La sodomía, pecado de los habitantes de Sodoma, no refiere en los libros más antiguos de la Biblia al sexo anal o la homosexualidad como reza la acepción actual del término. En el libro de Isaías, el libro más antiguo que narra el episodio, se explica que el pecado de los sodomitas es la “opresión contra los pobres”. Lo interesante es que cuando un Poder económico nos oprime –es decir cometiendo un acto de sodomía en el sentido original del término- decimos que “nos rompieron el culo”, creyendo hacer una metáfora con el sentido erróneo de la palabra (“abusaron sexualmente de mí”), aunque en realidad estamos haciendo una retorcida referencia al sentido técnicamente correcto (“me oprimieron”). ¡Mirá vos! (Fuente: Lo de la Biblia, de una revista que leí en un local gastronómico mientras esperaba mi comida. La reflexión sobre la expresión “nos rompieron el culo” es personal. Probabilidades de exactitud: 200 %%)
viernes, 30 de diciembre de 2011
Dato 4.400: Sodomitas
jueves, 29 de diciembre de 2011
Dato 4.300: La Madre Teresa
La Madre Teresa era gitana. ¡Mirá vos! (Fuente: El libro “Gitanos: Historia, costumbres, misterio y rechazo”, de Alberto Sarramone. Probabilidades de exactitud: 200 %%, por libro)
¡Turristo estränsheiro jorrorisát com lo novvo rei della Spagna!
Escribe Shörgen Dos Llobregätten
Turristo Estränsheiro
estochoripansitonotienenideadeniente@gmail.com
“Kall-man, kall-man, Shórgen”, me dís a moi mesme. “Isse nao pode star pasändu, hai de essere eine pesádish”. Et depois m’accorde que pyor pesádish que estare en queste pays de merde en verán (si, for “pays” mi reffyeren al Bons Ayrs, que como tut le mondo savve Choripansitolandia terr-mina nello Shenerál Pas) non posse jáber.
Büten la notís me desho pasmád: Lo novvo pressienchi spagnolo (o rei, credo que isses tien lo rei, assi de primitífs son lo spagnolo) wanten elliminar lo “día bruggen” (“día puente”, no casteshán). Für revitalissar la cconomia y boludés assi. Et sho me pregunt: ¿In qué continent vivvve lo segnoro rei spagnolo? ¿En lo Primero Mondo o en la Choripansitolandia?
Porkkue que saqque dellos benefís socyalles, alárg shubilasion, estimulle la emigrasionne de shóvens unyverstitarrs y legalís la esclavisassiom de moros vásha y pas, depois de töd non podes pretender que els “Choripansitos de Európ” tennan une system soziallo igual de avvanzád que, für dezirte algo, un Sweden, un Canádd, un Dinammarke, un Noruég, un Islandyy o un Uganda. ¡Perro metérs con el mássimo symbol dello “Éstat de Byenestarr”, lo Ymbent európpo per excelenzyy, lo mascaraon do prroa de la cybilizassiom, lo que differensia al ser júmano dol siglo XXII (Porkke ásha já estám nello siglo XXII) dellos indiens de la Sudacamerica est um jórror! ¡Umo skandal! ¿Que vien depois? ¿Los quinze dias de vacásions, nello lugar dellas trynta o sess-ynta normáls?
Shó entiénd la crisse, lo probléms de la Komunittateurropy, dello Euro, e ínklus que lo Spagna non es un pays eurrope “de verdát”. Bütten tenho miéd. Tenho miéd dello “effeto contagy”, que jótros pays, pays eurropes de verdát, pays civilisáts, wis shénte quello piens, agarren y se koppyen queste tipo de médids dinnhas dello pensamént choripansito. Porkke énsim para mais dello inri, ahóra lo choripansitos begginnaron a kopyarse días puente para akka, ¡parés lo mondo al revés!
Assim che propóng encapsular la Spagna, con unno cámpo de forsa kreád per nossos prropyos científics, jásta che ingressen nella rasóm, o se deim konta che si querrem salir dello pós em lugar de metérs wis les dyas brüggen, k’empyessen por adoptarre um ydiomma normal sim tantes vócals, que affloyssem wis el vin, que embotta els sentíds et le braino et en ves que tommen la vodkka, (que non dái della resác, sana la vodkka, lindo vodkka) et que termínn de expulsar dellos choripansits, perche bastánt malla ynfluéns les ján traído.
Et ke los mándeim parra akka, que lo servís domestikke non sobra et recyem emigrados spagnolos non trabalham mal, perro viennon com demasaís pretensyons (et necesyt che me rieguem las plantes ajora que me tomo um “mes puente”).
miércoles, 28 de diciembre de 2011
¡Lanzan instructivo para hablar del calor!
Quiere un lugar común entre la gente piola que hablar del clima es de boludo, o revela una personalidad sosa o lúgubre. NADA MÁS FALSO. Pocos temas hay tan interesantes como el clima y sus variantes: la climatología, la climasofía, la climastesia, el climatismo, el climaterio, etc. El clima abarca casi la totalidad de los asuntos humanos: la matemática, la geografía, la historia, la ecología, la medicina (como el tema de la “ola de calor”), la psiquiatría (“el invierno a mí, lo que es a mí me re bajonea”) e incluso la filosofía (¿Existe el frío o sólo la ausencia de calor? Para pensar). En realidad, dejémonos de joder, prácticamente es una locura insensata que hablemos de otra cosa.
El tema “clima” además es infinitamente más rico e interesante cuando se circunscribe a la parte “calor”, ya que produce inmediatamente una complicidad, un pensamiento subyacente relacionado con el descanso, las vacaciones, la relajación de las costumbres, andar en pelota, en fin, pudiendo inferirse que las personas que hablan inocentemente del clima (incluso esas dos viejecitas tan inofensivas) están en realidad hablando de cosas de sexo y perversiones y látigos.
Por supuesto, como la mayoría de la gente es un bodrio logra reducir este tema tan inagotable a una serie de refranes prefabricados. Por eso el servicio de mejoramiento de conversaciones de YCEM ofrece a continuación el siguiente instructivo para hablar del calor, dividido en a) Cantidad de calor, b) Calidad del calor y c) Inconveniencia del calor en sí.
Cosas para decir cuando hace calor respecto de la cantidad:
“¡Pfff, qué calor hace!”
“No sólo qué calor hace, yo diría cuánto calor hace”
“Ah, sí”
“No cuesta nada expresarse bien”
“Bueno, bueno, Doctor Gancedo”
“Porque el tema no es que haga calor, el tema es la cantidad de calor que hace. Yo creo que hace bastante”
“¡Sí! Yo creo que hace un montón, un montón de calor, ay ay ay qué calor que hace, no puedo más del calor, hay una verdadera ola de calor, no veo la hora de que se vaya el calor, vos a mí dame el invierno porque ahí te tapás, en cambio en verano llega un punto que no te podés sacar más cosas”
“Bueno, pero ¿un montón de calor respecto a qué?
“Bueno… Al calor que hacía el otro día. Hace como 32 grados, es un montón.”
“Claro, pero ¿sabías que en el interior del Sol hace 15.000.000°?”
“…”
“En serio, lo acabo de googlear”
“Bueno, pero eso es irrelevante. Porque comparado con un lugar donde hace 15.000.000° bajo cero, hace calor”
“¡Pero mi querido amigo! Esa temperatura no existe. El “cero absoluto”, la temperatura más baja posible de alcanzar por cualquier cuerpo del Universo se calcula en 273° bajo cero, mi querido amigo. ¡Por lo que a ciencia cierta en este momento, querido amigo, estaríamos pasando frío! No, en serio, lo googleé.”
“(Con bronquita) ¿Por qué me decís ‘querido amigo’? No soy tu amigo.”
