Blaine, Tony Montana y Vito Corleone. Y la comparación con estos personajes no es casual, ya que algunas escenas del film podrían encuadrarse entre las 5 mejores escenas de la Historia del Cine.
Y es que el Gato con Botas -interpretado por un Antonio Banderas capaz de provocar escalofríos de emoción sólo con ciertas inflexiones de su voz- logra ganarse un lugar en nuestro corazón a través de su emocionante historia, parábola de todo lo bueno y digno de ser contado acerca de la Humanidad. Hay un antes y un después de verlo en acción en esta Obra Maestra. Mejor dicho, sólo hay un Después, porque el Antes será sólo insignificante polvo en nuestra memoria. Oh, Gato con Botas, eres Grande y Poderoso, tu Nombre será coreado con el corazón henchido de Alegría por los siglos de los siglos. Yo ya no soy Yo, sino apenas el eufórico Instrumento de tu Palabra: Mi cuerpo, antaño abyecta bolsa de miasmas pútridas, es hoy vehículo cristalino de la Belleza, la Luz y la Verdad Revelada que significa tu nombre. ¡Ordéname arrastrarme entre vidrios destrozados como pago por atreverme a pisar el mismo suelo que Tú, y lo haré con los ojos rebosantes de lágrimas de gratitud! En resumen, una película.
EN CONTRA: Cuando ya no sabían cómo seguir exprimiendo la sobrevalorada saga Shrek, a los cráneos (sarcasmo) de Dreamworks se les ocurrió agarrar un personaje y meterlo en ooootra película. Che, pará de tener ideas, flaco, te va a explotar la cabeza, mamita.
Se trata, como sus antecesoras, de una de las producciones más deshonestas que puedan imaginarse: Una película para niños salpimentada con “guiños dirigidos al público adulto”, con lo que se logra una película que no es para niños, pero que los adultos concurrentes –entre los cuales están los miembros más imbéciles, conformistas e inmaduros de la raza humana- finjan que también pueden disfrutar de esta bazofia. En buen cristiano, la Nada Misma, un producto inexistente empaquetado en una trampa cazabobos. ¡Una Nada Misma que aparece ante nuestros ojos como un vómito de personajes más feos que un concejal bonaerense, rebosante de chistes que hacen ver a Miguel del Sel como un genio del humorismo y sonorizada con las inexpresivas voces de “estatua viviente” Banderas y la inexplicable Hayek! Y me encantaría bajarle los dientes al genio que la contrató para salir en una película donde ni siquiera puede lucir sus senos. ¡En El Gato con Botas están resumidos los peores vicios de la Humanidad! ¡Su estreno es una de las señales del Apocalipsis! ¡Arrepentíos! ¡Sólo serán salvos aquellos que hayan abrazado a Nuestro Señor y quienes se hayan resistido a ver este borborigmo de animación digital al que le sobran –así, a ojo- unos 145 minutos! En resumen, impecable la factura técnica.
Elija la crítica más acorde a su gusto personal, tome la decisión (“voy / no voy”) más adecuada y todos felices.
viernes, 11 de enero de 2013
¡Uhhh, esta carrera es un despelote!
La Universidad Yocontraelmundo de Ciencias Humanas lanza su Master en Desorganización para el último trimestre del año:
1° Año: Desorganización General I. La poca importancia de saber qué día es, o qué hora o en qué país vivís o qué hay que hacer. Cómo convencer a los demás de sos muy “espontáneo”. Introducción a la Economía: Relativización del concepto de “Vencimiento”. Por qué el pagar intereses debería conllevar un trato de cliente preferencial. Agenda I: Su reemplazo por miles de papelitos arrugados guardados en diferentes bolsillos y cajones. Enquilombamiento I y II. Teoría del Caos: Cómo aplicarlo en la vida cotidiana. Ingeniería doméstica I: El apilamiento de cosas. Por qué no es obligatorio obligatorio obligatorio poner lo más grande abajo y lo más chiquito arriba (crítica de la figura geométrica “pirámide” y su superación por el “poliedro irregular truncado con brazos puntiagudos que salen para todos lados”). Despelote I.
2° Año: Economía I: Microingeniería del Crédito. Cómo pagar un préstamo con otros tres préstamos diferentes, dos bancarios y uno personal, mas retiro en efectivo de la tarjeta de crédito, que se pagará con otra tarjeta de crédito y la plata con la que ibas a pagar la luz (que pasará a pagarse el mes que viene en cuotas, mitad Banelco, mitad una tercera tarjeta de crédito). Taller: ¿Es la Cuota nuestra amiga más generosa o un monstruo con piel de cordero? Rudimentos de Contabilidad Creativa. Despiplume 1. Ingeniería Doméstica II: Guardamiento de cosas sucesivas en un cajón, hasta que éste no se puede abrir. Demostración de la inutilidad de los placares, cómodas y cajoneras, y por qué son “un gastadero de guita al pedo, prefiero tener todo a la vista así sé dónde está”. Olvido de cosas I: Relevamiento de lugares ideales para olvidar cosas (bares, taxis, colectivos, salas de espera, burdeles, fumaderos de opio). La conveniencia de llevar innecesariamente a todos lados el paraguas, la agenda (de poseer una), el DNI, el pasaporte, la escritura de tu casa, el título del auto y tu bebé de seis meses. Agenda II: Especialización en la Técnica de Anotamiento Unilateral o T.A.U. (anotar cosas y después no fijarse). Batiburrillo I, II y III. Desorganización general II: El Mundo como una vorágine de formas extrañas, entidades sin sentido que hacen ruido e información inconexa y en un idioma extranjero.
