miércoles, 1 de febrero de 2006

¡CIRUJANO PLáSTICO COMPULSIVO ENFRENTA EL DESAFíO FINAL!





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Llega una nueva consulta para el Dr. Burundarena, cirujano plástico compulsivo:


“Consultorio del Dr. Burundarena,

“Su despacho,

“Le escribo para presentarle un caso DESAFIANTE. Se trata de dos nadadoras autralianas (azul: Lenton, rojo: Schipper), aparentemente siamesas y con una deformidad congénita en los brazos, que parecen salir directamente del pecho de la criatura; nótese además la pronunciada excursión cenital de las orejas de la mitad roja.

“¿Es posible hacer algo, aunque más no sea teóricamente hablando?

“Sigue Firma: Sacarías (Fabricante de muebles antiguos)”


Primero que nada, Dr. Sacarías (me tomo la libertad de reputarlo colega mío porque usa palabras difíciles, como “congénita”), blefaroplastia y blefaroplastia per cápita UR-GEN-TE (que el árbol no nos tape el bosque); luego, implantación de parte de abajo del cuerpo, cuya ausencia, intuyo, debe resultarles un verdadero “palo en la rueda” para el desarrollo de su profesión. Para esto cuento con dos prótesis de parte de abajo que encargué directamente de Suiza – confío en que su clínica, Dr.. costee los gastos de envío y embalaje. Ambas “partes de abajo” están confeccionadas en un material liviano – corcho ecológico – que les será de gran utilidad en su disciplina.


Seguimos porque el caso es fascinante: Para la parte azul recomiendo rellenado de “patitas de pollo” (o “chickenitos”) alrededor de los ojos – no llegan a “patas de gallo” – con silicona hirviente o porcelana fría, según si es invierno o verano; de elegirse el último material es imprescindible su posterior pintura – dos manos – con ayuda de alumnos de Colegio de Bricolage nº 12 “Patricia Miccio”. La “Sonrisa Escalofriante de Supervillano” que presenta la enferma puede corregirse no quirúrgicamente con aplicación de plomadas en las comisuras por cuatro meses, más amargamiento psicológico intensivo – se recomienda “salida de los jueves” con José Saramago y Ernesto Sabato.


La parte roja necesita un bronceado definitivo con inyección intramuscular de betacaroteno y jugo de naranja; orejoplastia, peroplastia y frentoplastia inminentes; implante de siliconas – copa 120 0 140 – para ver cómo quedan y posteriormente extracción de las mismas con anestesia local (en Argentina). Inyección de colágeno en los labios, opcional u obligatoria, eso depende. Igual si la paciente opta por que sea opcional debería firmar un papelito donde me libera de toda responsabilidad.


En cuanto a la separación de las hermanitas, si hace falta, creo que lo más recomendable es el Segelin quirúrgico, pero tampoco estoy seguro, tal vez deberíamos probar y ver qué pasa; de última se las pega de nuevo rapidito. ¿Opiniones?


¡Pedile a Burundarena que arregle al que vos quieeeeeeras!


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LeÑadores con un Trastorno Alimenticio


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“LOS 12 ORIENTALES”: PRIMERA MINISERIE VIRTUAL INSPIRADA EN LA INMINENTE GUERRA ARGENTINO – URUGUAYA!





LOS MUCHACHOS DEL SARGENTO MALVíN

Capítulo 1: “Traición en el Buquebus”


Mi nombre es Malvín, y me gusta definirme como no más que un viejo soldado, a pesar de que mi experiencia militar no va más allá de algunos desfiles (caracterizado como la Mama Vieja) durante la Llamada Montevideana (aunque nosotros, los montevideanos depura cepa, le decimos “llamada” a secas)


Pero cuando el Comandante Roos me dijo que reuniera grupo de doce hombres valientes para acabar la guerra con Argentina con un golpe comando no lo pensé dos veces; tal vez esto podría evitar la muerte de miles de jóvenes de ambas orillas, en este conflicto absurdo que ya llevaba una década!


Así logré reunir a Washington, experto en explosivos; a Winston, mago de la estrategia; a Wilson, el jovencito; a Walter, el “hombre fuerte”; a Illya, el ruso; a Winston Washington, el amo del disfraz; a Washington Winston, el gracioso; a Winston Washington II, el muchacho del interior – es de Carmelo; a Wilson Washington, un muchacho un poco raro que, si se sacara su eterna gorra y desplegara una larga cabellera, nos daríamos cuenta de que es una chica; a Winston Winston, el loco impulsivo; y a Walter Washington (a quien le decíamos W.W.), el muchacho de clase alta – vive por Carrasco – y traidor del grupo. El resto no me acuerdo cómo se llamaba, así que los anoté para mandarlos en primera fila.


