viernes, 27 de abril de 2012

¡Encienden nuevamente máquina de lanzar chivetes!


¡PLAN, PLAN, PLAN, RATAPLÁN! La otra vez tuve el privilegio de ir a la inauguración de la muestra del gran Luis Scafati, donde además de vino y saladitos, estaban sus extraordinarios dibujos a tinta china. Venciendo mi repugnancia al cholulismo, fui, me presenté y hasta le di la mano, acto que me retribuyó presentándome a otra leyenda del dibujo, el gran “Lolo” Amengual (al que le di la mano, etc.). Scafati es uno de esos dibujantes que a la excelencia técnica le unen algo que se ha ido perdiendo, el carácter sensual del arte, la cosa de transmitir un placer casi físico, manchones de tinta, sellos, plumazos y tonalidades negras sobre otras tonalidades negras. En fin, como que te garcha. Pero con ternura, con cariño, como un Barry White susurrándote al oído diciéndote “Está todo bien, nena”. No, no tengo fantasías sexuales con Barry White, mayormente. Es una metáfora. ¿Pero por qué justo esa metáfora, flaquito? ¡No sé, no sé! ¡No me presionen! La cosa es que si quieren que Scafati los garche (con ternura, y desde el punto artístico) deberían ir a la galería de Arte TN, sita en Juncal 848 LO ANTES POSIBLE porque la cosa se termina el 5 de mayo.





¡PUM, PUM, PUM, TE MATÉ! También he tenido el gusto de ver “¿Qué fue de Betty Lemon?”, de Arnold Wesker, excelente monólogo protagonizado por la SEÑORA Ana María Casó, donde entre otras cosas muele café EN VIVO y (SPOILER-SPOILER-SPOILER) se enfrenta a una SILLA DE RUEDAS VIVIENTE! La historia de esta anciana nominada a “Discapacitada del Año” puede verse sábados a las 21, domingos 21:30 y lunes a las 21 en el Teatro del Abasto, Humahuaca 3549.




¡TRACA TRACA TRACA TRACA TRACA TRACA LAS PELOTAS! Y por fin, yo, que voy a estar firmando mi libro el sábado 5 de mayo a las 19 en el Pabellón Verde de la Feria del Libro. Aaaaaaaaaaaaaaaaahhhh, firmaaaaaaaaaaaa, de qué te las daaaaaaaaas. No sé, pero yo tengo libro y vos no, ¡tomá! (Lo de “firma” es discutible, porque mayormente haré unos dibujitos). Sí, ya lo había avisado, ¡pero ahora es con “flyer”! (Disclaimer: La foto es a fines ilustrativos, o sea que el libro no es de tapa dura y creo que no es tan gordo y tampoco está puesto así en diagonal, ni es una imagen hecha de píxeles en un monitor. No, es un libro de verdad, con tapa, lomo, hojas, precio, prólogo, prefacio, palabras preliminares, etc.)




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miércoles, 25 de abril de 2012

“¡Elefante!”, una película del Dr. Tranca


Escribe el Dr. Tranca

Premio Nobel de Facto de la Medicina Ilegal

ayudemedrtranca@gmail.com



EMPIEZA: Que Juan Carlos Morgiandolfi, un recio matarife muy querido por su método de liquidar animales, que ante todo es muy digno (los hace salir afuera y los boxea) es nombrado Rey de su país, un país de gente tan tan tan maricastañuela que hablan con la “Z” y dicen “Sois” y “Estáis” y “Coño”, en lugar de “Sos”, “Estás” y “La reverenda cajeta de tu hermana mal atendida, a ésta sabés lo que le hace falta, le hace falta un buen Totolocho, hijo de puta”.



SIGUE: Que entonces agarra y se pone la corona y sale al balcón, y agarra y escupe al suelo con desprecio y dice “Ahora van a ver cuántos pares son tres botas, derechitos los voy a sacar”. Y para empezar prohíbe que haya cantautores y diseñadores gráficos y los “trajes de luces”, que bastante grave es que la viril profesión de torero sea ejercida con traje de bataclana, y les dice que si quieren ser toreros, que sean, pero con pantalón de fajina y remera con mancha de grasa. Y nada de espaditas, que se enfrenten a la bestia a los golpes, como él. Como mucho con una sevillana, o una 45. ¡Pero nada de espaditas de maricón! Esplosión.



SIGUE MÁS: Que vienen unos financistas del no sé qué internacional a decirle a él lo que tiene que hacer, y si no, que se ponga con diez mil fantasticatrillones de pesetas, y él dice “A mí nadie me dice lo que tengo que hacer, si quieren salimos afuera y lo arreglamos como los hombres”. Los cosos esos se van corriendo y meándose encima del cuiqui, pero al rato llega Myrka, una serbo croata de grandes senos que alguna vez había sido poseída sexualmente por el rudo matarife. Viene semidesnuda y con senos más grandes que antes, y llorando. “Juan carrrrlos, Juan carrrrlos”, le dice, “han secuestrrrrado a nuestra hija”. “¿Qué hija?”, dice Juan Carlos. Parte de sexo, porque Myrka es muy muy ligera de cascos y no se aguasnta. Y después sigue: “La hija tuya que tuve, que no te dije nada porrrrque sabía que no era posible atarrrrte a una sola mujerrrr”. “Sí”, dice Juan Carlos. Más parte de sexo. Se suma una princesita real (prima en tercer grado de Juan Carlos, pero viste cómo son los nobles estos, no respetan ninguna barrera genética). Esplosión. Después sigue: “Y ahorrra la han secuestrrrrado esos del coso interrrrnacional (Nota: Buscar nombres de cosos, cómo se llaman, etc.), y dicen que si no pagas toda la deuda exterrrrna de Hespaña (porque así se llama este país imaginario), ¡zácate!”.



SIGUE MÁS AÚN: Que Juan Carlos (después de volver a satisfacer sexualmente a Myrka veinte veces más, que se queda hecha un trapo y con una sorisa de oreja a oreja) agarra y golpea la mesa, destruyéndola en mil astillas, y dice “¡Estos maulas a mi hija no le tocan un pelo!”, y se calza el traje de fajina y sale, no sin antes enzarzarse en una lucha cuerpo a cuerpo con Myrka, que después del chucuchucu que le dio nuestro héroe no puede pensar en otra cosa, tipo ya se olvidó de la hija, etc. Así que JC la satisface cuarenta, cincuenta veces más y se va, dejándola en coma sexual. Agarra y hace una declaración por radio, porque lo de declarar por tele no le gusta por eso de que te maquillan y dice: “Así que quieren la platita, la van a tener la platita. Me voy a África a cazar elefantes y les voy a pagar en marfil.” Y se va a África, armado de sus hercúleos puños, a enfrentarse con el más traicionero y ponzoñoso de los animales: El elefante.



SIGUE TODAVÍA MÁS: Que agarra y llega a África y empieza a diezmar la población de elefantes, convirtiéndose en un héroe de los locales: “No se puede salir a la calle que te pisan esos bichos de mierda”, “Sí, o te bañan con la trompa, y no con agua precisamente, y no con la trompa precisamente”, le dicen. Los va matando con sus conocimientos clásicos de matarife, ora de un piñón en la trompa, otra de un patadón en el colmillo, y con más frecuencia quebrándoles el cuello con una media Nelson (con cierta dificultad porque se tiene que subir a una escalera). Y les va sacando el marfil ese que tienen adentro, con una espátula y va llenando las alforjas (cada vez qe se muere un elefante hay una esplosión, para que no digan que hay pocas esplosiones).



VIENE LA PARTE CENTRAL: Que llega, barbado, sucio y con los músculos brillantes del sudor, después de cruzar la selva y haber juntado tres mil kilolitros de marfil, a Sudáfrica. Y lo ve venir Gudrun, una sudafricana que, apenas lo ve le ofrece sexo. Parte de sexo, incluso una parte en la que él agarra y usa el marfil para lubricarla y que quedará en los anales del cine (justamente). Y la mina, que es experta en elefantes y lucha por su conservación (pero que luego de conocer a JC cambia radicalmente de opinión, llegando a ofrecerse ella misma para exterminarlos) agarra y agarra y le dice que para completar la misión, lo mejor es enfrentarse al “General Dumbo”: Un elefante legendario, de trescientos años de edad, color azul petróleo y de varios pisos de altura, que contiene tanto marfil en su interior que no sólo se le podría pagar al FMI (Nota: Que al final así se llama) sino que hasta se les podría comprar la sede y poner un club barrial con mesa de ping pong y venta de fernet. Pero, ¡cuidado! Este viejo cetáceo (Nota: Averiguar si los elefantes son cetáceos), además de poderoso y enorme, es artero y mezquino como un catalán. Sintiendo la quemante llamarada de un desafío de verdad en las entrañas, Juan Carlos agarra y apenas se toma tiempo para satisfacer sesenta, ochenta, ciento veinte veces a Gudrun (que termina en un psiquiátrico) y luego agarra y agarra y parte raudo, untándose el puño con manteca y marfil.



