martes, 5 de agosto de 2008

¡Nuevo servicio de YCEM: Ideas por la mitad!





Idea para una película nº 3.450: .Espantapájaros.. Se trata de una comedia romántica sobre una pareja con muchos problemas internos. La chica, para que el tipo no entre más a la casa, se compra un espantapájaros para humanos, hecho con la forma de alguien al que el tipo le tenga miedo, por ejemplo puede ser un compaÑero del colegio que lo hostigaba o alguien que tenga una cara medio sospechosa, no sé, el actor Jorge Marrale (por decir algo). Entonces se desarrolla una serie de situaciones reideras donde el tipo quiere entrar a cada momento en la casa y se encuentra con el espantapájaros, y le da miedo y se queda con una cara medio de azoramiento; luego, la chica empieza a llevar el muÑeco a todos lados, para evitar el hostigamiento callejero (más situaciones reideras).


Falta el desarrollo. Capaz que el tipo se compra un espantapájaros para la mina y se da vuelta la situación, o la mina se enamora del espantapájaros o del modelo con el que hicieron el espantapájaros (Por ejemplo, Jorge Marrale, aunque eso es difícil de creer) o algo. Falta, falta. No sé, falta. El protagonista puede ser Ben Stiller o el tipo ese que no me acuerdo cómo se llama.


El chivete: El Sr. Diego Parés coordinó el suplemento .Picado Fino. de la próxima .Fierro., con la participación de los Sres. Damian Sacalerandi, Gastón Souto, Pipi Sposito, Gabriel Frugone y Ernan Cirianni, de lo mejor del dibujantazgo actual que puede encontrarse entre estos pibes de ahora que están en la falopa y en la pavada. Inevitable e inexorable.


Post original

¡Constitucionalista compra unos canelones confiscatorios!





Escribe el Dr. Arturo Ribeiro Paz

Constitucionalista Salvaje y Escritor de Cartas a los Diarios

todoesanticonstitucional@ubbi.com


Sr. Director:



En el transcurso del día 3/8/08, haciendo uso de los derechos constitucionales que puede ejercer cualquier ciudadano de cualquier país normal del mundo, decidimos con mi mujer realizar la experiencia de remontar un barrilete en completo estado de ebriedad, para lo cual nos “bajamos” (como dicen los chicos de ahora) medio “tubo” (como dicen los chicos de ahora) de ginebra marca “Llave”. Por algún motivo, mientras realizábamos la experiencia en un parquecito de la Costanera Norte -que es menester decirlo, se encuentra en un estado deplorable, lleno de residuos, de cosas con las cuales tropezarse y se mueve mucho- decidimos que sería la mar de entretenido montarnos en la Calesita que se encuentra en el Parque Rivadavia, sito en el barrio porteÑo de Caballito.


Pero, ¡cuán grande no sería nuestra indignación, Sr. Director, al leer en dicho artefacto sendos carteles indicadores .que demuestran que el patoterismo y la inconstitucionalidad se han adentrado en los resquicios más insospechados de nuestra Sociedad- donde se leía, en uno, .Los adultos no pueden subir a la Calesita., lo que resulta a todas luces discriminatorio y en el otro, “Prohibido comer en la Calesita”, lo que directamente atenta contra el derecho CONS-TI-TU-CIO-NAL de salvaguardar la propia salud!



A instancias de mi mujer, que me aconsejó que “le digas algo, decile algo, no puede ser, no te hacés respetar, mi papá tiene razón, al final todos te pasan por encima, qué poco hombre que sos” amenacé con pedir un recurso de amparo y el hombre cedió; pero entonces nos vimos ante el intríngulis, Sr. Director, de no tener en ese momento ningún tipo de vitualla con la cual ejercer nuestro derecho básico POR LEY de comer en la Calesita.



