miércoles, 12 de octubre de 2011

¡Apocalipsis Caníbal amenaza Buenos Aires!


Escribe el Ing. Jorge Cubero Sosa

Experto en Catastrofismo Municipal

todosvamosamorir@gmail.com



Caos. Muerte. Apocalipsis. Mutilación. Horror. Además de ser los nombres de los perritos que resguardan que ninguna familia de indocumentados tome mi búnker antiatómico, éstas son las palabras que mejor –y más tibiamente- describen la situación en la que nos encontraremos, según mis cálculos, mañana a las 16:25 (segundos más, segundos menos).



La reciente revelación de un minero chileno (“Si no nos sacaban nos comíamos algún hueón, poh”) pone en el tapete el peligro atroz e inevitable en que los habitantes de la Ciudad estamos inmersos a menos que el Gobierno (o una ONG, o el FMI, o Chuck Norris) haga algo, cosa que YA SABEMOS QUE NO VA A OCURRIR. Las “Burbujas” que en este mismo momento –mientras ustedes se revuelcan en el Paraíso despreocupado de los inconscientes- se están inflando hasta alcanzar niveles insostenibles de tensión superficial son las siguientes:



La Burbuja del Ataque de los Hombres Vizcacha: La Ciudad de Buenos Aires decididamente no-está-preparada para contener un ataque furibundo de antropófagos trasandinos desde el subsuelo. La teoría de la “Punta del Iceberg” es muy clara en este sentido: Lo que se sabe, especialmente cuando se trata de una desgracia, representa sólo un 12 % de la mala noticia en cuestión, así que si un (1) minero ha revelado la intención caníbal de ese pequeño grupo, no es imposible adivinar –mediante un infalible cálculo proyectivo- que en estos momentos, en Chile, se están conformando ejércitos y ejércitos (13.8874.34%.900) de mineros que sí han probado la carne humana en algún alto de su tarea. Y les ha gustado. Y quieren más. Y desde luego, no van a comerse la carne de sus compatriotas; por lo que utilizando sus habilidades innatas de excavación, VIENEN PARA ACÁ bajo tierra (luego de cruzar la cordillera de los Andes por abajo, que es más fácil). VIENEN ARMADOS DE PICO, PALAS Y CASQUITOS CON LINTERNA. Son ciegos, albinos y tienen un apetito sobrehumano y gracias al incumplimiento macrista acerca de la construcción de subterráneos tienen lugar de sobra para construir sus túneles. No hay forma de detenerlos. Ya están aquí. Ahora ya es tarde. Golpean a mi puerta. ¿A ver? Ah, no, era el portero. Disculpe la descarga eléctrica, Don Cosme (igual con las propinas que recibe de qué se va a quejar el delincuente ése).



En países más serios, tipo Inglaterra o Andorra o Canberra, los Gobiernos destinan el 97 % de su presupuesto a tapizar sus países con una capa de hormigón de CINCO METROS CON CINCUENTA, cosa de contener estos posibles ataques y de paso ahorrarse un montón de plata en riego. Pero estamos en Argentina, y aquí se deja las cosas a su aire, confiando en que los Hombres Vizcacha de Allende la Cordillera se encuentren en su camino con raíes de soja y digan “Mhhh, raíces de soja. ¡Qué tentador! A ver, ¿qué prefiero, estas raíces secas y amargas de soja o una hamburguesa de argentino bien jugosa? ¡Uy uy uy, qué dilema!”