“Bueno, yo…”
“Y aparte me parece re soverbio (sic) que creas que sabés qué temperatura hace en todo el Universo, como si lo hubieran medido. Dejate de joder. Yo creo que si el Universo es infinito, en algún lugar debe poder hacer infinita baja temperatura. Me parece sentido común básico”
“No, no se puede porque la materia…”
“¡Y dejate de googlear cosas mientras hablamos! ¡Un poco de educación, flaco!”
“Bueno, igual 32 grados no es tanto calor. Mucho calor es 40 grados”
“Para mí sí es mucho calor”
“Para mí no, para mí es ‘bastante’ calor, pero no mucho”
“No, para mí ‘bastante’ calor es 27°”
“No, estás re loco, eso es ‘calor’, así, a secas”
“No, ‘calor’ es 24°”
“¿Quéeeee??? ¿Qué te tomaste? ¡Eso es ‘un poco’ de calor!”
“¡No! ¡No! ¡No! ¡ ‘Un poco’ de calor es 20 grados, eso lo sabe todo el mundo!”
“Nada que ver, eso es ‘agradable’”
“Disculpame, ¿qué mente afiebrada te armó ese escalonamiento? Me parece que me estás cachando o que tenés un problema con el termostato.”
“Bueno, en todo caso estamos de acuerdo en que hace calor, si es bastante, o si es mucho o poco ya es materia de otra polémica”
“Claro, con ese criterio lo importante es que es que hay hambre, no que haya 10 pibes con hambre o 60.000.000.000.000”
“¡Y sí, es así!”
“No, no es así”
“Escuchame, mientras que haya un pibe con hambre, un pibe, un pibe con hambre no podemos bajar los brazos, compañero”
“Bueno, pero ¿qué es mejor? ¿Que haya un pibe con hambre o 60.000.000.000.000?”
“No importa eso, lo que importa es que hay hambre”
“Claro, claro, es la típica de la izquierda infantil histérica que le hace el juego a la derecha”
“Claro, y la tuya es la típica del clientelismo peronista que necesita que haya pobres para sostenerse en el Poder”
“(Resoplido)”
“(Resoplido)”
“La verdad que con este calor me dan ganas de sacarme toda la ropa”
“A mí también, y acto seguido de dedicarme a relaciones carnales con mucha saliva y degeneraciones y cosas raras”
“Dale”
Cosas para decir cuando hace calor respecto de la calidad:
“Cuánto calor”
“No, qué calor”
“No, lo correcto es cuánto calor, ¿no, Dr. Gancedo?”
“No, porque el tema no es la cantidad de calor sino que acá tenemos un calor húmedo. El problema es el tipo, la clase, la forma de calor. Por eso ‘qué calor’ es correcto. ‘Qué’ se refiere al tipo de calor, en este caso húmedo y pegajoso”
“Es cierto, si hiciera este mismo calor pero menos húmedo no serúia tan grave”
“Exacto, si fuera un calor seco nos estaríamos cagando de la risa”
“Yo te soy sincero, si fuera un calor seco creo que ni siquiera lo percibiríamos como calor”
“Claro, lo que mata es la humedad”
“Es verdad, es verdad, nada que hacerle, la sabiduría de nuestros abuelos es imbatible”
“Por ejemplo, ¿sabés dónde hace calor seco? En el norte. En el NOA.”
“Sí”
“Y ahí no es tan jodido el calor, sin contar con los bellísimos paisajes que allí se encuentran, y las gemas de la Cultura Santamariana o la Cultura de la Aguada”
“Ah, sí, y el locro”
“Sí”
“¿Sabés dónde hace calor seco también? En el Sur. En el S.”
“Claro, pero en verano”
“Sí, acá también en verano”
“Pero en el Sur hay paisajes nada más. No tienen las gemas de la Cultura Santamariana o la Cultura de la Aguada. Como mucho tienen chocolaterías y casas tirolesas, vistes. Esas cositas nazis.”
“Sí, bah, hay mapuches. De golpe hacen artesanías. Algún tejido, qué se yo”
“Sí, bueno, no es lo mismo”
“No, no es lo mismo”
“Pero volviendo al tema, el calor es seco, no como acá, que salís a la calle y terminás hecho una sopa”
“Sí, el calor acá es húmedo, pegajoso, transpirante, mojado, una baba lúbrica y pantanosa, como la repugnante piel de un batracio o de las criaturas viscosas y ojisaltonas que habitan las profundidades de los pozos de agua abandonados, o los Insondables Abismos de la Imaginación”
“Sí, teminás hecho una sopa”
“Y en el centro es peor, eh, en el centro es más húmedo y pegajoso aún, allí el contacto casual con el prójimo rememora inconscientemente la sensación de introducir la mano en un balde lleno de sapos, almejas y miasmas que se revuelven en una orgía de Pesadilla, en un vórtice de sensaciones putrefactas grabadas enn nuestra psique profunda, desde el tiempo en que el Hombre no era Hombre, sino una primigenia criatura acuática moviéndose por instinto en un Laberinto de frío, oscuridad y miedo, escapando de predadores fluorescentes y pletóricos de dientes para revolcarse –en una brutal ceremonia donde el Asco estaba mucho más presente que el placer- con el prójimo más semejante posible y permitir la supervivencia de la especie; y luego morir dentro de las fauces de un monstruo ciego e idiota. De esos seres que fueran nuestros abuelos hemos heredado los peores demonios del alma humana: la angustia y el sinsentido de la Existencia.”
“Bueno, así y todo la sabiduría de nuestros abuelos era imbatible”
“Y más allá de todo, la verdad es que con este calor me dan ganas de sacarme la ropa”
“A mí también, y practicar las ciencias del amor desenfrenadamrente, incluyendo conejismo y mondongofilia. Eso sí, me pondría una franela en la barriga para evitar el ‘efecto sopapita”.
“Dale”
Cosas para decir cuando hace el calor, acerca de la inconveniencia del calor:
“¡Qué calor!”
“Sí, yo incluso diría cuánto calor”
“Yo no me banco el calor, no soy de esas personas que les gusta el calor y que andan deseando que haya calor todo el año”
“No, a mí tampoco me gusta el calor, no me lo banco, me re tira abajo el calor”
“A mí dame el frío, la lluvia, una taza de café humeante junto al hogar a leña envuelto en una frazada mientras miro la neblina por la ventana, yo te digo que por mí haría 5 grados todo el año”
“Claro”
“Si tuviera hogar a leña, claro”
“Claro, claro”
“Y ventana, mi depto da al ventiluz”
“Sí, ya sé”
“Y el café me viene cayendo un poco mal, en fin”
“A mí en cambio dame una temperatura de 172 grados, con los jóvenes de piel calcinada nadando en el asfalto derretido, los animalitos estallando en combustión espontánea y lluvias de fuego por las tardes, yo ahí soy feliz”
“Pará, pero, ¿no era que no te bancabas el calor?”
“Y no me lo banco. A mí que haya 30 grados no me gusta, me re tira abajo. Y la humedad. Pero con 172 grados humedad por ejemplo me parece que ya no hay”
“¡Pero 172 grados también es calor!”
“Bueno, para eso cinco grados también es calor. El frío no existe. Lo que existen son diferentes grados de calor (ver párrafo 1). A menos que quieras que haya cero absoluto (Ver Instructivo a)”
“No, no, cero absoluto no quiero, pero tampoco quiero que haya 172 grados, no me gusta tanto calor”
“Es que ahí aparte ya no se llama calor. Sería otra cosa.”
“¿Qué cosa? ¿Cómo se llama?”
“No sé… Supercalor”
“¡Ja, ja, ja! ¿Para eso inventaste una temperatura? ¿‘Supercalor’? ¡Qué nombre más choto!”
“Bueno…”
“‘Supercalor’… ¡Mamita!”