Los reuní y les dije que porobablemente moriríamos en la misión. Todos – excepto W.W. – dijeron que sería un orgullo morir “por su patria y la papelera”. Algunas lágrimas acudieron a mis ojos, pero las reprimí rápidamente para que siguieran viéndome como una figura paterna, como una especie de Alfredo Zitarroza del arte de la Guerra. Al dar marcha atrás, el líquido se mezcló con mis mocos, provocándome un ataque de alergia. Cuando logré controlarlo, los reuní frente a un mapa del Río de la Plata y les pregunté su opinión sobre el mejor modo de ejecutar el plan.


-Tenemos que ir por el río; luego tomaremos un camino que los naturales conocen como “Ruta 9”, de modo de atacar a los piqueteros que cortan el puente desde atrás.- se pronunció Winston, ese cerebro incansable.

-¡Brillante, bo! ¡No hay tiempo que perder! ¿Quién se ofrece para ir a comprar los pasajes en el Buquebus?

-¡Deme esa misión a mí, Sargento, bo! – Dijo W.W.


El resto de los muchachos me miró suplicando que no lo permitiera. Pero creí que W.W. merecía una oportunidad para resarcirse (durante la reunión descubrimos que se había comido un postre Chajá más que los demás), así que le entregué el dinero.


Grave error; al día siguiente, a bordo del inmenso buque, mientras veíamos una película con Eddie Murphy y algunos de los muchahcos visitaban el Free Shop, Winston y Walter se me acercaron.


-Sargento, bo, ¿no cree que ya deberíamos haber llegado a Buenos Aires?


Consulte mi viejo reloj “Viglietti” y comprendí que algo había de cierto en lo que me decía. ¡Debíamos haber llegado hace una hora y media!


-¡W.W., bo! ¿En qué ferry nos embarcaste? ¿En el rápido o el que tarda tres horas?

-Me tomé la libertad de sacar pasaje en el lento, Sargento – susurró descaradamente el petimetre – , el viaje es agradable y llegaremos descansados.

-¡Y además sale la mitad, ¿no?! – rugí – ¿Qué hiciste con el dinero que te sobró, bo? –


Todoslorodeamos. El melifluo parásito nos contempló aterrorizado: – Ustedes… Ustedes no entienden… Estoy acostumbrado a la buena vida… Tengo un físico delicado… No pensarían que podría sobrevivir con los chivitos canadienses que nos dan en el rancho… Necesito una dieta especial…


Walter se arrojó sobre él con sus dos metros cuarenta de altura, lo tomó de las solapas y de sus ropas calleron quince Toblerones de los grandes, seguramente comprados en el Free Shop con el dinero de la misión; la situación era desastrosa.


-¡Ahora el cronograma se retrasará dos horas! – dijo Winston, desesperado. – ¿Qué hacemos?

-Lo primero es tomarnos una grapamiel.- dije.

-¡O ver qué hacemos con este traidor asqueroso, bo! – dijo Winston Winston, el loco del grupo amenazadoramente.


Si decides arrojar a W.W. por la borda, vota Sí.

Si en cambio decides conservarlo a tu lado porque “seguramente cumplirá un importante rol en la misión”, tipo Gollum, y tomarte una grapamiel, vota NO.


Fin del episodio)


Publicado a las 10:50 a.m.


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lunes, 30 de enero de 2006

Dato 455: El Olor del Gas


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caparros.gif El gas natural no tiene olor. Se le agrega metilheptano, que funciona como odorizante. Y es muy tóxico. ¡Mirá vos! (Fuente: El lector David Lamarca. Probabilidades de exactitud: 98 %, porque el tipo parece que trabaja en .Ingeniería de Proyectos. y eso parece re difícil)


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¡SUPLEMENTO DE CONTRATURISMO DICE QUE NO ES SERIO QUE HAYA ALGO QUE SE LLAME “NOA”!





El Suplemento de Contraturismo se enorgullece en presentar 51 razones para no ir al Noroeste Argentino (Idea robada de la legendaria revista “Chiclete con Banana” pero que de haberla repetido tanto ya prescribió el delito de plagio y mi equipo de abogados incluso sugiere que yo podría ser el que inicie el juicio):


1) Es lejos

2) Hace calor

3) O sea, no .calor. normal. Te estoy hablando de, no sé, cincuenta graditos centígrados

4) De día, porque de noche te podés morir de frío

5) Eso sí, es un calor seco, lo que te venden como una gran ventaja aunque también significa que podés andar kilómetros y no hay un miserable charco de agua para darse un chapuzón

6) Salvo en invierno, cuando vienen aluviones con piedras y troncos de árboles y catástrofes por el estilo

7) O heladas que te hacen caer por por un abismo en el camino Tucumán – Tafí 8) O podés sufrir de .apunamiento., una enfermedad que te hace hablar como Forrest Gump

9) Pensar como Forrest Gump

10) Tener la mirada de Forrest Gump

11) Y correr como el Padrino en la escena esa en que se muere de un patatús al lado de su nietito

12) Y que sólo se te va metiéndote unas amargas hojas de coca en la boca para que sus jugos se mezclen con tu saliva; no sabés qué lindo que queda

13) Aaah, el auto también se te puede apunar.