1° Año: Agenda VII: Inicio de diferentes agendas en diversos formatos y repetición de citas en cada una de ellas o la misma. El arte de la superposición de obligaciones (el objetivo es llegar a tener 9 obligaciones simultáneas en diferentes puntos geográficos). Seminario de Multitasking: Cómo hacer cinco cosas al mismo tiempo, todas mal, excepto una, que se hará catastróficamente (Impartido por el Dr. Garimboldi, que contará su experiencia como cardiocirujano y jugador profesional de Playstation 2 en horarios superpuestos. Se solicita puntualidad, ya que el Dr. Garimboldi debe volver a la cárcel en un horario muy estricto). Economía XIV: Pagamiento de la misma cosa dos, o hasta tres veces, y otra cosa ninguna vez. Cómo vivir normalmente si te cortan la luz (Velomancia. Transporte de hielo. Clases de piano. Dactilografía en máquinas de escribir).
7° Año: Ingeniería Doméstica II: La microcompra en el Megasuperhipermercado. Por qué si compramos más de dos sachets de leche por vez terminaremos viviendo bajo un puente. Economía III: Música dodecafónica del siglo XIX. Agenda IIIIII: Tachamiento de nuestras anotaciones más importantes con garabatos incomprensibles mientras hablamos distraídamente por teléfono. Ingeniería Doméstica II: La microcompra en el Megasuperhipermercado. Por qué si compramos más de dos sachets de leche por vez terminaremos viviendo bajo un puente (de nuevo, pero con otro contenido). Grafología Creativa VVV: Tomado de notas con letra de subnormal que después no se entienden un carajo. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Ingeniería Doméstica II: Acumulamiento de cosas en el piso. Cómo caminar sobre ellas sin lastimarse o romperlas. Se complementa con la práctica de tratamientos caseros del broncoespasmo por juntamiento de ácaros. Olla de grillos I. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I.
2° Módulo y medio: Ingeniería Doméstica II: Introducción a la sociedad y Estado y al Conocimiento Científico y a la Ingeniería en Sistemas y al Teatro Infantil y a cualquier cosa. Bonga Bonga Bonga III: Puchulu. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. 3° Año: Catuto. ¡Pachomba! 6566%&8?? ‘\’))—##, @@@. Economía 10: Delegación del conocimiento de nuestra deuda en nuestros acreedores. Por qué sale guita. Agenda XIX: Cómo anotar, cómo chequear la agenda a diario y finalmente, cómo no cumplir con lo que dice. Improvisación I, II y JJIK: El cambio de rumbo a ¾ del camino. Por qué es excitante (Taller especializado: ¿Es propio de un espíritu libre y admirable cambiar de rumbo profesional a los 47 años, o francamente es ser medio boludo?) Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Uirrrrrrriurrriuuurrrrrrr I y 98. 2° Año: Manipulación del tiempo. El arte de tardar en todas las actividades de la vida 7 minutos más de lo calculado. Manipulación del tiempo XXX: Licenciatura en el cálculo completamente inexacto (se insta a que los alumnos se autoconvenzan que cruzar la ciudad les lleva 12, 13 minutos, segundos más, segundos menos con toda la furia). Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Cucú. ¡Qué matete, mama mía! Tengo un hambre que no veo, que pim que pam, y ni hablar del peluquín I; $, POPO y IIIV.
Por favor enviar sus currículums a Corralitos 990, no, pará 888, creo, de 7 a.m. a 4:578 a.m. de miércoles a lunes sin DNI o personalmente, hasta abril del 2010 no no no. Traigan la platita.
jueves, 10 de enero de 2013
¡Explican cómo eran antes las cosas!
¡Ja, ja, ja! Veo a ustedes, los jóvenes, vanagloriándose de sus no-logros, y me río: ¡Ja, ja, ja! Si hubieran tenido que no trabajar como no trabajábamos en nuestra época, no habrían durado ni medio asalto. ¡Ja, ja, ja!
Porque antaño –cómo me gusta la palabra antaño, la usaría todo el tiempo, incluso en oraciones donde no corresponde. Por ejemplo, “Me voy a comprar cien gramos de antaño mortadela”- cuando queríamos perder el tiempo -¡y vaya si lo perdíamos!- no teníamos Facebook ni Twitter ni esas herramientas que tienen los pibes de ahora diseñadas para maximizar la pérdida de tiempo. Te sirven la perdición de tiempo en bandeja, no como nosotros. Fijate que allá lejos y hace tiempo –antaño- cuando empecé a trabajar en una oficina, ¿te acordás? (creo que fue hace como OCHO AÑOS), si queríamos perder el tiempo nos teníamos que arreglar prácticamente solos. Escuchame, te estoy hablando de una época donde no te digo ya antaño que no teníamos Facebook. ¡No teníamos YOUTUBE! ¿Vos sabés lo que es eso? Yo te desafío ahora a perder el tiempo sin tener no ya Facebook, tratá de perder el tiempo sin Youtube. Dale, probá. ¡Ahí está, te agarré! ¡Hiciste algo PRODUCTIVO! ¿Ves que no podés?
No hay caso, se les está atrofiando. Te voy a decir más: Cuando yo empecé –allá como en el 2004, 2003, antaño- casi casi casi que no había blogs. Había, pero pocos, es más, yo tenía un blog en esa época –creo que era éste- y casi casi que no sabía lo que era un “blog”, así como ahora todavía no termino de entender lo que es un Twitter o un Cuevana. O un blog, ponele.