VIENE LA PARTE QUE UY UY UY MIRÁ ESTA PARTE UY UY UY QUÉ PARTE: Han pasado treinta años. Juan Carlos está sediento (hace quince años que no toma una gota de agua, calmando su sed apenas con su petaca de grappa), agotado y loco, carcomido por la obsesión. Empieza a creer que “El general Dumbo” no es más que una leyenda, o –peor- que tal vez haya muerto de viejo. Ya ha olvidado los destinos de Hespaña, el de su hija y el tendal de hembras que lo añoran en las cinco partes del globo. Entonces cae, por primera vez en su vida, de rodillas. Hundido por el peso del desaliento. Y cuando su travesía parece haber terminado en un abismo vacío, siente un mugido cínico frente a él. Y lo ve. Y la mirada que el anciano e increíblemente astuto General Dumbo le devuelve es una mirada que no tiene nada de inocente. Una mirada donde la malicia se derrama al son de la perversidad. Una mirada que también es cómplice: una mirada que expresa “Sí, me he cansado de jugar al escondite contigo. Pero tú también estás cansado. Viejo y cansado. Yo no seré más que un animal simple y salvaje, pero tú has dejado atrás todo tu mundo, a todos los que amas y a todo lo que eras. Sólo quedamos tú y yo, y un mundo devastado detrás nuestro. ¿Qué vas a hacer al respecto?”. Y Juan Carlos comprende, y también lo mira. Pero en su mirada no hay el significado presente en la del general Dumbo. Es simplemente una mirada, porque a Juan Carlos con esas mariconadas de expresar cosas con la mirada no le vengan, a él lo educaron de otra manera, a mí dejame de joder. Y como mucho dice, pero no con la mirada sino con las aletas de la nariz: “Así que tú no eres más que un animal simple y salvaje. Muy bien, lo que no sabes es que yo soy diez veces más animal, cien veces más simple, y sobre todo mil veces más salvaje” (Nota: Registrar “Mil veces más salvaje” como título para la traducción cambiada del título en castellano)



PARTE MÁS GROSA: Y Juan Carlos agarra y se levanta y agarra y lo mira fijo y agarra y lo contempla en toda su extensión. El General Dumbo, con sus tres siglos y tres décadas de edad, no ha parado nunca de crecer. Se le ve la decrepitud llena de cinismo y amargura en la cara, pero es difícil abarcar su inmensidad (ocupa varias canchas de fútbol) (Nota: Ver cómo se hace, me parece que hay que hacerlo con computadora) sin sentir vértigo. Excepto para un hombre de verdad como Juan Carlos, que agarra y, sabiendo que tiene una oportunidad única, agarra y escupe al piso con desprecio, revolea el puño tipo Curly y lo lanza contra la trompa del saurio. Y ¡zácate!, agarra y lo liquida. Esplosión.



PARTE FINAL: Agarra y en el edificio del FMI están los financistas a punto de matar a la nena, que ya tiene veinticinco años y está re fuerte y con grandes senos. Pero, digna hija de Juan Carlos, no teme, y les dice: “Mi papá los va a matar”. Entonces alguien derriba una puerta. “¡Papi, papi!”, dice la niña. El jefe del FMI sonríe. “Veo que ha decidido cumplir con lo adeudado, Juan Carlos”. Juan Carlos no dice nada, más que nada porque ya me pudrí de escribir cosas para que diga, y agarra y efectivamente paga su deuda: Saca el marfil de su bolsa y se la hace tragar al tipo, hasta que muere ahogado (Nota: Ya me avisaron que el marfil no es así y que no se traga, pero ya está, ya escribí todo el guión así y eso de andar reescribiendo muy muy muy de hombre no me parece). La niña abraza a su padre y salen y el pueblo hespañol los aclama. Juan Carlos y su hija escupen al suelo con desprecio y después él la lleva a tomar un helado. Esplosión. Fin.


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¡El mundo del poder de síntesis visita el Quirófano del Horror!

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martes, 24 de abril de 2012

¡Proponen seguidilla de imágenes impactantes!


No estoy tan seguro de qué tan efectiva pueda llegar a ser esta medida. En realidad, temo que están generando una especie de neo- coleccionismo morboso, sumamente atractivo para el mismo “target” amante de las “Basuritas”, las biografías de asesinos seriales o la revista “Esto!”. Puedo escuchar a estos freaks con remeras con la cara de Jason Vorhees – y cuyo vicio más terrible había sido hasta ahora la Big Mac a domicilio- entregados al flagelo del tabaquismo, sólo para completar la colección: “Te cambio el bebé prematuro con respirador por el tipo con enfisema pulmonar”, “Vendo colección completa de enfermos de cáncer y afecciones respiratorias, o canjeo por postales de Betty Page” “¿Alguien tiene al ‘Infartado por el consumo de Tabaco? ¡Pago!”, serán algunas de las negociaciones más escuchadas en foros de Calabozos & Dragones durante solitarios sábados a la noche.



Mientras tanto, siempre atento a las necesidades de la Salud Pública, ofrezco más “Imágenes Impactantes” para combatir otros flagelos y/o drogas:



-Etiquetas de vino tinto: “El alcohol tiene la capacidad de transformarte en un ser grotesco y despreciable” (Foto de Emilio Disi)

-Fiambrerías: “El exceso de consumo de salamín picado grueso conlleva obesidad y abundantes problemas cutáneos” (Primer plano muy muy de cerca de “Toti” Ciliberto)

-Cajas de psicofármacos: “Los psicofármacos en exceso hinchan los cachetes y debilitan la voluntad” (Foto de Charly García abrazado a Palito Ortega)

-Bolsitas de cocaína: “La merca te gana el odio de tus compañeros de trabajo y puede hacerte perder suculentos contratos de varios millones de dólares” (Imagen de Charlie Sheen)

-Advertencias en clínicas de cirugía plástica: “La adicción a las cirugías estéticas sin control puede convertirte en un horrible monstruo, capaz de infundir pesadillas y pérdida del control de esfínteres en el más curtido y recio de los peones zafreros, como recordatorio de la inevitable degradación de todo lo que alguna vez fue bueno y bello” (“Morph” de Raquel Mancini, Adriana Brodsky y Steve Martin)

-Carteles públicos en Zonas Rojas: “La adicción al los consoladores en el recto puede provocarte un problema con chantajistas y escándalos públicos –aunque no impide tu acceso a la Presidencia de la Nación” (Video del Adolfo Rodríguez Saa)

-Pipetas de paco: “El consumo de paco puede otorgarte un aura glamorosa de figura trágica y ‘cool’ de Palermo Hollywood” (Foto carnet de Celeste Cid)

-Sustancias en general: “Consumir todas las drogas y sustancias químicas existentes sobre la faz de la tierra simultáneamente y en menos de cuarenta minutos puede traerte serios problemas de dicción” (Grabación de Pity Álvarez)

-“Muro” de Facebook: “La adicción a Internet y Facebook puede convertirte en un ser pálido, ojeroso, pasivo y sin vida” (Un póster con todos ustedes, todos ustedes, todos ustedes)


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viernes, 20 de abril de 2012

¡Buenas noticias para los Temporalmente Corridos!


Escribe la Dra. Raquel F. Mastronardi

Experta en Pasterismo Médico

piricucu@gmail.com



Hace poco vino a verme a mi consultorio un muchacho muy muy muy angustiado y aunque de momento no estoy atendiendo por lo de que he perdido la capacidad de habla (una de las contraindicaciones del Obi-Wan© 35 dcl. Que forma parte de mi auto-tratamiento actual), hice una excepción, preocupada especialmente o algunas incoherencias en su discurso, como ser “doctora, hace 37 meses que no me paga el alquiler, si no abandona el departamento me veré obligada a tomar medidas legales”.



Aproveché cierto pasmo –que denotaba claros síntomas de alguna enfermedad mental indeterminada- que manifestó al contemplarme (mi ropa ha quedado hecha jirones desde esa noche en que –otro efecto colateral de la medicación- me despedacé la ropa una tarde en la que desperté de mi siesta obligada de las 16:45 poseída por el Wendigo, un espíritu maligno que aterroriza a los pieles rojas norteamericanos, y mi actual atuendo, compuesto por las hojas de mi “paper” Bocaditos de Acelga y Esquizofrenia cosidos con cinta scotch, deja poco de mi cuerpo maduro pero a mi entender atractivo librado a la imaginación), decía, aproveché su momento de pasmo para inyectarle 92 mg. (o 920 o 9200, no me acuerdo bien. Es lo mismo) de Chewbacca© Oral, que ya sé que es oral pero yo lo inyecto porque es más rápido.|



Gracias a a la rápida aplicación del medicamento, conseguí que el paciente se dejara fluir y me contara el problema que realmente lo aquejaba, un problema cada vez más común en nuestra Sociedad: El Síndrome del Corrimiento Temporario de media Hora.