Y aquí empiezan nuestras desventuras, Sr. Director, porque luego de dirigirnos a un local gastronómico ubicado en la Av. Rivadavia y ordenar, yo un lomo a la pimienta con papas a la crema y mi mujer unos canelones a la Rossini para llevar, comprobamos con estupor que la cuenta ascendía a $64, cifra que hubiéramos estado dispuestos a pagar de contar con ella; pero como no era este el caso, entendimos -tal como el reciente conflicto agrario nos hizo reflexionar- que se trataba de una medida CON-FIS-CA-TO-RIA.



Así, le recordé al cajero del local que es completamente anticonstitucional que .las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. (Art.29), y que quienes consientan esto serán .reprimidos con las penas establecidas en el artículo 215 para los traidores a la patria. (Art. 227 del Código Penal); como evidentemente el pago de los alimentos mencionados disminuiría de un modo inaceptable .desde el punto de vista de la aceptabilidad personal- mi propia fortuna, las conclusiones del caso eran obvias. El muchacho, evidentemente un constitucionalista aficionado, me recordó que tal artículo se refiere a los posibles abusos del Poder Ejecutivo; y yo le contesté que el local nos estaba cobrando el IVA, ejerciendo el papel de .agente retentivo. (en su acepción no urológica) y por lo tanto se lo podía considerar de alguna manera como una oficina de la AFIP (Por supuesto, me negué rotundamente ante su oprobiosa sugerencia de no cobrarnos el IVA).


Indignados por el trato que se nos dispensó en el lugar, del que debimos huir gritando y aullando y devorando nuestras vituallas mientras corríamos y despedazábamos transeúntes, decidimos recluirnos en nuestro hogar, para lo que concluimos que necesitaríamos un Home Theatre y un plasma para ver .Duro de Matar. en sus versiones 1, 2, 3 y 4, films donde .algo tangencialmente- se trata el tema de la constitucionalidad de la labor de la Policía en la primera Democracia del Mundo. Lamentablemente, Sr. Director, y esto habla a las claras del precario estado de nuestras instituciones, nos quisieron cobrar la suma de $21.050, suma aún más confiscatoria que la anterior. A pesar de .luego de que mi mujer insistiera en que .no puede ser, sos un infeliz, un poca cosa, deciles algo, menos mal que no tuvimos hijos, y pensar que yo me fui de lo de papá para vivir con vos, hacete respetar, viene cualquiera y te trata de felpudo, eso es lo que pasa.- discutir en forma civilizada para hacer valer nuestros derechos constitucionales, citando artículos de nuestra Ley Fundamental y conferencias de los constitucionalistas más prestigiados del país con uno de los encargados de Seguridad, no tuvimos más remedio que declararnos en rebeldía y llevarnos los aparatos gritando y aullando y pateando cosas; porque ese parece ser el único modo de que en esta Argentina del patoterismo y el autoritarismo se respeten nuestros derechos.


Pero aquí no terminan nuestras penurias, Sr. Director; llegando a casa, y pensando que necesitaríamos algo de efectivo para encargar algún aperitivo, pasamos por el Banco y exigimos se nos regalen $130.000 en efectivo y en billetes de baja denominación, lo que fue desestimado por los cajeros del Banco con unos modos muy patoteriles, dignos del Dr. Moreno. ¡Yo no podía dar crédito a mis oídos, Sr. Director! La confiscatoriedad de este acto .concretamente nos estaban confiscando $130.000; haga cuentas, Sr. Director- nos sacó tanto de las casillas ..Deciles algo, no puede ser, te pasan por encima, sos un felpudo humano, por qué no acepté la relación incestuosa que me propuso papá, soy una tarada (llanto).- que doblamos la cifra a exigir: $260.000, la que también nos fue negada confiscatoriamente y aparte peor, porque ¡en menos de cinco minutos! nos estaban confiscando el doble.


Tomando la constitucionalidad en nuestras manos y percibiendo cómo se enviaba guardias armados para reprimir nuestros derechos, despedazamos y arrasamos aullando, gritando y lanzando fuego por las narices e invocando a Dioses Primigenios y Oscuros a la totalidad del personal del Banco y a algunos clientes que habían adoptado la neutralidad, para luego retirarnos con la cifra solicitada, ni un centavo más ni un centavo menos, Sr. Director.