No, querido, antaño, para perder el tiempo teníamos que visitar “páginas de Internet”. ¿Qué? Sí, sí, anotá: “Pa-gi-nas-de-In-ter-net”. Sí, con hache. Eso. Así, en pelo, páginas de “Internet”, a lo gaucho, casi como hombres de la edad de piedra. Páginas de Internet de cosas, por ejemplo agarrás y ponés en Google “Monos que tienen cuernos en las manos” y había que ver qué aparecía (Es un ejemplo, no te pongas a googlear “Monos que tienen cuernos en las manos”. Te das cuenta, ni autonomía para googlear cosas tienen los pibes de ahora). O “Batman”, o “Coleccionismo de tapitas de botella”, o “Turururuuipu”.
¿Sabés lo que llegué a hacer cuando ya no sabía cómo perder el tiempo? ¡ESTUDIAR HOLANDÉS ONLINE! (Dato de la vida real) ¿Waar is de toileten? ¿Gaan je das de bioskoop? ¡Me tenía que meter en una página de “Internet” de cosas de clases de holandés antaño online!
¡Había PORNOGRAFÍA! Pero eso era para ver en la casa, porque en el trabajo por algún motivo no te dejaban. No como ahora, que en Facebook no podés ver pornografía y como la gente, el hombre del común digamos, el ciudadano de a pie, el antaño ya no sale de Facebook entonces ya no mira pornografía, con las desgraciadas consecuencias para la continuidad de la especie que esto representa. En fin.
Yo no sé qué va a pasar cuando a los pibes estos de ahora les saquen el Facebook con el virus ese que imbentaron. Ya me los imagino, horas frente a la computadora, diciendo “sí, no… A ver… ¿Qué puedo ver? Eh… ¡Ah! (Angustiado) ¡No sé, no sé! ¡No sé qué hacer con Internet!” y antaño finalmente, como ya no saben cómo perder el tiempo, haciendo cosas. ¡Cosas! ¡Haciéndolas! La-mentable.
Miren, el cocodrilo gigante que encontraron en Filipinas que ya no sé cómo voy a hacer para volver a dormir sabiendo que existe un monstruo semejante y SÍ, YA SÉ QUE LO AGARRARON, PERO SE PUEDE ESCAPAR Y AHORA PEOR, PORQUE LO VAN A PINER EN EL ZOOLÓGICO DONDE HAY GENTE Y SABÉS EL DESPIPLUME QUE PUEDE HACER ESTE BICHO SI SE SUELTA, O NO VISTE KING KONG (enviado por Lucía), el botón para que esté todo bien (enviado por Legally Brunette) y lo primero que sale si googleás “Monos con cuernos en las manos”.
sábado, 5 de enero de 2013
“¡Aniversario!”, una película del Dr. Tranca
Escribe el Dr. Tranca
Premio Nobel de Facto de la Medicina Ilegal
ayudemedrtranca@gmail.com
PRINCIPIO: Arranca que Washington McVarela, un rudo piloto de cazabombarderos de ascendencia uruguayo-escocesa está cazando –completamente alcoholizado- uno de esos aviones que escriben cosas en el aire, y le va golpeteando la cola y haciendo que escriba guarangadas. El jefe, un alto general medio chino medio maricastañuela le chilla por el intercomunicador que vuelva a la base, que se deje de joder (viste que los chinos gritando son graciosos, es como una parte de comedia). Entonces McVarela agarra y vuelve pero se olvida de pisar el freno y le destroza la oficina al chino, el jacuzzi, la mesita de whisky, etc. El chino grita “¡McVarelaaaaa!”.
PARTE 2: McVarela –después de darle una tunda al chino, que lo quiere aleccionar con unas patadas de karate pero a nuestro héroe que no le vengan con cosas raras que él a las piñas le basta y sobra para moler a palos al que se venga- se va despedido de la oficina, y lo vemos cargando en su cazabombardero una caja con sus objetos personales: Un arma, sus revistas de chicas desnudas y su perro Percho, un fiel callejero de 32 años de edad pero que todavía es capaz de arrancar un brazo con los tres dientes que le quedan. El destino es incierto, así que McVarela enfila hacia la whiskería topless más cercana, cuando recibe un llamado en su radio (un hombre de verdad, no tiene celular ni esas cosas raras).
PARTE 2 (parte II): Acá viene un “corte”, que me explicó el Maricarmencita de la Sagrada Superstición Arrodillada de Podeti que es cuando, para no poner todo el traslado del tipo, se lo ve mágicamente, como de golpe, como si se hubiera teletransportado en otro lugar. Y está en la Casa Blanca, junto al presidente (que no es el negro afeminado que hay ahora sino uno de esos de antes, de jopo, de traje y corbata y el dedo siempre bailando en el Botón del Armagedón Total). El tipo le explica un montón de cosas, así que mientras tanto lo que se ven son imágenes caseras de cabareteras del año ’63 (un tesoro que me dejó mi padre, lo pudo aportar personalmente para abaratar costos). Lo que le explica es que van a conmemorar la caída de las torres gemelas construyendo unas nuevas y derribándolas ellos mismos, para demostrar el Superpoderío Estadounidense, pero como andan flojos de platita las tienen que derribar con un solo avión. Y el único piloto capaz de la tarea, ¿adiviná quién es? Papito. McVarela. McVarela acepta, más que nada porque es bien bien hombre y le gusta la idea, y después le preguntan cuánto quiere. Él pide u$6669e.r998#$$99053’0,, 098 de millones de dólares, le contraofrecen uu$$$y7.89900.345672262”## m contramillones, él dice “bueno, pero aparte quiero pensión vitalicia para Percho”, “Compro”, dice Bushclintonreagan jr. padre, “Ta”, dice McVarela. Esplosión.