“(Medio caliente) ¿Ya está? ¿Ya terminaste con la joda? Por lo menos yo tengo claro que no me gusta el calor. Me gusta el supercalor y actúo –por llamarle de alguna manera- en consecuencia. Vos en cambio decís que te gusta que haga frío y en lo único que pensás es en eliminarlo. Que el hogar a leña, que el café, que la frazada”
“Bueno, es que me gusta el frío para eso. Para abrigarme”
“O sea, te gusta el frío para no tener frío. Para eso que haga calor. Yo con el tema del Supercalor estoy re bien, con los aullidos de los leones salvajes calcinándose, con la evaporación súbita de los mares, con la melodía de las ampollas en la espalda de mis seres queridos estallando todas a la vez”
“¿Sabés que tenés razón? Al final mejor que haga calor, así me ahorro el hogar a leña, la frazada, el café.”
“Sí, y si te unís a lo del Supercalor en lugar de la neblina por la ventana podés mirar el humo de las bibliotecas acercándose a su punto de ignición. Y en vez de café humeante, un vaso de agua humeante, que es la única que va a haber”
“Y en vez de frazada, me saco toda la ropa”
“ Sí, yo también, y nos dedicamos a toda clase de degeneraciones extraídas de Libros Prohibidos e Infernales y les damos un ‘twist’ (con utensilios de cocina), y miramos porno duro en internet a través de las pantallas semi-derretidas de nuestros monitores, con el efecto óptico de que las chicas están horriblemente deformadas”
“Dale”
martes, 27 de diciembre de 2011
Dato 4.300: El Sr. Gancia
El Sr. Gancia, un italiano de 90 años y creador del aperitivo “Gancia”, visita regularmente la Argentina, donde se toma un Gancia con soda y se pide una picada. ¡Mirá vos! (Fuente: Juanro que dice que “encontré esto anotado al pié de, eh… una nota en, eh… un diario, de papel. Si, eso, de papel!” Probabilidades de exactitud: 200 %%, porque nadie va a inventar una cosa así)
¡Macabra reflexión sobre el Feliz Año Nuevo!
AL HACERLE NOTAR –COMO SI ESO NO FUERA EVIDENTE- QUE SU PERRO “EL NEGRO” ESTABA LADRANDO INDIGNADÍSIMO A ALGUNA ENTIDAD INVISIBLE DEL OTRO LADO DE LA MEDIANERA y llamarme la atención que al mismo tiempo movía la cola, mi amigo Martín Z. me explicó algo así como “creo que él no sabe si está enojado o contento. Para él son sensaciones parecidas”.
Llamémosle a esto “Emoción Perro”: una sensación de excitación, estimulante y generadora de hormonas, proveniente de los agentes externos más variados, que pueden variar de “los tiros y flechazos de la insultante fortuna” a las mieles del amor o la amistad, pero que para la primitiva mente del perro se apelmazan en un cúmulo similar (“Guau, guau”).
Algo similar se describe en la novela “Goldfinger”: James Bond se da cuenta de que su enemigo Golfinger ha descubierto su identidad secreta, y de que éste está haciéndoselo saber sutilmente para jugar con sus nervios. “Lo que Goldfinger no sabía”, nos cuenta Ian Fleming, “es que Bond se sentía mejor y más pleno en un estado de permanente tensión”.
Bueno, así es más o menos como siento que he llegado al fin de este año, donde la pasé horrible y la pasé de maravilla, todo salpimentado de conflictos permanentes, trámites engorrosos, deudas impagables, exceso de trabajo, infinidad de temas a solucionar y momentos Kodak. La sensación final, sin embargo, no se me presenta como un promedio entre cosas horribles y cosas agradables, sino como una saludable “Emoción Perro” o “Tensión Bond”, bastante más placentera que la que he tenido en años pacíficos y embodriados (obviamente el secreto son los ingredientes positivos: si estuviera enfermo, desocupado y solo como un hongo no me estaría haciendo el gallito).
La moraleja que le puedo sacar a todo esto es que evidentemente no es la papa buscar la tranquilidad y la comodidad, y que esos playboys millonarios amantes del paracaidismo –o de jugarse todo en demenciales operaciones de Bolsa- tienen sus buenos motivos para no estar todo el día rascándose el higo, como fantasea el común de los mortales –que vengo a ser yo. O sea, hay que buscar la felicidad pero con moderación. Si tenés demasiada suerte, de vez en cuando tenés que generar “pequeños engorros”: Algún negocio destinado al fracaso, algún favor del que te vas a arrepentir, algún plan chino, alguna frase desafortunada, alguna consulta con el odontólogo; con la esperanza de que además todas estas desgracias rendirán algún tipo de fruto.
(Sé que esto es lo contrario del Zen y el equilibrio y la filosofía oriental etc. -e incluso con la Irrefutable Ley del Mínimo Esfuerzo- pero para mí que esos chinos eran unos chantas y a la noche se daban con todo el opio que encontraban o se dedicaban a la tortura china -que allá le dicen “tortura”, nada más. Y aparte nací de este lado del meridiano, qué tanto)
En fin, todo este moplo inleíble para desear al lectorazgo no “felicidad” ni un “feliz año nuevo” ni “muchas felicidades”, que ya he demostrado que son un bodrio: ¡Les deseo un año lleno de “Tensión Bond”!
jueves, 22 de diciembre de 2011
¡Denuncian el drama de la “Deficiencia Etaria”!
Carlos (-18) parece a simple vista un joven normal, aunque un observador atento podría encontrar indicios de su problema atendiendo a su exceso de pelo y epidermis lisa. Entonces, en un momento de la conversación deja escapar la frase que lo delata: “¿Qué es ‘Pumper Nic’?”. Al principio, el resto de sus compañeros de mesa festeja lo que parece una broma, pero pronto se da lugar a un tenso manto de piedad cuando confiesa, con algo de ingenuidad: “nací posteriormente al año 75”.
“Cada día aparecen más personas con este problema”, explica el Dr. Heinfeld (47), director del Centro de Estudios para Personas con Deficiencias Etarias. “Se cree que el problema está originado en los cambios de la alimentación, aunque hay quienes lo atribuyen a la radiación emitida por las antenas de los celulares”. El caso es que los nacidos con posterioridad al año 1975 se cuentan por millones, y a pesar de los numerosos inconvenientes que esta condición conlleva, la mayoría vive entre nosotros: En el trabajo, en los lugares de recreación, en el transporte público.
“Cuando me enteré de que Rodríguez de Cuentas a pagar era un ‘Post-75’ no lo podía creer”, explica Anselmo (38), empleado de una importante empresa de catering. “Lo ves y parece re normal. Ojo, no estoy diciendo que sea ‘anormal’, yo sé que la gente con Deficiencia Etaria puede vivir una vida normal. Lo que me jode es que no lo haya blanqueado”. A pesar de los esfuerzos de corrección política que intenta Anselmo (producto tal vez del Curso de Integración y Tolerancia dictado por el Dto. de Recursos Humanos de su empresa), los enormes y justificados prejuicios que la condición de Rodríguez, Carlos y tantas otras personas despierta en la Sociedad son un obstáculo más contra el que se enfrentan.
“Yo no tengo culpa de haber nacido en 1989”, se queja Nadia (-14). Y aunque su queja pueda ser discutible (¿Entonces quién tiene la culpa? ¿Yo???, se pregunta este cronista. Gritando.), también es cierto que el Estado no debería hacer oídos sordos a su reclamo. “Casi desde que nacés te meten en establecimientos educativos con otros deficientes etarios, que aparte de ser re discriminatorio no te ayuda. ¿Cómo vas a saber cosas normales así? Decí que llego a casa y mi vieja me pone DVDs de Pepe Biondi y del Pato Carret y discos de los Bee Gees, pero imaginate el esfuerzo extra que es para ella”. Sorprende saber que al día de hoy esta práctica –¡que nos recuerda al apartheid sudafricano!- siga vigente; y no sorprende, en cambio, que esta “formación” (¿deformación?) provoque tantos problemas de convivencia: “El otro día en el laburo hice un chiste con la palabra ‘Eaeapepé’ y no se rió nadie. ¡Claro, eran todos deficientes etarios! ¡Y no lo blanquean, loco! Me re jode que no lo blanqueen. Me fui a quejar a Recursos Humanos, pero me dijeron que no se puede hacer nada, que me la banque, que agache la cabeza, todo bien, yo los entiendo que ellos tienen ese problema pero los platos rotos los paga uno que es normal”, insiste Anselmo, con los cachetes medio enrojecidos, y ciertamente con algo de razón, lo podrían blanquear, no cuesta nada.