Pero el colmo fue cuando llegamos a nuestro dúplex de la calle Donado, donde nos cruzamos con nuestro vecino el Ing. Zubizarreta, que me pareció que me miró de una manera medio confiscatoria, así que, harto de tanto abuso le dije .Qué confiscá, qué confiscá, qué só, groso só, só pesado só, só confiscatorio só, a ver, confiscate esta, forro. y le confisqué yo .a veces los ciudadanos tenemos que reaccionar, Sr. Director- cuatro dientes de una trompada.


¿Hasta cuándo los ciudadanos de esta Argentina de la ilegalidad, del piquete, el patoterismo y la confiscatoriedad vamos a aguantar este tipo de medidas rayanas con lo feo, Sr. Director? ¿Hasta cuándo, Sr. Director? Eh, Sr. Director. ¿Qué pasa, Sr. Director, me tiene miedo? ¿Por que no me publicó mi carta, Sr. Director? Ta bien que todavía la estoy escribiendo, pero igual, ¿por qué no la veo en el diario que salió hoy? ¿A vos te pagan por no publicarme mi carta? ¿Qué só, pesado só, só groso só? ¿Eh, Sr. Director?


Confío, Sr. Director, que te voy a romper la cara, Sr. Director, cagón, amargo, tomo alto papón, tengo la porra como jilguero, lava táper.


Atte.,

Dr. Arturo Ribeiro Paz


Post original

Dato 929: El Dedo sin Nombre


caparros_th.gif




caparros.gifEn el finés antiguo, al dedo anular se lo conocía como .Dedo sin Nombre., entre otras cosas porque se desconocía la costumbre de llevar un anillo en ese dedo, lo que da su nombre al dedo anular en diversos idiomas. ¡Mirá vos! (Fuente: El lector Maximiliano Retamozo .si es que ese es su verdadero nombre- que asegura haberlo leído en el Kalevala, la epopeya nacional finesa. Probabilidades de exactitud: 200 %% por libro, y aparte qué libro, un libro finés y los fineses no joden, es otro país, un país serio, otra mentalidad, como debe ser, tirás un papelito en la calle y vas preso, etc. )


Post original

lunes, 4 de agosto de 2008

¡Lanzan otra palabra de los alemanes!





Mccainengebratenekartoffelenanstattwahrengebratenekartoffelen innküeigstundstandhandlunghandlungernüung: Se trata de un término alemán que sirve para describir esa sensación tan única, tan especial, tan difícil de expresar, de decepción ante el hecho de que en el kioskito ese que está en la costanera norte de Bs. As. en ese muelle de pescadores que se llama .El Abanico. (que era uno de los mejores puntos geográficos del paneta, especialmente en invierno, con mucho viento y frío y oleaje hasta que pasó esto) ahora, en lugar de esas papas fritas de verdad, de esas rugosas, calientes y con mucho aceite que te vendían antes te encajeten esas papas fritas McCain de mierda.


Miren, un video donde hacen pochoclo con teléfonos celulares y que resulta una PRUEBA ABSOLUTA de que el celular te fríe el cerebro, luego otro donde prueban que el video era mentira (lo mejor es una parte dondE un tipo dice .¿por qué mentiría Internet?.) y, por fin, un experimento aún más ASOMBROSO.


Post original

¡Devolveme mi .amistad viril., Agulla!





.Primero vinieron por las idílicas imágenes de la vida familiar, pero no me importó, porque yo no era una familia; luego vinieron por el amor romántico, pero no me importó, porque yo no era un amor romántico; luego, vinieron por las tentaciones sexuales, pero a mí no me importó, porque yo estaba bastante lejos de ser una tentación sexual. Ahora ya es tarde. Golpean la puerta., podría decir -caracterizada con una máscara de Cipe Linkowsky- la última víctima de los creativos publicitarios: la amistad viril.