PARTE DE ACCIÓN: Acá vienen explosiones y unos turcos que agarran y se la quieren dar a McVarela con un auto, le persiguen el cazabombardero con el auto, McVarela se mete con el cazabombardero –andando, porque todavía no tiene permiso para volarlo en Estados Unidos- en un shopping y destroza un montón de cosas. Se ven vidrieras esplotando todas en cámara lenta, en eso McVarela da una vuelta de 180° y le arranca el capot a los turcos. Uno de ellos huye escaleras arriba y el tipo lo persigue (siempre a bordo del cazabombardero), hasta que llegan a la terraza, y cuando el tipo está por escapar McVarela le lanza un misil y, medio así pegándole de refilón, le quita la pañoleta esa que usan los árabes. ¡Y resulta que es una turca, divina, de grandes senos! Ella intenta atacar a McVarela a piedrazos, pero él sale del avión y avanza, tolerando las piedras que le rebotan contra el pecho y la nariz, y cuando llega le baja los humos de un par de bifes. Ahí se miran a los ojos y viene parte de sexo.
PARTE DE SEXO: Acá se ve a McVarela y la turca, que se llama Zulma Zulema, teniendo sexo en todas las posiciones existentes y por inventarse durante horas, todo entremezclado con explosiones y partes de las películas esas que me dejó mi viejo (para que sea apta para todo público la idea es que delante de las pelvis de ellos siempre pase algo, un pájaro, o un murciélago, o una cabra que justo pasa por ahí). Más explosiones y algunas otras turcas que se suman, porque a McVarela con una no le alcanza.
PARTE DE DESPUÉS: McVarela tiene que iniciar el atentado, así que toma envión volando hasta China. Pero Zulma Zulema, que se sube con él perdidamente enamorada, le dice que no lo haga. Que es todo un plan de los perros infieles estadounidenses, que las torres anteriores también las derribaron ellos, y que ahora quieren hacer creer que Osama Bin Laden Jr. organizó un nuevo atentado y así lanzar la Segunda Guerra Mundial (ya que la anterior Segunda Guerra no habría sido más que un montaje cinematográfico, como la llegada a la Luna, el asesinato de Kennedy, Internet y las películas de Spielberg, que parece que también son un montaje cinematográfico). Por una diez millonésima de segundo, McVarela duda, pero entonces se retuerce los testículos con una pico de loro, para que se le pase. La duda. Y le dice a la mina “Una misión, es una misión, chiquilina” y aprieta el acelerador. Zulma Zulema le dice “después de la noche de infinito placer que me has hecho pasar, no puedo contradecirte” (más partes de sexo, aunque más cortitas).
PARTE ANTES DEL CLÍMAX FINAL: Entonces, cuando está por derribar las torres nuevas viene otro avión y las derriba. Y él pasa de largo y se estampa contra la Estatua de la Libertad. En todos los noticieros sale la foto de él manejando el avión, como el culpable. Ahí se da cuenta de que Zulma Zulema, mujer al fin, lo ha traicionado, y la ve escaparse con un aladelta que dice “Vote Bushclintonreagan jr. padre 2011”. Él, decepcionado, la derriba de un misilazo. Una lágrima pero no de agua sino hecha de whisky, grapamiel, chivito, plomo y tierra de las cuchillas uruguayas resbala por su mejilla, y después es absorbida por un ganglio medio inflamado que tiene ahí (tenía dudas para esta parte, pero me dijeron que si el tipo llora capaz que nos dan un Oscar y ando necesitando la plata).
EL CLÍMAX: McVarela se da cuenta de que todo fue un plan del Presidente, para… Bueno, muy complicado. No importa. La cosa es que era un plan. Y encima jugaron a dos puntas y contrataron a otro para tirar abajo las torres, la parte más amena del laburito. ESO NO SE HACE. Ahora, a McVarela lo han hecho enojar. Agarra y apaga todas las cosas eléctricas del cazabombardero, para que los poderosos radares norteamericanos no lo detecten, y lo maneja planeando, agarrando las corrientes de aire caliente y pegándole trompadas al aparato por adentro cuando se empieza a piantar para abajo. Y empieza a hacer un recorrido en espiral por todo USA, cuyo centro sería la Casa Blanca, lanzando misiles a todas las ciudades importantes: Connecticut, Indianápolis, Las Vegas, Atlanta, Milkwakee, Wienepazookie, Siracusa, Middleford, Applefield, Bloomingdale, Amazon, Chesterton, Cudad Gótica, etc. Todas esas (Obviamente esta parte está llena de esplosiones, no lo aclaro porque me parece innecesario. Pero sobre estas esplosiones que no hace falta aclarar van otras, otras explosiones -más grandes- que se suman). Y mientras tanto el Presidente ve todo por la tele y chilla desesperado tipo “¡Inútles! ¡Agarren a ese bastardo! ¡Están todos despedidos!”, etc.