Los números asustan un poco. “Desde el año 1975, más del 93 % de los chicos que nacen vienen con algún tipo de deficiencia etaria. Y las cifras van en aumento”, explica el Dr. Heinfeld. ¿Se puede revertir? “Existen algunos tratamientos en USA utilizando terapia genética y micropartículas que viajan atrás en el tiempo, pero son carísimos y todavía están en experimentación. La mayoría, incluso después de completarlo, sigue siendo ‘post-75’ por el resto de su vida, sin haber escuchado jamás al grupo ‘Viuda e Hijas de Roque Enroll’. Salvo que se lo baje de Internet, pero ya sabemos que no es lo mismo”, aclara. “La gente no sabe lo que es vivir con este problema, yo por ejemplo nunca vi ‘La Pantera Rosa’ en blanco y negro. ¿Sabés la sobrecarga de estímulo de las retinas por exceso de información visual que te trae eso? Y la gente es re pelotuda, te dice ‘no te preocupes, tu problema se cura con el tiempo’. ¡Y no es así! ¡Yo al cine ‘Real’ o al centro comercial ‘Gath & Chávez’ ya no voy a poder ir nunca!”, dice, con la voz quebrada.
Y el problema no se detiene: Intentando mantener la serenidad, Roberto (41) nos dice: “Mi hijo nació hace cinco años. Yo le notaba algo raro, por ejemplo traté de jugar con él al ‘Telematch’, pero a él como que le costaba, como que no entendía, como que no sabía lo que era. En cambio, dice como la cosa más natural del mundo que los amiguitos juegan a ‘la Play’ (!!!). Obvio que yo no lo dejé y traté de darle una educación normal, pero empecé a angustiarme. Ahora lo llevamos al pediatra y nos acaban de explicar que tiene Síndrome de Deficiencia Etaria. Un ‘Post-75’, como dice la gente. Y que tiene -31 años”.
La ignorancia y falta de información, como siempre, son los principales escollos para combatir el flagelo. Muchos deficientes etarios ni siquiera saben que portan este problema genético (según las últimas investigaciones producto de una acumulación de generaciones en el ADN mitocondrial) y hasta hacen de la tara una bandera, escuchando cosas como “Pearl Jam” o “Justin Bieber” (que es todo medio lo mismo), y exhibiendo sus cuerpos raquíticos, tatuados y con excesiva escasez de lunares peludos, manchas y arrugas. Es nuestro deber reclamar al Estado una campaña de concientización sobre el asunto, hasta dar a entender a los etariamente disminuidos que tienen un problema, un problema muy muy grave e irreversible y que no pueden opinar y que lo blanqueen y que no digan boludeces y apaguen esa música de mierda.
Lleno de tristeza y amor, Roberto mueve los deditos de su hijo sobre la perilla de baquelita del Telematch para que trate de jugar al “Tenis”, que el pequeño agarra con gran esfuerzo y mirando a su padre con ojos azorados. “Nadie te prepara para esto”, agrega con los ojos húmedos.
martes, 20 de diciembre de 2011
Dato 4.200: 427 personas
Cuando en 1910 el cometa Halley se acercó a la Tierra, en nuestro país se corrió el rumor de que el astro iba a “derrapar” (suceso confirmado entre otros por el Dr. Porro, director del Observatorio de La plata de ese entonces), arrastrando con su cola a la Tierra hacia el Sol. 427 personas se suicidaron para no contemplar el siniestro. ¡Mirá vos! (Fuente: Lo escuché hoy en la radio. Probabilidades de exactitud: 200 %%, porque lo dijo es el historiador ese que habla en la radio y sabe un montón y ya tiene miravoses en su haber)
lunes, 19 de diciembre de 2011
“¡Bo!”, una película del Dr. Tranca
Escribe el Dr. Tranca
Premio Nobel de Facto de la Medicina Ilegal
ayudemedrtranca@gmail.com
PARTE DE CUANDO EMPIEZA: El Sargento Malvín ©Podeti (El fenicio de Podeti me dejó usarle el personaje siempre que “mencione la fuente”, andá a saber cuánta guita la llega cada vez que uno menciona la fuente), un cínico y rudo mercenario uruguayo-argentino se encuentra jugando al “truco uruguayo” (una aberración parecida a neustro truco pero levemente distinta) con sus camaradas en una cabaña de Punta del Diablo, cuando le suena el teléfono: es el Presidente Mujica, que le encarga impedir que ningún barco con la bandera de las “Falklands” aterrice en puerto uruguayo alguno (porque ahora resulta que los barcos de las Falklands están desesperados por atracar en Uruguay, como si les quedara acá a la vuelta, a otro perro con ese hueso, buéh, pero aceptemos esta premisa delirante porque si no no nos vamos más de acá).
PARTE DE CUANDO EMPIEZA, PERO DESPUÉS: Las minitas de Malvín ©Podeti lloran desesperadas porque se les va el Hombre de su vida y quién sabe cuándo regrese, porque el hombre bien bien hombre nunca mira atrás. Él las satisface sexualmente veinte o treinta veces seguidas para que se queden piolas, agarra su equipaje (consistente en su arma y un Viagra de emergencia) y se va. Esplosión, corte y acto seguido lo vemos a Malvín ©Pedoti en el puerto de Colonia bombardeando (con un viejo cañón robado de un fuerte colonial, reparado personalmente por el Sgto.) a un escuadrón de doscientos barcos con bandera de las Falklands que tratan de llegar, desesperados, ansiosos, a las costas uruguayas para tomarse unos mates y comerse unos chivitos (También hunde un par de Buquebuses porque le da la impresión de que vienen llenos de argentinos).
PARTE DE QUE SIGUE A LA PARTE DE CUANDO EMPIEZA: Acá vemos una media hora de esplosiones que siempre es entretenido, esplosiones cada vez más fuertes y ruidosas. Incluso pensé que se podrían poner unas esplosiones en el cine. También esplosiones dentro de las esplosiones. Como que esplotan las esplosiones. No sé, hay que estudiarlo. La cosa es que en una de esas a Malvín ©Pedorreti le matan al amigo, a una de las minitas, o al hijo o al perro. No sé, le matan a alguien. Ahora es personal. Y menos mal que tomó la precaución de llevar a la masacre esa al amigo, o a una de las minitas o al hijo o al perro, porque sino la película no arrancaba más. Entonces Malvín ©Puteti se agencia un “Eladia Isabel”, le pone quinta y en seis horas llega hasta las Falklands. Arroja un par de Molotovs (con viejas botellas de cerveza Patricia) y los falklandeses, que según la leyenda son todos iguales a Benny Hill se van corriendo en zigzag y en cámara rápida. Y Malvín ©Pelotudeti se graba en un video y dice “Listo Calixto, ya eché a los piratas ingleses. A partir de ahora estas islas se llaman ‘Malvinas’, como homenaje permanente a su Libertador.”
PARTE DEL MEDIO: La presidenta argentina se comunica con el Gobierno uruguayo para agradecer el haber liberado a las Falklands, que estuvo muy bueno, que nadie se la esperaba y le pregunta que cuándo se las podrían devolver a ellos (porque las Falklands son argentinas). Mujica, con los pies apoyados en el escritorio del despacho le dice con una sonrisa cínica que no hay apuro, que después vemos qué hacemos. La Presidenta ríe nerviosamente y pregunta que no entiende bien cómo sería eso de ver qué hacemos. Mujica la comunica con Malvín ©Pudretti y entre risotadas le comenta que acá la botija ésta dice que cuándo les vamos a dar las islas, y Malvín ©Poludo, también riéndose a carcajadas (y medio borracho) le dice “quedate tranquila, chiquilina, ya va, ya va, nosotros te avisamos (risas)”.