Sufre el afectado por el Síndrome o Sindrome un curioso fenómeno que afecta su relación directa con el mundo astrofísico: su ubicación temporal personal se “corre” exactamente 30 minutos de la ubicación temporal universal que le corresponde. La extraña y molesta sensación que acompaña esta enferemedad psiquiátrica y dimensional es, entonces, que llega media hora tarde a todos lados.



Hasta hace poco se ignoraba la existencia de este síndrome, pretendiendo que los enfermos lo combatieran “levantándose media hora antes” o “metiéndole pata” o “poniéndose las pilas”, es decir algo así como decirle “¡Arriba ese ánimo, la vida es linda!” a un afectado de depresión, o “Che, contestá, dejá de hacerte el boludo” a un autista. Si se tratara de mera impuntualidad, el paciente no llegaría exactamente media hora a todos lados, como es frecuente, sino veinte minutos o cuarenta y cinco o ciento treinta y dos. Pero no. Tooooodos los santos días media hora tarde a todos lados, un castigo.



Afortunadamente hoy –me refiero al día de hoy, más precisamente ahora, porque se me acaba de ocurrir- sabemos que este síndrome, producto de un desbalance químico que conlleva que las moléculas vibren a una velocidad diferente respecto del cuadrante espacio-temporal que corresponde puede curarse con setenta y siete dosis de Annakin© Engrampable 44 cg. O Jabbathehutt© 127 hc. Emulsión Distópica, o Tatooine© 3.688 kg untable. No estoy muy segura porque con el vademécum me hice impermeable. Má sí, yo le pongo todo junto y listo. Por las dudas le unto el Annakin y le engrampo el Tatooine y viceversa, y duplico las dosis y mezclo las pastillitas en un bolillero y se las doy con un whiskacho para que “pase” mejor. ¡Y yo lo voy a acompañar, qué tanto! Y me voy a gratificar con un Carlissian© 44 hl. Convertible de preparación casera, una droga abstante gauchita hecha de plastilina machacada y chicletes de menta que me ayudó a salir de mi año sabático en el placard del hall (ahora duermo en el placard del consultorio, que es más grande).



Gracias a este tratamiento, todos los afectados por el del Síndrome del Corrimiento Temporario de media Hora podrán llegar a sus reuniones, citas, etc. con no más de diez minutos de retraso, que puntual puntual tampoco porque nunca hay nadie. Por mi parte, termino este artículo porque me agarró como ansiedad y me tomé quince Obi-Wanes© juntos y me parece que hoy el Wendigo viene medio nerviosito.


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jueves, 19 de abril de 2012

¡Festejan particular aniversario con Gran Lanzamiento de Neologismo!


Hoy se cumple el no sé qué aniversario del levantamiento carapintada contra Alfonsín (donde se lanzó al estrellato a Aldo Rico), y leyendo una nota sobre el tema me vino a la mente –como un puñetazo cargado de memoria- un evento que se me había volatilizado por completo: ¡La intervención del General Alais, encomendado a reprimir a los rebeldes!



Al General Alais le dijeron “andá y meté a estos botarates en cintura”; la estrategia que empleó el tipo para no quedar mal con sus camaradas de armas y al mismo tiempo no desobedecer fue ir, con tanques, armas y todo, pero muuuuuuuy despacito. Y me acuerdo, me acuerdo, me viene a las orejas como si la estuviera escuchando ahora de la pregunta que rondaba en la Sociedad por esos días –una de esas preguntas recurrentes y angustiantes que reflejan todo un momento histórico, como “¿Y hoy cuánto estuvo el Riesgo País?” o “Uhhh, ¿todavía siguen con lo del Campo?” o “¿Al final se sabe de dónde sale el humo?”- que consistía en algo así como: “¿Todavía no llegaron los tanques?”. Pregunta que lluego se convertiría en variaciones cargadas de humor amargo tipo: “¿Se habrá perdido? O “¿Pero qué pasa, lo agarró la hora pico?” o “¿Qué pasa, van en carreta los tanques esos?”.



Este accionar infame y bastante cagueta podría traducirse como “Querer quedar bien con Dios y con el Diablo” o más precisamente como una estrategia muy común, consistente en “tardar mucho en hacer algo que uno no quiere hacer, con el secreto objetivo de que el problema se resuelva solo o que lo resuelva otro pero que a mí no me metan”; algo que, digamos, todos hemos hecho una o dos veces en nuestra vida. O tres, o cuatro, o veinte. O treinta o cuarenta y no necesariamente en una vida, capaz que en un mes o una semana o, si me apurás mucho con los encargos, en un día. Propongo que esta modalidad o esquema organizacional o filosofía de vida se llame “Alaisismo” o “la Gran Alais” o “Hacer un Alais” (propongo además que se pronuncie “Alais” y no “Alé”, queda mejor).



Por fin, confío en que Alais no esté todavía (en el caso de que nadie le haya avisado de la situación), enjuto y cano, yendo para allá a su lúgubre ritmo, acompañado de unos espectrales chóferes de tanques con ojos muertos y al grito ululante de “¡Más despacio! ¡Más despacio que no llegamos!”



Miren, un tren fantasma.


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miércoles, 18 de abril de 2012

¡Denuncian nuevo defecto argentino!


“¿De verdad iríais a una guerra contra los argentinos? ¡Santo Dios, si son capaces de alargar una conversación durante cuatro horas solamente con adjetivos, imaginad de lo que serían capaces con un arma! ¡Esa guerra duraría 500 años! Además, si ganaran sería horrible porque nos obligarían a beber mate y a mirar sus horribles películas en las que todo el mundo habla mucho todo el rato pero nadie hace nada y entremedio Cecilia Roth enseña una teta.” (Fragmento de una nota de la revista humorística española “El Jueves”, sobre lo de YPF)



Pocas “visiones de marciano” han sido tan reveladoras como este breve fragmento. Porque lo de las películas horribles donde nadie hace nada uno ya lo sabía, pero eso de que sólo hablamos con adjetivos es DEMOLEDOR! ¿En serio SE NOTA TANTO?



No sólo eso sino que entiendo que va de mal en peor: tengo la perturbadora e inquietante impresión de que somos una insegura y acomplejada raza que vive buscando, ansiosa y perseverante, nuevos, modernos e impactantes adjetivos para aplicar presurosos en nuestra monótona vida diaria. Bástese con prestar profunda y rigurosa atención al bizarro fenómeno que se repite cada vez que estalla una ardiente, repentina y colorida polémica: Algún exitoso, importante, descarado y renombrado pez gordo de nuestros infames medios de masiva comunicación lanza al ruedo un novedoso adjetivo para calificar una particular, determinada y puntual situación y al escaso, breve, corto y poco rato ya hay docenas de torpes, huecos, inoperantes, gritones y grotescos perejiles repitiéndolo y encajetándolo en cada frase vacía, innecesaria, fútil, inconsecuente, baladí, insustancial y vacua. Algunos de los cargosos, molestos, plomos, machacantes, fastidiosos, pesados y pelotazos adjetivos que en los últimos años se han puesto de rigurosa, inevitable, insistente, inescapable y estricta moda y luego –con suerte- ya nadie se acuerda de ellos: “Confiscatorio”; “Bipolar”; “Chauvinista”; “Sojero”; “Mamarracho”; “Fundamentalista”; “Apocalíptica”, etc.



El adjetivero se aferra a estos juguetes nuevos como un molusco al casco de un buque carguero, y arma extensos monólogos y argumentos basados casi exclusivamente en la repetición y/o acumulación de los mismos, cuanto más nuevecitos mejr. Basta pedir al adjetivero que intente repetir su argumentación sin adjetivos y se sentirá descolocado y desnudo, caminando para atrás en dirección a la puerta y poniendo pies en polvorosa en cuanto parpadeemos.



¿Se trata acaso de un defecto lingüístico de nuestro pueblo? Más bien creo yo que el origen está nuestro deseo furibundo de tener una opinión, y nuestra incapacidad de reconocer su ausencia o vaguedad (algo que nomocurre en otros pueblos, como los australianos o esquimales). Armar una opinión a través de la aplicación instantánea de adjetivos es relativamente sencillo, lo que explica la aplicación tan extendida de este método.