PARTE FINAL: Al final, después de dejarle el país hecho una ruina, McVarela estaciona el cazabombardero en el patio de la Casa Blanca y se baja. Camina hacia el Salón Oval, muy tranquilo. Nadie se atreve a detenerlo, paralizados por el aura de viril respeto que se le escapa por los poros. Entra y está el Presidente, que primero hace la pantomima de que lo echa, y después lo amenaza con apretar el botón del Armagedón Final y finalmente se pone a llorar como una nena y se tira al piso y hasta le ofrece satisfacerlo sexualmente. Le dice que conoce unas técnicas especiales, viste que los Presidentes viajan mucho, van a esos países de oriente llenos de degenerados, etc. McVarela saca un papel y musita secamente “Esta es la factura por mis servicios. Hubo algunos gastos extra” (la factura asciende a toda la plata que hay en Estados Unidos). El presidente, aliviado, dice sí, sí, pero claro, Sr. McVarela, no, yo creía, pero sí, por favor, Sr. McVarela, faltaría más, ahora le hago un cheq… No, cheque no, ¿no? Efectivo, Sr. McVarela, claro, faltaría más (abre la caja fuerte donde está toda la plata de Estados Unidos), tome, acá tiene, bueno, no se si puedo servirle en algo, Sr. McVarela, como ud. diga, Sr. McVarela, algo sexual, un café… McVarela, entre dientes, dice “sólo me queda reintegrarle los insumos no utilizados”. Y saca un misil que tenía guardado en el saco y se lo encajeta en la boca. Y se va, y la Casa Blanca esplota atrás de él. Y después aprieta el botón del Armagedón Final que se afanó, y esplotan el resto de todas las cosas que hay en el mundo (atrás de él) excepto él y las tres hermanas gemelasde Zulma Zulema (una rubia, una negra y una china) y entre los cuatro inician una nueva Humanidad, pero antes se toman una luna de miel de cinco añitos, meta y ponga, meta y ponga (sobre estas imágenes se ven los títulos). Fin. Y después de que inician la nueva Humanidad, McVarela lanza otro misil (que tenía guardado). Esplosión. Fin. Esplosión. Títulos. Percho ladra (“¡Guau, guau!”). Fin. Esplosión. Y otra Esplosión (por las dudas).
viernes, 4 de enero de 2013
¡Denuncian a “Insistor”!
El arte de la discusión es un laberinto pleno de recovecos, callejones sin salida, puertas-trampa, cazabobos, páramos mortales y altillos donde moran monstruos coprófagos; y son estas entidades las que otorgan a una discusión su condición de tal, ya que en su ausencia estamos ante un intercambio de novedades barriales entre vecinas; quien sepa sortearlos con elegancia y a la vez guiar a su oponente a uno o más de ellos habrá conseguido llegar a la meta, que no es llegar a un acuerdo o echar luz sobre un asunto o negocio, sino aplastar al prójimo más cercano con el Zapato Clavetado de la Retórica. Y bien que se lo merece, por boludo.
Antaño era blog, hoy es Facebook donde se llevan a cabo las contiendas más demenciales, y sólo los muy valientes o los muy esquizofrénicos saben lanzarse a éstas con decisión, o sea yo. Reconozco que no siempre he salido indemne; no del resultado de la batalla en sí (mantengo un invicto casi bochornoso) pero sí de las puñaladas fatales contra mi tiempo, productividad y salud mental. Pero me instan a continuar los bellos momentos que suelo legar a la posteridad: un sarcasmo hiriente en el momento exacto, un contraataque a traición, un súbito giro de temática que deja al contrincante mareado e indefenso (para luego ¡zas! Patearlo en las Canillas de la Convicción), todas fintas y movimientos que, como en el boxeo, justifican la pelea más allá del resultado final.
Por eso quiero quejarme, o hacer notar o tal vez denunciar, qué digo denunciar, encarcelar o prohibir o aplastar (con el Zapato Claveteado etc. etc) un movimiento, o ejemplar o “bug de diseño” que suele aparecer en estas discusiones que me parece completamente antideportivo, por no decir ILEGAL. Se trata de la torpe estrategia que llamaremos “Insisto”.
“Insisto” y su usuario, “Insistor”, actúa de este modo: Profiere el argumento “A”, contestado de manera impecable por nosotros por el argumento “B”, al que re-contesta con el argumento “C”, a su vez refutado devastadoramente por nosotros por el argumento “D”. Extiéndase esta escena a todas las letras del abecedario necesarias. Y entonces, en algún momento, “Insistor” cree contratacar con el siguiente manotazo: “Insisto: ¡A!”.
Yo no sé qué espera “Insistor” con esta torpeza, no sé si cree que la insistencia es un argumento, no sé si me vio la cara o si es boludo o se hace. Lo que sí sé es que “A” ya ha sido contestado oportunamente por “B”. ¿Debo rebajarme a decir “Insisto: B” para que el muy primitivo me entienda? ¿No se detiene a razonar que decir “Insisto” es lo mismo que anunciar a los gritos “Me quedé sin argumentos, así que repito uno viejo”?
Lo único que logra “Insistor” es retrasar la polémica, tirarla hacia atrás, echar un manchón pútrido sobre lo que debería ser una epopeya, meter un “resumen de lo publicado” en mitad de una edición en papel biblia de la Ilíada. No pretendo determinar si “Insistor” tenía razón al decir “A”. Eso no importa. Es irrelevante. Lo discutiremos en otro momento. Lo que me pone rojo de frustración es: ¿No le da vergüenza, pudor, bochorno social exhibir un tropezón en mitad del Lago de los Cisnes? ¿No tiene el mínimo de aprecio por los valores de la belleza, el equilibrio, el ritmo, la elegancia anrrativa? Por más que los ángeles hablaran a mis oídos, que los Dioses se presentaran cada mañana a mi despacho y que las voces de mis antepasados retumbaran en mi cabeza diciéndome “Tenés razón, tenés razón, tenés razón, es ‘A’ y no otra cosa”, ¡jamás se me ocurriría volverlo a repetir! ¡“A” ya tuvo su oportunidad, y si no ha sido lo suficientemente aplastante, no ya para acabar la discusión, pero siquiera para dejar al enemigo con los oídos zumbando y las sienes embotadas, entonces que no joda más! ¡Que se le lleve el Demonio a “A”! ¿Qué hacés acá? ¿No te habías ido?
