(Una nueva emisión del programa político .Las dos Caras de la Verdad.)
SALAZAR: ¡Buenas noches! Bienvenidos a .Las Dos Caras de la verdad.. Yo soy Salazar, peridosta combativo.
MARINI: Y yo soy Marini, periodista objetivo.
SALAZAR: Sí, con el objetivo de comprarte un yate con la guita que te pagan los bancos.
MARINI: Qué raro, qué raro el pseudoprogresismo siempre con sus exabruptos y sus provocaciones ofensivas. Justamente hemos invitado al Ministro Amado Boudou, para que dé explicaciones de su última guarangada: comparar a dos periodistas con los que .limpiaban las cámaras de gas en la Alemania nazi..
SALAZAR: Bueno, bueno, Marini, no es para tanto, ¿cuántas veces comparaste a Kirchner con Hitler?
MARINI: Unas 93. Pero esto es distinto. Y aparte me parece que el Ministro se puede defender solo.
(Aparece Boudou y se sienta)
MARINI: Buenas noches, ministro.
BOUDOU: Buenas noches.
MARINI: Dígame, Ministro, en serio, ¿no le parece un acto de soberia y autoritarismo el haber calificado así a dos reporteros que cumplían con su trabajo?
BOUDOU: ¡Ah, bueno! ¡Empezamos bien! ¡Usted me recuerda a los que lustraban el potro de tormento durante los interrogatorios de la Inquisición!
MARINI: (Sorprendido) ¿Eh? ¿Qué?
BOUDOU: No se haga el sorprendido. Me recuerda a los que limpiaban la sangre de las celdas de las víctimas del Apartheid en Sudáfrica, que también se hacían los sorprendidos.
MARINI: (Muy nervioso) A mí me parece que.
BOUDOU: Le digo más, me recuerda al secretario del infame genocida Slobodan Milosevic.
MARINI: Pero, ¿por qué???
BOUDOU: Por la corbata. El tipo tenía una muy parecida. ¡Y no frunza así la frente, que me recuerda a los esbirros que le traían agua a los torturados por el salvaje régimen de Idi Amin Dada!
(Marini, muy nervioso se toca la frente y trata de alisarse la frente. Mira a Salazar, que se encuentra un poco incómodo y luego vuelve a mirar a Boudou)
MARINI: Ejem. A mí me parece, ministro, que no me puede comparar a mí con esas personas.
BOUDOU: Claro, lo mismo decían los encargados de arreglar el falso contacto en las picanas utilizadas durante la dictadura de Pinochet: que no los comparen con los torturadores. Por eso ud. me recuerda a ellos (a los que arreglaban el falso contacto).
MARINI: ¡Pero lo único que estoy haciendo es hacerle unas preguntas!
BOUDOU: Claro, como los redactores del franquismo, que se encargaban de confeccionar las preguntas de los interrogatorios – con quienes ud. prácticamente no tiene diferencias.
MARINI: ¡Basta, ministro!
SALAZAR: Pará, pará, Marini, vamos a ver las cosas desde otro punto de vista (Saca el Clarín). Mirá, analicemos la tapa de Clarín de hoy.
MARINI: ¡Dejate de joder, Salazar, siempre con lo mismo! ¡Cada vez que no sabés qué puta mierda decir te ponés a analizar la tapa de Clarín!
SALAZAR: ¡Bueno! Veo que mostraste la hilacha. Evidentemente sos un esbirro pagado por el monopolio.
BOUDOU: Ah, se pelean entre ustedes. Me recuerda a la rotura del pacto entre los infames dictadores Hitler y Stalin en el aÑo .41.
SALAZAR: ¡Eh, ministro, yo no le hice nada!
BOUDOU: Ah, claro! El seÑorito se cree con las manos limpias por no haber empuÑado el arma. Me recuerda al jorobado que empujaba el carrito con trozos de cadáveres en la película .Hostel..
SALAZAR: (Desconcertado) A ver, a ver, bajemos los decibeles. Producción, ¿nos pueden traer un café?
(Entra un productor con una bandeja de café. El ministro lo prueba y lo escupe)
BOUDOU: ¡Está frío! ¡Es una atrocidad! ¡Me recuerda a la tipa que preparaba café en las oficinas donde se diseÑó la bomba atómica que se lanzó en Hiroshima, matando millones de ciudadanos inocentes!