PARTE DE DESPUÉS DEL MEDIO: La Presidenta llama y llama durante meses, cada vez más impaciente preguntando que bueno, qué pasa, por qué no devuelven las islas, qué está pasando, qué onda, y Mujica no le atiende. Se hace negar, y la otra llama y llama, salvo un día que le atiende y le habla medio mal, y le dice que no lo moleste más, que hable con Malvin ©Pofluchi directamente. Ella llama a las Falklands y Malvín ©Popipupipupi medio hinchado las pelotas primero le dice que sí, que no, y al final le dice “ya está, nena, ya está lo de las islas.” “¿Cómo que ya está?” “Ya está, bo, ya fue” “(Muy nerviosa) ¿Pero que me quiere decir con que ya fue?” “Que ya fue. Tema cerrado. Y no rompas más que me voy a calentar en serio” . La Presidenta arma todo un escándalo en su gabinete. Mientras tanto, Malvín ©Pistoleti transforma toda la costa de las Falklands en un balneario con barcitos de cerveza y miniaturas de pez, que se convierte en un éxito turístico internacional.
PARTE FINAL: La Presidenta envía al Ejército argentino a recuperar las Islas, bajo el lema “Seguro que a Uruguay se las sacamos”. Las islas son rodeadas por el superpoderío naval argentino, y el vicepresidente sale a cubierta del trasatlántico mayor con un megáfono, al grito de “Entréguese, Malvín ©Popuchiiii!”. A los pocos segundos, Malvín ©Putarraqui sale tranquilamente, con el termo bajo el brazo y les echa una atemorizante y entrecerrada mirada. Traicioneramente, el ejército argentino lo bombardea a cañonazos mientras el vicepresidente ríe y ríe. Malvín ©Bufarreta cae al piso, atravesado por varios misiles nucleares. Hay un silencio sepulcral. Entonces, Malvín ©Forruti se incorpora lentamente. A pesar de que prácticamente no le queda sangre en el cuerpo, comienza a avanzar hacia la playa, cojeando y cebándose su “porongo” tranquilamente. El vicepresidente deja de sonreír (por primera vez desde el año 1984), lo que le provoca una fractura de mandíbula, y vuelve a ordenar “¡Fuego!”. Mientras Malvín ©Gilastri es acribillado a diestra y siniestra, recita el discurso que diera el “Negro Jefe” durante el “Maracanazo”: “No piensen en toda esa gente, no miren para arriba, el partido se juega abajo y si ganamos no va a pasar nada, nunca pasó nada. Los de afuera son de palo y en el campo seremos once para once. El partido se gana con los huevos en la punta de los botines”. Y al terminar, con su último hálito de vida, saca un control remoto del interior de su championa izquierda y lo acciona: 16.000 toneladas de esplosivos colocados en la base suboceánica de las islas esplotan al unísono, hundiendo a la totalidad de la flota argentina, pero sobretodo las islas de mierda esas, que estaban condenadas desde el momento en que Malvín ©Cacota descubrió que no había ni un local de “La Pasiva”. Esplosión. Fin. Luego, otra explosión. Luego, otro fin. Esplosión. Esplosión. Esplosión. Y cuando parecía que no había más esplosiones, esplosión.
EPÍLOGO: El Vicepresidente ha sobrevivido y regresa a Buenos Aires en una balsa (con tres dientes), para descubrir que Uruguay ha aprovechado la ausencia del ejército argentino para invadir Argentina y transformarla en una vieja ciudadela con callecitas de adoquines adonde van las parejas uruguayas en crisis para charlar de sus problemas. Esplosión. Esplosión. En el aire suena la voz de Malvín ©Tragasableti diciendo “…los de afuera son de palo.” Esplosión. Fin. Esplosión.
viernes, 16 de diciembre de 2011
¡Suplemento Infantil de “Yo contra el Mundo” presenta: Los ruidos de los animalitos!
-El perro ladra
-El gato maúlla.
-El pato parpa.
-El elefante barrita.
-El cerdo hoza.
-La cierva crotorea.
-El reidor profesional de programa en vivo de TV argentina JUAJUÁAAAAAjea
-El afectado de una combinación de dolor cutáneo y cosquillas al pasarse una piedra china por el talón hnnnhnnnhnnnhnnnea.
-El imitador de rusos ioshubrushoioshobrushubrushobrea.
-El japonés cachetón que enseña a hacer sushi en el canal Gourmet gloshogloshgloshgloshogloshea.
-Las jovencitas que atienden negocios de objetos de diseño Palermo Hollywood ganngnognnannngonnnanggnanggnngean.
-El individuo que sorbe el último restito del mate sbrrrrrrrrrrrrrsssrrbrrsea.
-El doblajista argentino que exagera el “tono neutro” SSSSSt-SSSSt-SSSSSt-SSSSSStea.
-La psicóloga de sesenta años fumadora compulsiva gjjjjrrrarrragjjjrrrrarrrrjhhhajjjhhhrrrea.
-El emigrante argentino en España al que se le pegó levemente pero no del todo así como medio indefinido tipo Calamaro el acento gallego zszooouu,zszoooouu,zszoooou,ooo,eeee,zszoooouzszea.
-El uruguayo de voz gruesa tipo Jaime Roos oooooooooooooooooooooooooooooooea.
-El gerente de compras con muchas llagas y estomatitis en la boca ahhhbsssahh-jjjjj-bbbhahhsss-jjj-aahghghea.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
¡Denuncian los 5 tipos de opinionismo!
Puede ocurrir que, muy de vez en cuando, ud. se forme una opinión sobre un tema “x”. Lo más probable es que no, que seguramente no. No creo. No le da. Tendría que tener tiempo, ganas y capacidad y personalidad, y no, no, no. Ud. no, tarado, inoperante, infeliz, imbécil. ¿Me sobrepasé? Perdón, perdón, como que me cebé. Me engolosiné. Dormí mal, perdón, no volverá a ocurrir, forro. ¡Ups! Perdón de nuevo.
Cuando eso no suceda, o sea siempre, ud. tiene diversos caminos muy sociablemente aceptados para formarse una opinión, o fingir que tiene una opinión, o convencerse a ud. mismo de que tiene una opinión o articular mentalmente cierto número de conceptos que, acomodados en cierto orden, tomarían la engañosa forma de una opinión, todos procesos que vienen a ser lo mismo, gusano patético. Perdón, me cebé de nuevo. Estos procesos vendrían a ser los siguientes y no me diga que no ha utilizado algunos o todos de ellos en la mayoría de las oportunidades porque te conozco bien, cabecita fresca:
EL “ANDROIDE”: Ud. ha leído montones de contratapas de libros, o casi terminado el CBC, lo que le ha permitido construir en su mente una superestructura filosófico-ideológica de hormigón armado, sin fisuras ni incoherencias ni contradicciones de ningún tipo. Bueno, salvo que le gusta usar ropa interior de piel de animales bebé. Eso, nada más. ¡Qué qué pasa, ahora resulta que no se puede ser militante de Greenpeace y usar ropa interior de piel de animales bebé! ¡Un par de calzoncillos, nada más, loco, ni siquiera es que me estoy poniendo tooodo un tapado de piel de animales bebé! ¡Dale, loco, dejame vivir, aparte eran animales bebé con enfermedades terminales, eso decía en el folleto! Qué caramba. Bueno, pero sólo eso. Entonces ud. agarra y cada vez que aparece algún tema como por ejemplo la falta de inspecciones de seguridad en los peloteros infantiles, ud. se fija en el sector de la estantería mental que corresponde al tema qué opinión pre-redactada figura, la adapta así más o menos al tema y la emite. Por ej, si ud. es capitalista, dice: “El Estado no debería entrometerse en la libertad de los comerciantes para utilizar materiales económicamente viables (como polietileno o cartón sucio o mierda) en la construcción de peloteros”. En cambio, si es comunista: “El Estado debería expropiar la totalidad de los peloteros del país y convertirlos en campos de reeducación para niños pequeño burgueses”. Y si es kirchnerista: “Oleeee, ole ole olaaaa, rodraaaa, rodraaaa”.