Deberíamos tal vez ser más selectivos con nuestros adjetivos, o por lo menos usarlos sólo con determinados fines, porque lo contrario me parece tonto, idiota, estúpido, imbécil, fronterizo, subnormal, anormal, tarado, inútil, mentecato, bobo, lelo, salame, papa frita, zanahoria, gaznápiro, necio, bruto, zopenco, papanatas, cronco, estulto, basto, alcornoque, cabeza de chorlito, babieca, atontado, tontaina, memo, boludo, pelotudo, forro, nabo, otario, pajarón, paparulo, gil, gilastro, gilastrún, gil de goma, gil de lechería, gil a cuadros, gil a cuerda, cabeza de termo, paspado, menso, mamón, gilipollas, ceporro, bobalicón, cenutrio, burro, asno, pollino, borrico, jumento, orangután, Neanderthal, corto, falto, simple, simplón, guachinango, huelepega, jilote, jorjón, zorimbo, zurumato, lerendo, mangungo, tunteco, Forrest Gump, Corky, no le da, se le escapa la tortuga, tira un tiro al aire y le erra, le venden agua deshidratada, inventó el diccionario con índice, etc.


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viernes, 13 de abril de 2012

¡Hecatombe Verde: Crisis de la yerba amenaza con destruir todo! Incluso a tu hermana, ojo


Escribe el Ing. Jorge Cubero Sosa

Experto en Catastrofismo Municipal

todosvamosamorir@gmail.com



¡Aaaaarghhhh!!!! ¡Aaaahhh! ¡Aaaaaaghhhhh! ¡Dolooooooorrrr!!! ¡Agrrrhaaarhggghhaggghhh!!! ¡No toques mis cosas, no toques mis cosas! Disculpen, me sorprenden practicando las pocas expresiones del lenguaje articulado que sobrevivirán al Apocalipsis que –si tenemos suerte y no se viene otro Apocalipsis antes- se avecina. Inexorablemente. Con paso decidido y mano de Hierro.



La “Crisis verde” preanunciada desde hace décadas por este columnista (prenaunciada por preomisión, o sea, no preanunciándola) ya está con nosotros: La yerba, carne, leche y pan de millones argentinos ha DESAPARECIDO COMPLETAMENTE de las góndolas. O sea, me refiero puntualmente a la yerba. La carne, la leche y el pan están. Son formas metafóricas de referirme a la yerba. Se me criticará que use como metáfora un objeto de la misma categoría del objeto al que me refiero, como si para decir “estrella” dijera “la estrella, ese planeta”. No importa, son cositas del lenguaje poético. Se me criticará menos cuando nuestras preocupaciones más sofisticadas pasen por si debemos devorarnos a un tío o a un abuelo.



El caso es que sólo queda adivinar por dónde vendrán las tres consecuencias más catastróficas de esta ausencia brutal, si es que no vienen las tres, simultáneamente y peleándose a codazos por llegar primero:



LA BURBUJA DEL TIEMPO EXCESIVAMENTE BIEN APROVECHADO: La Ciudad de Buenos Aires (CABA) NO-ESTÁ-PREPARADA para soportar el aceleramiento temporal que nos convertirá en fino polvillo cósmico luego del INMINENTE y DEFINITIVO y MORTAL y SANGUINOLIENTO desaparecimiento de la Yerba mate (Ílex paraguaiensis). Son conocidos los efetos procastinatorios y de contemplación alcanzados por sus progenitores, que antes de emprender una tares anuncian –gravemente, como quien está decidido a tomar el toro por las astas- que “primero, se van a hacer unos mates”; el posterior proceso de calentado de agua pero no hervido, hervido accidental, vuelta al calentado de agua, segundo hervido accidental, calentado exitoso, llenado de termo, limpieza de mate que quedó del día anterior, llenado de mate y, por fin, consumopropiamente dicho de la infusión (que en consumidores adictos puede llegar a insumir unas seis horitas fácil) llena los tiempos actuales y mantiene a raya la velocidad del Progreso de nuestra Civilización en un punto razonable.



¿Qué ocurrirá cuando esta actividad ya no forme parte de nuestra cultura? Teniendo en cuenta el ingenio y don de gentes del argentino medio –muy superior al del resto de la humanidad, según estudios de importantes universidades argentinas- es muy probable que dediquemos estas “horas muertas” a aplicar nuestros dones en el Progreso tanto tecnológico como artístico, educativo y moral, acelerando nuestra evolución en forma desfasada del resto de las sociedades del planeta. Esta hiper-evolución adquirirá velocidades cada vez mayores, hasta convertirnos en manchas borrosas frente al prójimo y nosotros mismos, hasta que el “frenado” se haga imposible y, por fin,nuestras moléculas entren en combustión espontánea debido a la fricción y estallemos todos con gritos de dolory muertos y hambre y sed!



En otras Sociedades más racionales y con mayor sentido común se dota a sus miembros con actividades para perder el tiempo de manera razonable –llámese “Facebook”, “pornografía” o “trabajo”- y de ese modo mantener nuestra evolución en una saludable tasa del 0.33 %. Pero estamos en Argentina, y alcanza con un suceso tan aleatorio como la carestía de la yerba mate para quitar el coto natural a nuestra tendencia al ímpetu desenfrenado.



LA BURBUJA DE LA INVASIÓN DE GÉYSERES: Es sabido que el consumidor de mate gasta diez o veinte veces más gas que una persona normal, por lo de calentar, se te hierve, volvés a clalentar, se te vuelve a hervir, etc (repita 8 veces promedio). Este fenómeno es el responsable del 67 % del desabastecimiento de energía mundial y amenaza con destruir metrópolis enteras, trayendo como consecuencia enfermedades, sequía, zombies, etc. Sin embargo, su ausencia –según los pronósticos más optimistas- sería “mucho pior” (sic).



La consiguiente acumulación excesiva de dicho hidrocarburo en las tuberías y napas subterráneas comenzará a hacer un “cuello de botella” en las conexiones interurbanas, hasta producirse escapes esppntáneos en cocinas, calefones, baños, cámaras de gas, baños turcos, restaurantes, estaciones de servicio e in cluso en als calles, todas simultáneamente. Los más minúsuculos chispazos (producidos incluso por la minúscula electricidad de las conexiones neuronales que se efectuarán precisamente al ver dichos escapes provocarán la madre de todas las Combustiones, con las subsiguientes explosiones e incendios. La Ciudad se convertirá en un infierno de 6000000000000000 kilocalorías centígradas en pocos segundos, con gente corriendo, incendiada y revolcándose por el piso y en pocas horas todo quedará reducido a montañas de cenizas. Los pocos sobrevivientes –excepto los que cuenten con un refugio antinuclear subterráneo como un servidor- morirán por intoxicación, al aspirar las mismas.



En ciudades más serias, más organizadas, en fin, ciudades que o son ésta, las autoridades disponen de uno o dos días a la semana para que la gente abra todas las hornallas durante tres o cuatro horas, como para dejar salir un poco de presión gaseosa (las inevitables bajas que se producen debido a la intoxicación están calculadas para que ello no sea significativo en las tasas poblacionales). Pero estamos en Sudaquialandia y nos espera un Armagedón Gaseoso.



LA BURBUJA DE LOS SEXÓPATAS SIN SEXO: La Ciudad de Buenos Aires NO-ESTÁ-PREPARADA para tolerar el hiper-estímulo generado por el chiste servido de que “yerba no hay”. La relación de proporcionalidad inversa entre cantidad de yerba y cantidad de sexo que quiere la tradición popular impregna el inconsciente colectivo de nuestros coterráneos con la idea subyacente de que –en momentos de desabastecimiento- todos deberíamos estar teniendo relaciones sexuales en este exacto momento y en los momentos que le siguen a éste (actividad a la que he hecho renunciar a mi esposa y a mí mismo, ya que tengo la férrea convicción de que cada gramo de energía debe destinarse a la supervivencia del Individuo). Creando una multitud de “Mentes Sucias” e imágenes mentales pornográficas sin que sus poseedores tengan exactamente idea de por qué.



Esta “calentura inconsciente”, acumulable sin ningún tipo de catarsis, puede derivar en dos catástrofes: O bien en estallidos espontáneos de presión sanguínea en órganos internos y/o narices u orejas, conviertiendo la Ciudad en una gigantesca charca de sangre, o bien en una epidemia del “Piecito que se mueve solo nerviosamente” tan característico en la gente alzada, pintoresco en las personas comunes y corrientes, pero LETAL en chóferes de colectivo y automóvil, que pisarán descntroladamente frenos y aceleradores hasta producir accidentes masivos y daños a la propiedad de los cuales la metrópoli se recuperará con muchas dificultades. ¡Los que sobrevivan serán los miembros más PRIMITIVOS de la sociedad, cuyo inconsciente más accesible y transparente les permitirá dar rienda suelda a sus impulsos, reproduciendo nuevas generaciones de humanos igual de primitivos y retrotrayendo de ese modo nuestra cultura a la Era de las cavernas!