Ignoro si este fenómeno se debe al agotamiento sufrido por el resto de los clichés mencionados, o porque el abodriamiento generalizado del macho argentino lo hace cada vez más reacio a la búsqueda de las tentaciones sexuales, el amor romántico o la formación de una familia, el caso es que el publicitaje nacional ha logrado convertir lo que parecía el último reducto no marketineado de las relaciones humanas en otro lugar común; y así, es cada vez más frecuente ver en propagandas de aperitivos y cerveza .productos que aglutinan este triste .target.- a bandas de muchachones sentados en un sofá, comiendo pizza y riéndose de una sarta de tonterías.


Poco importa que la amistad viril haya renunciado, por nobleza o incapacidad, a los cantos de sirena del glamour, los placeres de la carne o la ternurita. Su sacrificio ha sido en vano. Creía que por no estar dotada de ningún atractivo aparente, por estar hecha de eructos, frustración compartida, camisas leÑadoras y quedarse el sábado a la noche viendo la tele, quedaría fuera de investigaciones de mercado, Power Points de agencias de .Reaserch., ponencias sobre la capacidad de compra de los adolescentes tardíos y el resto del folklore marketinero; pero hasta éste, el .nerd., el pavote, el segundón, el Javier Portales de los clichés narrativos ha sido captado, esterilizado y empaquetado para su uso en la venta televisiva de cosas inútiles.


¡Ni siquiera estamos hablando de una .Amistad Viril. mítica, legendaria, aspiracional (y con alto contenido homoerótico) como la que podrían profesar Butch Cassidy y el Sundance Kid, Rocky y Apollo Creed, el Corto Maltés y Rasputín! Una amistad recia, sencilla, hecha de silencios, curtida a base de golpes, desengaÑos, huidas de la policía y pernoctaciones en una zanja. No, en lugar de eso ya tenemos los ojos tapados de lagaÑas de muzzarella de tanto ver esas falsas .reuniones de amigos., integradas por parásitos pequeÑos burgueses que piden delivery alrededor de una mesa ratona. O sea, no creo que esos pibes de propagandas de Schneider estén dispuestos a saltar a un abismo para salvar a sus ocasionales compaÑeros de T.E.G.


Aparrrrte, saquémonos la careta. ¿Qué tienen de bueno estas reuniones .con los muchachos.? En el mejor de los casos, se trata de unos pobres diablos sin novia; en el peor, de unos infelices que, emasculados por el gúlag familiar o la opresión laboral, intentan reafirmar su virilidad participando en una farsa que imita .pobremente- los .pókers de los jueves. de las películas norteamericanas. Especialmente irritantes son esas propagandas donde se exponen unos arbitrarios y prefabricados .códigos. de la amistad. Seamos claros: no hay ningún .código.. No existe tal cosa. Esto de los supuestos .códigos. es un invento de los monologuistas de .stand up. y de sus admiradores en primera fila, los creativos publicitarios. No hay códigos y no debería haberlos. ¡Lo único que faltaba! El pobre varoncito busca refugio en el único lugar que no le exige normas de conducta ni pruritos morales, y ahora resulta que unas mentes diabólicas se dedican a inventar un reglamento completamente innecesario.


Lo más triste es que las nuevas generaciones han empezado a comprar este ideario. Quienes cultivábamos la amistad viril parasitaria .pre-boom de propagandas de cerveza. no teníamos idea de que estábamos haciendo algo, ni de que existían unas leyes no escritas. Simplemente estábamos ahí, hablando de bueyes perdidos, comentando videos de MTV y bebiendo vodka acompaÑado por hojas de lechuga con sal gruesa (por poner un ejemplo de algo que encontrábamos en la heladera .para acompaÑar.) sin mucha idea de cómo habíamos llegado. Ahora, en cambio, se escucha en los menores de 30 decir cancherismos tipo .ah, no, al asado se va sin la novia. o .ah, no, el jueves con los amigos es sagrado.. Buffff.