Creo entender o interpretar que “Insistor” pertenece a una de las razas menos humanas de la Humanidad, esa raza que, sin ser diabólica, preferiríamos todos que se extinguiera antes que el mismo Diablo. Tomaríamos con más gusto el té con Satanás antes que con un miembro de esta especie: la de los cargosos, los insistentes, los plomos de todo tipo y laya, aquellos que ante la ausencia de armas, ingenio, o del justo sentido de la oportunidad que nos permite una zancadilla traicionera pero efectiva, optan por la menos digna de las estrategias: La de la insistencia, la repetición, el mantra con perspectivas de cansancio moral o lavado de cerebro. La estrategia que los niños pequeños utilizan cuando quieren un helado, sólo que en ellos se justifica debido a que aún no conocen otra.
Pero tolerar que un usuario de Facebook (por definición mayor de 14 años), un hombre o mujer hecho y derecha, un bolainas con bigote pretenda incluir en una discusión el cántico “Insisto, quiero un helado, insisto, quiero un helado, insisto, quiero un helado” como un movimiento válido… No, no. Inaceptable. Retírese, Insistor. No se lo voy a decir dos veces, espero que no haga falta explicarle por qué.
¡No, porque aparte… Perdón, ya está. Sufi, sufi, a ver si todavía es contagioso.
jueves, 3 de enero de 2013
“Cultura de Verano”: 5 propuestas para su Destrucción
Desde los inicios del ciclo de las cuatro estaciones, el hombre ha sacrificado en las épocas de canícula la Excelencia Cultural en bien de la conservación de agua en el organismo. Pero, ¿es posible revertir esta lamentable situación? Para ello necesitamos analizar las dos culturas antinómicas y llegar, por fin, a la síntesis ideal entre Hegel y los Culos Bronceados en Tanga.
Teatro con Mayúsculas: Shakespeare. Moliere. Ibsen. Sesudas obras polacas sobre el Exterminio y la Desintegración del Ser. Superproducciones con tambores, sangre de chancho y arneses tipo La Fura dels Baus.
Teatro veraniego: Obras en Mar del Plata o Villa Carlos Paz con nombre tipo “Me pica la Tarariiiiiira!” y la intervención de subhumanos televisivos con senos plastificados o pelo en la espalda.
La Integración: Organización de festivales teatrales a mitad de camino entre la Capital y Mar del Plata –en San Clemente, por ej.- con Cinthya Fernández protagonizando ¡Wielepole, Wielepole! (obra con maniquíes e instrumentos de de tortura de Tadeusz Kantor), dirigida en conjunto por Gerardo Sofovich y Ricardo Bartís. Aplicación de un subsidio per cápita para obligar a la gente a que vaya.
Música con Mayúsculas: Mozart. Haendel. Schoenberg. Free jazz. Visita a la Argentina de alguna leyenda del rock de más de 70 años a precios monstruosos.
Música veraniega: Festivales de rock barrial en parques tapizados de hormigón caliente, donde el primitivismo musical se da de la mano con la deshidratación. Hits del verano. Bases rítmicas expelidas por un parlante en las sesiones hitlerianas de “step” o “gym” o “aerobox” de los paradores playeros.
La integración: Recorrido musical por los hitazos veraniegos más bodrios de todos los tiempos, desde “Aserejé” a “Ai seu chi pegu”, en versión de música deconstructivista para filarmónica, dirigida por Zubin Metha, no en el Colón, sino en algún balneario de Colón, Entre Ríos (lugar neutral).
Danza con Mayúsculas: El Lago de los Cisnes. Grupo de Danza Contemporánea del San Martín. Experimentos de “Video Danza” del Rojas. La película esa de Pina Bausch en 3D que salió ahora.
Danza veraniega: Pasitos del verano. Murgas sin ritmo ensayando para el Carnaval, apareciendo -tal como el diablo de una caja de sorpresas- de los rincones y callecitas más insospechadas. Corsos oficiando de Némesis de automovilistas de ultraderecha.
La integración: Decreto de Necesidad y Urgencia para obligar a los murgueros a reemplazar sus coloridos y lentejuelados uniformes por sobrias calzas de lycra negra, e incorporar una grabación tipo danza experimental –sonido de agua corriendo, por ej.- al set de tamborileros.
Literatura con Mayúsculas: Faulkner. Joyce. Kundera. Bolaño. Laiseca. Aira. Libros de Historia de la Corrupción Papal o la Opresión del Patriarcado o ambas cosas.
Literatura veraniega: Sheldon. Katzenbach. Paluch. Intrucciones de crucigramas. Columnas humorísticas en revistas semanales de actualidad. Artículos del género “Lucidez Impostada” contra el pasatismo de verano, comentados con desgano por los locutores suplentes de la radio para instalar una breve polémica. Fragmentos de literatura editados en suplementos progres (tipo 400 renglones incomprensibles del “Ulises”).