En ciudades extranjeras del Primer Mundo en situaciones parecidas (por ejemplo, en Lyon, Francia, cuando “foie gras no hay”) el Estado se hace cargo d ela organización de orgías compulsivas, gratuitas y OBLIGATORIAS para permitir la descarga natural de fluidos, hormonas, fantasías malsanas y dempas porquerías biológicas. Pero estamos en Argentina, donde para tener sexo te lo tenés que conseguir vos y ya sabemos que así no va.



Mientras intento crear una variedad sintética de la Ílex paraguaiensis, cosa de no sufrir estas catástrofes en el interior de mi refugio antiatómico hipersubterráneo, intento paliar la actual crisis con Vascolé con bombillita, pero entiendo que no es lo mismo.


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Dato 4.680: Reglas injustas acerca de los paracaidistas


caparros.gifSegún la Convención de Ginebra, está prohibido dispararle a un paracaidista enemigo mientras desciende, lo cual me parece un verdadero desperdicio. ¡Mirá vos! (Fuente: Alejandro barreca, que dice que lo sacó de un lugar. No importa de qué lugar. Probabilidades de exactitud: 200 %%. Pero me sigue pareciendo una pena y un despropósito y re arbitrario. O sea, como que re da para dispararle al tipo, y que justo no se pueda, no sé. Yo lo revisaría. Aparte nadie lo obliga a tirarse en paracaídas, bueno, sí, lo obligan.)


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miércoles, 11 de abril de 2012

¡Clínicas de Humorismo: lección 20!


Lección 20: Un Análisis Crítico de lo de reírse de uno mismo



La gente con buena onda –por suerte creo que no hay ninguno por aquí- suele repetir que, a la hora del humor, no le gusta reírse DEL otro. “¿Quién?”, pregunta el boludo lector. “¿Cómo?”, retruco yo. “¿Qué otro? Recién dijiste que se ríen del otro.” “No, no. ‘Otro’. Es un ‘otro’ genérico”. “¿Pero quién es? ¿Un amigo tuyo? ¿Quién es, ese, el de azul?” Buéh. Empezamos bien. Otro, otro cualquiera, digo. No le gusta reírse del otro, de otra persona, como que le parece mal, como que no quieren ser tan guachos de reírse del otro (otra persona, una persona -otra- “X”), y menos aún si ese otro es un ser indefenso o desaventajado. Y lo bien que hacen.



Como todos sabemos, a lo largo de la historia quienes se han reído, por ejemplo, de la falta de instrucción de los inmigrantes gallegos, o de un pobre hombre cuya esposa le es infiel y mete a su amante en el placard, o quizá de tres subocupados semianalfabetos que se dan golpes o se retuercen las narices con llaves inglesas u ¡horror! de una mujer tan candorosa que confunde semen con gel para el pelo, decía, quienes se ríen de estas cosas son malvados sin corazón, pichones de Hitler, Stalin, Vlad Tepes y “Slobo” Milosevic. Por eso es que debemos jurar jamás reírnos de estas cosas de observarlas con angustia y un gran pesar en el corazón: ¡pobre vagabundo, cuya única y mísera diversión es hacer bailar dos tenedores con panes pinchados en lugar de ponerse con cincuenta mangos para ir al karaoke! ¡Pooooobre!



Incongruencias de la mente humana aparte, o mejor dicho, sumando otra, estas buenas personas insisten, en cambio, que lo que sí es aceptable es reírse de sí mismo y de las propias desgracias. De la desgracia ajena = mal, de la desgracia propia = bien.



Sin embargo encuentro una paradoja en este razonamiento: ¿Quién dice que nosotros mismos somos menos indefensos que los demás, cuando el ataque proviene de, justamente, nosotros mismos?



Tenemos a nuestro potencial atacante junto a nosotros las 24 horas del día. Es cierto que es un atacante a veces con pocas luces, y sin embargo, nosotros no estamos mucho mejor equipados -lumínicamente hablando. No tengo muy a mano las estadísticas policiales, pero el sentido común me indica que debe ser mucho más sencillo cometer un suicidio que un homicidio. Y esto no sólo por la cercanía del asesino, sino también debido a nuestra rendición voluntaria. Hasta un niño puede –si lo desea- llegar a defenderse, o intentarlo, o gritar por ayuda o escapar. Si tiene un buen instinto de supervivencia, ofrecerá una resistencia, sea esta efectiva o no. Pero cuando nos reímos de nosotros mismos, es porque hemos decidido bajar absolutamente las defensas. Bajamos el puente para que entren todos los bárbaros y entregamos las armas y les ofrecemos nuestras mujeres y nuestros caballos -no necesariamente en ese orden. ¿No es esto el COLMO DE LA INDEFENSIÓN?



Escucho la objeción: “¿Pero al final quién era el Otro? No me quedó claro”. No, no, esa no. Otra objeción: “Sin embargo, hay quien se ríe de sí mismo como una forma de autodefensa: Si yo me critico duramente, es probable que los demás se contengan a la hora de criticarme”. Contra-objeción 1: Sí, pero el daño termina siendo equivalente. Puede que si te hacés veinte goles en contra, el equipo contrario se sienta algo cohibido –o tal vez sospeche alguna estrategia secreta y genial que lo desasosiegue por un rato-, pero los goles los vas a tener igual. Contra-objeción 2: Quien use esta estrategia frecuentemente habrá comprobado que el prójimo no necesariamente se conmueve con nuestra autodenigración, sino que en algunos casos hasta es capaz de cebarse y agregar unas cuantas denigraciones de cosecha propia (viene a mi mente el chiste de Susanita gritando “¡Gaznápira! ¡Infeliz!”).



Quien se ríe de sí mismo está agarrándosela con quien tiene más a mano y menos posibilidades de evitarlo, con un niño desnutrido, sordomudo y criado en un pozo, pero peor. ¡Quien se ríe de sí mismo está siendo el más COBARDE y ABUSADOR de los matones!



Y para terminar de convencerse pregúntense lo siguiente: si tuvieran que enfrentar un peligro exterior, un ataque zombie o invasión kelper (armados por ejemplo de budines ingleses y ositos de peluche decapitados), ¿qué humorista preferirían como compañero de batalla: Al autodenigratorio Woody Allen o al agresivo y bien plantado Jorge Corona? (Ni hablemos de Baby Etchecopar, cuya condición de “humorista” es para discutir pero si se trata de ataque zombie le podemos hacer un pase transitorio).



Caso cerrado.


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¡Denuncian los cinco tipos de .stress.! O sea, quince


Ud. es, seguramente, un hombre muy ocupado. A cada segundo, las miles de personas que dependen de ud. le exigen que tome decisiones cruciales, de las cuales a su vez dependerá el destino de otras tantas miles de personas y cosas. Ud. sabe, por supuesto, que no tiene derecho a dudar, equivocarse, postergar o retractarse. Los ojos de todos están puestos en ud., esperando que dirija el barco con mano férrea para poder sobrevivir, o que lo hunda en medio del océano para solazarse en su fracaso u ocupar su lugar a la primera de cambio.


Por eso, ud. vive .stressado., insomne, con palpitaciones, esperando la puÑalada en la espalda o el Apocalipsis instantáneo debido a un error suyo; y no tiene tiempo para leer weblogs de chistes pelotudos. Por eso, como ud. no va a leer esto por su propia voluntad, pedimos a algún tarambanuchI de buen corazón que lo copypastee y se lo mande (probablemente ya esté en su abultada casilla de correo, entre pedidos de trabajo, presupuestos para construir escuelas, reclamos de donaciones millonarias y acusaciones anónimas contra tal o cual de sus esclavachos, para que los despida sin miramientos).


Se trata de un estudio realizado por el Depto. de Autoayuda y Ciencias de la Relajación de .Yo contra el Mundo., que analiza los cinco tipos principales de .Stress. y la forma de tratarlos:


EL .STRESS. MáGICO-RELIGIOSO: Se trata de un .Stress. de origen hondamente psicológico. La ventaja de este tipo de .Stress. es que cualquiera puede tenerlo, independiente de su posición económico-social, poder o logro profesional. Ponele, el tipo vende barquillos en la playa y puede tener este .Stress.. El mecanismo funciona así: el tipo considera que, mientras se preocupe por boludeces o fantasías enfermizas, tipo que a ver si viene una patota y me roba todos los barquillos o, uy uy uy, otra vez ese dolor en el hombro (justo en la parte dond eme cuelgo el tambor de los barquillos), espero que no sea una grave enfermedad infecto-contagiosa, o ay ay ay, me pinché con algo, parece un cacho de mejillón, pero mirá si no es nada un mejillón, mirá si es una jeringa infectada, o oy oy oy, las 11:30 y todavía no llegué a .Luna Roja., no hay caso, me estoy quedando atrás, no me extraÑaría que, tal como el león joven llega a la manada para desafiar al viejo macho dominante , vencerlo y condenarlo al aislamiento y la inanición, barquilleros más jóvenes y ambiciosos se acerquen muy pronto para sacarme el laburo, etc. etc, decía, mientras se preocupe por esas cosas, nada grave va a ocurrirle; en tanto que si un día se relaja y piensa en los pajaritos de colores (o más bien pajaritos blancos, porque trabaja en la playa), EEEESE día, EEEESE día va a venir el machetazo. Es un .stress. que funciona como amuleto de protección.