14) Lástima que no hay coca para eso

15) Sólo esperar un rato bajo el sol achicharrante de cincuenta grados centígrados mientras recorrés el hermoso paisaje con la mirada de Forrest Gump

16) Igual podés combatir el calor con la conveniente dieta de la región, comiéndote un locro bien bien caliente

17) O una empanada bien picante

18) O partirte los dientes con un alfeÑique

19) A cambio tenés muchas artesanías a precio euro

20) Mucha lámpara hecha de tronco agujereado de cardón

21) Mucho jarroncito con falso diseÑo de la .Cultura de la Aguada.

22) Mucha quena que después no sabés cómo tocar

23) Y que después encontrás una igual en la feria de Plaza Italia

24) Y a mitad de precio

25) El amante de emociones fuertes puede entrar en comunión con el prójimo con la chicha muqueada

26) Y si es enólogo desgustar los restitos de la saliva ajena, adivinar a quién pertenecían y cosas así

27) Está lleno de esas dinastías familiares feudales tipo los Saadi

28) Los Juárez

29) Los Romero

30) Cuyo representante Juan Carlos hizo dupla con Menem y jugando con las iniciales de ambos presentaron el slogan más estúpido de la historia de la política argentina: .Marca Registrada.

31) Aunque .Vamos que Venimos. también era bastante hammmbre

32) Bah, y ni hablemos de lo de .Un País en Serio.

33) Y si no eligen a uno de esos hacen como en Tucumán y van y votan a Bussi

34) Y a Palito, el creador de jingles para el Proceso de Reorganización Nacional

35) O sea, una orientación politica bastante clara

36) Cómo será que tienen un corte de carne que se llama .Picana.. ¡Denserio te lo digo!

37) Otros prohombres de la región son Ricky Maravilla

38) Gladys, la Bomba Tucumana

39) Los Nocheros

40) El Ekeko, ese espantoso enano de jardín de interiores

41) Y cómo dejaron que Agulla y Bacceti se apropiara de los derechos de explotación comercial de la noble llama

42) Y a ver si me explican que diferencia hay entre la llama, la vicuÑa, la alpaca y el guanaco, que para mí son todos el mismo animal pero le cambian el nombre para que parezca que tienen una fauna más rica

43) No hablemos de la flora, que allá un cactus al lado del otro es prácticamente un bosque

44) En el centro de San Miguel de Tucumán, todos los días a las siete de la tarde se forma un embotellamiento en el que podés estar cuarenta minutos para dar una vuelta a la manzana (Fuente: comprobación empírica)

45) Y en pleno centro todavía tienen garitas para el vigilante

46) Perdón, no sé si quedó claro.¡Garitas!

47) Y aparte no entiendo cómo dejan que en los suplementos turísticos les digan que están en el .Noa.

48) Como si la gente del Sur Argentino permitiera que les digan que viven en el .Sa.

49) O los del Oeste, .Oa.

50) O los del Sudeste, .Sea.

51) Bueno, se entiende.


Publicado a las 01:32 p.m.


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viernes, 27 de enero de 2006

¡EL RETORNO DE “PRODUCCIóN COMPULSIVA EN TODO EL PAíS DE áRBOLES DE NAVIDAD DESCARTABLES 2 – EL REGRESO”!





Sorprenderse con la menuda figura de Don Agop Aristarain, desarmador de árboles de Navidad, recorriendo en bicicleta los cien barrios porteÑos, es como asomarse a un Portal del Tiempo, o como viajar en la Máquina del Tiempo – o como comerse un Pancho del Tiempo -, y viajar a la época en que otras figuras . deshollinadores, afiladores y odontólogos ambulantes, por ejemplo – también poblaban la metrópolis ofreciendo sus útiles servicios.


Pero a diferencia de deshollinadores y odontólogos, el sevicio que ofrece don Agop continúa en vigencia, gracias a la molicie de las nuevas generaciones, entusiasmadas y serviciales a la hora de armar el árbol pero tan poco proactivas al momento de desmantelarlo.