La Integración: Reedición de clásicos de más de 900 páginas sobre la Condición Humana, insertándole cada “x” cantidad de párrafos (calculada mediante un algoritmo) alguna intriga de espías o chantaje, diálogos compuestos exclusivamente de monosílabos y uno que otro mantra para autoconvencerte de que Tú Eres la Personita Más Especial del Planeta.
Cine con Mayúsculas: Kieslowski. Bergman. Fassbinder. Pasolini. Kiarostami. Y si me agarrás en un buen día, algún Coppola, algún Scorsese o un Eastwood (¡tiene un reality!), pero hasta ahí, viste que se re vendieron al Sistema.
Cine veraniego: Cualquier cosa, mientras tenga aire acondicionado (cosa que baja a niveles catastróficos el nivel de exigencia artística)
La Integración: Prohibición en los cines de todo el país del aire acondicionado, y obligación POR LEY del consumo de pochoclo, pero sin gaseosa. De ese modo, el sufrimiento y la deshidratación implicados en la asistencia al cine obligarán al espectador promedio a decidirse sólo por las grandes Joyas de la Cinematografía.
Confiamos en la pronta aplicación de estas propuestas en lo posible abril/mayo, porque me acaba de llegar una invitación para ir a Las Toninas y no estoy para premios Nobeles, sóri.
miércoles, 2 de enero de 2013
¡Visualizan Ley de las cuatro, cinco o seis cosas extra!
Supongamos que ud. tiene que hacer una cosa. Es un suponer. Una suposición. Un caso hipotético, lo más probable es que ud. Esté ahí parado, rascándose. Si no, le iría mejor en la vida. Pero supongamos. Suponte, ud. Debe “abrir” una cosa en un lugar, para que en ese lugar unas personas de otro lugar le depositen algo, unos papeles que sirven para intercambiar por bienes y servicios.
La Ley, el Orden Natural, digamos, es que para “abrir” esa “cosa”, ud. Deba cumplir con una cantidad de pasos. O sea, hacer otras cosas. Tres, por ejemplo, que es una cifra razonable. Más no, imaginate si yo con todo lo que tengo que hacer voy a hacer más de tres cosas por cada cosa que tengo que hacer. ¡Son como cuatro! Entonces uno hace esas tres cosas –que ya es bastante- y va confiado pensando que ya puede hacer su cosa (la primera), ¿no? Eso sería lo lógico, lo razonable, lo humanamente esperable, ¿verdad?
¡No! Desgraciadamente existe una Ley, más fuerte que la Ley de la Gravitación Universal o la Ley de la Termodinámica, que explica que a esas tres “cosas”, siempre debemos agregarle una cuarta cosa, si tenemos suerte. Porque lo más probable es que deba hacer cinco, o seis cosas extra. Llamémosle “Ley de las cuatro, cinco o seis cosas extra”.
Esta perversa Ley conlleva, además, una perversa enmienda, que reza que “por cada cosa extra que debe hacer antes de la cosa principal que tiene que hacer, pueden abrirse dos o más cosas extra, sin perspectiva de que esta apertura de sub-cosas tenga un fin, plazo o Piedad por la Vida Humana”. Por eso es que hacer cosas puede considerarse algo así como abrir una caja de Pandora, o partir un átomo.
Para tener un pantallazo rápido de la clase de cosas extra que se verá obligado a hacer cuando ud. decide hacer una cosa, tomemos el ejemplo anterior -abrir una cosa en un lugar para que alguien le ponga allí unas cosas- y apretemos “Play”:
-En el lugar le piden: la fotocopia de una cosa donde dice quién es ud., una cosa donde se aclara que ud. está anotado en cierto organismo que le hace pagar papeles para el Estado (“Super Cosa”), y un papel donde dice dónde vive ud.
-Ud. consigue esas cosas y se acerca al lugar. Esto podría ya considerarse una cuarta cosa, pero no. Démosle el beneficio de la duda.
-En el lugar, entonces, le piden una cuarta cosa que ud no sabía que tenía que tener. Se pelea con el tipo. Pierde. Se va, dispuesto a conseguir esa cosa.
-Averigua cómo conseguir esa cuarta cosa. Le explican que para conseguir esa cosa debe pagarle un montón de dinero a un tipo para que se lo haga (llamémosle “estrategia A”).
-Mientras trata de que le recomienden a un Tipo de esos, le dicen que antes de pagar, averigüe en otro lugar, a ver si piden lo mismo.
-En el otro lugar le dicen que no necesita eso, sino llevar unos papeles donde demuestra que ud. ha pagado una cosa (“Estrategia B”).
-Ud. hace cuentas mentales y decide pagar esos papeles. Así que después de salir de otro lugar (porque mientras tanto, ud. también está haciendo una segunda cosa principal), pregunta dónde hay un lugar donde se puede pagar rápido esa cosa.
-Le dicen dónde hay, pero queda para el otro lado de donde ud. tiene que ir. Le insisten “no, andá a ese, está acá nomás”.
-Va a ese lugar. Un tipo le dice que “está caído el sistema”.
-Se vuelve. Vuelve a preguntar, a un tipo de la calle, por un un lugar donde se puede pagar rápido esa cosa. Le recomiendan otro, pero más lejos aún del lugar a donde tiene que ir. Ud. se enoja. “¡Escuchame, voy para el otro lado!” “¡Bueno, y yo qué sabía!”, se defiende, con algo de razón, el otro. Ambos se separan ofuscados (aclaremos que ya estamos en la sexta “Sub-cosa”).