Los Pro: Automatismo. Eficiencia. No hay que pensar. Bué, como si eso fuera un peligro, tonto, infeliz, bestia, perdón, perdón.
Los Contras: A veces la opinión pre-redactada puede volvérsele en contra. En esos casos recurra a alternativas para irse sobre la tangente (“Ah, no sé, yo sobre el tema de la gente que se pone calzoncillos de animales bebé no sé nada así que prefiero no opinar”)
EL “ENERGÚMENO”: O sea usted, no, perdón, no dije nada. Consiste básicamente en decir lo primero que se le viene a la cabeza acerca de cualquier tema y emperrarse en esa posición a rajatabla, a sangre y fuego y a capa y espada, caiga quien caiga. Y si hace falta agarrarse a trompadas, agarrarse, porque así se crió usted, bien machito, hasta que la opinión per se carezca de importancia, si es que alguna vez la tuvo. Para emitir la opinión no hace falta haberse informado, o leído, o ni siquiera haber entendido o escuchado bien. Con que le suene mal la palabrita que resume el tema (“masofilaxia”, por decir algo) ya alcanza. O que le caiga mal el tipo que habla del tema, o que le haya caído mal el guiso de mollejas de cordero. Después, cuando le demuestren que se ha comportado para variar como un imbécil, ud. podrá justificarse diciendo que “opinó con el corazón”, o que es “apasionado”, cosas que a la gente le encantan y que suenan mucho mejor que “pelotazo inservible”.
Los Pro: Éxito social. Descarga de stress. No hay que pensar.
Los Contra: Fracaso social. Stress. Hay que pensar muchas disculpas y retractaciones.
EL “¿NO QUE ES ASÍ, QUERIDA?”: En el caso de que ud., además de ser tonto, subnormal, estúpido, imbécil, falto, troglodita, zafio, -¿sigo? Ud. avíseme cuando me exceda-, forro, tarado, gil, memo, menso, boludo, -¿paro ahí? bueno, bueno, qué mantequita-, también sea un pobre cagueta pisoteado por el resto del Universo, la opción más recomendable para ud. es adoptar, repetir y difundir las opiniones de alguien de su entorno: pueden ser sus padres, sus hermanos, su cónyuge, sus amigos y hasta el taxista con el que habló recién, si anda muy solo en la vida. Como a veces algunas de estas entidades -por ejemplo, su madre y el taxista- se contradicen entre sí, pudiendo producirle un cortocircuito cerebral (“ilógico, ilógico, no computa, no computa”), es necesario que decida de antemano a quién va a obedecer. Puede hacer un ranking de autoridad, tipo Madre-padre-cónyuge-hermano mayor-hermano menor-amigo de toda la vida-taxista-profesor-amigo. Lo importante es que una vez elegido el Gurú de turno, realice un trabajo fino de autosugestión para creer que la opinión es de usted, lo que resulta menos humillante. Otra opción es descartar la influencia nefasta de las personas de su entorno y adoptar la influencia nefasta de alguien ajeno a su entorno: El tipo del noticiero, o el que dice el pronóstico meteorológico o el que anuncia los ganadores de la quiniela, por ejemplo.
Los Pro: Tranquilidad. Paz de espíritu. No hay que pensar.
Los Contra: Como en el caso del “Androide”, sus opiniones pueden volverse en su contra, como ocurre cuando su Eminencia Gris dice: “Opino que te toca sacar a cagar al perro”.
“MARY, MARY QUITE CONTRARY”: A veces, o siempre, ud. no solo no tiene personalidad sino que está sumido en un pozo de desesperación por conseguirse una; en esos casos, por consejo de su psicólogo (que luego lo cuenta entre risas en esas reuniones de psicólogos donde se divierten contando las cosas que obligan ahacer a sus pacientes) decide realizar –en vivo- una serie de ejercicios de autoafirmación, consistente en llevarle la contraria a la opinión generalizada. De hecho se cree que así es como han nacido diversos movimientos juveniles y tribus urbanas, que tanto le han aportado a la cultura occidental. Si la cosa se pone muy peliaguda (por ejemplo, si llega a decir cosas tipo “la verdad es que no veo que la pedofilia tenga nada de malo”), puede intentar suavizarlo “y bueno, lo digo de contrera que soy”. Lo cual lo baja algunos peldaños de transgresor polémico revolucionario petardero políticamente incorrecto al “tarambana del tío Alberto, que siempre nos hace reir con sus macanas”. Pero mejor eso que ser apaleado.
Los Pro: Ser el centro de atención. Liberación de la carga que representa ser tomado en serio. No hay que pensar.
Los Contra: En cuanto le sacan la ficha, vulnerabilidad extrema a la “Psicología Inversa”.
“EL INVESTIGADOR”: A ud. no le gusta hablar por boca de ganso como todos los otros boludos. Por eso, antes de emitir una opinión, investiga sobre el tema. Estudia, se informa, lee opiniones y contra-opinones, consulta jerga técnica, mira las dos caras de la moneda, en fin, le saca humo a Google, digamos. Luego de varios días desde el pedido de opinión (“¿Te gusta más el portaligas negro o el rojo”?), al fin se siente lo bastante informado y con el suficiente “background”, con toda la “info”, la “data”, el qué, el cómo, el por qué y el qué; incluso está un poco mareado, digamos. Como embriagado de datos, porque de golpe tenés la mitad de la biblioteca a favor y la mitad en contra. No sé, unos dicen que sí y otros dicen que no y hasta hay quien opina más o menos y yo no sé, es medio temprano para opinar, hablando mal y pronto, es un tema delicado, polémico, tampoco hay que ser un talibán, Schopenhauer decía esto pero Nedermayer decía lo otro y quién soy yo para contradecir a cualquiera de estos dos genios, a ver si todavía opino y se destruye el universo. Como que el exceso de información le dejó el cráneo sin lugar para la opinión. Entonces agarra y saca una perinola y opina lo que sale al azar. PERO INFORMADO, ENTENDÉS.
Los Pro: Se puede decir “a mí me vas a decir, que leí un montón sobre el tema”. Bueno, los demás también lo pueden decir, pero en su caso es cierto. Claro que no le van a creer. En fin. Ah, y no hay que pensar, para eso está la perinola.
Los Contra: Lentitud. Estudio de cosas inservibles. Descubrimiento de que su falta de convicciones no es por falta de información sino por otra cosa más profunda y deprimente.
Bueno, no sé, esa es mi opinión, qué se yo.
martes, 13 de diciembre de 2011
Dato 4.100: La Calle San José
En la letra original del tango “Garufa”, éste no era visto “la otra noche, en el Parque Japonés”, sino “la otra noche, en la calle San José”. El autor de “Garufa” era uruguayo, y la calle San José era una calle de Montevideo pletórica de prostíbulos. ¡Mirá vos! (Fuente: El diario del Tío. Probabilidades de exactitud: 199 %%, porque para mí lo del Parque Japonés es más coherente con la ironía del tango)
¡Cumbre y Contracumbre de la “x”!