MARINI: ¿Te das cuenta, Salazar? El tipo tira todas esas barbaridades y el televidente ya te identifica con esas personas espantosas. Es la estrategia clásica: .Miente, miente que algo queda., como decía el propagandista nazi y amigo personal de Hitler, Josef Goebbels.
SALAZAR: ¿Ves??? ¿Ves que hacés lo mismo? Me hacés acordar a los defensores de la pena de muerte, como los que asesinaron a Sacco y Vanzetti.
MARINI: Ah, otra vez el dedo acusatorio. ¡Me hacés acordar al infame caso Dreyfuss, una de las más abyectas exhibiciones del antisemitismo francés!
SALAZAR: Ahhh, cualquiera, estás de la cabeza. ¿Sabés a que me hacés acordar? A la masacre de Guyana, liderada por el reverendo Jim Jones, donde murieron mujeres y niÑos inocentes.
MARINI: ¡Bueh! Entramos en la hora de la pavada, un poco más y entramos en el esoterismo delirante: ¡Me hacés acordar a López Rega y la triple A!
SALAZAR: Y a mí me parece que estás abriendo mucho la boca. Me hacés acordar a tu mujer.
(Se agarran a trompadas salvajemente. Marini, fuera de control, lo agarra del pelo y le empieza a golpear el cráneo contra el borde de la mesa. Salazar le hace una llave de jiu jitsu y lo lanza por sobre la mesa, y luego salta sobre él. Boudou se levanta horrorizado)
BOUDOU: ¡Muchachos, paren de pelearse así! ¡Me recuerdan a las guerras étnicas entre los Hutus y los Tutsis, donde ha corrido tanta sangre!
SALAZAR: Mirá, Boudou, no te metás que ya sé cuál es tu intención. Me hacés acordar a la invasión norteamericana a Irak, con el objetivo de .pacificar. el país.
MARINI: ¡Claro, claro, o la invasión soviética a Afganistán! ¡A mí me hace acordar a la invasión soviética a Afganistán!
BOUDOU: ¡Pero eso no tiene nada que ver! ¡Un poco de profesionalismo, por favor!
(Salazar y Marini se tranquilizan y vuelven a sentarse. A Salazar le sangra la frente)
MARINI: Bueno, bueno, tranquilicémonos. Hablemos de algo en lo que todos estemos de acuerdo.
SALAZAR: Ya sé, hablemos de lo de los mineros en Chile.
MARINI: Ahí está. Qué emotivo, ¿no? A mí me pareció re emotivo.
BOUDOU: (Crispado) ¡No! ¡A mí me hizo acordar a las fosas comunes del nazismo, donde enterraban a la gente! Pero al revés, porque en vez de arrojarlos, los sacan. Pero bueno, me hizo acordar, por oposición.
MARINI: ¡Basta, ministro! ¿No se da cuenta de las susceptiblidades que puede herir? ¿Sabe a quién me hace acordar? A mi cuÑado Alfonso, el tipo no filtra. No filtra lo que dice.
(El ministro Boudou lo mira seriamente. Luego, los ojos se le humedecen y empiezan a rodar lágrimas por sus mejillas)
MARINI: Este. No sé, ¿qué, qué pasa, ministro?
BOUDOU: Usted sabe bien lo que pasa, Marini. Usted sabe, si se supone que es periodista, que no hace diez días a mi tía Claudia le esplotó un filtro de agua en la cara y falleció. Y ahora se pone a hacer referencias a un tema de filtros.
MARINI: No, bueno, no pensé.
BOUDOU: ¡Ese es el problema con ustedes los periodistas! ¡Nunca piensan en su poder destructivo!
MARINI: Bueno, yo.
BOUDOU: (Se levanta y se va sollozando) ¡Me re hirieron! ¡Ahora sólo por eso voy a proponer de hacer un corralito, o una devaluación, no sé, ya voy a ver!
(Marini se queda re compungido. Salazar lo mira)
SALAZAR: ¡Uy, siempre mandándote cagadas, Marini! ¿Sabés a quién me hacés acordar?
MARINI: No sé, ¿al Chavo?
SALAZAR: No, a vos.
(Marini amaga una cachetada y congela la imagen. Suena la música de .No toca Botón.)
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