Cómo se combate: Con una larga terapia psiquiátrica, una cabeza de ajo en el bolsillo y una escoba atrás de la puerta.

Qué ocurrirá una vez eliminado: Obviamente, ese día va venir el machetazo. No hay otra.


EL .STRESS. DE AUTODEFENSA LABORAL: Se trata de un tipo de .Stress. cultivado en los planos medios de cualquier organización o grupo familiar. Existe el consenso de que, el que está .stressado., es porque labura mucho, pobre mártir. Y si bien es cierto que pocas cosas hay tan insalubres como el exceso o la dosis justa o incluso mínima de trabajo, ciertos .Stressados. han adquirido su enfermedad con el objetivo de prevenir que les den mucho laburo. .Che, pobre Ricardito, está .stressado., mejor lo de la contabilización de moléculas que hay en la oficina se lo damos a Bernardito, que se lo ve rosagante.. Hasta que Bernardito estalla en mil pedazos de carnecita por exceso de trabajo y Ricardito pronuncia un responso en el que dice .Nadie esperaba que esto le ocurriera a Bernardito, al que se lo veía rosagante y no tenía mayormente preocupaciones, no como yo, que. (resopla) bueno. (resopla de nuevo) ¡Tsk! La verdá, no sé que hago acá, tengo una pila de .cosas. que entregar, en fin (resopla), ¡buéh! No, si soy el hijo de la pavota, primero me encargan lo de sacarle dos fotocopias al Informe Müngton y ahora me cae esto (resopla).. Y se agarra la frente y van todos a felicitarlo por su entrega y a sacarle laburo de las espaldas.

Cómo se combate: Haciendo una lista de las verdaderas tareas que cumple.

Qué ocurrirá una vez eliminado: Le cuadriplican el laburo o lo echan. Lo bueno es que ahí no va a tener que laburar mucho en el tema del .stress., porque ya lo va a tener ensayadito.


EL .STRESS. AUTO-GLORIFICATORIO: En ciertas ocasiones, al practicante del .Stress. de autodefensa laboral se lo .come el personaje.. No, no es que esté intepretando a un león. No, tampoco a Godzilla, ni a Armin Mewnes, el caníbal de Roteburgo. No se entendió. No, no. No. Me refiero a que el tipo se termina creyendo profundamente su propia actuación. Y yendo más lejos, relaciona el estar .stressado. con un aura de nobleza y sacrificio que lo orna y dignifica, más allá de tener motivos o no para estarlo. A partir de ahí, el tipo pasa a tener incorporado el .stress. en las venas y la cara, tal como otros hacen fierros, cultivan el arte milenario de la seducción o se compran una Ferrari. En las reuniones de gente grosa, uno dice .y, yo me recibí de médico a los 15., otro dice .yo escribí cuarenta sinfonías, una mejor que la otra., .yo noqueé a Mike Tyson en una pelea de taberna.. Entonces el tipo los mira cancheramente y dice .yo duermo apenas cuatro horas por día, salpicado por horribles pesadillas y el otro día me llegó la presión a 57.. Y el muy papastruli se cree que lo tienen que felicitar.

Cómo se combate: Con abundantes psicofármacos.

Qué ocurrirá una vez eliminado: El tipo deberá encarar una psicoterapia para recuperar su autoestima, una vez que comprenda que no es un mártir sino un tremendo pelotazo.


EL .STRESS. BUENO: En diversos manuales de relax y combate al .Stress. se nos explica que el problema de este fenómeno es la exageración. Cierta cantidad de .stress. es necesaria para encarar las dificultades de la vida. El ejemplo más común que se nos relata es la situación hipotética de que el tipo se encuentre con un león. En este caso, es conveniente .stressarse. un poquito para reaccionar en consecuencia: correr, subirse a un árbol, dispararle entre los ojos, etc. Además, el .stress. otorga una dosis suplementaria de fuerzas necesarias para salir indemne de la situación. Así que podemos definir al practicante del .Stresss bueno. como un tipo que va por la calle y se encuentra con un león. La verdá, una situación demasiado particular para inventar toooooda una clasificación.

Cómo se combate: A través de la psicoterapia, donde se convencerá al paciente de que el león es imaginario.

Qué ocurrirá una vez eliminado: El tipo es devorado por el león. O sea, es como el que tiene el .stress. mágico religioso, pero de verdad.


EL .STRESS.-.CAMOUFLAGE.: Usted alguna vez habrá conocido a alguno de esos tipos que son unos energúmenos. Esos tipos que gritan, que se ponen nerviosos porque les estacionás cerca de su bajada de cordón, que viven clamando interiormente por un inmerecido reconocimiento, que tienen una vena palpitante pegoteada permanentemente en la frente o en el cuello, que respiran fuerte, que tienen caras rojas y les suena como una flema gorda en el fondo de la garganta, que todo les viene mal, que si sí porque sí y si no porque no, que te piden .si te podés correr un poquito. o .si los nenes pueden jugar más despacio. o .si podés tratar de no vivir., en resumen, verdaderos rompebolainas hipertensos que no saben qué hacer con su propia vida y entonces buscan deshacer la de todos los que los rodean, una especie de Infiernos Vivientes con sus voces amargadas y carrasperosas como círculo central en donde permanecen sentados en un trono de hierro caliente, cociéndose en sus propios humores. Ahora bien, algunos han aprovechado esta cosa del .Stress. para disimular que, básicamente, son unos monstruos. Entonces, luego de vovlerte loco a llamadas telefónicas para reclamarte cosas y cuando uno hace notar que se está cruzando la frontera entre lo subhumano y lo infrasubhumano, aducen .ah, sí, perdoná, es que estoy medio .stressado. por .X. y .Y., perdoná, ¿eh?. Y con esto, intentan una pequeÑa tregua hasta que vuelven a comportarse como Neanderthales. Pero no nos dejemos engaÑar: no están .stressados.. Son, simplemente, bestias inmundas.

Cómo se combate: Con una patada en la nuca o una bomba neutrónica en los dientes.

Que ocurrirá una vez eliminado: Como estos tipos son una especie de .stress. de carne humana, se espera que una vez eliminado el .stress., se volatilicen entre gases rosados.


Y ahora me voy porque me toca el pastillazo, pero, en fin, yo estoy .stressado. en serio, lo mío es distinto, otra cosa, nada que ver.


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martes, 10 de abril de 2012

¡Lanzan descarnada defensa de Natalia Oreiro!


Están en todos lados, acechantes, agazapados, esperando su Momento. Sacando número, haciendo fila y reservando hora telefónicamente, ansiosos y con la adrenalina palpitándole en las glándulas, a la pesca de su momento protagónico, de reivindicación y alineamiento de la Sociedad en su defensa, bajo el grito de “Hoy Todos somos ‘X’”. ¡Es el Ejército de los Ofendidos Profesionales! Y para integrarlo alcanza con tener un grupo cualquiera de pertenencia. Un carné, un título, un árbol genealógico o un número de socio. Y ya está. Ya no hace falta ser negro, judío, mujer o pobre para sentirse ofendido y discriminado. ¡Hoy todos somos discriminados!



Hasta no hace muchos meses yo era un defensor de la “Corrección Política” como el que más, porque no creía que hubiéramos alcanzado el enfermizo estado de su país de origen, EEUU, y su calvinista y enloquecedor sistema idiomático de “Challengeds”, “Citizens” y “Peoples” de variades edades, colores, sexos y caracteres físicos. No me arrepiento: Tenemos una cadena televisiva que hace chistes racistas con bolivianos sin la más mínima consecuencia, y una cultura familiar precámbrica que todavía justifica los cachetazos como forma de educación.



Pero caramba, cuando ya ni siquiera se puede hablar mal de los verduleros es que vamos por mal camino. ¿Así que la no muy iluminada Natalia Oreiro revela que a los verduleros les falta esmowing a la hora de ponerle nombre a sus hijos? ¡Denunciémosla al Inadi! El cargo: ¡Esnobismo de Palermo Hollywood! ¡Hoy somos todos verduleros! ¡Primero criticaron a los verduleros pero no me importó, porque yo no era verdulero! “Soy quinta generación de verduleros y esto ofende a toda mi familia, incluso a los muertos, me parece re mal que la Sra. Oreiro se burle de los muertos”; “Seguro que la Señora Oreiro le compra el tomate en una tienda de Diseño”; “¡Me parece una generalización re discriminatoria! Yo por ejemplo soy verdulero y mis hijos se llaman Calfucurá Confucio Fernández, Shub-Niggurath Montmorency Fernández e Iphigènie Baretta Anticonstitucionalísimamente Fernández (Fernández es el apellido)!” Y así hasta que Oreiro sucumba ante el oprobio social.