¿Cuál será el próximo espacio íntimo, secreto o vergonzoso invadido por Agulla y Cía.??? ¿Pasará mucho tiempo antes de que veamos propagandas sobre gente autosatisfaciéndose en el baÑo? ¿O tal vez leyendo la .Viva. mientras evacua? ¿Habrá toda una tendencia de propagandas, no sé, de whisky o automóviles o palitos salados enfocada en el rascamiento de entrepierna o el hurgamiento clandestino de nariz? ¿Heineken o Quilmes o Budweiser encararán una campaÑa sobre esos .especiales momentos. en los que coimeamos a un policía o hacemos un comentario racista o nos tomamos una pastillita para algo de la vejez? No estaría mal; tal vez entonces la .amistad viril. sería dejada en paz.


En cuanto al tema de la .Amistad Femenina. no voy a hablar porque eso es un invento de la serie .Sex & the City.. Bah, no sé, antes no había.


Post original

Dato 925: Pan


caparros_th.gif




caparros.gifEn japonés, la palabra para referirse al pan (.pan.) es “pan”; igual que en el castellano. ¡Mirá vos! (Fuente: El lector Dago, que lo sabe por su .profesora de japonés (japonesa nacida en ese país) que me lo contó como curiosidad cuando aprendía el idioma hace aÑos.. Probabilidades de exactitud: 199 %%, por que no aclara a qué país se refiere, aunque suponemos que se trata de Japón)


Post original

jueves, 31 de julio de 2008

¡Lanzan seminario de empezamiento de libros!





No hay calamidad peor para el escritor profesional que el .Miedo a la Página en Blanco. (salvo, tal vez, el .Miedo a la Página Toda Garabateada., que es peor, porque no tenés lugar para empezar. O el .Miedo a las AraÑas.). Podemos ser poseedores de una fina técnica, podemos tener una idea brillante, podemos disponer de tiempo, voluntad, tranquilidad para ejecutar la obra (e incluso un grupo de .negros. que nos faciliten el trabajo escribiendo el 80 % del libro), pero si no empezamos a escribirlo, es probable que la obra en cuestión no se concrete nunca.


Algunos escritores intentan paliar este problema empezando el libro por el final, pero olvidan que el final también debe ser escrito en una página en blanco. Otros, en un rasgo de astucia, intentan solucionar el asunto comprando hojas de papel cánson negro. Pero luego de 30 páginas, suelen encontrarse con el chasco de que la tinta negra sobre la hoja negra no se lee bien. Y el uso de páginas amarillas o fucsias o con lunares puede dar la impresión de que el autor es una persona de carácter informal o despreocupado.


Afortunadamente el Taller Literario de .Yo contra el Mundo. inicia este Seminario Especial de Empezamiento de Libros, detallando las técnicas más exitosas y comprobadas, con lo cual el educando no tendrá más que copypastear los ejemplos que aquí se ofrecen para iniciar la obra que lo llevará, sin escalas, al Nobel de Literatura.


EL .GUíA DE TURISMO.: Si bien ya hemos hablado en otra ocasión de los problemas que presenta esta técnica (básicamente, es un bodrio), es utilizada ampliamente y no hay ninguna ley penal o civil que impida hacerlo y es poco probable que su uso provoque alguna enfermedad mortal (aunque cosas más raras han ocurrido). Se trata de una descripción geográfica, física, hidrográfica y climática (presión y temperatura y cambios estacionales incluidos) muy muy muy muy detallada del lugar donde comienza la acción. Con frecuencia se aÑaden detalles sobre la producción agrícola, minera y pesquera y un breve repaso de la historia de los primeros inmigrantes que llegaron a la región y la cultura y alfarería de sus primitivos pobladores. Luego, una persona o un auto aparecen en el horizonte.


La contra: La gente puede tomar el libro por un libro de texto de la secundaria. Lo que no está mal, porque cada primero de marzo las ventas de su libro se multiplicarán. El otro problema es que la gente abandonará su libro al tercer párrafo, pero mientras ya lo haya comprado esto a usted no lo afecta en absoluto (aunque se aconseja ir cambiando de seudónimo ante cada nuevo libro que escriba).