LA CONTRACUMBRE: Supongo que las intenciones son buenas y forman parte de una estrategia de lucha contra el patriarcado pero ¿se puede hacer una revolución utilizando herramientas reaccionarias? Esa es la pregunta que se me aparece cada vez que veo escrita la famosa “x” feminista. En primer lugar sabemos que pasado cierto tiempo, insultos originados en horrendas bajezas volatilizan su significado original. Nadie piensa en el insulto antisemita cuando dice “jodido”, ni en la discriminación clasista cuando dice “hoy me vine medio groncho”. “Imbécil” era en un momento de la Historia un insulto con una carga igual de infame que hoy tiene “Mogólico”, así que -aunque de momento nos dé por los huevos- tal vez en el futuro ésta última sea una palabrita de lo más monona. Por lo que intentar imponer la “x” al final de las palabras, más que una reivindicación feminista me suena a una involución: se intenta frenar el flujo de la regla gramatical hacia su vaciado de carga, si es que no está ya completamente vacío. El otro problema lo entiende cualquiera que se detenga a escuchar las cosas que se dicen a su alrededor: Es completamente imposible –y yo diría indeseable- intentar reglamentar el lenguaje, y esto va tanto para el feminismo idiomático como para los fanáticos de la RAE (que compite con el Colegio de Escribanos en el concurso de instituciones inútiles), a los Defensores de Nuestro Bello Idioma que se escandalizan porque la gente diga “marketing” en lugar de “mercadeo” y otros plomos delirantes. El habla va a 1.700 km por hora y la RAE a paso de tortuga, aunque haga el esfuerzo de aceptar las palabras “videocassette”, “walkman”, “cancha de paddle” o “Willy Ruano” en el año 2025. Sin contar con la espesa jungla de potenciales y subjuntivos, indicativos y pluscuamperfectos, acentos, ve cortas, haches, cus y hasta la sobreprotegida eñe (una letra que existe debido a una especie de subsidio), que nos guste o no, chillemos o pataleemos o hagamos berrinches y posemos frente a nuestras inmensas bibliotecas de libros forrados en cuero rojo (y gritemos contra Internet, el chat, el e-mail, el fax, los videojuegos, la tele, el Cinegraf, la linterna mágica, el kinetoscopio, los relatos sensacionalistas de ciego, los retablos de títeres y los pibes de ahora que no entienden nada), se irán al tacho inexorablemente. Para siempre. Chau. No tá más. Y ni siquiera podemos decir que sea algo malo. Es sólo cuestión de tiempo. ¡Muchachos, de acá a cuarenta años hasta es altamente probable que todos hablemos en mandarín! Y si ni siquiera una institución franquista y autoritaria mantenida por poderosos capitales bancarios puede –no ya digamos controlar- sino hacerle un seguimiento de cerquita al idioma, ¿a quién se le ocurre que puede hacerse lo mismo desde el voluntarismo político? No, queridxxxxs amigxxxxs: El intento es tan inútil e inocente como el Esperanto, y lo único que consigue es darle al movimiento feminista una especie de no muy halagador pintoresquismo.
LA CUMBRE: Ahora bien, como hombre y retrógrado tengo la convicción de que los grandes cambios sociales han tenido lugar o con muuuuucha paciencia o mediante una revolución armada; así que pienso que la alternativa más efectiva a la imposición de la “x” podría llegar a ser –aunque mi instinto de supervivencia me diga “no des ideas, no des ideas”- una masacre de hombres, conducida por algún grupo de ultra-feminismo setentista. Habrá matanzas de inocentes, represalias del patriarcado con más matanzas, algún que otro Estado de Sitio, baños de sangre, atentados, vueltas para atrás, vueltas para adelante, revoluciones, contrarrevoluciones, etc., hasta llegar a algún pacto de paz y tal vez un mundo más justo, aunque sea por un rato. ¡Pero endemientras quién te dice, en una de esas se les escapa un tiro y me pegan a mí! Así que desde la conveniencia personal, recomiendo a mis camaradas masculinos que apoyen a las feministas y las feliciten y organicen marchas y junten firmas y promulguen leyes para sacar lo de la “x”, así se mantienen ocupadas -algo así como un curso de cerámica para que se airee un rato y a la noche me espere contenta con la comidita, pobre.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Dato 4.000: El Ciudadano
El monumento al Cid Campeador, emplazado en el centro geográfico de la Ciudad de Buenos Aires aparece en la película “El Ciudadano”, del director norteamericano Orson Welles. O por lo menos una de sus copias, ya que la escultora Anna Hyatt Huntington, conocida también como “la escultora enamorada de El Cid” realizó la estatua varias veces y luego las donaba a diferentes ciudades del mundo, como Nueva York, San Diego, San Francisco, Sevilla o Valencia y por supuesto, Buenos Aires. ¡Mirá vos! (Fuente: El diario del tío Juan Carlos. Probabilidades de exactitud: 199 %%, bajo protesta, hasta que vuelvan a poner la cosa de los blogs en el coso de adelante)
¡Juramento, un Drama Presidencial II: Alta traición!
(Congreso de la Nación. La Presidenta entrante / saliente llega con su comitiva a prestar juramento)
BOUDU: Hi, manso, boló, ja, ja, ja, ja, ya llegamos, ¿cómo se siente, Sra. Presidenta?
CRISTINA: ¡Bien, bien, en este momento histórico para la democracia argentina en el que por primera vez una mujer elgida por el voto asume una presidencia por segunda vez!
ANÍBAL FERNÁNDEZ: Yo no estaría tranquilo… ¡Cobos, ese infame traidor aún puede hacer una de las suyas!
ABAL MEDINA: (A Boudu) ¿Y éste qué hace acá todavía?
BOUDU: (A Abal Medina) Dejalo, ja, ja, ja, ja, pobre, son muchos años, que siga viniendo de visita. Es inofensivo.
CRISTINA: Tu exceso de celo me conmueve, Aníbal, pero no hay nada que temer. Cobos ya es parte del Pasado. ¡De una Argentina que muere!
(Llega Cobos. Tiene una sonrisa diabólica en el rostro)
COBOS: Hola, Sra. Presidenta. ¡Ja, ja, ja, ja, ja!
ANÍBAL FERNÁNDEZ: ¿De qué te reís?
COBOS: Yo no me reí.
ANÍBAL FERNÁNDEZ: ¡Lo sabía! ¡Tiene algún as oculto bajo la manga! ¡Señora presidenta, suspendamos todo! ¡Pongamos Estado de Sitio, o algo!
CRISTINA: Calma, calma.
COBOS: ¿Qué decís, Aníbal? Y otra cosa, ¿qué hacés todavía por acá?
ABAL MEDINA: Tiene razón.
ANÍBAL FERNÁNDEZ: ¡Todavía soy jefe de gabinete! (Mira con sagacidad a Cobos) Y viendo a quién nos enfrentamos, tal vez debería seguir siéndolo por un tiempo.
CRISTINA: No pasa nada, no pasa nada. Vamos a hacer lo del juramento.
(Todos se ponen en posición. Reina una gran solemnidad. Se escuchan algunas toses en medio del silencio. La presidenta levanta la mano, y Cobos se prepara a tomar el juramento. Se le escapa otra risita)
ANÍBAL FERNÁNDEZ: ¡Se volvió a reir!
COBOS: No.
ANÍBAL FERNÁNDEZ: ¡Pero yo lo vi!
CRISTINA: Por favor, Aníbal, no terminamos más.
ABAL MEDINA: Aparte, ¿qué problema hay de que se ría? Acá Boudu se ríe todo el tiempo y nadie dice nada.
BOUDU: Es verdad, ja, ja, ja.
ANÍBAL FERNÁNDEZ: Pero, ¿acaso han olvidado la Maldad sin límites contra la que nos estamos enfrentando?
COBOS: ¡Ja, ja, ja!
ANÍBAL FERNÁNDEZ: (Desesperado) ¡Se volvió a reir!!!
CRISTINA: ¡Bueno, basta! Por favor, Aníbal, esto es too much. Estás “out”. Tranquilizate o te hago retirar.
ANÍBAL FERNÁNDEZ: (Agita la cabeza, acongojado) ¡Nadie me cree! ¡Es como un capitulo de “La Dimensión desconocida”!
CRISTINA: Por favor, Julio, empezá.