La Maniobra de Pinzas de los Países Envidiosos: No olvidemos, por otra parte, que Uruguay también tiene una larga tradición en Canibalismo (iniciada, justamente, en la parte chilena de la Cordillera de los Andes). Y aparte nos envidian por nuestro natural encanto y cultura y aparte tenemos las mejores minas y la mejor carne y todos los climas. ¿Es descabellado pensar que chilenos y uruguayos han pactado una Alianza Antropófaga con el objeto de ir devorándonos desde el Este y el Oeste hasta llegar al centro de nuestro país: Caballito? No, no sólo no es descabellado sino que está pasando en este exacto momento. Ahora ya es tarde. Golpean a mi puerta. Ah, no, era un Testigo de Jehová. Buenas Noticias para usted también, Hermano. Chau, chau. En fin. Para ello (lo del pacto), desde oriente se han multiplicado las “Chiviterías Uruguayas” y desde occidente nos envían agentes encubiertos que se casan con lo más granado de nuestra Sociedad (Juanita Viale, Pampita, Menem), cosa de tomarnos luego por sorpresa. Apuntala esta teoría el irrefutable parentesco lingüístico de los idiomas uruguayo y chileno, empezando por “poh” y “bo”, con los cuales se comunican en clave EN NUESTRAS PROPIAS NARICES. El “pacto charrúa-araucano” culminaría con la toma y ocupación de nuestro territorio, una vez vaciado mediante la ingesta, mediante el argumento “no hay nadie y nosotros tenemos poco espacio”.



En países más serios, más civilizados, en Canadá, en Finlandia, en Australia, donde hay una POLÍTICA DE ESTADO, se toman precauciones como por ejemplo no limitar con Chile y Uruguay. Ellos te limitan con otros países serios, como USA o Noruega, o con el mar. Pero eso sería Argentina Año Verde, y acá –a menos que haya un importante giro político- nos vemos condenados a limitar con una manada de caníbales.



La Burbuja de los Oficiales de Aduana Desencadenados: Decididamente nuestra Metrópoli no-está-preparada para la invasión de docenas y docenas de Oficiales de Aduana e Inmigraciones caídos en desgracia. Cosa que ocurrirá, INEVITABLEMENTE, sino se toman medidas al respecto. Cuando salga a la luz un revelador informe de la Universidad de Connecticut que explique que los casos de canibalismo se dan con mayor frecuencia en lugares mundiales donde no es claro a quién pertenece el territorio -por ejemplo, en la Cordillera de los Andes, límite entre Argentina y Chile; o doscientos metros bajo tierra, es decir, en el límite de Chile con Japón. Que aparte Chile ya de por sí es un límite, si casi casi es todo Cordillera (chequear mapa)- las potencias mundiales ordenarán dinamitar todos los límites de todos los países para evitar este flagelo, iniciando así una Utopía de Mundo de Paz y felicidad sin Fronteras ni Idiomas ni Religión, que durará exactamente ocho horas, el tiempo que tardarán los adustos oficiales de la Aduana en darse cuenta de que han quedado en la calle. Sin su dosis diaria de la adrenalina y serotonina que da el Poder sobre miles y miles de turistas e inmigrantes, no tardarán en salir a las calles en estado de euforia y destrucción, utuilizando su “know-how” y pericia para crear “Aduanas Sorpresa” a lo largo de todo el país; impidiendo al Hombre del Común llegar del Centro a Villa del Parque, o negándose a sellarle el pasaporte a los camiones que traen comida desde el Campo, o instalando una garita de vigilancia entre nosotros y nuestro plato de guiso de lentejas, con lo cual en pocas semanas las calles estarán cubiertas de cadáveres inanes. Luego de lo cual, comenzarán a no permitirse el ingreso entre ellos, hasta producir un “Gran Colapso”, una suerte de vórtice infinitamente pequeño que limitará consigo mismo al interior y al exterior. Ahora ya es tarde. Golpean a mi puerta. No, no tengo nada para afilar (salvo los dientes de mis perritos Caos, Muerte, Apocalipsis, Mutilación y Horror, pero los tengo en el búnker. A mí el perro me gusta en búnker).



En países más serios y civilizados y avanzados y de última onda, no existen fronteras ni aduanas, porque se encierran con campos de fuerza invisibles, emitidos por bebés con poderes conectados a unos cables. Pero viste cómo es acá.



Recomiendo YA MISMO ir a un escribano amigo –si es que existe semejante criatura- y dejar testamento a alguna familia extraterrestre, y luego a turnarnos para cavar nuestras propias tumbas, la mía primero que tuve la idea (no me quiero arriesgar a ser el último y quedarme afuera).


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