La ventaja: Este estéril y denso papeo sin vida ni sentido le da tiempo de pensar de qué puede tratar su libro, lo que es una ventaja enorme si, por ejemplo, está jugando una carrera contra otro escritor.


El ejemplo: .El fértil valle de Hootkapootkahootka estaba dividido en dos verdes praderas por las aguas ambarinas del Miskatiticukikuki, y protegidos por las cumbres eternamente nevadas del Monte Kopriakos, cuya forma le recordaba a los pobladores de la región la viva efigie del Reverendo Montblanc, aquel héroe fundacional de Huntingtontown qe trajera los primeros barbechos de avena a la región. Hoy Huntingtontown es conocida como la .Capital del Quaker. y es la segunda productora de avena arrollada al este del Tottendiehosentotten, aunque disputa este título con la vecina ciudad de Arkhumhamhumham; pero es indudable que el espectáculo otoÑal de las copas rojas, naranjas, doradas, marrones y verde petróleo de los brezos, chopos, robles, abetos, castaÑos, sicomoros y álamos que pueblan el Parque Montblanc ubicado al sud-sudoeste de la Iglesia Presbiteriana del pueblo ubicada en la esquina del Washington Boulevar y la Lincoln Avenue no es superado en belleza por ninguna otra pequeÑa ciudad agrícola-ovino–pesquera del estado de Umpalumpalumpalumpalumpa. De pronto, un robot asesino se vio en el horizonte..


EL .IDENTI-KIT.: En este caso, el bodrio descriptivo con el que arranca la novela se restringe al personaje principal, con una obsesividad que incluye hasta la última pestaÑa del tipo. Aparentemente, el autor considera que no podremos seguir correctamente los movimientos de su monigote si no tenemos claro que pesa 75 kg. o que está vestido con un pantalón de corte italiano, y guay de que no estemos enterados de que el pantalón es de gabardina. Además, las motivaciones que tuvo la esposa frustrada par asesinar a su marido no nos quedarán claras a menos que sepamos que el color de su cabello es de un castaÑo oscuro tirando al rojizo con reflejos dorados, o que la forma de su mandíbula es romboidal tirando a cuadrada pero al mismo tiempo femenina y frágil y con una leve imperfección en el ángulo izquierdo. En resumen, el autor se revela como una persona bastante superficial; y si tenemos la desgracia de conocerlo personalmente podemos estar seguros de que ya nos habrá viviseccionado con sólo ver de qué tipo de lana está hecho nuestro pulóver.


La contra: Por más que el autor nos haya bombardeado con que el tipo tiene una .frente levemente deprimida. o que .porta una pajarita de seda roja., el retrato del personaje quedará completamente anulado de nuestra colección de imágenes mentales a la segunda página, por la escasa retentividad de las imágenes literarias. Sería más productivo en todo caso que incluya un dibujito.


La ventaja: La técnica es eficaz para las novelas en las que el personaje es medio un loquito, ya que en el identi-kit podemos incluir algún detalle excéntrico, como un gorrito con orejeras. Esto ya se ha probado en .La conjura de los necios., de John Kennedy Toole y .El cazador en el centeno., de J.D.Salinger. Bueno, y en la .Biografía del Chavo..


El ejemplo: .Bajo su vistosa gorra con orejeras, Montmorency portaba un rostro enjuto y pálido, con media docena de pecas en la mejilla izquierda repartidas en forma de galaxia en espiral, y una docena y media de pecas en forma de animalito en la mejilla derecha. Su cara ovalada con ligeras curvas convexas entre las sienes y las comisuras de los labios de color salmón enfermo que se afinaban hacia al centro, luego se engrosaban y volvían a afinarse hacia sus extremos portaba en el centro una nariz carnosa aunque sensible, y un par de ojos pardos ligeramente rasgados aunque enmarcados en una sombra de un morado pálido producto de la falta de sueÑo pero también de la poca protección que le brindaban su camiseta de algodón amarilla con motivos búlgaros y sus viejos jeans gastados en las rodillas. Viéndolo, nadie hubiera sospechado que Montmorency era un robot asesino..