Hoy Don Agop nos permite acompaÑarlo, escuchando las viejas y dulces melodías armenias que deja escapar, tenues, de un costado de su boca . intuimos que del lado izquierdo . hasta el momento en que apoya su palma curtida por las décadas de duro trabajo en el tablero del portero eléctrico de una imponente torre de Palermo.


Entre insultos y ancianas que no entienden bien de qué se trata, Don Agop logra colar su irresistible canto de sirena, .¿Algún árbol para desarmarrrr.?, que pronto es contestado entre balbuceos por trasnochados festejadores de Navidad. La ciencia del ascensorismo hace el resto.


Una vez presentado el diabólico ícono de origen pagano a desarmar y escuchadas las avergonzadas instrucciones . casi en tono de disculpa . del lechuguino de turno, Don Agop procede a realizar su tarea con paciencia de orfebre: El primer paso, por supuesto, es tomar el árbol entre sus manos por la punta superior.


Don Agop, entonces, procede a girar sobre si mismo a toda velocidad, para .limpiar. el árbol de adornos, muÑequitos y guirnaldas, ayudado por la fuerza centrífuga; sus movimientos, casi en trance, recuerdan a la danza de los derviches turcos (pero mejor no mencionar a los turcos frente a este armenio de pura cepa). A pesar de la gracia y el cuidado que pone el noble anciano, uno que otro adorno de cerámica o lámpara de lava se reportan como caídos en el combate. Las débiles protestas de los dueÑos de casa son acalladas por un seco .se hace así., dicho con la autoridad de quien sabe lo que hace.


A continuación, Don Agop procede a deshacerse de los globos navideÑos desparramados por el departamento con una maza de cinco kilos, reduciéndolas lentamente a un fino polvillo abrillantado. Los clientes siguen el proceso con mucho interés y – hay que reconocerlo . un poco de temor. Pero se tranquilizan cuando Don Agop pide, como un hombre civilizado, una escoba y una palita para juntar el polvillo y lo que queda de las guirnaldas (reducidas a largos .chorizos. plateados luego de los furibundos pisotones que ejecutara el viejo armenio). Pero, ¿de dónde proviene la milenaria tradición de este oficio olvidado?


.No, no., se apresura a contestar Dante, su nieto, que ha decidido seguir sus pasos y lo sigue diariamente en su recorrido. .Hay una confusión. El abuelo se dedica a esto desde hace tres aÑos. él tuvo siempre ferretería, toda la vida, pero en fin, perdió todo con el corralito y salió a inventar esto.. La aclaración de Dante es cortada bruscamente con una mirada furibunda del anciano, que, como todo trabajador orgulloso, no gusta de revelar los secretos íntimos de su profesión. Entonces, el Aristarain de la tercera generación, sin pedir permiso se adelanta para aplicar un nuevo método (.digital., aclara Dante), tal vez a modo de reivindicación, y procede a plegar las ramas del árbol manualmente.


¡Grave error! La rama superior, de excelente calidad taiwanesa, se resiste al intento de plegado por parte del endeble muchacho y vuelve a su posición inicial, atrapando su antebrazo contra la rama inferior! ¡Las espinillas de plástico de la rama se clavan, como mil agujas, en la carne del joven, que grita dolorido, pidiendo ayuda, como un explorador atrapado en las fauces de un aligator del río Mississipi!


Don Agop, sereno, se lanza sobre el árbol y con la fuerza hercúlea de sus manos, dobla el tronco hasta partirlo. Por una reacción refleja, sin embargo, el árbol se retuerce sobre sí mismo, corcoveando, lleno de convulsiones. Don Agop se monta a horcajadas, azotándolo con su rebenque . nos preguntábamos para qué servía . y luego lo golpea, con furia, casi con brutalidad, contra la pared . .pintamos hace un mes., se desespera no poco frívolamente el burgués dueÑo de casa . varias veces, hasta que el árbol, sin vida, que por otra parte nunca tuvo, se desploma.


Don Agop restaÑa las heridas del joven echándole media botella de vino que encuentra en la alacena del departamento . .Es un Bonarda., continúa chillando el cliente . y luego lo arropa con su viejo saco con pitucones.



¡Y entonces, inesperadamente, con la agilidad de un gato, Don Agop se da vuelta y arroja la botella sobre el árbol, cuyas ramas plásticas, estirándose como resortes, estaban a punto de dispararlo mortalmente sobre los dueÑos de casa! La botella se rompe en mil pedazos y sin perder tiempo Don Agop arroja sobre él su encendedor activado. El árbol arde instantáneamente, emitiendo un sonido agudo que recuerda vagamente a un chillido.


Don Agop se va, con la satisfacción del deber cumplido. ¡Adiós, Don Agop, y que su importante misión pueda seguir siendo ejecutada por sus manos laboriosas y despiadadas!


Publicado a las 05:20 p.m.


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