-Algo descorazonado, quiere llamar a alguien para que le recomiede un tipo que le haga la cosa (la desechada “Estrategia A”). Intenta usar un aparatito que tiene que sirve para llamar, pero no tiene “crédito”.
-Le pregunta a un tipo si sabe dónde se puede cargar “crédito” en ese aparatito. El tipo le dice, pero ES PARA EL OTRO LADO, NO PARA EL LADO QUE UD. TIENE QUE IR. Ud. chasquea la lengua y se va para su propio lado diciendo “buéh, gracias, eh, sos re macanudo”.
-Logra encontrar POR SUS PROPIOS MEDIOS Y SIN AYUDA DE NADIE el lugar para cargar el aparatito, y lo carga.
-Llama a la persona que le iba a recomendar al Tipo. Pero no está.
-Pregunta a un señor que tiene un negocio callejero donde se venden papeles que contienen información a ver si sabe dónde puede pagar los papeles de la “Estrategia B”. ¡El tipo lo vuelve a mandar al primer lugar! ¡Ese que no andaba y que aparte queda para el otro lado! Parece una joda. Ud. le dice “No anda”. El tipo se enoja “¿Cómo que no anda?”. “No anda?”. “Pero, ¿qué pasó?” “Y yo qué sé”, dice ud. El tipo, con gesto de fastidio porque el lugar no anda, lo manda a otro lado –afortunadamente en dirección hacia el lugar a donde ud. tiene que ir.
-Cuando está llegando, suena el teléfono. Es la persona que le va a recomendar al Tipo. Ud. quiere anotar, pero no tiene un aparatito que sirve para escribir cosas en papeles. Le pide que espere, que lo vuelve a llamar.
-Va a un kiosco y compra el aparatito ese, negro y de trazo grueso.
-El tipo que le vende el aparatito le pregunta si tiene cambio (Ya andamos por la décimo sexta cosa). Ud. dice que no.
-Ahora, munido de su aparatito nuevo, llama a la persona, pero ésta no atiende, por algún motivo. Seguro que -en lugar de atenderlo y darle la “info que ud. necesita- se está rascando o contando chistes verdes y racistas de putos o untándose el cuerpo con alguna sustancia.
-De golpe, decide rever toda su estrategia y volver a fojas cero y llamar a la persona que le tiene que dar esos papeles, para decirle si no habrá otra forma de que le dé esos papeles, por ejemplo en efectivo o en caramelos o en patadas en el culo. Como no quiere gastar el “crédito” de su aparatito, decide preguntarle a alguien si conoce un lugar donde te permitan usar el teléfono a cambio de papeles con valor monetario. De paso, tal vez pueda llamar -de nuevo, a ver si terminó de rascarse- a la persona que le iba a recomendar el Tipo de la “Estrategia B”.
-Como no ve a nadie que le parezca confiable –“estos me van a mandar a cualquier lado”-, decide cruzar la calle, a preguntar en otro negocio donde venden papeles con información.
-Llega a ese negocio y pregunta. ¡El tipo lo manda para la dirección hacia donde ud. no va! Esto es el acabóse. Ud. se indigna: ¿Pero por qué me mandan todo el tiempo para allá? ¿Por qué no quieren que vaya para allá (el otro lado)? ¿Qué hay allá? ¿Qué hay que no quieren que vea? El tipo le dice algo así como que se calme. “¡No me calmo nada!”, y se va dando un portazo imaginario (para el lado al que ud. tiene que ir).
-Un profesional de la venta callejera de frutos secos cubiertos de azúcar crocante le dice que “le parece” que “para allá” (el lado correcto) hay un lugar dodne te permiten usar el teléfono a cambio de papeles.
-Ud. está tan desesperado que decide premiar al hombre –necesita aliados- comprándole uno de sus productos. El tipo le pregunta si no tiene cambio. No, no tengo.
-Va al lugar y hay mucha gente esperando para usar los teléfonos (a cambio de papeles de valor monetario). Por un momento piensa volver con el hombre y exigirle que le devuelva el importe de los frutos secos azucarados, ya que su información tuvo poco valor. Se va, furioso, pero antes le pregunta al que atiende el lugar –furioso- si sabe dónde puede pagar los papeles esos (los de la “Estrategia A”). El tipo le dice.
-Antes de llegar al lugar, ve una sucursal del lugar donde tiene que “abrir” la cosa” y decide arriesgarse. Tal vez, acá no me pidan la “cuarta cosa”. Entra y pregunta. Le dicen que ahí no es, que es una sucursal pero que no hace esas cosas sino otras, pero no las que ud. necesita. Otras.
-Llega al lugar para pagar los papeles. No anda.
-Decide llamar a la persona que le iba a recomendar el tipo de la “Estrategia A” por teléfono, ya que ahora tiene el aparato para escribir sobre papel. Le atiende, pero está en la calle (rascándose) y ahora no le puede pasar el número.
-Llama a la persona que le tiene que dar los papeles, pero hoy no fue porque está enferma.
-Mira la hora, y descubre que tiene que ir a otro lugar para hacer algo, a cambio de lo cual le darán más papeles intercambiables por productos y servicios, si es que logra hacer la cosa necesaria para ese fin, así que la cuarta cosa y las cuatro o cinco o seis Sub-cosas que han quedado inconclusas permanecerán en ese estado hasta otra ocasión
La conclusión que podemos sacar es la misma de siempre: No hay que hacer nada, nunca.