EL .OFICINISTA.: El autor padece de cierta mentalidad rutinaria y convencional, que lo impele a empezar el libro en el momento en que el protagonista empieza algo, por lo general su día. Así, vemos cómo abre los ojos, cómo se ducha, se afeita, toma el desayuno -con el catálogo de lo que desayuna el tipo incluido-, lee el Washington Post, se pone la corbata, se sube al auto, llega a la oficina, saluda a la recepcionista. Es casi como ir a la oficina, sólo que nadie te paga. Esto es de una gran astucia -piensa el autor- ya que nos permite ver al héroe en su rutina diaria, para luego mostrar las circunstancias que lo llevaron a cambiar su vida por completo y a perder todo aquello por lo que había luchado, pobre.


La contra: La sola idea de presenciar a un desconocido en el momento de empezar el día -con todas las asquerosas rutinas que esto implica- no sólo es desagradable y pornográfica, sino que ya nos hace percibir que hasta que el tipo le pase algo pueden pasar mínimo 45 páginas.


La ventaja: Luego de sufrir este abodriamiento cotidiano, por la más mínima .cosa. que le pase al tipo (no sé, que le pongan una multa) nos parecerá, por comparación, una experiencia psicodélica.


El ejemplo: .Bill Chestertorterton abrió los ojos, paladeando aún ciertos restos oníricos de esa encantadora fantasía sexual que lo visitaba noche tras noche. Despejó su mirada de algunas lagaÑas rebeldes y luego se sentó sobre la cama, mientras revisaba algunas humedades ennegrecidas que se acumulaban entre los dedos de sus pies. Ya en el baÑo, luego de defecar placenteramente, orinar con cierta dificultad y masturbarse en la ducha, dedicó algunos minutos a quitarse algunos pelitos de la nariz que insistían en retornar cada semana, aunque esta actividad tocaba algún nervio nasal que lo hacía estornudar profusamente con mucho moco. Luego se sentó a desayunar las tibias panquecas de Mary, mientras recapitulaba algunas de las obligaciones que debía cumplir en Robots Asesinos Inc..


EL .JAMES BOND.: Es el ejemplo contrario. El autor nos ahorra rutinas y cosas cotidianas y nos mete de lleno, casi casi desde el prólogo en pleno quilombo: la primera imagen que tenemos del protagonista es en mitad de un tiroteo, o siendo perseguido por un mafioso o algo. Mientras le agradecemos el gesto, imaginamos al autor escribiendo su libro a base de una dieta de anfetaminas y Coca-Cola.


La contra: Es complicado mantener este nivel de atrapamiento durante el resto del libro. Por lo general, cuando un libro empieza así, o se termina en la página 30 -y no llega a ser un .libro. per se- o el libro puede describirse como una caída constante en picada durante 278 páginas. Eso o el libro termina con una explosión que destruye la totalidad del universo, cosa que también es un poco abrumadora.


La ventaja: El lector, sólo por este gesto de generosidad, queda bien predispuesto con el autor por el resto de su vida literaria y se sigue comprando los libros del tipo. Y si el resto del libro es un bodrio no importa, porque .y esto es matemática pura- es muchísimo mayor la cantidad de libros empezados que terminados.


El Ejemplo: .Nathaniel se descolgó del mascarón de proa en forma de sirena con grandes senos y, mientras miraba a los ojos al despiadado tiburón que lo seguía desde hacía 67 leguas, tomó su arpón con la única mano que le quedaba y apuntó hacia el pirata espacial que intentaba subirse al Big Squid armado de una suerte de motosierra portátil y que acababa de matar a su padre. Le preocupaba un poco el hecho de que además estuvieran lloviendo sanguijuelas venenosas, pero decidió que se ocuparía de esto más tarde, una vez que la trayectoria del barco lograra dejar atrás el maremoto y la tromba, y se apagara el incendio atómico en la Santabárbara. De pronto, un robot asesino se asomó a la borda..