(Se vuelven a poner en posición. Silencio absoluto. La tensión se puede cortar con un cuchillo)
COBOS: Sra. Cristina Fernández de Kirchner, ¿jura negativamete sí positivo no negativo desempeñar con positiva no negativa lealtad y patriotismo el cargo de no-presidente (o sí-vicepresidente) de la NoNoNoNaNaNaNaNoNación y observar –o no- positivamente –o sí- y hacer no negativamente no sí sí no no sí no sí no sí sí sí no observar fielmente no positivo la Anti-Constitución no, sí, sí, no, más o menos, qué se yo, quién sabe, puede que sí, puede que no, a seguro lo llevaron preso, menos averigua Dios y perdona no positivo negativo negativo de la Nación menos por menos más negativo/ positivo / negativo / positivo Argentina?
(La presidenta pega un respingo imperceptible. Luego se recompone, abre la boca como para contestar y la cierra de nuevo. Carraspea y luego hace unos sonidos guturales tipo Lou Costello. Finalmente, repregunta)
CRISTINA: ¿Cómo?
COBOS: ¡Uy, Dios mío! ¡Cuarenta veces hay que preguntar! Digo si no positivo sí negativo negativo “negativo-negativo” + “Positivo/negativo” –sí no negativo x [“Sí -negativo”+”No-positivo”] no negativo % menos 1.0000.0000 positivo no negativo (+-+x–+&%-+ positivonegativo) ser presindenta, o no negativo?
(La presidenta transpira. Intenta hacer algunos cálculos mentales. Los otros miembros de la comitiva también hacen cálculos. Boudu –que es economista- saca una calculadora y teclea frenéticamente. Cobos silba distraídamente una melodía muy irritante)
ABAL MEDINA: ¡Che! ¿Podés aflojar un poco? ¡Estamos haciendo cuentas!
COBOS: Yo no los quiero presionar, pero si la Presidenta no logra jurar, deberá asumir el Vicepresidente actual, o sea yo. Y ahí te quiero ver (sigue silbando).
ANÍBAL FERNÁNDEZ: ¡Lo sabía! ¡Maldito traidor!
CRISTINA: Pero, ¿es constitucional eso?
(Todos dejan de hacer cuentas, y se ponen a googlear la Constitución en sus Blackberries, menos Aníbal Fernández, que es un antiguo)
COBOS: Bueno, ¿va a contestar o no?
CRISTINA: ¿Está bien! ¡Me juego el todo por el todo! Mi respuesta es…
UNA VOZ (HACIENDO FALSETE): ¡Sí!
COBOS: ¡Corrrecto!!! ¡Ahora ud. es la nueva Presidenta de los argentinos!
CRISTINA: ¡Pero yo no dije nada!
COBOS: Claro que no. ¡Porque cuando tomé el juramento, mediante mis poderes de ambigüedad expresiva, desvié sutilmente la mirada a 73° detrás de usted!
(Se acerca Elisa Carrió, la nueva Presidenta. Ya trae puesta la banda y el bastón presidencial. Cristina y los demás se quedan deprimidísimos)
CARRIÓ: ¡Lo logramos, Julio! ¡Tu plan funcionó a la perfección!
COBOS: Yo diría (Mira a cámara, canchero)… a la no imperfección!
(Los dos se ríen un buen rato. Luego, Elisa Carrió y Cobos se ponen unos cascos con cuernos de carnero y unas capas negras hechas de la piel de 1.000 cabras nonatas)
ELISA CARRÓ: ¡Y ahora, mi primera medida va a decretar el Apocalipsis mediante un DNU!
CRISTINA: Pero, ¡moriremos todos, incluso ustedes!
ELISA CARRIÓ: ¡Sí, pero se va a demostrar que yo tenía razón! Hice muchas apuestas en discusiones en Facebook.
COBOS: ¡Y yo voy a absorber el Universo mediante una emisión geométrica de “no positividad”!
(Cobos empieza a absorber el Universo. Diputados, asientos y otros objetos, empiezan a desaparecer en un agujero negro que le aprece en el abdomen, mientras en el Cielo empiezan a caer estrellas, lluvia de fuego y a la gran ramera de Babilonia. Todos observan la escena con horror, excepto Boudu, que se sige riendo con una sonrisa blanca y enceguecedora, porque no lo puede evitar)
viernes, 2 de diciembre de 2011
¡Top ranking 46 de elogios horribles!
1) “Sobre todo creo que hay que felicitarte por el esfuerzo”
2) “Te felicito por el emprendimiento”
3) “Che, qué bueno que puedas vivir de lo tuyo”
4) “Che, qué bueno por lo menos a vos te vaya bien”
5) “Che, qué bueno que hayas pegado este curro”
6) “Qué expresivo”
7) “Qué espontáneo, sobre todo me encantó la espontaneidad, fue muy espontáneo”
8 ) “Y auténtico, si algo no se puede negar es que es muy auténtico”
9) “Te guste o no, es así, eso es lo bueno. No es de esos tipos que se andan haciendo los copados, o los buena onda, o los inteligentes o los talentosos o los buena persona o los seres humanos. No es un careta. Eso es lo bueno, aunque sea.”
10) “Bien o mal, esto es 100 % (nombre del autor)”
11) “O sea, es de esos tipos que los amás o los odiás. Eso es lo bueno.”
12) “Hubo un par de partes que me gustaron”
13) “Por ejemplo… ¿Cómo era?”
14) “Bué, no me acuerdo, pero sí, tuvo partes buenas”
15) “Muy bueno, no lo leí ni lo vi ni lo escuché todo pero me pareció en principio muy bueno”
16) “Muy buena la tapa”
17) “Muy bueno el afiche”
18) “Muy bueno el prólogo, las solapas, la introducción, el prefacio, las palabras preliminares, la contratapa, el diseño, todo, muy bien, che, todo eso te quedó lindo”
19) “Muy bueno el papel”
20) “Muy bueno el chorizo candelario que sirven en el barcito al lado del teatro”
21) “Está muy buena tu novia”
22) “Qué lindo día”
23) “Interesante, me hizo preguntarme cosas, cosas acerca del propio libro”
24) “O sobre la necesidad o no de leer ciertos libros”
25) “Me hizo pensar en un montón de cosas, no necesariamente relacionadas con el libro, incluso mientras lo leía. Cosas.”
26) “Qué bueno, volviste, es como lo que escribías antes”
27) “Me hizo sonreir”
28) “Me hizo acordar a otro libro que leí, que era re parecido, lo leíste, ¿no?”
29) “Qué grande, sos el Flavio Mendoza de la Literatura (o el cine, o la danza, o la ferretería, etc.)”
30) “Yo creo que éste es uno de esos autores que están más allá del bien y del mal”
31) “Como que ya uno con la trayectoria que tiene no se pregunta si tal cosa le salió bien o mal. Está mas allá de todo eso”
32) “Como que ya está, es incuestionable e inimputable, me parece”
33) “Sobre todo a su edad. Me parece que es incuestionable”
34) “Hasta podría retirarse a descansar y eso uno lo aplaudiría, y lo agradecería”
35) “Ja, ja, ja. Re bizarro todo”
36) “Re loco, re delirante. Cualquier cosa, un delirio”
37) “Un delirio sin pies ni cabeza, re bizarro, cualquier cosa sin sentido, re loco e incoherente, cualquiera, ja, ja, no entendí nada, ja, ja, ja, ja, ja, ja”
38) “Claro, yo mucho de cine no entiendo”
39) “Claro, yo mucho de teatro no entiendo”
40) “Claro, yo mucho de libros no entiendo”
41) “Claro, yo mucho de lo que hacés vos no entiendo”
42) “Lo que pasa es que me duele la muela”
43) “Lo que pasa es que me duele la cabeza, y hace frío y se murió mi perro, y aparte tuve que venir acá, a ver esto que hiciste, no, igual la pasé bien, dentro de todo”
44) “Correctamente ejecutado, o escrito. Cumple con todos los requisitos técnicos para lograr los objetivos que se propuso”
45) “No es de lo que más más más más más más más más más más más más más más me gustó de lo que escribiste, pero igual sabés que siempre llegás a un nivel mínimo”
46) “Una garompa”
Actualización: Me olvidé del peor de todos:
47) “Re creativo”