Dejémonos de joder, no tengo nada contra los verduleros, pero bueno, no, sí, pará, tengo un montón de cosas contra los verduleros. Tantas que las palabras de Oreiro son prácticamente un elogio. Para empezar, tienen la verdura a precio de oro. La verdura, que, como dice Alf, es “de lo que se alimenta la comida”. ¡Un REGALO de la tierra! ¿No vieron a cuánto estaba la LECHUGA la semana pasada? Y la culpa nuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuunca es de ellos, noooooooooooooooooooo. O es el intermediario o el Gobierno o el Mercado Central, ¡y si no, la HELADA! ¡Ah bueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeno. Es prácticamente el único gremio que le echa la culpa al clima cuando labura mal. ¡Yo llueve truene granice o haga sol cobro lo mismo, flaquito! Después, lo que tardan, que te peso la papita, la chauchita, la ciruelita y un poco más y te tenés que quedar a dormir ahí y te escriben la cuenta en un papelito, olvidate de la factura con razón social, CUIT y logotipo creado por un diseñador gráfico (como debe ser en una verdulería en serio), y te van poniendo las bolsas de verdura en un rincón con la secreta esperanza de que te olvides alguna. Y nunca tienen repollitos de Bruselas, ¡ni un repollito de Brusela tienen (porque el singular de “Repollitos de Bruselas” es “Repollito de Brusela”)! Y además tengo la teoría de que son sordos. No sé, no te escuchan, son medio duros de oído.



¡Basta de defender a cualquier grupo humano por el hecho de ser un grupo humano, hasta te diría que ya el grupo humano es peor, porque si el humano es malo, en grupo son varios! Si Mrs. Mollo se hubiera metido con los carniceros todavía, porque los carniceros son igual de malos que los verduleros pero por lo menos manejan instrumentos cortantes y yo con esos por las dudas no me meto.



Te digo más: ¡Basta de defender a nadie y menos todavía de defenderse a sí mismo! ¡Recuperemos la vieja práctica deportiva de la ofensa GRATUITA e INDISCRIMINADA, que fomenta el diálogo franco y el libre intercambio de ideas (bajo la forma de malas palabras, calumnias, dolo y daño moral), y sin la cual Internet sería un PÁRAMO, porque otra cosa, ¿sabés quién tiene la culpa de todo esto? ¡FACEBOOK! Cuando había blogs todo el mundo se putiaba por cualquier cosa (y fomentaba el diálogo franco, etc.). Ahora la gente en FB como cree que su audiencia son “amigos” le tiene alguna consideración. Yo te voy avisando: No son tus amigos. La mayoría te APUÑALARÍA POR LA ESPALDA ALEGREMENTE (o te pone fotos de perros desfigurados, que es más o menos lo mismo) y sin que se le agite el aliento. Así que putialos a todos, y de paso putiate a los verduleros, los carniceros, a Natalia Oreiro, negros, judíos, putos, mujeres, pobres, la mar en coche e incluso –mirá la audacia de mi propuesta- putiate a la gente que odiás en serio, y vamos creando un anticuerpo contra el Síndrome del Ofendimiento Universal.



Y ahora los dejo que tengo que buscar a mis hijos Vercingetorix Strauss Fotheringham Podeti y Coconor Obi-Wan Gabba Gabba Hey Braulio Podeti, que yo soy bloguero y me rompo la cabeza un poquito, ¡matensé! Como digo en mi libro.


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Dato 3.630: Moby Dick


caparros.gifEn leer la novela de Herman Melville “Moby Dick” de corrido, sin pausas para comer ni dormir, se tardan, minutos más, minutos menos, 72 horas. ¡Mirá vos! (Fuente: Mi Maestro Julian Howard, que me contó que una vez unos tipos en un teatro lo leyeron en voz alta sin parar, en turnos alternativos de dos horas, mientras el público entraba y salía a piacere. Probabilidades de exactitud: 200 %%, por empirismo y Respeto a los Maestros)


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¡Todo es maravilloso, como digo en mi libro!




¡”Yo contra el Mundo” (the book) sigue imprimiéndose contra viento y marea, para estar listo y reluciente el 5 de mayo, día de su firma en público! Los orgullosos trabajadores de Soloimprent Inc. ponen especial cuidado en que cada consonante, cada diptongo, cada figura retórica esté correctamente imprimida -sí, imprimida, o vos decís “compresa”, es imprimida papi, te juego lo que quieras-, con el 100 % de la tinta que debe tener para su total completud, lijando PERSONALMENTE cada rebarba y terminación para que no se confunda una “P” con una “R” ni una “F” con una “E”.





Kharim Abdul Mahomet Iván Rosamel Hernández declara a este medio: “Pocas cosas llenan Kharim Abdul de tanto felisidad como este encargo del Sr. Soloimprent; Kharim Abdul profeso y espontáneo admirador del Sr. Podeti, Kharim Abdul haría trabajo gratis si Sr. Soloimprent y Sr. Podeti permitieran, pero Sr. Solimprent y Sr. Podeti buenos y generosos, pagan sueldo y dan techo y comida en galpón trasero de emplasamiento de Soloimprent, Sr. Podeti ayer donó 300 jergones de paja para trabajadores Solimprent duerman en ellos, Sr. Podeti bueno y generoso y dotado de majestuosa aura, así que Kharim Abdul trabajará duramente y sin dormir así deba dejar su sangre, carne y linfa en ello -Sr. Soloimprent pide nosotros jornadas de 278 horas y sin casco, porque dise ‘no tengo plata, no tengo plata’-, para que lindo libro, libro con todas hojas y todas letras y renglones. Hoy Kharim Abul sacrificará tres carneros en Honor a libro ‘Yo contra el Mundo’ y luego compartirá festín con contentos compañeros de aunar esfuerzos para tan espesial y gratificante tarea”.





¡Los trabajadores felices por sumarse a esta epopeya, y yo también, por ser una inagotable fuente de felicidad para todos aquellos que son tocados por mi Visión!



Miren, ¿se acuerdan de cuando había “blogs”? Gogleé la palabra “Cardamomo Ferankenstein” y encontré este blog de una chica que quiere construir un ser humano artificial. Tiene todo mi apoyo. Y arañas hechas con tijeras.


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lunes, 9 de abril de 2012

¡Estudian el futuro del .Corrimiento Etario.!


Las cosas han cambiado mucho desde la época de nuestros viejos. Antes a los 50 aÑos ya eras un vejestorio, y hoy estás casi casi en la preadolescencia., dice Rubén (184), un representante cabal de los .Superviejos. de hoy en día. .Yo, por ejemplo, todavía siento la vejez como algo re lejano..


Ya desde el aÑo 2009, en el que se descubrió que la crisis de los 40 se había corrido a los 50, sociólogos y pensadores han estudiado el fenómeno del .corrimiento. de las etapas de la vida. Así como en su momento se decía que la adolescencia se había corrido hasta los 25 aÑos (o 35, o 45), el aumento de la expectativa de vida ha dado lugar a la .sexta edad.: generaciones de ancianos casi duocentenarios que aún tienen mucho que dar a la sociedad .desde sus frascos donde su cerebro es mantenido con vida mediante sustancias químicas y cables. .Vos si a mí me dejás salir del frasco, yo te agarro una pala y una carretilla y me pongo a LA-BU-RAR., agrega Rubén, quien todavía ve la muerte como algo lejano y más propio de la .octava edad. (cuyos miembros son medio como un polvito que se mueve solo).


Pero no todo es optimismo y alegría en el fenómeno del .corrimiento.. Bah, en realidad nada es optimismo y alegría ni en este ni en ningún otro tema. Tal como se queja Clara (152), .Yo ya no veo la hora de que mi hijo el mayor se independice. A la edad de él yo ya estaba iniciando mi carrera. Pero el muy grandulón, con 122 aÑos recién cumplidos todavía está en la pavada esta de los jueguitos y la computadora., dice con una sonrisa de resignación. .y aparte los padres de antes por ahí se tenían que bancar a un .adultescente. de 22 aÑos medio ganso; yo al mío aparte de mantenerlo le tengo que dar las pastillitas para el Alzheimer y cambiarle la papagayo todas las noches. Es un poco cansador.


.Yo ni loca iba a tener hijos a los 83 aÑos como mi vieja!., dice una juvenil .en el sentido de que tiene una remera fucsia con unos brillitos- Alondra Mara (134). .Gracias al Sistema de Gestación Extracorporal actual (se tienen los hijos en una bolsita de consorcio) yo tengo todo el tiempo del mundo para esperar y proyectar. Además si le vengo con esto a mi novio, que es un poco más chico que yo, tiene 102, me mata. Y, es medio inmaduro.