EL .CACHETAZO.: Si .James Bond. se alimenta de anfetaminas, el Cacheteador bebe leche de chacal envenenada todas las maÑanas. Este energúmeno considera que el lector es una especie de prisionero de guerra fuera de la Convención de Ginebra al que debe abofetear y amansar, para luego empezar lo que sería el libro en sí, así que nunca entra en un relato sin patear la puerta, como si fuera un marine. Para ello recurre a insultos, imprecaciones, sermones, advertencias agoreras, escenas apocalípticas, degradación moral, imágenes espantosas y violentas, descripciones detalladas de torturas físicas, etc. Pero, ¿para qué volver a repetir lo que ya dijo Fontanarrosa en el extraordinario .Puto el que lee esto.? (Incluyo el link aún cuando sé que leer a Fontanarrosa luego de leerme a mí me deja espantosamente mal parado; espero que aprecien este suicidio profesional).

La Contra: Existen lectores sensibles que no aprecian que alguien les baje los dientes, menos aún después de haber pagado TREINTA MANGOS ni más ni menos que por un libro.


La Ventaja: El lector, casi por definición, no está presente físicamente, así que lo bueno es que se lo puede someter a cualquier cosa sin riesgo de represalias físicas.


El Ejemplo: .-¡Puta! ¡Puta! .gritó el violador demente mientras hundía su puÑal dentado en las entraÑas de su pobre e indefensa víctima y exudaba un insoportable aliento a alcohol y a paco en la fábrica abandonada donde se acumulaban, colgados de ganchos de carnicero cubiertos de sangre seca de crímenes anteriores, los cientos de miles de cadáveres del reciente genocidio provocado por el Gobierno Totalitario Capitalista Comunista Nazi que seguía arrasando con las vidas de inocentes a través de veneno, radiación, ejércitos de caníbales profesionales y, por supuesto, robots asesinos..


EL .PREMONITORIO.: Esta técnica combina la .Oficinista. y la .James Bond., ya que el presente transcurre en una bodriez total, pero al mismo tiempo el narrador omnisciente te adelanta que va a pasar algo muy muy jodido. Es muy buena: como quedarse con el pan y con la torta.


La contra: El escollo principal es mantener el interés desde el momento en que te avisan de la parte sangrienta hasta que efectivamente empiezan los hachazos, para evitar que el lector se saltee todas las páginas del medio. El otro desafío es contenerse y no llegar, en la parte premonitoria, hasta el final del libro, que eso es un bajón.


La ventaja: El escritor se ahorra .cosas que tienen que pasar., que viste que cuestan, ya que primero te las cuenta en forma premonitoria y después te las cuenta .denserio., por así decirlo. O sea, con una idea de veinte páginas te llenás cuarenta.


El ejemplo: .Aquella maÑana, mientras Jane untaba con mermelada de frambuesas las tostadas que Robert había preparado, no imaginaba que luego de salir de casa rumbo a su empleo sería interceptada por un robot asesino enviado por la Yakuza japonesa, secuestrada y luego vendida como esclava a una élite de potentados mongoles, y que la única manera de escapar de allí sería entablar una relación lésbica con la hija de Chagatai Khan, el Presidente de la compaÑía tártara y tender una red de intrigas y corrupción que acabaría con el suicidio ritual de su carcelero, ni que luego debería huir a pie por la estepa mongola en una verdadera epopeya de voluntad y lucha por la supervivencia.


.Cuando terminó de desayunar, Jane salió de casa rumbo a su empleo y de pronto….


Con estas Técnicas Básicas de Empezamiento de Libros, el .Miedo a la Página en Blanco. adquiere el carácter de mítico cuco de la infancia. En cuanto a técnicas para escribir finales, tendrán que esperar al aÑo próximo, época en la que confío ser capaz de terminar de leer un libro.


Post original