sábado, 16 de junio de 2012

¡O sea que un choripán puede ser una Ventana al Mundo!


Entre la miríada de rompepelotas plagas que azotan al hombre urbano de principio de siglo (el metrosexualismo, el celularismo, el facebookismo, etc.) existe una entre irritante y peligrosa: la del paladarexquisitismo.


Entiendo que meterse con los ridículos cultores del Gourmet.com a esta altura es casi lo mismo que patear a un borracho en el piso, así que no es mi intención ensaÑarme especialmente con ese neo-snobismo prefabricado, tan extendido entre los modernos .dandys de oficina.. Tampoco quiero revolcarme en las viscosidades de la bestialidad .mainstream., burlándome del exquisito cultural que sólo ve películas indonesas marcha atrás o sólo escucha musiquita con acordeón. Entiendo además que es saludable no someterse completamente a los dictados del .Top Forty. de .La Mega. (el equivalente musical de, por ejemplo, no tomar agua del inodoro), y que la ampliación de miras siempre es recomendable.


Pero hay algo que me llena de consternación, casi una preocupación humanitaria por el autodenominado .Paladar Exquisito..


En primer lugar, hay un tema de higiene mental y física. Recordemos el libro .Tieta de Agreste., de Jorge Amado. En él, el personaje Osnar, un muchacho al que le gustaba mucho tener sexo, le explicaba a un consternado farmacéutico su afición ocasional por las prostitutas viejas y arruinadas, si se me disculpa la bestialidad de la descripción. Palabras más, palabras menos, decía que no era bueno que acostumbrar al .General. (así llamaba a su miembro viril o totolocho) a las mujeres jóvenes y bellas; porque, en caso de necesidad extrema, debía arreglárselas con lo que se podía. El .General. tenía que acostumbrarse a hacer un esfuercito cada tanto. Una especie de ascetismo prostibulario, digamos.


Lo mismo pienso del que se niega a comer choripanes callejeros, y no me refiero al choripán de cerdo de pata negra de jabugo que venden .en un puestito escondido del barrio de Pompeya, hecho con gran talento por un viejo parrillero que hace choripanes y que es un capo, un sensei del choripán., con el que al Paladar Exquisito le gusta jactarse de que también se codea con el pueblo, sino al choripán quemado, semicrudo, cocinado en una parrilla que tiene pendorchos de grasa negros y fosilizados, con formas sugerentes y obscenas, pegoteadas allí desde tiempos inmemoriales, de gusto acre y que sólo puede trasegarse untándolo en mayonesa, sí, choripán con mayonesa, uy uy uy, qué horror, y oleadas abrasivas de Coca-Cola.


Una dosis periódica, y por periódica me refiero a cada tres días más o menos de esta .comida lo-fi. forma parte de las medidas profilácticas de una alimentación balanceada. Terminemos con la idea de que alimentación balanceada es comer verdura, legumbre, lácteos y cárnidos. Ese puede ser un equilibrio de corte más bien molecular, químico. Pero es más importante, a la hora de una dieta balanceada, alternar la comida saludable con la comida semi-envenenada, comida saludable, comida semi-envenenada, y así.


Esto templa el organismo, crea defensas y fortifica la digestión. No podemos encerrar a nuestro estómago en una cúpula de cristal. .Claro, porque te lo tendrías que arrancar de la panza. Para ponerlo en la cúpula de cristal esa.. Uy, Dios Mío. No, no. No, no. No. Me refiero a que hay que exigirlo. Hay que ejercitarlo. En lugar de .¡treinta flexiones más!. hay que decirle .dale, un paty radiactivo más.. Puede que, de vez en cuando, al tipo le falte un poco de presencia de ánimo y ahí la pasás mal. Digamos, una nochecita abrazado al inodoro. Pero saldrá fortalecido. Disminuirá los riesgos de que en el futuro caiga desmayado, cual damisela antigua, por encontrar un .crouton. demasiado aceitoso en su ensalada César. Y ahí lo podemos premiar con una lechuguita o un pescadito hervido, cosas sanas. Yipieeee yay yay.


Lo mismo ocurre con una dieta demasiado estricta de exquisiteces culturales. Un suponer, vos habitualmente no bajás de la Orquesta Dodecafónica de Fusión balcánico-kabuki de la Isla Boa Vista. Y salís a la calle y de golpe escuchás, no sé, un tema de .Kapanga.. Es jodido. Te podés morir. Por eso el oído, la vista, la mente, el alma, debe estar acostumbrado a una dosis regular de cosas espantosas, por una cuestión de supervivencia.


PERO, y pongo .PERO. en mayúscula para que se entienda que voy a atacar otro aspecto de la cuestión, la parte de la higiene y la salubilidad es eso: una parte. Hay otro aspecto que es aún mas importante, y que tiene que ver con nuestra visión del mundo: el Hombre, o la Mujer, o qué se yo, el NiÑo (o la NiÑa), no debe buscar el aislamiento. Nuestra obligación como seres humanos es conectarnos con el resto del planeta, por más que quede bien decir .ay, yo soy un misántropo.. Bueno, no es asi, flaquito. Eso es ser medio, cómo te lo puedo decir suavemente, medio botón, medio ortiba, medio que te pusiste la gorra. No, el objetivo más sublime que podemos encontrar en nuestras miserables existencias es la conexión con nuestro prójimo. Y si para eso hay que revolcarse en la Abyección, que así sea.


Porque lamentablemente, una de las consecuencias del .paladarexquisitismo. es una especie de aislamiento de las percepciones. El tipo va por la vida enorgulleciéndose de que nunca en su vida vio .Show Match.. Todo bien, reconozcamos que es una porquería inmunda. No hay problema. Tampoco me voy a hacer el superado que es tan tan tan copado que dio como una vueltita y es capaz de ver a Tinelli y le gusta. Ehhh, pará. Soy copado, pero hasta ahí. No, no me gusta. El tipo grita, dice cosas feas, etc. Pero para tener una visión más o menos completita del planeta que compartimos con el resto de las unidades de carbono, tenemos que saber que existe un tipo que grita en un programa horrible y en qué consiste. No sólo eso, tenemos que ser capaces de ver un programa entero, suspendiendo aunque sea esporádicamente nuestro juicio crítico, como quien se banca un cumpleaÑos muuuy bodrio en lo de un concuÑado. Vos en lo de tu pariente no estás toooodo el tiempo presa del embole: cada tanto te reís de un chiste verde, te comés un poco de chorizo colorado, te deleitás en cómo juegan los pibitos, te enterás de un .¡mirá vos!., etc. Simplemente estás jugando la Ruleta de la Vida, aceptando que pequeÑos momentos de satisfacción vienen salpimentados por EMBOLAZOS SUPREMOS y viceversa. ¡Estás Viviendo! Ya vas a tener tiempo para hacer lo que más te gusta: rascarte el higo frente al ventilador.


En conclusión, el .paladarexquisitismo. es una especie de jaula de oro construida por uno mismo, cómoda, masturbatoria y autocomplaciente, pero que te esconde la mitad del mundo. Igual para qué me gasto si ya sé que a vos eso te gusta. Y a vos, y a vos, y a vos. Bahhhhhh.


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