¿Todos piensan igual? No. Todavía hay quienes creen que la vida es muy corta, aunque no tanto como debería. .Todos mis amigos, a sus 140 aÑos de edad, siguen viviendo con la vieja. A mí me parece patético. Yo quiero progresar, laburar, tener pibes (en la bolsita esa)., dice un pujante y botonazo Liborio (137). .Por eso estudio fuerte y parejo para labrarme un futuro; estoy rindiendo libre para pasar a segundo grado, aunque el tema de las restas y de cuáles son los animales del agua, de la tierra y del aire (tengo que pegar las figuritas en una lámina de colores) todavía como que me cuesta un poquito.. Lola (122), su novia, lo mira con aprobación. .Siempre fue re maduro para su edad, y a mí me resulta muy inspirador. Ya estoy pensando en la familia que vamos a formar. Por ejemplo, ya me compré los brazos robóticos esos para poder hacerle upa a los bebés sin que se me hagan pedacitos los huesos de los brazos.. Y echa una mirada arrobada a Liborio, que se encuentra un poco embrollado sobre si la ardilla voladora es un animal de aire o de tierra.


Como contrapartida, Ramón (245), un risueÑo miembro de la .séptima edad. nos cuenta que recién ahora está empezando a vivir algo parecido a una .crisis de mediana edad.. .Tuve que empezar a tomar Viagra., dice medio avergonzado (en realidad está delirando, no tiene la capacidad anatómica de tomar Viagra: el pobre es una especie de gelatina en un táper, que se comunica a través de un traductor de ondas ectoplasmáticas). .Al principio me sentía medio deprimido, como que ya tenía que tirar la toalla. Pero si la química actual te permite seguir dándole a la matraca, ¿por qué me voy a avergonzar?., y lanza una carcajada. Bueno, no, en realidad no es una carcajada, sino un ulular algo escalofriante, parecido al de un pájaro nocturno robótico, que es como interpreta las carcajadas el aparato ese. También puede ser que haya tosido. Imperfecciones de los traductores ectoplasmáticos.


.El fenómeno de los Mega-super-viejos es todo un desafío para las sociedades del siglo treinta., dice el Lic. Robayna (210 recién cumplidos). .Al principio, la extensión de la vida se complicaba, porque entre que los tipos se jubilaban a los 65 y los pibes querían empezar a laburar a los 38 y los jovatos estos vivían siglos, el sistema jubilatorio amenazaba con quebrar. Entonces se descubrió el método para transformar a los jóvenes en nutrientes, como en la película .Soylent Green. pero al revés..


Pero si los .jóvenes. (entiéndase por “joven. alguien que aún no ha cumplido 90 aÑos) son procesados como alimento, ¿quién mantiene a los viejos, los super viejos, los mega-super-viejos y los googolviejos (ancianos en forma de polvillo que, superada la barrera de los 347, ya directamente no se mueren más y se convierten en una brillantina que flota, un fenómeno que está siendo analizado por sociólogos, religiosos y economistas)?


.Nadie., dice Robayna. .Viste cómo somos los viejos, comemos poquito, nos gusta irnos a dormir temprano, etc. Está el tema de los remedios, pero bueno, nos vamos tomando los que van quedando; igual como jóvenes no hay más, esto se tiene que terminar pronto. No, en serio, se tiene que terminar..


.Ojalá., repiten ilusionados tanto viejos a secas de 92 aÑos como Googolviejos de 347, y miran con esperanzas al horizonte – y a las hornallas de la cocina.


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martes, 3 de abril de 2012

¡Lanzan FPP de “Yo contra el Mundo” (the book)!




Hola, hola, como digo en mi libro “Yo contra el Mundo”, próximamente en todos los puestos de venta inventados o a inventarse. (En realidad no digo eso en el libro. ¡No tendría sentido! Pero ya estoy mentalizándome de que en los próximos meses tengo que decir, más o menos cada cinco frases “como digo en mi libro, etc. etc.”). Ante el tremendo aluvión de preguntas sobre el mismo, he aquí un FPP (Frecuentemente Preguntadas Preguntas –como digo en mi libro) que espero sean de su utilidad:



¿EN QUÉ CONSISTE EL LIBRO?



Se trata de una selección de los mejores textos de “Yo contra el Mundo” publicados en el blog, solo que, al estar en libro, son un 89 % mejores. Como digo en mi libro, libro es mejor que blog. Fijate que Borges tenía libro y no blog, así que está todo dicho. Además gracias al cambio de plataforma los viejos artículos del blog están completamente ilegibles así que hacía falta.



¿PERO QUÉ CLASE DE LIBRO ES? ¿ES UN LIBRO DE VERDAD O UNO IMAGINARIO?



¡No, no! ¡Es de verdad! Bueno, eso creo, porque todavía no lo vi. Además, aunque lo viera, tocara y oliera, nuestros sentidos pueden engañarnos. Pero yo digo que es de verdad porque tuve que firmar un contrato y todo. Yo digo, como digo en mi libro, que es un libro de carne y hueso. Con tapa, lomo, hojas, prólogo, introducción, prefacio, palabras preliminares, llamas a los costados, etc. Y sobre todo tiene algo muy importante que no tiene el blog: Precio.



¿VA A SER MUY CARO?



Bueno, hoy por hoy para comprarse un libro hay que sacar un microcrédito, como digo en mi libro. Pero hemos procurado que dentro de lo razonable y las variables de la economía editorial el libro tenga un precio acorde a lo acostumbrado dentro de lo que se espera normalmente en la coyuntura actual en el mercado.



ADEMÁS DE LOS BRILLANTES TEXTOS A LOS QUE NOS TENÉS ACOSTUMBRADOS EN EL BLOG, ¿TIENE EL LIBRO ALGÚN “EXTRA BONUS”?



Uy, Dios mío, treinta veces hay que decirlo. ¡Tiene tapa, lomo, hojas, prólogo, prefacio, precio, etc.! ¡Hasta SOLAPAS trae! Bueno, y viene con La Muerte del maestro P., una entrevista inédita, más unos cuantos dibujitos muy lindos hechos especialmente con las nalgas, como se del Lic. Baralt en acción que se ve arriba. ¿Mencioné que aparte tiene llamas a los costados?



¿TRAE LAS TIRAS CÓMICAS?



¡No! Es un libro serio, de verdad. De leer, no de mirar dibujitos –aunque tiene- y esas tonterías para subnormales –aunque tiene. Es un libro para gente inteligente y aguda. No sólo eso, comprarlo para leerlo, pero especialmente comprarlo ya te da chapa de gente aguda e inteligente.



¿ENTONCES LO RECOMENDÁS?



YO lo compraría, lo que es mucho decir. La última vez que me compré un libro fue hace dos años.



¿Y CUÁNDO SALE?



Aprox. fines de abril, principio de mayo, lo que ocurra primero, así que acostúmbrense a escuchar de mis labios la frase “como digo en mi libro” durante un largo tiempo.



¿VA A HABER ALGÚN TIPO DE PRESENTACIÓN?



En principio pueden encontrarme en la próxima Feria del Libro el sábado 5 de mayo a las 19 hs. en el stand 1320, Ediciones B, pabellón verde, firmando libros (preferiblemente los míos) y haciéndoles (a los libros) dibujitos desinteresadamente, como digo en mi libro. A cambio de este desinterés pensaba en pedir un pequeño óbolo casi simbólico según el dibujito. Por ejemplo, un Tranca, cinco pesos. Un Baralt, siete. Un Pandolfi, dos. Un Gaturro, quince, porque me cuesta más. Y así, como digo en mi libro. Por favor no le digan nada de esto a los de la editorial porque viste cómo son.



¿POR QUÉ ES MÁS CARO UN BARALT QUE UN TRANCA?



Es más gordo. Me lleva más tinta.



¿VA A HABER PRECIO EN ESPECIAL PARA COMENTARISTAS?



Sí, por supuesto. Va a ser más caro, como compensación por daños y perjuicios. Pero mejor eso que las acciones legales que venimos preparando con el Doctor Corbaccio desde hace años y que me guardo como un as en la manga.



¿POR QUÉ DEBERÍA COMPRAR UN LIBRO QUE CONTIENE COSAS QUE ESTÁN EN INTERNET?



Porque es un lindo libro, está hecho con Amor, aparte tiene dibujitos, tapa, prólogo, prefacio, llamas en los costados, etc., lo podés leer en el colectivo y además vos y yo sabemos que cualquier día de estos alguien aprieta el botón equivocado (o el correcto, según cómo se mire) y el Internet se va por el caño.



¡PARECE RE COPANTE! ¡ME LLEVO CUATRO!



Y es usted cuatro veces inteligente y agudo, como digo en mi libro.


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¡Visita a la Isla del Poder de Síntesis!

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